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miércoles, 18 de diciembre de 2013

70 AÑOS DESAFIANDO A LA VIDA


Madrid, diciembre de 2013. Madrugada del 18 de diciembre de 2013. Una ciudad donde reina el frío característico de esta capital de los últimos dias del año, con las luces de navidad colgadas de árboles, balcones y farolas.
 Mañana debería madrugar. De hecho -¡qué cojones!- madrugaré, no queda otra. Pero en estas madrugadas ya por fin silenciosas, con luces bajas, vuelvo a crear un mundo, un universo perosnal y particular en el que tener el movil apagado, poner música de los Stones, fumar un poco de hierba y servirme un whisky me lleva felizmente fuera de este mundo. Una fiesta privada que celebro con mis recuerdos, mis sensaciones, mis proyectos, mis anhelos…
 Una fiesta que hoy celebro lleno de emoción en honor de alguien muy, muy importante en mi vida. Alguien que es más que un músico, o un guitarrista. Alguien que representa, encarna, simboliza y es en esencia el ROCK, la música y la filosofía de vida que ha marcado mi trayectoria, mi historia y mi forma de ser y de vivir desde que le viera y le escuchara por primera vez en el ya lejano verano de 1978 tocando con los Stones en el “Pop-Grama” de TVE.
 Hoy, solo en mi estudio, con mi whisky, mi canuto y su música, celebro un aniversario muy especial. No es solo el cumpleaños de un amigo, bueno… de alguien que es muchísimo más que un amigo. 

  Hoy cumple 70 años  Keith Richards, el guitarrista, la esencia musical, el lado oscuro y la magia negra de los Rolling Stones.

 En el año 1973, una conocida revista musical inglesa aseguraba que después de Brian Jones, Jim Morrison, Jimi Hendrix y Janis Joplin, la próxima gran estrellla del rock que moriría sería Keith Richards. Elton John y Eric Clapton dijeron de él que era un milagro de la ciencia que siguiera vivo después de toda la mierda que se había metido en las venas y en el hígado duirante décadas. Sheryl Crow afirmó por su parte que nunca podría pensar en Keith muerto porque la primera vez que le vió se le apareció como un cadáver en vida. John Lennon dijo de él en 1972 que nunca llegaría a cumplir 40 años…
… y ahí le teneis. Acaba de cumplir 70 años, como loco por seguir girando con los Stones, se dice que con un disco en solitario que piensa sacar este mismo inminente año de 2014, sigue fumando, bebiendo, complaciendo sobradamente a la Sra. Richards-Hansen y como siempre, riéndose de todo y de todos. Seguramente hasta de si mismo.

  Hoy, en mi soledad compartida, y mientras suena en este momento “Before They Make Me Run”, levanto mi vaso y brindo por el 70 cumpleaños de Keith.
 Keith Richards… cuantas cosas me gustaría decirte si pudiéramos compartir un rasto de charla y unas copas, viejo amigo. Majestad satánica del Rock´n´Roll, viejo pirata filibustero, genuino bluesman, rockero hasta la médula, caballero inglés con esa irónica y cómplice arrogancia que se desmorona en cuanto al mirar a las primeras filas de un concierto,  te arrancamos una sonrisa y te provocamos tu inimtable forma de saludarnos al chocar los puños frente a tus cojones, tu corazón y tu cabeza.    

  Sería imposible describir en el necesariamente reducido espacio de un blog todo lo que has significado en la vida de tantísimos miles o millones de personas, y por supuesto en la mia. Desde que me inoculasteis tu socio Mick y tu el veneno de los Rolling Stones, toda mi vida ha girado en torno al rock, personal, sentimental y profesionalmente. En el rock, he alucinado con el West Coast Rock y la psicodelia, he viajado por el universo del rock sinfónico, me he emocionado con el blues, he llegado a especializarme en Hard Rock y Heavy Metal, siendo esta música la que siento de un modo más intenso y especial, pero… todo se debe a vosotros. Al final, siempre vuelvo a mis raíces. A vosotros. A los Stones.
  A ti.
 En cierta ocasión escribí que el día que nos conozcamos –porque estoy seguro de que ese día llegará antes o después- no se como será ese encuentro, pero si solo pudiera decirte una cosa seria la siguiente: Keith, gracias por toda tu música y por toda tu vida.
 Gracias por como me has hecho vivir, sentir, respirar, sufrir y disfrutar, llorar y reir todos los conciertos de los Rolling Stones que he visto, y por todas las sobredosis de felicidad que me has transmitido. Todas las horas previas, todas las emociones entrecruzadas, todas las sensaciones, todas las noches sin dormir esperando el dia del próximo concierto, las mil y un miradas a cada ticket del concierto, las esperas, los nervios, y al final, el estallido del orgasmo infinito que explosiona cuandoi atacas el riff de “Start Me Up”, “Jumpin’Jack Flash”, “Brown Sugar” o cualquiera que sea la canción que abre esa noche la gran fiesta del rock en un concierto de los Stones. 

 Gracias por todas las horas de soledad, de tristeza, de incertidumbre, de desegaño, que gracias a “Midnight Rambler”, “It´s Only Rock´n´Roll”,  “Happy”, “You Got The Silver”, “Brown Sugar”, “Honky Tonk Woman” y tantas y tantas canciones que tus guitarras han ilustrado, han dejado de serlo.
 Gracias por esa mirada entre cínica, irónica y profunda que en los cientos de fotografias, posters y cuadros que tengo tuyos, que sin que tu lo imagines, más de una vez me ha dado ánimos, me ha sacado de agobios y me ha hecho reirme, como seguramente tu harías, de las comeduras de tarro a veces tan estúpidas en las que nos metemos, y que tan pronto desaparecen cuando una canción de los Stones empieza a sonar y reconozco por ahí tus acordes punzantes, penetrantes, únicos..

  Como olvidar las noches de sexo, de pasión, de amor en las que tu música ha estado allí, al lado de la mujer que esa noche lo fue todo en mi vida. Los bares, tugurios, garitos en los que ha pasado madrugadas enteras bebiéndome la vida, rompiendo viejas historias, iniciando otras nuevas, viviendo la amistad, siempre con el rock de fondo, y en momentos muy especiales, siempre contigo y con los Stones. Gracias tambien a otros invitados a esta fiesta: Jose del Vkaos –que aunque habitualmente solo pone Heavy Metal y Punk Rock, siempre me ha guardado un “Midnight Rambler”- a Chema del Refugio -¡Cuantas noches recordando conciertos stonianos en sus templos de la buena música!- y por supuesto… A mi hermano Kiko, el Keith Richards de Girona, el Gitano Salvaje, y por todo lo que vivimos en el inolvidable Bones Stones.
  
 Como olvidar que la mujer mas maravillosa que he conocido, la mujer que me cambió la vida, apareció gracias a vuestra música. Estoy seguro que aún se acuerda de cómo nos miraste en la noche del 21 de junio de 2007 en Barcelona…

 Toda una vida contigo y con tus canciones. Y guardada como uno de mis más preciados tesoros, la pua de guitarra que me tiraste en Madrid de junio de 2007.

 Amigo, maestro, hermano… una vez más, y como siempre, gracias por toda tu vida y por toda tu música. Y que sigas siendo hasta el dia que te marches, tan genuinamente rockero, tan transparente, tan único, como tan cabrón, macarra, peligroso, impredecible y auténtico.

 Feliz cumpleaños, Keith.


miércoles, 17 de julio de 2013

UNA VEZ MAS… LOS STONES, SIEMPRE LOS STONES


Domingo, 15 de julio de 2013, 19,45 de la tarde. Hace tan solo unas pocas horas que mi avión acaba de aterrizar en Madrid. Hace apenas 24 horas, me encontraba en Londres, pegado a la valla que separa el público del escenario de Hyde Park, nervioso, ansioso y excitado a falta de pocos minutos ya para que diera comienzo el último concierto, por el momento, del 50 & Counting Tour de los Rolling Stones.
 Una vez más, seis años después, vuelvo a encontrarme con ellos, y en cierta manera conmigo mismo, con mi historia, con todo lo que ellos han significado en mi vida, personal y profesionalmente hablando. Una vez más, revivo todas las emociones, sensaciones, afectos, contrastes, recuerdos, todo lo que supone para mi un concierto de los Stones. Esta vez, una experiencia muy, muy singular, cargada de relevancia histórica y muy emotiva: El histórico escenario de Hyde Park, donde Mick Taylor debutó con ellos en julio de 1969 en el homenaje póstumo a Brian Jones y una fecha, 13 de julio, la fecha final de las tres únicas actuaciones en Inglaterra este año dentro del 50 & Counting Tour, exactamente un año y un día después de la celebración pública del 50 Aniversario de la primera actuación de su historia. Fecha inolvidable para mi, por cuanto ese día, ese 12 de julio de 2012 tuve la inmensa fortuna de realizar y presentar un maratón radiofónico dedicado a los Stones en mariskalrock.com Radio, en donde gracias al buen hacer de Alberto Cañas –ahora estrella veraniega de Rock FM- tuve la inmensa satisfacción de anunciar en primicia que los Rolling Stones habían anunciado en esa comparecencia pública que habría actuaciones en 2013 e incluso antes, a finales de año, como exactamente sucedió.
 Como me ocurre siempre con los Stones, por diversas cuestiones de trabajo, familiares, económicas, etc. estuve a punto de no poder ir a Hyde Park. Pero cuando estaba casi a punto de tirar la toalla, surgió mi angel de la guarda ciego – como el de Keith en Toronto- y tan solo dos semanas antes, conseguía poder ir a Hyde Park. Os voy a confesar una sensación que tuve ese dia, cuando llegué a casa de noche. Tras un día lleno de nervios, tensión, gestiones a contrarreloj, cuando finalmente todo quedó organizado para poder ir al concierto, como de costumbre, ya tranquilo, en mi estudio, para relajarme, me serví un bourbon, puse Exile On Main Street, encendí una pipa de hierba y me estiré en la butaca, mientras sonaba de fondo “Torn And Frayed”. Tengo en ese estudio un poster de Keith Richards de 1975, en el que mira a la cámara con un gesto muy típico suyo, entre socarrón y amenazante, sujetando un cigarrillo entre sus labios, que muchas veces pienso que me mira él, más que mirarlo yo. Esa noche, os aseguro que tuve esa sensación, como si Keith me estuviera diciendo… “pequeño capullo… con todo lo pesado que eres con los Stones ¿es que no vas a venir a vernos en nuestro concierto de 50 aniversario? Venga, espabila, que voy y te doy…”

 Viernes, 12 julio, 16,55 de la tarde. Aterrizo en Heathrow y lo primero que siento es una sensación realmente reconfortante. Ya en el mismo vagón de metro que me lleva desde el aeropuerto a Elephant & Castle, donde me alojo, siento como flota en el ambiente la esencia Stones que va inundar la capital británica todo el fin de semana. Llevo una camiseta de la gira de A Bigger Bang y me cruzo con mucha gente con camisetas de los Stones… de inmediato, se establece un clima de cordialidad, de complicidad. Pulgares hacia arriba, el típico Will you go tomorrow to the show? Y el inevitable  My god, sure man! Incluso alguno me pregunta por mi anillo de calavera, réplica del que usaba Keith en los 80. La ciudad huele a Stones, se nota que los Stones estan allí. Es un Londres distinto. Es la misma sensación que sentí cuando les vi por primera vez en Wembley en julio de 1995, en la gira del Voodoo Lounge. Todo impregna música, actitud, sentimiento Stone. 

 Esa misma noche, coincido con un alma gemela, con un stoniano genuino que aunque no he coincidido muchas veces en persona con él, es para mi ya como un hermano: Jordi Güell, uno de los coleccionistas más afamados de los Stones en Catalunya y en todo el mundo, y destacado colaborador de mi libro Los Rolling Stones en España. Quedamos para cenar en el Sticky Fingers Café, y allí conozco a Conchi, su encantadora mujer, y a muchos nuevos amigos, como yo, “enfermos” de los Stones, procedentes de México, Argentina, una simpatiquísima austriaca, Susan, afincada en Paraguay… todos recordamos, en un ambiente cordial, amistoso, entrañable, nuestras anécdotas con los
Stones, los conciertos que hemos visto, nuestras vivencias…momentos que ya quedan para siempre en mi memoria, más aún cuando veo que en una de las paredes del local hay enmarcado un gran cartel del historico Tour Of Europe’76. Como podeis ver, no me resisto a fotografiarme junto a la imagen  que inundó Barcelona en junio de 1976, la única vez que por razones obvias, no ha visto a los Stones en España (o mejor dicho, en Catalunya).

 Sábado, 13 julio, 6.00 de la mañana: a la primera señal acústica que emite el despertador mi iphone, salto de la cama y tras una ducha vertiginosa, emprendo camino a Hyde Park. Llego a las inmediaciones del concierto alrededor de las 6.45, y ya me preparo para estar en la primera línea de ataque para coger la primera fila. Durante esas 6 horas hasta que se abre la puerta general de acceso, como siempre, hago nuevos amigos, conozco gente que ha venido a Londres desde Alemania, desde Francia, Italia, mucha gente también desde España, muchos latinoamericanos… Y por fin, se abren las puertas: carrera vertiginosa, y tras correr como locos, alcanzo la primera fila. Objetivo cumplido.

 Llama la atención un hecho que me había pasado inadvertido, y que en cierto modo, explica la singularidad de estos conciertos de Hyde Park. En realidad, no son conciertos del grupo propiamente dichos. Entiéndase bien: al igual que en el caso del Festival de Glastonbury, los Stones tocan dentro de un programa de conciertos, en este caso el que se organiza cada verano la promotora British Summer Time en Hyde Park, rememorando los míticos festivales de finales de los 60 que se celebraban en este emplazamiento con grupos como Pink Floyd, Traffic, Cream, etc. y por tanto, el stage no es ni mucho menos al que estamos acostumbrados. A pesar de que en estos conciertos las pantallas led nos acercan a los Stones con una precisión y una alta definición realmente impresionante, lo cual estoy seguro que agradecen muchos de los que no se pueden acercar a las primeras filas, la producción de stage, el personalidad de seguridad, me da la impresión que no es la del equipo habitual que acompaña a los Stones en las últimas giras, sino que es la de British Summer Time. Me sorprende incluso no ver, como es habitual, en el foso de fotógrafos, a Jane Rose, el alter-ego de Keith. Es como cuando en 1969, Blackhill Enterprises contrató a los Stones en cierto modo bajo unas condiciones previas, amoldándose los Stones a la forma en la que esta empresa organizaba los conciertos.
 Llama incluso la atención, que en el mismo recinto donde se celebra el concierto, hay todo un parque de atracciones con montaña rusa, helter skelter, carruseles, norias… bien ¿por qué no? Es verano, de hecho estos dias de julio están siendo los más calurosos que se recuerdan en Gran Bretaña en más de 20 años, y Hyde Park no deja de ser un parque público. Tiendo inclusive a pensar que tambien fue así en 1969  -esto debería corroborármelo Julio Muñoz El Chino de Festimad, unico español que conozco que estuvo viendo a los Rolling Stones en Hyde Park en 1969, exiliado en Londres huyendo de la represión franquista-
 Ya situados estratégicamente, empieza la tradicional larga espera. Londres, que es una ciudad cuyo verano suele ser corto, húmedo y lluvioso –como el de mi Asturies - vive hoy, 13 de julio, records históricos de altas temperaturas. El sol luce en Hyde Park como si estuviéramos en la costa del sol española, y la temperatura llega a alcanzar alrededor de las 6 de la tarde los 39 grados. De hecho, en esas largas horas de espera, en más de una ocasión rememoro mi inolvidable 7 de julio de 1982, en aquella tórrida tarde-noche de Madrid en el Vicente Calderón, mi primera noche con los Stones, donde el calor sofocante llegaba a extremos insoportables. En Hyde Park, la organización, eficiente, profesional, y dedicada a buscar la comodidad de quien ha pagado una entrada –bastante cara- se afana en repartir constantemente vasos de agua entre la gente de las primeras filas, e incluso hasta reparte protectores solares para evitar las presumibles quemaduras. Y todo ello con un tono amable, amistoso, correcto, evidentemente muy british… ¿cuándo se conseguirá en España que los servicios de seguridad de un concierto, en lugar de ser en más de un caso una panda de macarras mlaencarados y provocadores, o ex terroristas albano-kosovares sean gente interesada en no crear tensión, en colaborar, en entender…? En eso, Inglaterra nos lleva miles de kilómetros y de años de ventaja.  
 Recordando una vez más ese inclemente sol, y ese calor asfixiante, imagino… ¿y si de pronto cayera una tormenta de verano como la del 82 en Madrid, y aparecieran los Stones dentro de una nueva danza de lluvia mágica ..? pero, esta vez Dios no esta dispuesto a dar a Keith las luces de aquella histórica velada en el estadio del Atlético de Madrid.
 Lenta pero inexorablemente, el reloj se acerca a las 20,25, hora en la que comienza el concierto. Curiosamente, suenan por la megafonía “Purple Haze” de Jimi Hendrix y “Cocaine” de Eric Clapton… ¿elección de Keith?
 Como siempre, en medio de los nervios, la tensión, la ansiedad, llegan las 20.25 pasadas, las pantallas Led se apagan y cuando se vuelven a encender, aún con luz natural, aparece la inmensa nueva lengua-logo de los Stones del 50 Aniversario… ¡YA!
 ¡Es, por fin, el momento esperado! Igual que en junio de 2007 en Barcelona, en el momento en el que aparece la gigantesca lengua en las pantallas Led y acto seguido, las imágenes del concierto de Hyde Park de 1969 con el “Let´s Spend The Night Together” original como fondo musical, todo Hyde Park estalla… y el estallido se convierte en ORGASMO total, bestial, incontrolable, en el momento en el que Keith pega el primer guitarrazo de “Start Me Up” y Mick Jagger se lanza sobre el borde del escenario bramando “Wont´you start me up… I’ll never stop, never stop, never stop!”
¡Waaaauuuuh! ¡SEIS JODIDOS AÑOS ESPERANDO! ¡Por fin… estoy volviendo a ver a los Rolling Stones en vivo, a Mick, a Keith, a Ronnie, a Charlie, a Lisa, a Bernard, a Darryl, a Chuck, a Bobby Keys…! Casi no lo puedo creer… ¡Otra vez, estoy en el cielo! Tras rumores, más rumores, desmentidos, conformaciones, no confirmaciones, al fín, por fín, todavía con los últimos rayos de sol cayendo sobre Hyde Park, los Rolling Stones salen a escena para regalarnos un concierto que será inolvidable por muchos motivos.
 Antes de entrar a analizar como sonó cada canción y como estuvieron los Stones en cada tema, destacar algunas cosas que me parecen fundamentales: La primera, que el concierto fue SENSACIONAL. Superó con mucho las expectativas que razonablemente cualquiera podría esperar. Vimos a unos Stones inmensos, disfrutando de la actuación, en un estado de forma física espectacular todos ellos, tocando con ganas y quizá, sabiendo lo crítica que suele ser la prensa inglesa con ellos, con un extra aún mayor de motivación. El sonido, impecable –aunque quizá un pelín bajo en alguna fase del concierto- y el espectáculo, más sobrio que en anteriores giras, pero quizá por ello si cabe, más genuino, más puramente Stone.
 Toda la banda, repito, esta perfecta. Charlie, como siempre, es un reloj: preciso y elegante, contundente y suave, marcando el ritmo como un auténtico director de orquesta. Darryl Jones,  haciendo un derroche de facultades extraordinario, y esta vez, me dio la impresión de verle mucho más suelto que en otras ocasiones, participando más del show. Chuck Leavell, igualmente estupendo, Lisa Fischer y Bernard Fowler una vez más magníficos y en la sección de viento, Tim Ries y Bobby Keys espectaculares…¡que ovación se llevó Bobby Keys cuando Mick le presentó en la parte intermedia del show!
 Ronnie y Keith, así como Mick Taylor en las dos canciones que tocó con ellos, buenísimos, tocando con feeling, con sentimiento, con garra… Keith, que a veces tarda en entrar en la actuación, esta vez a la mitad del “Start Me Up”, ya se dirigió a tirar puas a las primeras filas, y al ver el estallido de brazos al aire y de ovaciones que llenaban el aire según se acercaba al borde del escenario, no pudo evitar que se dibujase una enorme y sincera sonrisa en su ajado rostro, curtido por tantos años de duras experiencias.
 Pero esta vez, si hay que destacar a un Stone en especial por la energía inagotable que derrochó a lo largo de todo el concierto, como vivió la actuación, el liderazgo que demostró, y como además lo hizo con la chulería, las tablas y el carisma que le ha caracterizado siempre, ese Stone en Hyde Park fue Mick Jagger. Líder absoluto del grupo en directo, no solo no ha perdido ni un ápice de voz, sino que sigue estando físicamente fibroso, elástico, atlético, y manejó el concierto con un dominio de la situación y de la escena que no puedo por menos de asombrarme. No sé si esta ha sido la mejor actuación de los Stones que he visto, -Madrid’82 o Gijón’95 son difíciles de igualar- pero desde luego, lo que si puedo afirmar categóricamente es que esta ha sido LA MEJOR actuación que he visto nunca de Mick Jagger al frente de los Stones. Y sabéis que he visto unas cuantas… 
Vamos ahora canción por canción:

Start Me Up
El arranque trepidante y demoledor de la fiesta. Un “Start Me Up” duro, fuerte, haciendonos imaginar que lo que se nos viene encima va a ser tremendo, como así fue. Buenísima


It’s Only Rock ‘N’ Roll (But I Like It)
El primer latigazo de adrenalina sigue ahí, el entusiasmo por parte de grupo y público es desbordante y ello se refleja en un “It´s Only Rock’n’Roll” en el que mientras en los Led aparecen imágenes de Chuck Berry, Muddy Waters o Bob Dylan, los Stones atacan esta versión con la misma fuerza que “Start Me Up”, y Mick la canta con tal energía y le echa tal fuerza que más que animar a la gente, les mira y les grita casi como echandoles la bronca, como diciendo “¡Vamos, coño! ¡Que esto es rock´n´roll!”

Tumbling Dice
Es recibida con una ovación impresionante. Por lo que sea, es una canción que gusta mucho al público ingles –o internacional, pues en Hyde Park habíamos españoles, catalanes, argentinos, vascos, franceses, alemanes, de todas partes del mundo- y el entusiasmo con el se recibe me da la impresión que sorprende a los propios Stones. Keith la disfruta, la goza, se le nota muy inspirado en  esta canción y a mi, que es una las piezas maestras de mi álbum favorito, la disfruto nota a nota. Emocionante el piano de Chuck Leavell en este tema. 

Emotional Rescue
¡Jagger la cantó en falsete! Tal y como la grabó en el verano de 1979 en París, “Emotional Rescue”, una canción que nunca antes de esta gira habían tocado en directo, suena genial. La aceleración de los tres rocks del principio remite un poco para hacer un medio tiempo en el que además de un Jagger excelso como cantante, el bajo de Darryl Jones cobra el protagonismo total en esta interpretación, a la que le dan un groove sensacional.

Street Fighting Man
Esta fue la canción votada por los seguidores de los Stones a través de la App para Iphone y tablets… yo voté por “Rocks Off”, y crucé los dedos hasta el final para ver si al final la tocaban, pero em cualquier caso, “Street Fighting Man” suena, rabiosa, dura… incluso diría que Mick la canta un tono por encima. Y Keith ataca el riff con una dureza propia de un grupo de Heavy Metal. Otro momento inolvidable de la noche. 

Ruby Tuesday
Momento romántico y en el que bajan el pié del acelerador… ya se esta haciendo de noche, y supongo que muchas parejas se besarían y se abrazarían en ese momento, en el que el color del cielo al anochecer se funde con las luces del escenario. Cerca de mi, veo a otra muchacha que esta en la primera fila llorar de emoción, y como en otros momentos del show, como ahora, cuando lo recuerdo, se me hace un nudo en la garganta. Deliciosa, cálida y maravillosa la guitarra de Keith en  este “Ruby Tuesday”.

Doom and Gloom
Un tema que espero sinceramente que dentro de unos años, esté en la categoría de clásicos de los Stones. Desde la primera vez que lo escuché, me dije: este es para tocar en directo, como lo fuera en  su día “Don´t Stop”. Y es unas de las interpretaciones estelares de Mick Jagger, se recorre todas las pasarelas, se lo baila… ¿quién será capaz de decirle que no a esa pregunta del estribillo de “Baby Won´t You Dance With Me?”

Paint It Black
Aquí baja un poco el ritmo del concierto. Me da la impresión de que la tocan algo más despacio de lo normal, y si Mick en “Street Fighting Man” Mick subió hasta el tope, aquí aseguraría que bajó por lo menos un tono. Muy buena, pero si lo comparo con el “Paint It Black” de Santiago de Compostela en el 99, sale ganando aquel.

Honky Tonk Women
En este tema me fijo especialmente en Charlie. Todavía flipo cuando le veo tocar y parece que se esta riendo por lo bajo. ¡Como marca el tiempo, como lleva el ritmo, que fiera…! Este “Honky…” también lo hacen un poco más lento, un poco al estilo del Love You Live y las 65.000 palmas en el aire chocando le dan una dimensión única. Gimme the honky tonk blues…

You Got the Silver
Llega el momento de Keith, y con esta canción, la anécdota de la noche. Hacia la mitad de la canción, Ronnie se equivoca y hace equivocarse también a Keith… éste sonríe, pero la mirada que le lanza a Woody es de las que hacen que desees que te trague la tierra en ese momento. En la siguiente estrofa, Keith canta irónicamente, mirando a Ronnie: “You Got The Silver, You Got The Tone” es decir, “Ronnie, joder, ¡dame bien el tono!” . Son Ronnie y Keith, ¿Qué os voy a decir? Se adoran, pero se tiran los trastos a la cabeza en cada concierto. Hyde Park no fue una excepción.

Happy
Feliz. Felicidad. Esa es la única sensación que puedo expresar cuando noté la satisfacción, la felicidad, el placer que el propio Keith nos tranmsmitía cuando tocó este “Happy” –en el que por cierto, ¡se equivocó otra vez!- en el que apenas podía disimular la emoción que le recorría. En momentos como este es cuando te das cuenta que cuando Keith Richards afirma que necesita el escenario por que no puede vivir sin tocar en directo, dice la verdad. Su sonrisa, el brillo de sus ojos, y el saludo final chocando sus puños en sus cojones, sus pecho y su cabeza, otro momento impagable. Keith, viejo pirata, rockero indomable, hermano, maestro… eres único. Eres el puto amo.

Miss You
Personalmente llevo años deseando que se carguen “Miss You” del repertorio, pero parece que no hay manera. Nueva exhibición atlética de Mick en una versión quizá demasiado larga y que no será para mi de los mejores momentos del show.

Midnight Rambler
Como me ocurre siempre que los Stones atacan este tema, que lo confieso sin reservas, es mi favorito de toda su trayectoria, no lo puedo evitar, me vuelvo loco. Y encima, hacen mi “Midnight Rambler” con el gran Mick Taylor como invitado de honor en el mismo escenario en el que debutase como un Stone en 1969. Sencillamente bestial. Hyde Park estalla, Mick la canta con una fuerza espectacular y entre los tres guitarristas, Ronnie, Keith y Mick Taylor, fluye verdadera magia. Los tres se compenetran a la perfección, y el solo que hace Mick Taylor en la parte intermedia es inenarrable. El estilo, la clase, la maestría que tiene Mick Taylor tocando blues resurge en una canción que lo reivindica como un maestro de la guitarra al que los Stones siempre deberán mucha de su grandeza. Y en el crescendo final, los tres guitarras a toda velocidad y a toda potencia, con todo el grupo en un orgasmo de rock trepidante y Mick, que como en todo el concierto se deja la piel en escena, esta vez de nuevo se deja la garganta como en “Street Fighting Man”. No salgo de mi asombro. Con 69 años, está mejor todavía que en la gira de ‘A Bigger Bang’. 

Gimme Shelter
Este es el momento de Lisa Fischer. Exhuberante, lasciva, como una Tina Turner heavy, su prodigiosa voz nos pone la piel de punta. Aquí Mick se reserva algo más, y Ronnie es quien lleva el peso de la canción. Pero es que la siguiente es…

Jumpin’ Jack Flash
¡Wuau! Keith golpea su guitarra con el riff de “Jumpin ‘ Jack Flash” y vuelve a producirse una de las ovaciones más estruendosas de la noche. Si en “Gimmie Shelter” habían bajado un poco el pie del acelerador, ahora contraatacan con una fuerza tremenda. Keith recorre las pasarelas, nos tira púas, Ronnie hace lo propio, la fiesta es total… ¡Dios, que esto no acabe nunca!

Sympathy for the Devil
Y la fiesta sigue con el “Sympathy For The Devil” más sensacional que les recuerdo desde Barcelona’98, otro de los conciertos que con más fuerza se han quedado grabados en mi memoria. Charlie marca el ritmo con una maestría inigualable, Mick, envuelto cual cuervo en un plumaje negro vuelve a envolvernos a todos en un hechizo irresistible y cuando se acerca a Chuck Leavell y a Charlie para indicarles que den una última vuelta y terminen, el griterío es ensordecedor.

Brown Sugar
Como si hubiesen guardado gasolina de reserva para el final, otra vez todos, Charlie, Keith, Ronnie, Mick, Bobby Keys, se lanzan frenéticos a un estallido de puro rock stoniano que suena a Rolling Stones cien por cien, y en el que me da la impresión de que la tocan a más velocidad, más acelerada. Tras un final apoteósico, se retiran del escenario, pero pronto van a volver…


You Can’t Always Get What You Want
Un coro completo hace la intro de esta histórica canción, que cuando suena de nuevo vuelve a evocar recuerdos, sensaciones, sentimientos... Excepcional en esta interpretación el piano eléctrico de Chuck Leavell.

(I Can’t Get No) Satisfaction
Vuelve Mick Taylor al escenario, y ahora ya sí que llegamos al final con un fin de fiesta que como no podía ser de otra forma, es “Satisfaction”, envuelta en la lluvia de confetti, con toda la banda a tope, Mick saltando, corriendo y bailando como si acabara de empezar la actuación, Ronnie y Keith despidiéndose ya de las primeras filas, y al terminar, todos juntos en el escenario en el saludo final, en un primer momento con toda la troupe, después los cuatro solo con Mick Taylor –le reconocen los galones de la etapa 1969-1974- y al final,  Mick, Keith, Ronnie y Charlie. Monumental castillo de fuegos artificiales, abrazos entre todos ellos –especialmente caluroso el abrazo entre Keith y Charlie- y una inmensa lengua stoniana en los led que nos da las gracias por todos estos años de apoyo y que nos desea feliz regreso a casa.

 Cuando acaba un concierto de los Stones, para mi es como cuando acabas de hacer el amor, y además has tenido uno esos polvos salvajes, de gritar, de morder, de arañar, de saltar, de acabar bañado en sudor, vacío pero lleno, pleno de satisfacción, de felicidad… siempre lo digo, es un orgasmo que dura dos horas. Poco a poco vuelvo a la realidad. La noche en Londres es preciosa, y antes de coger el último metro a Elephant & Castle, aún daré un largo paseo por las calles londinenses para asimilar todo lo que he visto, para empapaprme, para impregnarme bien de todo el ambiente Stones que esa noche de sábado llena la City.
 No solo el concierto ha estado a la altura de la profesionalidad que los Rolling Stones tienen que dar cada vez que se suben a un escenario. Una vez más, hemos tenido la inmensa suerte, la inmensa fortuna, el inmenso privilegio de vivir la historia del rock. Ver a los Stones, es ver a leyendas vivas, a músicos, artistas y espíritus que son la encarnación viva de una forma de arte y de cultura, de una filosofía de vida, de una manera de vivir que cambió el mundo, que marcó el destino de generaciones enteras en todo el mundo y que en mi caso, ha marcado, para bien o para mal, mi vida profesional y personal.
 También os confieso una cosa. A pesar de que he disfrutado con locura de este concierto, he conocido gente que ya son nuevos amigos de la familia Stones –Jorge, el pelado argentino, Alfonso de Ecuador, Rainer, “el loco alemán” y muchos más- he echado mucho de menos a mi otra familia Stoniana. Os aseguro que me acordé todo el día de Germán Gómez, ese coleccionista de Barcelona “enfermo”, como yo con quien viví momentos inolvidables en la gira de A Bigger Bang, de la cuadrilla de Bilbo, con Imanol, Santi, por supuesto de mi primo –en realidad, primo carnal, pero hermano Stone-  Juan Caveda, como no de mi otro hermano Stone, Kiko, e  Isaac, Joel y toda la colla gironina del Bones Stones, de Félix, que estaba allí, en Hyde Park, aunque no le puede ver al final… -también de ti, esquiva y amada mujer de las nieves… - aunque os aseguro una cosa: después de ver este concierto, lo del 50 And Counting es verdad…los Stones no van a parar aquí. Y nos reencontraremos todos, como siempre, en la cola de un próximo concierto. Creedeme, al tiempo. Y a no tardar mucho.
 Los Stones, siempre los Stones…


domingo, 21 de octubre de 2012

SEMANA DE LEYENDA EN IMAGENES: ROLLING STONES & LED ZEPPELIN


En tan solo 48 horas he tenido oportunidad de presenciar, en el ya cada vez más anecdótico y extemporáneo lugar -y que por favor, que nunca desaparezca en lo que me quede de vida- que es una sala de cine, dos excelentes documentales, dos películas-concierto al más puro y genuino estilo de los años 70 de mis dos bandas favoritas, de los grupos que más me han tocado mi fibra sensible y que personalmente pienso -y veo que la actualidad no me quita la razón- son los dos grupos más admirados, queridos, influyentes y respetados del mundo del rock: Led Zeppelin y los Rolling Stones. 

 Este martes 16 de octubre de 2012 tuve la satisfacción de ser invitado por los directivos de la Warner Music Spain al pre-estreno en los cines Kinépolis de Boadilla del Monte, en Madrid, de Celebration Day, el magnífico documental-concierto que se comercializará estas navidades en DVD con la actuación completa de Led Zeppelin en el gran show de tributo a Ahmet Ertegun de diciembre de 2007 en el 02 de Londres. 
 La experiencia, como os podeis imaginar, fue maravillosa. Al margen de lo sensacional que es el documento en si, de lo sensacional que es Celebration Day como película y realización, no quiero dejar de comentar que mi amigo Mariscal Romero, uno de los pocos periodistas españoles invitados por Led Zeppelin en su día al concierto del O2 , presentó la proyección después de que tuviéramos ocasión de charlar y reirnos un rato con Paco Gamarra, uno de los más importantes ejecutivos de Warner en España, con Judith Mateo,  la siempre guapísima y encantadora Pilar Rubio, que vino con nosotros a este pre-estreno y Karen Parra, la también guapísima directora de los locales de ensayo Rockland en Carabanchel. 
 Celebration Day yo lo definiría como lo que Led Zeppelin no dejaron terminado en 1976 con The Song Remains The Same, la famosa película que tantas y tantas veces -por lo menos yo- hemos visto. Es decir, una puesta en escena veraz, auténtica, genuina, perfectamente realizada y excelentemente post-producida de lo que fue esa histórica y seguramente por desgracia, quizá irrepetible noche de diciembre de 2007 en Londres. Led Zeppelin en un estado de forma magnífico, dándolo todo, dejándose la piel -sobre todo Jimmy Page- la garganta, el sudor, las entrañas, en un concierto SENSACIONAL, en el que obviamente, salvando las distancias inevitables del tiempo y del desgaste físico, se ve, se siente, se respira y se escucha a unos Led Zeppelin que emocionan, que a mi personalmente -y no me importa en absoluto confesarlo- me arrancaron lágrimas de pura emotividad ante las maravillosas interpretaciones que hacen de temas como "Dazed And Confused" o "Kashmir". En ese grandioso concierto, Led Zeppelin volvieron a ser ese mito único, esa monstruosidad de fuerza, energía, intensidad e inspiración  que en los años 70 engendró mi música, el Hard Rock/Heavy Metal, pero además de eso, en este concierto puede apreciarse como el folk, el blues, la fusión con las esencias sonoras arábigo-hindúes, todos los elementos musicales que proporcionaron a Led Zeppelin la vitola de grupo innovador, vanguardista, experimentador como ninguno en los 70, fluye, crece, se expande en la atmósfera indefinible que son capaces de crear en un escenario, dentro de una realización soberbia, que sin dejar de hacer algún guiño a The Song Remains The Same refleja con toda exactitud la magia, la  pasión, la fuerza, el hechizo hipnótico que la voz de Plant, la guitarra de Page, el virtuosismo como instrumentista de JP Jones y la potencia tras los tambores de Jason Bonham sn capaces de crear . 
 Dos horas de concierto que se pasan en un suspiro, que nos llevan a otro mundo, que solo con un grupo de la maestría de Led Zeppelin se puede vivir, aunque sea en una grabación. 

 48 horas después, en una sala de los Cines Conde Duque de la calle Santa Engracia de Madrid, me disponía a ver Crossfire Hurricane, el esperadísimo documental de historia de 50 años de los Rolling Stones. La experiencia fue igualmente sensacional, y como podéis imaginar quienes me conocéis, disfruté como un loco, pero no quiero dejar de hacer una serie de críticas a como se organizó esta presentación que pienso que dejan en muy mal lugar a los incompetentes, despreocupados e inútiles que organizaron, o mejor dicho, no-organizaron esta presentación. 
Un acontecimiento musical y cultural de la envergadura del estreno de un documental –sea este mejor o peor- de historia de los Rolling Stones en su 50 Aniversario, entiendo como profesional del medio musical que debería ser objeto por parte de su compañía discográfica de un trabajo de promoción que en España ha brillado totalmente por su ausencia. Ni un solo trabajador de Universal Music se ha molestado en enviar un solo mail, twitter o siquiera whatssápp no ya anunciando la presentación de este documental, sino de la salida a la venta del nuevo recopilatorio de los Stones, ni del single de “Doom And Gloom”, ni nada de nada de nada.
 Señores incompetentes, inútiles e ignorantes de Universal Music en España: ¿es posible que no tengan ustedes ni idea de quienes son los Rolling Stones, ni lo que han significado en la historia del rock? ¿es posible que ustedes, que todavía tienen en este país el privilegio de cobrar un sueldo el 29 de cada mes, ignoren, desprecien y rechacen con semejante desvergüenza, falta de profesionalidad y falta de cultura un evento como la presentación de este documental? Es bochornoso que una ciudad como Madrid viviera la presentación simultánea de Crossfire Hurricane de manera casi clandestina, sin ningún tipo de publicidad, sin ninguna información a los medios ni al público.
 Es simplemente bochornoso.  Con cagadas como esta, se comprende –pirateria, internet y llantos de cocodrilo al margen- como la industria del disco se ha hundido en el pozo de mierda en el que está. Me encantaría ver las caras y las papadas de sus estúpidos ejecutivos el día que les llame el agente de los Stones y les pida informes acerca de la gente que acudió en Madrid al estreno de Crossfire Hurricane. A ver si tenemos suerte y la mayoría de ustedes se van al paro, que es donde merecen estar.
 En cuanto al documental en si… a ver como lo explico. Es buenísimo, y es realmente excelente en cuanto al trabajo de realización, recopilación de imágenes y documentación visual y sonora, y analizado desde un punto de vista más próximo a la crítica cinematográfica, hay que decir que Brett Morgen ha hecho un trabajo excelente, entre otras cosas, porque el hilo conductor de toda la historia se estructura a través de la narración de los propios Stones, Mick Taylor y Bill Wyman incluidos, pero sin aparecer ellos en las imágenes, sino poniendo su voz en Off. Ello le da un dinamismo y una agilidad a todo el relato magnífica, y le dota de esa calidad propia de un trabajo cinematográfico coherente, de película para ser vista en la gran pantalla.
 Ahora bien, a las dos horas de proyección –que se pasan en un suspiro- la filmación termina en 1981, con la gira de “Tattoo You” en América. Lo cual, os lo confieso, me dejó perplejo. ¿Qué pasa entonces con los 30 años que van desde esa gira a la actualidad? Si es que se prepara una segunda parte- que entiendo sería lo más coherente, con esas maravillosas imágenes de Atlantic City en el 89, o los irreprtibles shows que tuve el privilegio de vivir de marzo de 1998 en Argentina con Bob Dylan, por no hablar del histórico show de un millon de personas en Brasil- lo entiendo, pero si no es así… la historia de los Rolling Stones es infinitamente más rica, más llena de historias, anécdotas, matices… siendo como soy, y como todos sabeis, fanático de los Rolling Stones, no voy a negar que me decepcionaría que la historia terminase ahí.
 No he regateado elogios –merecidos, muy merecidos a mi juicio- de la obra maestra que Martin Scorsese hizo con los Stones en Shine a Light, ni de maravillas como Let´s Spend The Night Together, Gimmie Shelter o Ladies And Gentlemen… The Rolling Stones! –de las cuales, dicho sea de paso, se nutre mucho a nivel de contenido, al igual que de Cocksucker Blues y Charlie Is My Darling este Crossfire Hurricane- pero en este caso, si esta no es sino la primera parte  de un documental en el que los Stones afronten su historia en los 80 y 90, cabe decir que Crossfire Hurricane es una decepción. 
 Al márgen de esta visión más crítica, cabe decir que de todas maneras, si Crossfire Hurricane se toma simplemente como un retrato de la historia de los Rolling Stones en los 60 y los 70, es muy buen trabajo. Recupera y reivindica a través de muchísimas imágenes inéditas la figura de mi querido Brian Jones –el alma de los Stones hasta que Andrew Loog Oldham le borró del mapa- hace un análisis muy objetivo de lo que fue la catástrofe de Altamont en el 69, y para mi, tiene dos elementos que la elevan a la categoría de obra maestra: Las secuencias de la grabación de Exile On Main Street en Francia, y sobre todo, como Mick y Keith explican, dando con ello carta de naturaleza de obra maestra a la que para mi, es por definición, esencia, espíritu blues rock y pura personalidad Stone, mi canción favorita de ellos de toda la vida: “Midnight Rambler”.
 “Solo Mick y yo podríamos haber compuesto una canción como “Midnight Rambler” – dice Keith en el documental. Vale, tío. Me has dado, como siempre, en todo el bebe.
 Solo por esa frase, y más ahora que vuelvo a escuchar “Midnight Rambler” mientras escribo esta entrada en el blog, estoy tentado de borrar todo lo anterior y quedarme con ese destello de genialidad de Keith. Pero bueno… debo seguir siendo crítico ¿no?  
 Interesantísimas, por lo inéditas, las imágenes de Australia del 73, así como las de la gira europea del 67, de la que muy pocas imágenes se habían visto antes, o las de Mick Jagger en la BBC tras su salida de prisión. Resumiendo, gran documental, eso sí, solo si se acepta como primera parte de una historia que todavía debe ser contada más en profundidad.
Y ahora….¡¡a esperar la gira!!

martes, 16 de octubre de 2012

ULTIMAS DECLARACIONES DE MICK JAGGER

Mi compañero y amigo Ñako Martinez, que desde el año 2009 reside en Londres y desde allí, como yo, sigue la actualidad minuto a minuto de todo lo que se cuece en el ambiente Stone, me manda estas declaraciones de Mick Jagger al Evening Standard. Muy significativas...


El primer concierto del grupo fue en Julio de 1962 en el Marquee Club, un sótano nocturno en Oxford Street. Sir Mick ha declarado: "Londres es un sitio super apropiado (para los conciertos del 50 Aniversario). Es como un ciclo completo, porque empezamos en Londres y además es la ciudad donde vivimos".

Admite que llegar a los 50 años es "una locura", añadiendo: "siempre piensas que solo vas a durar un par de años. En aquellos tiempos (los sesenta) parecía algo razonable de decir. ¿Por qué ibas a pensar que durarías más?" Ese era el tiempo en el que expiraba una banda de pop por aquél entonces. Obivamente al principio no teníamos ni idea, era una pesadilla con esa edad pensar que ibas a hacer algo durante 50 años". 

"Creo que los Rolling Stones son de alguna manera bastante irreverentes en ese sentido. Sinceramente no nos lo tomamos muy serio y bromeamos bastante sobre ello" -Sobre llevar 50 años tocando 

"No nos sentimos como si estuviéramos celebrando nuestras bodas de oro. Creo que más bien todo esto es una jodienda, para ser honesto, y creo que todavía no nos hemos reído lo suficiente de ello. Creo que  una de las razones es que no nos creemos que haya pasado todo ese tiempo tan rápido, y estamos aquí, ¡todavía estamos aquí!"

Han estado ensayando 60 canciones en Paris. En relación a Bill Wyman, Mick Jagger reconoce que "han estado en contacto" y espera que se les pueda unir como invitado especial para los dos conciertos del 02 de Londres. 

El escenario estará hecho a su medida y se basará en los labios y la lengua del logo del grupo. 

Es "muy conmovedor" que la banda todavía levante tantísima expectación. "Es buenísimo que la gente todavía esté interesada. Es muy conmovedor que la gente quiera saber sobre nosotros, porque normalmente tienes la impresión de que tienes que crear mucho ruido sobre esto (la gira) para conseguir que la gente esté interesada en una banda que lleva ya 50 años y se ha convertido esencialmente en parte del mobiliario". 

Ha añadido: "Estamos deseando que llegue el momento, pero ahora hay mucha pre-producción en la que trabajar. Ahora mismo estamos encerrados trabajando para asegurarnos de que todo está engrasado y preparado para la acción para hacerlo lo mejor posible"

jueves, 15 de marzo de 2012

OFICIAL: NO HABRA GIRA DE LOS ROLLING STONES HASTA 2013


Definitivamente, no habrá gira de 50 Aniversario de los Stones en 2012, según han revelado a Rolling Stone en Estados Unidos tanto Mick Jagger como Keith Richards en entrevistas por separado, aunque los dos aseguran que YA SE ESTA TRABAJANDO EN FIRME PARA QUE SI HAYA UNA GIRA DE LOS ROLLING STONES EN 2013. En palabras de Keith Richards, “Sinceramente, la razón fundamental es que todavía no estamos lo suficientemente preparados. Intentar precipitar las cosas para hacer un tour este año no sería realista ni quizá estaríamos en condiciones de poder ofrecer un espectáculo del nivel que los Stones hemos hecho siempre. Así que es mejor tomarnos con suficiente tiempo la preparación del tour y salir de nuevo a la carretera en 2013, quizá con un disco nuevo, eso aún está por decidir. De hecho, el verdadero 50 Aniversario de los Rolling Stones será ese año. Los Stones fueron concebidos en 1962, pero el nacimiento fue en 1963, que es cuando Charlie entró en la banda y cuando sacamos nuestro primer disco.”

No solo eso: En la primera semana de abril se ha confirmado que Mick Jagger, Keith Richards, Ronnie Wood, Charlie Watts y Darryl Jones van a iniciar la preproducción de lo que se espera sea el nuevo disco de estudio de los Rolling Stones, que saldría en 2013 presumiblemente como telón de fondo de la gira. Asegura Keith: “En diciembre estuvimos nueve o diez días ensayando en Londres y durante los primeros ensayos solo tocábamos blues del de siempre, ya sabes, Jimmy Reed, Robert Johnson, Elmore James, pero Mick llegó al tercer día y poco después ya empezamos a meternos con canciones de ‘Some Girls’, y mucha de la vieja mierda de los 70, y los dos últimos días tocamos un montón de material nuevo, que todos coincidimos que podría valer perfectamente para un nuevo disco.”

Mick Jagger: “Vamos a reunirnos para ensayar nuevo material, y aún no sé si saldrán demos de trabajo, pero mi sensación es buena. Keith y yo aún sintonizamos bien, y se que lleva meses escribiendo canciones nuevas y escuchándose cintas antiguas de temas que se nos quedaron a medio escribir para ‘A Bigger Bang’. Y además, después de muchos años, Bill Wyman vino a vernos a los ensayos de Londres, y tocó con nosotros. No estoy dando a entender que vaya a volver al grupo, pero tras casi veinte años sin relacionarnos, ahora nos volvemos a llevar muy bien, y me agrada mucho que ahora vuelva a tener una buena relación con nosotros. Quizá haga algo con nosotros en los proyectos de 2013.”

Keith Richards: “Por asuntos de sus negocios particulares, Mick se ha instalado unos meses en Nueva York, y viene a casa casi todos los fines de semana (Nd.r: Keith Richards vive en Connecticut) para empezar a ir preparando todo lo que queremos que los Stones hagan en 2013. También estamos reuniendo toda clase de material para un gran documental sobre los 50 años de historia del grupo, con material filmado que nunca ha sido mostrado, lo cual me me parece casi increíble, pero es verdad. Brett Morgen, el director, tiene más de 50 horas de diferentes entrevistas con todos nosotros y va a ser algo de lujo para todos los fans. Creo que se estrenará en octubre de este año. Y llevo desde septiembre trabajando con Steve Jordan en un disco en solitario. Ya sabes, man, yo no sirvo para estar en la mecedora, si no estoy tocando la guitarra me vuelvo loco, y mi mujer termina por echarme de casa.”

Preguntado sobre Bill Wyman y si sobre volvería al grupo, Keith afirma: “Creo que sí se lo panteáramos seriamente, diría que si. Pero aún no puedo decir nada. Cuando le quite la pistola de la cabeza, te diré si hace o no la gira de los Stones de 2013.”

Se sabe que a día de hoy, Mick Jagger tiene sobre la mesa tres propuestas diferentes de importantes agencias para organizar un tour de los Rolling Stones: AEG International, Live Nation y el que fuera durante muchos años manager de la banda, Michael Cohl, con quien Mick tuvo profundos y serios desacuerdos al terminar el ‘A Bigger Bang Tour’, ahora parece ser que finalmente solucionados, pero el líder de los Stones aún no ha dicho la última palabra.

No obstante, personal muy cercano al entorno empresarial más íntimo de los Stones asegura que el grupo, por diversos motivos, no quiere volver a embarcarse en una gira mundial de dos años de duración. Se ha filtrado, según explica Rolling Stone USA, que los Stones no quieren pasarse dos años en un avión, sino que casi con toda seguridad organizarían series de conciertos al estilo de los que hizo Prince en su última gira, es decir, tocar 10 noches seguidas en el Madison Square Garden de Nueva York, 10 noches seguidas en Los Angeles, 10 noches seguidas en el 02 de Londres, 10 noches seguidas en Buenos Aires… de esta manera, y habida cuenta de la crisis económica existente y que no tiene visor de mejorar en todo lo que queda de año, se abaratarían los inmensos costes que produce movilizar a los Stones en gira con sus gigantescos macroespectáculos.

Finalmente, hay quienes desde ese mismo entorno, aseguran que aunque Keith Richards se encuentra bien de salud, y de hecho mostró un aspecto realmente saludable el pasado 24 de febrero cuando se unió a Eric Clapton en el Memorial Concert for Blues Legend Hubert Sumlin en el Apollo Theater de Nueva York, se afirma que las secuelas de la lesión cerebral que sufrió durante el accidente de sus vacaciones en Fidji en 2006, aunque tardíamente, podrían haber afectado a sus capacidad locomotriz a cierto nivel, y que necesitaría de un tratamiento específico para poder enfrentarse a una gira, motivo por el cual también se maneja como muy probable que la idea de hacer series de 10-12 conciertos en emplazamientos fijos en lugar de giras convencionales venga dada por facilitar a Keith el que pueda rendir al cien por cien con el grupo.

A este respecto, quizá resulte significativo recordar lo que Keith Richards confesó a Jimmy Fallon en la entrevista televisada que el guitarra de los Stones hizo con motivo de la promoción de sus memorias. “Después de terminar el tour de ‘A Bigger Bang’ cometí un error: estuve casi tres meses sin coger la guitarra… estaba saturado, había sido la gira de los Stones más larga que habíamos hecho nunca y decidí tomarme un descanso largo, pero cuando luego volví, noté que me costaba recuperar el ritmo.”

Finalmente, Mick Jagger asegura por el contrario: “Veo a los Stones muy bien, capaces de volver al escenario. No ha sido posible organizarlo para 2012, como sé que mucha gente esperaba, pero definitivamente los Stones volveremos en 2013. Fue una idea excelente reunirnos en Londres, la chispa saltó de nuevo.”

¿Conclusión? Me quedo con la misma sensación que personalmente tuve en 2006, cuando se cancelaron los conciertos de Valladolid y El Ejido… fue un mazazo terrible, una decepción absoluta, pero como ya he contado alguna vez, aquella noche calurosa de agosto de 2006 mientras daba vueltas en la cama pensando en todo lo que había pasado, tuve el pálpito de que si los Stones no estaban realmente bien, y a partir de entonces solo empezaba a correr la cuenta atrás de una nueva gira para el año 2007, entonces todo sería mejor. Ahora pienso lo mismo. Si no tenemos gira en 2012 porque el grupo prepara algo realmente espectacular, grandioso, para 2013, a partir de hoy cuento los dias para que llegue ese año y una inmensa lengua roja, carnosa, lasciva y rockera vuelva a invadir el planeta.

Los Stones se toman su tiempo para hacer las cosas, pero cuando las hacen, nunca fallan.

Los Stones, siempre los Stones…

domingo, 30 de enero de 2011

LAS MEMORIAS DE MI COLEGA, MI AMIGO, MI PADRE... KEITH RICHARDS

Aahh, Keith. Nuestro Keith. Mi Keith

Tu Keith.

El puto demonio/dios de los Stones.

A pesar de que son casi 650 páginas, entre metros madrileños diarios dos veces al día de Tetuán a Prosperidad, de trenes de Madrid a Barcelona y Barcelona a Madrid, de Barcelona a Vila-Franca, de Barcelona-Sants a Girona y de Girona a Barcelona-Sants, en estos días de enero me he podido empapar ese maravilloso tocho de autoregalo de navidad que me hice y que son las memorias -muy discutiblemente traducidas, se nota que quien las ha traducido no es fan de los Stones, y suelta alguna bobada propia de traductor/ robot de a tanto el folio- de ese rockero grandioso, capullo, cabronazo, gitano, junkie, hijo del blues y del rock, y por encima de todo, adorable y entrañable para quienes somos stonianos.
Para los que somos Stones de corazón, para los que somos Stones de partirnos la cara para estar en la primera fila de un concierto, de los que estamos desde las seis de la mañana o antes en la puerta de entrada de cualquier recinto donde vayan a tocar, de quienes sentimos a los Rolling Stones como esa energía, esa fuerza, ese combustible vital de nuestras vísceras, este libro es una verdadera maravilla, y de entrada, recomiendo muy sinceramente su lectura.

Vida, esta autobiografía de Keith Richards es un relato pienso que esencialmente sincero, honesto y limpio de su vida, que busca creo que de manera muy importante, por un lado separar claramente a Keith Richards como persona, como ser humano, como padre de familia y músico, del personaje Keith Richards alma salvaje de los Stones, del cual en ningún momento niega ni reniega de su existencia, sino que pretende situar en su dimensión real, fuera de las leyendas urbanas, rumores falsos y exagerados y barbaridades propias de la prensa amarilla que creó leyendas absolutamente falsas sobre él.

En este libro, en la parte más positiva y que a mi personalmente más me ha gustado, la parte en la que Keith habla más de los Stones y de como trabajaban en los 70: Impagable el capítulo dedicado a la grabación de 'Exile On Main Street' en Francia en el verano del 71, y de como fué la gira USA del 72, con ese inefable Bobby Keys mucho más gamberro que cualquiera de ellos - buenísima la historia de la detención en un aeropuerto de Australia en el 73, y como el propietario de la multinacional de los zumos Dole les salvó el culo a Bobby y a Keith- y la gira europea del 73, con Bobby inconsciente con un pedo de caballo bestial en una bañera llena de Champagne en un hotel de Bruselas.
Sensacional leer como Keith te cuenta como en la grabación del 'Mixed Emotions' en Barbados en el 89, apareció por allí un amigo de Mick Jagger gilipollas que se puso a dar opiniones sobre como Keith debería acabar un solo de guitarra, y como Keith cortó su estúpida perorata lanzándole una navaja que se clavó en la pared a escasos centímetros de su garganta. Y para mi, lo mejor de todo el libro, es como a pesar de que Keith no se corta a la hora de criticar a "Brenda" -lease Mick Jagger- y a pesar de algunas críticas poco fundamentadas y muy poco rigurosas sobre este libro, Keith no deja de decir que a pesar de todo, Mick Jagger es su amigo, su colega y su hermano, es su alma gemela en los Rolling Stones, y se nota que le quiere y le aprecia, precisamente por como le dolieron algunas actitudes por parte de Mick hacia él y hacia los Stones.
Vamos a ver, seguro que a cualquiera de nosotros nos ha pasado con nuestro mejor amigo: ¿nunca habéis tenido una bronca de cojones con ese amigo o amiga del alma, que precisamente más nos duele porque es nuestro mejor amigo, el que más nos conoce...? y esa bronca a veces ¿no es verdad que es la más difícil de perdonar, porque es la que más nos ha dolido? pues eso es lo que cuenta Keith de Mick sobre su enfrentamiento en los 80.
Una frase para mi muy reveladora que Keith escribe en estas memorias y que reproduzco textualmente para que os hagáis una idea de lo que podéis leer en este excelente libro: "Yo hay muchas veces que discutiendo con Mick, sería capaz de patearle la cabeza. Cuando se pone en su papel de reinona estúpida lo único que se merece es un buen par de hostias, pero... como alguien sea capaz de meterse con Mick Jagger sin estar él presente y delante de mi, soy capaz de cortarle el cuello."
Más criticable me parece el escasisímo apartado que Keith dedica a su relación con Brian Jones, algo que yo esperaba con mucho interés, así como las mínimas líneas - eso sí, muy respetuosas y elogiosas- que dedica a uno de mis Stones de cabecera, Mick Taylor. Alguien que hizo con Keith muchos de los discos más clásicos de los setenta con el grupo pienso que merecía más atención por parte de Keith en este recorrido por su vida en relación con los Rolling Stones. Esos son para mi los dos únicos puntos más criticables del libro.
Y no me resisto a señalar un apunte que para mi es fabuloso, sobre todo porque en contra de muchas opiniones que he escuchado, en ese sentido, Keith Richards me da la razón; en cada disco de los que Keith habla, no tiene reparos en señalar sus canciones favoritas y en explicar porqué son sus favoritas. Y hay una canción -bueno, hay muchas, pero una especialmente- en la que coincide plenamente conmigo: una de las mejores baladas que ha hecho para los Stones es "How Can I Stop" del 'Bridges To Babylon'. Un temazo que termina con un solo de saxo de Wayne Shorter de los que si no te saca las lágrimas de emoción, es que ya estás muerto.
Y Keith coincide conmigo en que es la mejor balada que los Stones han grabado en muchísimos años. ¡Por supuesto, Maestro!
En resumen, un libro como se puede esperar de Keith Richards: irónico, divertido, tóxico, contradictorio, salvajemente rockero, puramente stoniano, a ratos entrañable, a ratos duro y visceral... y creo que esencialmente, sincero y honesto. A estas alturas ¿tiene algo todavía que ocultar Keith Richards?

Maestro, hermano, colega... sé perfectamente que nunca llegarás a leer este blog, pero por si acaso... he pasado los mejores momentos de mi vida escuchando tu guitarra con los Stones. Y ahora también, leyendo tu vida, y viendo como mi propia vida también tiene algun reflejo en la tuya.

Gracias, maestro y hermano.

Gracias, Keith.

domingo, 7 de noviembre de 2010

THE ROLLING STONES ARE BACK!


NOTICION CONFIRMADO POR CLASSIC ROCK EN LONDRES: LOS ROLLING STONES EMPEZARAN A GRABAR NUEVO DISCO EN ENERO DE 2011.
Diga lo que diga Keith sobre Mick, o Mick sobre Keith, "el bebé (los Stones) es demasiado para nosotros dos. Aunque nos odiemos, siempre tendremos que cuidar de él".
¡¡¡¡¡¡YEAH!!!!!
En declaraciones a la BBC6 Music realizadas hoy mismo, Keith Richards ha dicho textualmente: "Todos estamos listos para empezar a trabajar. Mick tiene un buen montón de ideas, Ronnie también, y yo también he estado trabajando lo mío, y hay un buen montón de canciones grabadas y temas de cuando grabamos "A Bigger Bang" que no pudieron entrar por falta de espacio y a las que solo les falta que le demos el remate final, así que entre diciembre o enero empezaremos a grabar. ¿Quien dijo que teníamos que parar? ¿Y quien dijo cuando? Solo sabremos que ha llegado el momento de parar cuando la muerte se empeñe en meterse por medio."

Más info en http://www.rollingstones.com/

Todo cuadra a la perfección: Memorias de Ronnie Wood, Memorias intencionadamente polémicas de Keith Richards, ríos de tinta en la prensa calentando el ambiente... y más o menos, lo de costumbre: Grabar entre enero y abril, sacar el disco en agosto-septiembre, gira americana de septiembre a Diciembre de 2011, America Latina, Australia, Japón, Sudáfrica entre enero y marzo... y en el verano de 2012, en el 50 aniversario Europa, con shows a lo grande en el O2.

¡¡¡¡UUUUAAAAAAAAAAARRRRRGHHHH!!!!!!

domingo, 17 de octubre de 2010

LOS STONES... SIEMPRE LOS STONES

Siempre con el mismo coñazo... ¿verdad? -pensará más de uno-

Bueno, pues vale.. pues si, que queréis que os diga. Soy Stoniano hasta la médula, y cuado me sale determinada vena, o cuando se me toca determinada fibra, los Stones están ahí. Vuestros Stones.
Mis Stones.

Aunque no se parecen en casi nada, Madrid -esta villa en la que desde hace algún tiempo me toca ir consumiento los granos de mi reloj de arena día a día- y Londres -en la que también he vivido- tienen algunas cosas en común. Una de ellas es esa sensación de tristeza, o quizá no de tristeza exactamente, sino de frialdad, de desapego que provocan a la llegada del otoño.

Hoy en cualquier caso, no ha sido para mi en sbsoluto un día triste, ni nada parecido. ¡Joder! es sábado, me he pegado una panzada de jugar y de correr con mi perro por el parque fabulosa, -yo creo que me lo paso mejor que él- el Atleti ha ganado 2-0, y he aprovechado gran parte de la tarde en ordenar papeles, recolocar en su sitio revistas, libros, discos, pero... por la razón que sea, hoy es de esos primeros días de otoño con ese sol quebradizo, con esos atardecderes preciosos, pero con una tristeza inexplicable que se te pega a los huesos, y consecuentemente al teclado...

Al llevar varias semanas metido en trabajos musicales tanto en radio como en prensa muy determinados, llevaba un tiempo sin escuchar a los Stones. Y por ahí, para sacudirme esa tontuna sentimentaloide que me estaba entrando, ha aparecido Keith Richards tirándome de las orejas, y me he vuelto a decir aquello de que esto es solo Rock´n´Roll.
Y también se han dado un voltio por aquí chicas como la mujer del burdel, como Angie, como Miss Amanda Jones, la chica estúpida, el dulce angel negro, Melody -si, ya sé que ese era su segundo nombre- la chavalita de la calle de atrás, y al final, casi cuando las demás se iban, la chica que debería saber tan dulce como el azúcar marrón. También me ha parecido ver a esas bobas que alguna vez pretendieron hacer un santo de mi, y a todas esas que parecían tan respetables... -¡no volváis más, joder! Get Out Of My Life... Don´t Come Back!-
Obviamente, estando Keith por aquí cerca, me he servido un bourbon. Y hemos brindado por el rock´n´roll, por la puta vida que nos queda, por la música que aún tenemos -¡juntos!- que disfrutar, por la próxima gira, y porque los Stones siguen ahí.
Y eso es indiferente de que hagan o no más giras. Eso queda para los que necesitan rellenar columnas de periódicos de manera fría y calculadora, o para quienes aspiran a tener un pase de palco para lamer culos en el próximo show de los Stones con algun pájaro o pájara de la realeza, de los negocios o las finanzas.

Para mi, y puede también que para ti, no es en absoluto necesario que los Stones vengan a un gran estadio con uno de sus siempre impresionantes espectáculos, aunque si vuelven a hacerlo ¡por mi genial...!

Me basta con que pase el tiempo, los otoños, las mujeres, las ex-mujeres, las amnesias... y que cuando quiera estar, aunque sólo sea un par de horas de vacaciones en pleno octubre, o pleno febrero, pueda decir: desconecto el móvil, me sirvo un Jack Daniels, pongo Exile On Main Street... y ya estoy infinitamente más lejos de que que nadie pueda imaginarse.

Incluso, para que veáis hasta que punto es cabrón mi tronco Keith, ahora que escribo este blog, ha metido la mano y en ese orden "aleatorio" de que tengo en la lista de reproducción de las canciones de los Stones en mi iTunes, suena "Coming Down Again". Te gusta hurgar en la herida ¿verdad, viejo zorro de Dartford?

Me conoce como si me hubiera parido... me levanta costras de recuerdos inevitablemente otoñales -Barcelona, Estaçió de Sants, octubre de 2006- , y ahora, sin embargo... hace que suene "Tumbling Dice". Y me acabo el bourbon de un trago, me asomo a la ventana, ahuyento tontos fantasmas nocturnos con una inevitable carcajada que me produce el recuerdo de las mil y una historias que he vivido con esa canción de fondo, y me voy a dormir con la vieja misma idea de siempre.

Los Stones, siempre los Stones....

domingo, 21 de marzo de 2010

THE ROLLING STONES: STICKY FINGERS


Sticky Fingers –que era el mote que Mick le colgó a Keith en la gira americana del 69- es un álbum grabado entre 1969 y 1970, en el cual se incluyeron varias piezas al menos montadas en plan demo para el Let It Bleed, caso por ejemplo de “Wild Horses” o “Dead Flowers” e incluso algún descarte de este disco, como “You Gotta Move”, que fue de las primeras que grabaron con Mick Taylor recién entrado este en el grupo, siendo el resto material que se compuso y grabó ya en la primavera y verano del 70, al aplazarse al otoño una gira europea que tenían preparada para hacer en esos meses. Entre los Olympic Studios y la mansión de Stargroves que poseía Mick Jagger en Londres y en donde instalaron la famosa Mighty Mobile, la unidad movil de grabación que después usaron gente como Frank Zappa, Led Zeppelin o Deep Purple, se acabo de grabar entre abril y junio de 1970 Sticky Fingers.

Este álbum, en el que de nuevo vuelve a hacer un excelente trabajo de producción Jimmy Miller, que le da a todo el sonido de los Stones el empaque, la sonoridad, el estilo de un disco propio plenamente de los años 70, es quizá en el que más se nota –con la posible salvedad de It´s Only Rock´n´Roll- el talento y el exquisito gusto de Mick Taylor como guitarrista, y es un álbum muy stoniano en el sentido de que antes de que un año después Exile On Main Street se convirtiera en la quintaesencia del sonido stoniano de los 70, en Sticky Fingers encontramos a través de magníficas canciones un excepcional resumen de las principales referencias e influencias que los Stones habían incorporado a su sonido hasta este momento.

Tenemos por un lado el rock de riffs fuertes, densos, los solos punzantes de guitarra y la solida base de ritmo con la que Wyman y Watts proporcionaban una dureza y una contundencia únicas no solo al clásico “Brown Sugar”, sino a ese rock sucio, barriobajero y pegajoso – “Sticky”- de “Bitch”. Hay puro blues, blues lento, triste, negro, con “I Got The Blues” y “You Gotta Move”, y también blues progresivo muy rockero, como el maravilloso “Can´t You Hear Me Knockin’ “ con un Mick Taylor insuperable emulandoi al más inspirado Santana y el fabuloso “Sway”... -¡hostias! Ahora me acuerdo de cuando en plan sorpresa los Stones lo tocaron en Madrid en 2007, y de Keith arrastrando las notas, besando al final de la canción el mastil…-

Hay un buenísimo ejercicio de “country-blues” llamado “Dead Flowers” que es toda una delicia escuchar e incluso una balada con arreglos orquestales realmente preciosa, tierna, originalísima y por desgracia muy poco apreciada, pero de una calidad y una sensibilidad extraordinarias llamada “Moonlight Mile” que es otra de las piezas que le da a este Sticky Fingers un plus de calidad excepcional.

Cuando se puso a la venta este disco en todo el mundo en el año 1971, inauguró una nueva época para los Stones. Liberados ya de Decca, este fue el primer álbum que hicieron para su propio sello, la Rolling Stones Records, en este álbum estrenaron la famosa lengua que pasó a ser su anagrama histórico desde entonces, y en España, -la España de entonces- su edición resultó muy controvertida. La portada original, en la que se mostraba la bragueta de un pantalón vaquero con una cremallera que se podía bajar fue considerada obscena e inadecuada por las autoridades franquistas, que prohibieron a la compañía discográfica Columbia, que era quien distribuía a los Rolling Stones en España, que el disco salieras a la venta con esa portada. La Rolling Stones Records accedió a que su departamento de diseño crease una portada distinta solo para el mercado español –la de la lata y los dedos- y que en España la canción “Sister Morphine” tampoco fuera editada y se sustituyera por una versión en vivo de “Let It Rock”. Ello propició que algunos seguidores bastante avispados se hicieran con un numeroso acopio de ejemplares del Sticky Fingers español y lo vendieran a precio de oro a coleccionistas de todo el mundo en Londres, París, Roma o Amsterdam.

Pero anécdotas aparte, Sticky Fingers es un excelente álbum, el mejor precedente de lo que fue la que para mi al menos es la obra maestra absoluta de toda su carrera, Exile On Main Street, es un disco puramente stoniano, el primero tambien en el que Bobby Keys dejó con su saxo otro ingrediente de sabor y esencia puramente stonianos –vuelve a escucharte “Brown Sugar” y compruébalo- y que marcó una época fabulosa e inolvidable en la historia de los Rolling Stones.