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domingo, 15 de julio de 2012

50 AÑOS CON LOS ROLLING STONES, 12 HORAS DE RADIO MARAVILLOSAS

Llevaba casi desde comienzos de año pensando en como celebraría este aniversario, esta fecha tan especial para el mundo del rock, para los fans de los Rolling Stones y como podéis imaginar, también para mi como biógrafo, como estudioso y como seguidor de los Stones. Y afortunadamente, como también muchos de vosotros supísteis o escuchásteis, pude celebrar tal efeméride de la mejor manera posible para alguien del mundo de la radio como yo: poniendo en marcha un gran programa especial, un maratón de radio dedicado íntegramente a los Rolling Stones, a recordar toda su historia, sus mejores canciones, grabaciones piratas, rarezas... y gracias al apoyo de mi amigo y maestro Mariscal Romero, otro fan irredento de los Stones como yo, nos lanzamos a esta aventura.

 A la hora de contaros como se desarrolló esta experiencia, debo mencionar el precedente de este maratón en aquelllas inolvidables 24 horas de Rolling Stones que hice para conmemorar el 25 Aniversario de la primera actuación de la banda en nuestro país, en junio de 1976 en Barcelona en Radio Sant Gregori. Aquel maratón fue sensacional, y lo recuerdo con muchísimo cariño y muchísima nostalgia, aunque tuvo el handicap de que no puedo emitirse por internet y por tanto su emisión se redujo solo a Catalunya. Ahora en cambio, y gracias a la red de redes, así como por la labor de difusión que hicimos a traves de facebook, twitter, etc.etc. miles de fanáticos stonianos de todo el mundo, muy especialmente de la gran nación Stone, Argentina, pero también de México, Brasil, por supuesto de toda la geografía estatal, pudieron compartir con nosotros estas 12 horas que tenían como telón de fondo ese aniversario, ese medio siglo de historia irrepetible de los Stones, pero que eran sobre todo, y como creo que no puede ser de otra forma en la radio rock, comunicación, intercambio, diversión, música...  lo que tiene que ser la radio musical, y no lo que es ahora por desgracia.
 La noche anterior al maratón, me ocurría lo mismo que cuando estoy en la víspera de un concierto de los Stones: no puedo dejar de pensar como va a ser, que canciones voy a poner, como va a reaccionar la gente, doy vueltas en la cama, tardo en dormirme, me despierto varias veces... así hasta que al final, a las 7.50 de la mañana salté del catre, me dí una buena ducha y cogí el autobús a la radio.
Y a las 10 en punto de la mañana, arrancamos. Desde el primer momento, la gente no dejó de animarnos, de enviarnos mensaje, pedir canciones, felicitarnos, y esa sería la tónica general de todo el maratón. Ademas de disfrutar de todas sus grandes canciones -  de "Satisfaction" a "Jumpin´Jack Flash" pasando por "Happy", "It´s Only Rock´n´Roll", "Midnight Rambler", "Brown Sugar", "Angie" o temas más oscuros como "High ´n´Dry", "The Lantern" o "The Spider & The Fly"- escuchamos numerosas grabaciones piratas tanto en directo - Paris'65, Hyde Park' 69 o New York' 72 entre otros- y tuvimos la participación de muchísimos grandes músicos, a los cuales les estaré siempre agradecido por querer compartir con nosotros un día como este. Rubén Pozo, viejo amigo de los tiempos de Buenas Noches Rose nos dejó un "Love In Vain" precioso, emocionante y estremecedor, que os aseguro que hubo momento en los que me hizo un nudo en la garganta. Miguel Angel Ariza, de Ultima Experiencia nos regaló unas versiones sensacionales tanto de "Sweet Virginia" como de "Wild Horses", Eldorado nos dejaron alucinados con sus "Play With Fire" y "Citadel", Tonky de la Peña puso el acento más puramente blues con su "You Gotta Move", Tea le imprimieron una sensibilidad y una calidad inmensa a su "Honky Tonk Woman"... un auténtico lujo, una reunión de talento, unos músicos que es un priovilegio poder tener en nuestra escena.
  Además de los músicos que nos dejaron sus canciones en acústico, Alfa recordó con nosotros aquel maratón de Girona, el gran fotógrafo Domingo J.Casas nos habló de todas las veces que ha tenido  ocasión de capturar la magia de sus grandes shows con su cámara y las muchísimas anécdotas que ha vivido con ellos, el mítico Gay Mercader, uno de los promotores de conciertos más conocidos del mundo, amigo personal de los Stones y organizador de la gran mayoría de sus shows en España nos concedió una interesantísima entrevista llena de anécdotas y curiosidades, Jordi Tardá -otro de mis maestros y gran amigo- también nos dejó su testimonio, sus vivencias, sus recuerdos con los Stones, y sobre todo, Mariscal Romero, que estuvo conmigo en gran parte del maratón, nos habló de esas históricas entrevistas que pudo hacer a los cuatro Stones en el 95 en México y que recuperaremos para un futuro maratón como este cuando se anuncie la próxima gira, así como de su iniciático viaje a Marruecos, siguiendo las huellas de Brian Jones y los maestros músicos de Jajouka que en su día plasmó en uno de los blogs de mariskalrock.com.
 Por supuesto, no dejar de mencionar en ningún momento a mi compañero Oscar de Iría, que también nos explicó desde su experiencia como responsable de producción de conciertos como fueron los shows de la gira de 'A Bigger Bang' en la que él trabajó y nos contó innumerables anécdotas -¡genial la de Keith  Richards y la bolsa de maría jamaicana!- a Alberto Cañas, nuestro gran reportero que estuvo a lo largo de todo el maratón trayéndonos información puntual de la presentación de los Stones en Londres, la primera aparición pública del grupo en la capital británica desde sus últimas actuaciones en 2007 y a María Perez Arenas, otra de esas fans de los Stones de corazón, de las que lluevan diluvios o arda la tierra a más 45 grados, está desde primera hora de la mañana, como yo, esperando que se abran las puertas de cada recinto donde los Stones toquen para poder verlos desde la primera fila y que nos hizo llegar un pastel "Stone" riquísimo, del que en el momento de escribir esta entrada en el blog aún tengo un trocito en la nevera.
 Fue de verdad, una experiencia sensacional por muchos motivos. Lo primero, porque para mi estar escuchando durante 12 horas canciones y conciertos de mi pasión absoluta, de los Rolling Stones, es un placer indescriptible, y si además ello es posible hacerlo compartiendo recuerdos, sensaciones, historias con tanta gente de todo el mundo, el placer es infinitamente mayor.  En segundo lugar porque la respuesta de audiencia ha sido sensacional, y una vez más, un evento como este ha hecho que nuestra radio on-line haya dado un paso cualitativo enorme en lo que se refiere a su consolidación como medio de referencia on line en todo el mundo, nos anima y estimula enormemente para seguir organizando, más eventos como este.
 Y también, y quizá esto lo más importante, porque aunque es un auténtico gustazo recordar los tiempos pasados con los Stones, recordar viejas grabaciones, los Rolling Stones, para quienes nos sentimos sus verdaderos fans, para quienes nos reclamamos de su espíritu siempre transgresor e innovador, no vivimos el rock stoniano como un mero ejercicio de nostalgia. No, ser Stone, vivir el mundo de los Stones, formar parte de esa manera de ser, de vivir y de entender la música, los Stones son nuestro combustible vital, pero además de eso, son un ejemplo para en estos tiempos tan difíciles que nos han tocado vivir, de como hay que enfrentarse a las dificultades, al pesimismo, a todo este marasmo depresivo que nos asfixia, y sobre todo, mirar siempre hacia adelante. En estos 50 años de historia, aunque ahora sean multimillonarios, se enfrentaron a toda una sociedad pacata, hipócrita, conservadora y apolillada como era la de la Inglaterra  de los 60 que se resistía a aceptar que toda una generación pensara y actuara por si misma, sin aceptar la autoridad de sus padres, profesores o gobernantes. Fueron perseguidos como zorros en una cacería, les metieron en la cárcel, managers desaprensivos les estafaron millones y millones de libras, pasaron su travesía al infierno por su adicción a las drogas, se han peleado entre ellos, sobre todo Mick y Keith, llamándose de todo el uno al otro, pero al cabo del tiempo, ahí están: superando todas las dificultades, y aún siendo como decía antes un grupo de millonarios con su vida ampliamente resuelta, siendo capaces de transmitir  la más pura energía del rock más genuino, más inimitable cada vez que se suben a un escenario y teniendo siempre a todo el planeta pendiente de todos y cada uno de sus movimientos.
 The Rolling Stones.... the greatest rock´n´roll band in the world, como bien decía Bill Graham. La banda de rock más indiscutiblemente grande de toda la historia, de la que hemos tenido  el gran privilegio poder poder ver como celebraban 50  años y hemos podido celebrarlo con miles de fans en todo el mundo a través de la radio.  Por supuesto, podreis escuchar las 12 horas del maratón a partir de esta próxima semana en el canal Mariano Muniesa-Rock Star de www.ivoox.com
 Ya falta menos para 2013... y estoy seguro, para que una vez el corazón se nos acelere a mil pulsaciones cuando de entre las luces del escenario aparezca Keith Richards y golpée el primer acorde de "Brown Sugar", "Jumpin Jack Flash" o "Start Me Up". 

sábado, 14 de noviembre de 2009

THE ROLLING STONES: AFTERMATH

Hacía tiempo que no volvía sobre los Stones ¿eh?
Bueno, quizá al estar tan concentrado sobre mi libro sobre los Rolling Stones en España ha habido un momento en el que estaba, por así decirlo, "saturado" de los Stones, pero ahora que he terminado el trabajo en el libro -por lo menos hasta que Pere y Xavi me llamen y me pregunten por tal o cual cuestión de maquetación, y me tire otras dos horas con ellos arreglándola- me ha entrado el "mono" de compartir una vez más con todos vosotros mis vivencias sobre los Rolling Stones, o para ser más exactos, sobre sus discos más sobresalientes, en este blog.
Y hoy quiero contagiaros el veneno del que es, al menos para mi, uno de sus mejores discos de los años 60, el fabuloso 'Aftermath'.
'Aftermath' es en realidad, el primer disco LP, o larga duración, o álbum, o como quieras llamarlo de los Rolling Stones. Hasta entonces, y estamos hablando de 1965-1966, en todos los estilos de música, los Lp´s eran fundamentalmente recopilaciones de singles, que era el formato fundamental con el que la música se difundía sobre todo a través de la radio. Cuando la música rock empieza a desarrollar una personalidad musical propia, un discurso, una forma de expresar todo el cambio contracultural que los 60 propiciaron, si bien es cierto que los Beatles con 'Rubber Soul' y 'Revolver' son pioneros de ese cambio, los Rolling Stones no le van a la zaga en absoluto con la edición en 1966 de 'Aftermath', su primer LP propiamente dicho.
Como todo gran disco de los Stones, y más aún en los 60, su edición y más aún, sus prolegómenos estuvieron rodeados de cierta polémica. Meses antes de la edición de 'Aftermath' Andrew Loog Oldham, el manager de los Stones anunció en una conferencia de prensa que el disco se llamaría 'Could You Walk On The Water?' pero parece ser que temiendo una reacción exagerada en contra de la iglesia, que se pensaba podría considerar una suerte de blasfemia tal título, dado que lo consideraban una burla del famoso milagro según el cual Cristo caminaba sobre el agua (?) lo cambiaron por 'Aftermath'
El disco en sí, si se analiza en el contexto de lo que los Stones hicieron en los 60, es una verdadera maravilla. Con la inestimable contribución del ingeniero de sonido Ron Malo y del propio Andrew Loog Oldham como co-productor, los Stones crean uno de sus trabajos más inspirados, brillantes y fecundos de la década de los 60. El formidable, inspiradísimo y genuino country-rock del fantástico "High And Dry", la tierna, romántica y entrañable balada "I´m Waiting"... -oh, que recuerdos de una cama de una mujer maravillosa en Barcelona, y de sus sábanas de cuadritos...- el siempre recordado "Under My Thumb", -Diossss....! Madrid, julio de 1982, el paraíso! - el rockero "It´s Not Easy" y de temas como el desenfadado, divertido y sesentero "Stupid Girl" o la primera pieza de auténtico rock progresivo de los 60, nuestro "·Goin´Home"...piezas únicas de un grupo que se adelantó a su tiempo.
En definitiva, un disco histórico, que marcó un antes y un después en el rock de los 60, que lanzó a los Stones al estrellato mundial y que también, y no me importa confesaróslo... encierra para quien escribe este blog recuerdos y experiencias maravillosas, que sería como siempre, un gran placer compartir con todos vosotros.
El primer disco de los Rolling Stones que es propiamente, un Lp dotado de contenido, de homogeneidad, estructura musical interna y que para todos los stonianos, es una pieza más de su discografía más para admirar, saborear y escuchar.

jueves, 2 de julio de 2009

LA MARAVILLOSA VIDA DE BRIAN

2 de julio de 1969
2 de julio de 2009

Hoy hace exactamente cuarenta años que murió un músico de un talento formidable, de una personalidad fascinante y de una sensibilidad extraordinaria, un artista que simbolizó todo lo que los años 60 fueron de cambio, de ruptura, de imaginación, de renovación y de revolución y que por encima de todo ello, fue el creador de la banda de rock más grande de la historia: The Rolling Stones.
No sé si será necesario decirlo, pero su nombre era Brian Jones.

Brian nació el 28 de febrero de 1942 en Cheltenham, una localidad del centro de Inglaterra cercana a Gloucestershire, ciudad en la que el establecimiento de bases militares norteamericanas propició que sus emisoras de radio pudieran escucharse en la ciudad, y empezara a ser frecuente la presencia sobre todo durante los fines de semana de soldados americanos por la ciudad, e incluso se abrieron pronto clubs de jazz y cafés donde se servían comidas y cenas al estilo americano y las primeras jukebox ponían discos de jazz, swing, e incluso los primeros singles de Rock´n´Roll.
Brian no tardó en descubrir este nuevo tipo de música. Cuando tenía 13 años, empezó a interesarse por el jazz y a ahorrar gran parte de su asignación semanal para comprar sus primeros discos de jazz. Charlie Parker fue un descubrimiento musical que le abrió unos horizontes en aquel momento comparables a los que años más tarde le abriría descubrir a Muddy Waters.

Fue un niño inteligente y despierto -tenía un cociente intelectual de 135- y por tanto, muy pronto empezó a rebelarse contra el asfixiante ambiente conservador y religioso de la provinciana Cheltenham, y a ser abiertamente contestarario con esa moral pacata, hipócrita, retrógrada que dominaba en su ciudad. Decidido a ser músico, y más en concreto a ser músico de blues, se marchó a Londres a buscarse la vida con tan solo 19 años después de haberse recorrido toda Europa haciendo auto-stop, viviendo como músico callejero e incluso habiendo sido detenido en Amsterdam por participar en una manifestación no autorizada del CND (Campaña Pro Desarme Nuclear) y por fumar hierba en un parque de Hannover.
En Londres encontró la amistad y el apoyo de Alexis Korner, la máxima figura del blues en el Londres de 1962, quien le introdujo en almbiente de clubes como el Marquee, el Crawdaddy y el Ealing Club, donde conoció a Mick Jagger y Keith Richards. Simpatizó con ellos, pronto se hicieron amigos y Brian fue quien les convenció de que debían tocar juntos. Y él fue quién tomando el nombre de un clásico blues de Muddy Waters, bautizó a la banda con el nombre de The Rolling Stones.
Mick, Brian y Keith vivieron juntos entre 1962 y 1964 en un legendario flat de Chelsea, situado en Edith Grove 95, en los años míticos de los comienzos de los Stones. No tenían calefacción, y sólo tenían luz cuando podían pagarla, pero en ese flat, escuchando horas y horas discos de blues, ensayando versiones, tocando la guitarra, fumando toda clase de sustancias ilegales, bebiendo whisky y siempre en buena compañía femenina, los Stones se convirtieron en lo que hoy todavía son.
Para quienes sepáis inglés, existe un magnífico libro llamado Nankering With The Rolling Stones escrito por James Phelge, -de hecho, Nanker & Phelge fue el pseudónimo que usaron Mick y Keith al firmar sus primeras composiciones- el cuarto compañero de flat de aquellos años absolutamente impagable, con infinidad de anécdotas que demuestran como en aquel momento, Brian era el verdadero líder de los Rolling Stones.
El hacía de manager, él negociaba con los dueños de los clubes las condiciones en las que tocarían o no en un club, el trataba con el propietario del local donde ensayaban, escribía cartas a las revistas musicales en nombre del grupo, y sobre todo, era el músico más puramente blues de la banda. El era el que en caso de conflicto decidía que versión hacer o no hacer, y en aquellos años, fue el verdadero maestro musical de Keith en lo que a blues se refiere: Keith era un guitarrista de Rock´n´Roll, fan incondicional de Chuck Berry, pero que no conocía en profundidad el blues. Brian le introdujo en él.
Incluso, Brian fue quien logró introducirse en 1963 en un backstage de los Beatles, gastarse el dinero de todo un mes en invitarles a whisky y coca cola y lograr con ello que los de Liverpool se hicieran amigos de los Stones hasta el punto de cederles una canción para el que sería su primer single, "I Wanna Be Your Man", que fue la cara de su famoso debut "Come On" de Chuck Berry.
A partir de ahí, la historia ya es conocida... los Rolling Stones se convirtieron en estrellas mundiales del rock, "Satisfaction" les encumbró y desde 1966, cuando se adentraron en el mundo del blues y el rock progresivo con Aftermath, de grupo de éxito juvenil pasaron a ser un referente dentro de la evolución del rock, un símbolo de ruptura generacional, social y cultural y hasta una amenaza para la sociedad conservadora de la época, siendo Brian Jones protagonista de esa singular transformación.
En lo musical, además de tocar la guitarra, fue el impulsor de la introducción de instrumentos como la cítara, el xilofón, el clavicordio o el acordeón en las canciones del grupo, y aunque no participara como compositor, siempre su influencia, sus ideas y sus contribuciones hacían de la mayoría de los temas de aquella época de los 60 canciones con una inspiración especial. "Paint It Black" es sin duda el ejemplo más conocido, pero si se escuchan canciones como "Under My Thumb", "Lady Jane" o "Back Street Girl" o "She´s a Rainbow", esta última muy representativa de como Brian incorporaba su conocimiento de la música árabe e hindú, en esos temas se muestra en toda su plenitud ese caudal de creatividad e imaginación que poseía.

Por desgracia, diversas circunstancias en su contra no solo le apartaron de esa posición de liderazgo que tuvo en los Stones al comienzo de su carrera, sino que le marginaron por completo dentro del grupo hasta provocar su marcha en junio de 1969. La labor de Andrew Loog Oldham como manager dentro del grupo deliberadamente buscó potenciar el tándem Jagger -Richards como compositores, como la imágen pública del grupo y como líderes de facto de la banda, lo cual conllevaba necesariamente relegar a Brian a un papel secundario.
Su frustración ante esta situación le produjo una gran decepción con el grupo y un progresivo enfriamiento de su trabajo con la banda, hecho que llegó a su punto máximo de tensión cuando su relación personal con Keith Richards se quebró definitivamente en 1967, al romper su compañera Anita Pallenberg su relación sentimental con él para irse con Keith. Si a ello se le suma el comienzo de sus problemas con las drogas, que tuvieron un efecto devastador sobre su conflictiva personalidad y derivaron en problemas con la justicia que le llevó a ingresar en prisión dos veces, no cabe duda de que a partir de ese momento empezó la cuenta atrás para la marcha de Brian de los Stones. Y en cierto modo, para el final de su vida.

Capaz de tocar más 20 instrumentos distintos, interesado por todos los estilos de música, desde la chanson francesa all folk rock catalán pasando por los ritmos afrocubanos y brasileños, el free jazz, la música clásica de vanguardia o la música ancestral magrebí, viajó por países como Sri Lanka, India, Egipto o Marruecos, donde grabó en 1968 el mítico Brian Jones Features The Pipes Of Pan at Jajouka, un experimento musical con el que quería dar a conocer una de las músicas más antiguas del mundo, la música de los Maestros de Jajouka, álbum que no llego a ver la luz en vida de Brian y que fué editado póstumsmente en 1971 por la Rolling Stones Records.
Fue amigo de escritores como William Burroughs o Paul Bowles, a quien visitó con frecuencia en sus visitas a Tánger, de artistas como Christopher Gibbs y en la música, intimó con Bob Dylan, quien le ofreció unirse a su banda en 1969, con John Lennon y George Harrison de los Beatles, con Jimi Hendrix, quien le invitó a presentar en el escenario del Festival Monterey Pop de junio de 1967 a la Jimi Hendrix Experience y con Steve Marriott, guitarrista de Small Faces y Humble Pie, con quien también estuvo estudiando la posibilidad de formar un grupo tras su salida de los Rolling Stones.
Inquieto, creativo, emprendedor... Brian Jones fue un talento tristemente desaprovechado, un músico de unas facultades privilegiadas que se vió atrapado en una telaraña de intereses bastardos ajenos totalmente al arte y a la música y al que la fatalidad impidió poder desarrollar todo el potencial artístico que tenía dentro.
Quienes le conocieron, también conocieron su lado oscuro: Su carácter era inestable y tendente en extremo a la melancolía, con episodios de una irascibilidad incontenible que en ocasiones derivaban en estallidos de violencia. La experiencia de pasar por la cárcel le afectó muchísimo en sus problemas de inseguridad, y hacia el final de 1968 el alcohol y las drogas le estaban destrozando física y psíquicamente, como se puede ver en ese Brian lejano, abotargado, ausente que aparecía en el show del Rock´n´Roll Circus y que fué su última aparición pública con los Rolling Stones.

El 9 de junio de 1969 la oficina de los Stones en Londres emitió un comunicado en el que se anunciaba de manera oficial que Brian Jones había dejado de ser miembro del grupo y era sustituido por Mick Taylor. Menos de un mes más tarde, aquella trágica noche del 2 de julio de 1969, tras una cena y unas copas con algunos amigos, su novia y el constructor Frank Throrogood en su casa, se dió un chapuzón en la piscina de su nueva casa de Cotchford Farm. En el agua, según se dijo en la versión oficial, le sobrevino un ataque de asma e incapaz de salir a la superficie, se ahogó. Cuando le sacaron del agua, antes de que llegara la ambulancia y la policía, parece que aún inconsciente, respiraba con dificultad, pero apenas un minuto después... dejó de respirar. Según el parte médico, falleció por parada cardiaca irreversible a las 23.56 de la noche del 2 de julio de 1969.
Su muerte estuvo rodeada de toda clase de especulaciones morbosas y de rumores en los que se habló hasta de un posible asesinato a manos de narcotraficantes... para la policía, fué válida la tesis de una muerte accidental por ahogamiento, y sólo algunos periodistas años después insistieron en especular con las razones que habrían podido provocar su asesinato.

Todos los que me conocéis lo sabéis, los Rolling Stones son para mi mucho más que mi grupo favorito dentro del rock. Es una pasión, una enfermedad, un cúmulo de vivencias, experiencias, sensaciones, recuerdos, mujeres, miradas, noches y palabras que han dado forma a todo lo que es mi vida, sobre todo en lo relacionado con mi trabajo en la música. Precisamente por ello, siempre me estremece la mirada triste, el tono apagado y el sentimiento subyacente de culpa que noto siempre que veo o escucho entrevistas con Mick y Keith en las que se les pregunta por Brian. Ellos saben que no jugaron limpio con él, y pienso que es algo que siempre les ha pesado.

Hoy, como otras muchas noches, volveré a servirme un Jack Daniels, liaré algo de hierba y volveré a escuchar discos de los Stones. Pero hoy lo haré recordando especialmente a Brian. A ese espíritu libre, limpio, joven, que dio lo mejor de si mismo para darnos a conocer una musica maravillosa, para crear la banda de rock que cambió las vidas de millones de personas en todo el mundo y que hoy tristemente, hace 40 años que nos dejó para siempre.

Siento un nudo en la garganta cuando mientras escribo estas líneas, vuelvo a escuchar tu guitarra, tu sitar o tu piano en Aftermath o Their Satanic Majestic Requiest. Pero celebro, y celebraré siempre tu vida y tu música.

Nunca te olvidaremos, Brian.