sábado, 20 de septiembre de 2008

THE ROLLING STONES - IT´S ONLY ROCK´N´ROLL

Bueno, además de seguir con la serie de recuerdo a los grandes álbumes clásicos en directo de los 80 , que ya os adelanto que tendrá su continuación con los discos y videos de similar naturaleza de los grandes del rock de los 90, hoy quiero detenerme en uno de mis discos favoritos de los Rolling Stones -no lo olvidéis, la banda más grande de la historia, y cuya presencia en este blog siempre será permanente y recuerrente- editado en el otoño de 1974 y cuyo título no puede ser más expresivo de lo que los propios Stones son: It´s Only Rock´n´Roll. Un frase, un emblema, un espíritu, si se quiere incluso un cliché, pero en cualquier caso, unas palabras que encierran todo un estilo de vida.
It´s Only Rock´n´Roll no es mi favorito de los Stones en los 70 -están por delante, como muchos de vosotros sabeis, mi biblia sonora Exile On Main Street o el disco con el que los descubrí en el 78, Some Girls- pero incluso a pesar de que fue un trabajo no excesivamente apreciado por la crítica en su momento, y no son muchos los temas que se han prodigado en vivo en los repertorios que el grupo ha hecho en sus giras, con la salvedad de la canción que le da título genérico, este disco atesora una calidad musical extraordinaria, contiene canciones que merecerían estar entre las más clasicas que los Stones han grabado y con el paso de los años, escuchado con la perspectiva que el tiempo da a cada obra artística, sea literaria, musical o cinematográfica, pienso que It´s Only Rock´n´Roll es una gran obra, un disco que merece ser considerado uno de los mejores de los Rolling Stones y un trabajo fundamental en la historia del rock de los años 70.

It's Only Rock´n´Roll fue un disco cuyo proceso de elaboración fue bastante más largo de lo que había sido habitual en el grupo a la hora de preparar un Lp hasta entonces y fue el disco en el que se mostraron más permeables a incorporar nuevos sonidos y a reflejar sinó nuevas influencias, sí por lo menos matices, detalles, guiños a lo que estaba sucediendo en la música rock de mediados de los 70. Tendencia que se mostró mucho más acusada en el ecléctico Black And Blue de 1976, y que ya se había manifestado en Goats Head Soup, pero que fue -a mi juicio- en It´s Only Rock´n´Roll donde más y con mejores resultados los Stones supieron desarrollar.

Si tenemos en cuenta que entre 1973 y 1974 sonidos como el reggae, la musica disco o el llamado sonido Filadelfia fueron una parte muy importante del decorado musical con el que el rock se vistió en esos años, y habida cuenta de que los Stones nunca han ignorado lo que sucede a su alrededor, It´s Only Rock´n´Roll fue un disco en el que sobre todo a nivel de sonido, esos nuevos recursos impregnaron completamente la atmósfera que lo envolvió. En este sentido, fue muy significativa la aportación de Billy Preston como teclista al lado de Ian Stewart y Nicky Hopkins, en especial por su piano eléctrico, que le dió a temas como "Ain´t Too Proud To Beg", "Time Waits For No One" o "Luxury" un estilo personalísimo y que actualizaba a ese nivel a los Stones de manera indiscutible. En esa misma línea cabe señalar el magnífico trabajo que junto a Andy Johns hizo el ingeniero de sonido Keith Harwood, que se identificó plenamente con Mick Jagger y Keith Richards en la idea basica que se quería para este disco, y cuya prematura muerte frustró las posibilidades de que hubiera llevado a cabo con toda seguridad trabajos formidables con los Stones. Harwood murió en 1977 en un accidente de automóvil mientras trabajaba en las mezclas del doble directo Love You Live, y precisamente a su memoria los Stones dedicaron aquel doble disco en vivo.
En los temas mas elaborados, con una mayor profusión de elementos musicales e influencias soul, funk o pop del disco, se consiguió un equilibrio casi perfecto entre la abundancia de teclados, tanto sintetizador, piano eléctrico o piano convencional que Preston, Stu o Hopkins incorporaban con las guitarras eléctricas pero en general en segundo plano, más matizadas, más suaves de Mick Taylor y las numerosas acústicas que Keith tocaba en este álbum. Una característica muy importante de It´s Only Rock´n´Roll es que fue el primer disco en la historia de los Stones producido por Mick Jagger y Keith Richards -el el futuro, los Glimmer Twins- tras la imposibilidad de que Jimmy Miller siguiera trabajando con ellos tras la pésima producción que hizo para Goats Head Soup, y la pareja supo equilibrar perfectamente el espíritu rockero que el disco tenía con las aportaciones musicales más novedosas que no querían en modo alguno dejar fuera.
Ello se constata perfectamente escuchando este fantástico disco con un mínimo de atención. Por un lado, tenemos el rock fuerte, guitarrero y duro que justifica el título del Lp, en el que incluso Mick Jagger canta en un tono más fuerte, entre dos y tres octavas por encima de lo que es normal en él, como sucede en el trallazo que abre el disco, "If You Can´t Rock Me" toda una declaración de principios que se abre con un redoble de bateria de Charlie Watts al que nada tendrían que envidiar en cuanto a pegada o fuerza Ginger Baker, Keith Moon o John Bonham y en el que cabalgando sobre dos guitarras a todo volumen Jagger exclama lleno de chulería que si tu no puedes darle caña, si no puedes darle la marcha que necesita, alguien lo hará... Un temazo rockero al cien por cien que estuvo en los set list de las giras de 1975 y 1976, pero que por desgracia, pocas veces se les ha vuelto a escuchar en directo. Entre los temas más rockeros de este disco, más básico, más crudo, sin teclados ni adornos, el fabuloso "Dance Little Sister", para mi gusto el "Start Me Up" de los 70. ¡Que solo se marca Keith en esta canción ,y eso que todavia era junkie en esta época! Sin olvidar "Luxury", en donde sí es más notable, como en la endurecida versión de "Ain´t Too Proud To Beg", de Whitfield & Holland el piano eléctrico de Billy Preston. Aunque, si hay que quedarse con un sonido de piano de este disco, para mí por lo menos, inigualable el piano blues rock de Ian Stewart en esa joya escodida llamada "Short And Curlies" un tiempo medio blues emocionante, de los que te pone "la gallina en piel" como diría mi maestro Johann Cruyff. En 1998, con motivo de una entrevista que pude hacer en persona a Mick Taylor, ésdte me dijo que opinaba que el mejor piano que había escuchado nunca en un disco de los Stones era el piano jazz-blues de "Stu" en "Short And Curlies".

La otra cara más heterogénea y no por ello menos interesante de It´s Only Rock´n´Roll viene dada por el experimente reggae-funk de "Fingerprint File", un tema que ya esta anunciando el camino musical que los Stones seguirán en Black And Blue, la aproximación al soul llena de sensibilidad e inspiración que le dieron a "If You Really Want To Be My Friend", no solo en los coros sino en la propia tesitura vocal de Mick Jagger, que como cantante hace en esta canción a mi juicio uno de los mejores trabajos de toda su producción con los Stones en los 70, y por supuesto, la hermosa y enternecedora balada "Till´The Next Goodbye". Tristemente, una canción escondida, incluso olvidada, pero para mi, preciosa. Una vez más, el piano en esta ocasión de Nicky Hopkins la recubre de un aire romántico y evocador bellísimo, perfectamente ensamblado con las acusticas de Mick y Keith y con la Gibson SG modelo 51 con la que Mick Taylor grabó esta canción. Algún amigo purista se escandaliza cuando lo digo, pero para mi "Till The Next Goodbye" es mucho mejor como balada que "Angie", sin que ello suponga desmerecer la canción que Mick quiso dedicar a la mujer de David Bowie.

Capítulo aparte pienso que merece la propia canción, "It's Only Rock´n´Roll". A pesar de que se incluyó en un álbum en el que aún estando oficialmente como guitarrista Mick Taylor, se puede decir que fue la primera canción en la que participó plenamente Ronnie Wood, el futuro guitarrista de la banda. Mientras el resto de canciones del álbum se grabaron entre finales de 1973 y comienzos de 1974 en los estudios Musicland de Munich, "It´s Only Rock´n´Roll" se grabó en la casa de Ronnie en Londres, The Wick, y en cuya primera grabación intervinieron Mick Jagger, Keith Richards y Ron Wood como guitarristas, Willie Weeks en el bajo -que también grabó en Alemania varios temas del disco- y Kenny Jones de los Faces en la batería. Esta primera grabación hecha a comienzos de diciembre de 1973, se llevó en el tramo final de la grabación del disco, en abril de 1974 a los Musicland y allí Mick Talylor regrabó las guitarras de Ronnie Wood y Charlie Watts hizo sus partes de bateria, aunque se mantuvieron las pistas de bajo de Willie Weeks.
Sobre la canción en sí, poco se puede decir. Un auténtico himno, que a pesar de su ausencia en los tours de 1978, 1981 y 1982, ha sido una pieza fundamental en sus directos, pegadiza, dura al tiempo que melódica, con una letra incisiva y críptica que ha pasado a la historia entre otros muchos motivos por el primigenio video-clip que se hizo de ella, con los cinco Stones -Mick, Keith, todavía Mick Taylor, Bill y Charlie- en una especie de minúscula tienda de campaña inflable que poco a poco se va llenando de espuma hasta cubrirles por completo en medio de una juerga desparramada, propia de ese espíritu transgresivo, desenfadado, aconvencional que siempre debe tener el auténtico rock´n´roll. Es un video que habré visto miles, por no decir millones de veces en mi vida, y que siempre me inyecta una dósis de buen rollo y de optimismo increíbles.
Si me lo permitís, una anécdota personal que tengo con este video. Hace ya algunos años, cuando mi editorial se encontraba en una situación económica crítica, hubo una tarde en la que creí que iba a acabar tirándome por una ventana. Amenazas de embargo, pagarés devueltos, tarjetas de crédito bloqueadas..…uno de esos días en que todo se viene encima, todo es un callejón sin salida y todo se vuelve tan difícil que la tentación de tirar la toalla y abandonarlo todo se hace muy difícil de resisitir. Harto de contestar al teléfono, harto de pedir más y más plazos para buscar la forma de arreglar los impagos, las deudas, etcétera, etecétera, etcétera… decido anunciar una tregua a mi sistema nervioso y bajar al bar a intentar relajarme y poner en orden mis ideas con un bourbon con coca-cola.
Esa suerte de confidente, amigo, padre, psicoanalista o cómplice que suele ser el camarero del bar al que sueles ir con cierta frecuencia, decide servirme mi copa sin darme apenas conversación. Adivina en mi rostro que no estoy para mucha cháchara. Bebo un largo sorbo de Jack Daniels y doblo hacia atrás la cabeza, intentando aplacar los nervios que se precipitan hacia mi nuca. Mmmmm… leve alivio.
En la cafetería-bar hay un televisor que en ese momento tiene sintonizada la MTV - o la VH1, no lo recuerdo exactamente- Una cadena musical, sea la una o la otra, que en esa época no es ya sino una versión bien decorada de la “teletienda” de la industria del disco. Sin embargo, en medio de todo el agobio, escucho una música que inmediatamente me resulta familiar. Y unas frases que reconozco al instante y que me arrancan la primera sonrisa del día. “If I could stick a pen in my heart…” . Es “It´s Only Rock´n´Roll”, con los cinco Stones vestidos de marineros, apretujados la celebérrima cápsula de plástico que se llena de espuma al final de la canción, con el pobre Charlie Watts asfixiándose. Con Mick Jagger luciendo uno de los lujosos collares de su mujer Bianca, con Keith Richards mostrando en un fenomenal contraste los restos de su dentadura podrida, con Mick Taylor diciendo adiós con sonrisas quizá forzadas, quizá sinceras y con Bill Wyman –como siempre- limtándose a figurar y a dejar entrever que después de todos estos años, aún no sabe que es lo que pinta allí. Lo puedo explicar fotograma a fotograma, me lo sé de memoria y lo he visto, repito, miles de veces. Pero esa tarde… ese ridículo intento de clip, a años luz de la sofisticación y post-producción de los clips que los Stones harían en los 80 y en los 90, me salvó la vida.

Podría ser esa afilada guitarra con la que se abre la canción. Podría ser la voz de Jagger. Podría ser la atmósfera de desenfado, transgresión y burla que tiene todo el clip. Podría ser el mero hecho de que en ese momento de desesperación, apareciesen, a modo de salvavidas, los Stones. O nada de eso o todo a la vez.

Lo unico que puedo decir es que esa sensacion de nudo en la garganta desapareció. Que en los pocos minutos que duró la canción, todo el desánimo y toda la pesadumbre que me tenía atenazado, se transformó en una sonrisa que no tardaría en llegar a ser una reconfortante carcajada, imposible de disimular tras volver a ver, por enésima vez, a Charlie cubierto de espuma, a Keith muerto de risa, a Mick saltando frenéticamente al ritmo del estribillo… y todos diciéndome que sólo era Rock´n´Roll.

Reconfortado, revivido, toda la incertidumbre y el agobio que me tenían nervioso, preocupado y deprimido se convirtieron en una inyección de optimismo que me hizo beber mi copa de un trago y pedir otra para celebrar la metamorfósis. De pronto, empecé a pensar, a encontrar soluciones a los problemas, a ver clara la salida del laberinto, a decirme: bueno ¡Basta ya! ¿es que no te has visto en una como esta antes?
Y tuve la íntima convicción, la certeza de que de algun modo, sobrenatural tal vez, de que los Stones me habían dicho: ¡Venga! ¿Vas a arrugarte ahora? ¿Es que te has olvidado de que todo esto es solo Rock´n´Roll?
Y de que algo, no se el qué, había puesto ese video en ese momento en ese lugar para decirme: ¡Espabila! ¡Esto es Rock´n´Roll!
Era como si hubiera sentido su aliento detrás de mi. Como si hubieran acudido al rescate. Y al final, todo se arregló, pero el primer impulso, lo primero que me sacó de aquel bloqueo, fue el "It´s Only Rock´n´Roll". Quizá por eso, además de por las muchas veces que la he disfrutado en directo, es de mis favoritas de estos cinco millonarios gamberros.
Un último detalle, si sois de los extraterrestres que aún coleccionáis vinilos, o como es mi caso, si perteneceis a la remota galaxia de los que coleccionáis singles: el single de "It´s Only Rock´n´Roll" que se editó en la mayoria de paises de Europa en 1974 llevaba en la cara B un tema inédito, perteneciente a las sesiones de grabación de Goats Head Soup que nunca se ha editado en ningún disco oficial de los Stones. Se trata de un medio tiempo tipo balada llamado "Through The Lonely Nights", que no es para perder la cabeza, pero que merece la pena escuchar, al igual que alguno de los cortrs sobrantes de la grabación de este disco, como sobre todo la versión que grabaron del "Drift Away" de Mentor Williams. Especialmente recomendable si quieresconocer las "outtakes" de It´s Only Rock´n´Roll, el bootleg It´s Only Goat´s Head Soup...but I Like It, en el que hay ademas de varias canciones descartadas, versiones alternativas de "Angie", "Dance Little Sister" y "Fingerprint File", esta última a mi juicio, mucho mejor que la que finalmente se incluyó en el álbum.

martes, 9 de septiembre de 2008

GRANDES DISCOS EN DIRECTO DE LOS 80 (IV): MSG

MICHAEL SCHENKER GROUP
'One Night At Budokan' (diciembre 1981)


Para todos los fans de Michael Schenker -por citar solo un ejemplo cercano, nuestro fotógrafo en la revista Rock Star Eduardo Marugán "el cuervo"- este disco en directo marca el momento culminante de la carrera de Michael Schenker, es uno de los grandes álbumes en directo del Heavy Metal de los 80, y en todos los aspectos, conserva ese aire de gran evento, de concierto único grabado en un local de leyenda como el Budokan de Tokio y además de mostrar a Michael Schenker en un momento de forma magistral, sin que todavía las drogas le causaran los problemas que le causaron poco tiempo más tarde, deja escuchar a una banda superprofesional y super competente, en la que destacan en todos los aspectos por su destreza el teclista Paul Raymond -su antiguo compañero en UFO- la potente base de ritmo montada por Chris Glen y Cozy Powell y sobre todo, un Gary Barden todavía con una voz cuidada, fuerte y llena de sentimiento, muy distinto de aquel Gary Barden lamentablmente borracho que se presentó con Michael Schenker en noviembre de 1983 en Madrid como telonero de Iron Maiden.
Quizá lo más impresionante de este disco fuera el comienzo, con un muy apropiado fragmento de la Cabalgata de las Walkirias de Wagner, fundido entre ensordecedoras ovaciones con la entrada a saco de todo el grupo y Gary Barden presentando con una fuerza que aún estremece escucharla el "Armed And Ready". ¡Bestial!
A lo largo del disco, nos encontramos después con temazos sensacionales, canciones que son clásicos fabulosos de los primeros años 80 como "Attack Of The Mad Axeman", "Cry For The Nations", "Victim Of Illusion" y en el final, una poderosa versión de "Doctor Doctor" de UFO en la que nuevamente Gary Barden se coloca a la altura del mismísimo Phil Mogg en cuanto a sentimiento, sensibilidad y brillantez a la hora de interpretar este clasico.
Por desgracia para Schenker y para el mundo del Heavy Metal en general, esta formación que tan contundentemente demostró sus poderes en esta mítica grabación de Tokio, se disgregó paracticamente nada más finalizar la edición de este disco. Gary Barden salió del grupo -ignoro si por propia voluntad o expulsado y el guitarra alemán llamó en su lugar a Graham Bonnet, que grabó con la banda 'Assault Attack', y Cozy Powell, tras agrias discusiones y enfrentamientos con el controvertido guitarrista dejó el grupo a finales de 1983 para entrar en Whitesnake. A finales de los 70, reintentó con cierto éxito la formula del MSG con el cantante Robin McAuley, pero como en otros casos, todo fue ya distinto. La noche de septiembre de 1981 en el Budokan fué el testimonio de grandeza de un grupo efímero, pero grandioso.

GRANDES DISCOS EN DIRECTO DE LOS 80 (III): BLACK SABBATH

BLACK SABBATH 'Live Evil' (diciembre 1982)

Hasta la edición 25 años después, de 'Reunion', este fué por definición el gran álbum de Black Sabbath en directo, con una formación en la que tras la expulsión de Ozzy en 1979, un Ronnie James Dio en plena exhibición de su poderío como cantante y un Vinnie Appice que reemplazó a un Bill Ward alcoholizado y enfermo por aquel entonces, estaba ofreciendo conciertos en directos senasacionales siendo la mejor prueba es este ´Live Evil', grabado en los conciertos de San Antonio, Dallas y Seattle de la gira USA que hicieron entre febrero y mayo de 1982.
En 1981 se había editado sin el conocimiento ni el consentimiento de la banda un directo llamado 'Live At Last' con grabaciones de malísima calidad extraídas de diferentes actuaciones hechas todavía con Ozzy Osbourne, y tanto por el mal sabor de boca que ese disco les había dejado, así como las evidentes críticas corrosivas de las que fue objeto, el grupo tuvo siempre en el punto de mira sacar un disco en directo bien producido, sobre el cual ellos controlasen el repertorio, la portada, la producción... y de esta suerte, 'Live Evil' sí fue ese gran disco en directo, ese doble en vivo que una banda con el nombre de Black Sabbath merecía y que a pesar de ser una banda muy prolífica en los 70, no tuvo la oportunidad de sacar un gran disco en directo como Deep Purple, Free o Uriah Heep sacaron.
Dio supo interpretar fenomenalmente los clásicos de Ozzy, desde "N.I.B" a "Paranoid", además de "Children Of The Grave", "War Pigs" o "Iron Man", además de por supuesto, sus propias canciones, tanto "Neon Knights" como "Voodoo" o "Heaven And Hell", en la cual incluyeron un excelente medley con "The Sign Of The Southern Cross".
Muchos de los discos en directo de esta época parecieron tener un signo profético; Si la formación del MSG se rompió nada más editar el álbum en vivo, con los Sabs sucedió algo
similar. En los primeros días de 1983, Black Sabbath publicaron una nota de prensa en la cual anunciaron la marcha de Ronnie James Dio de la banda, en medio de acusaciones cruzadas entre ambas partes precisamente a causa de este disco; Tony Iommi y Geezer Butler acusaron a Dio de acudir al estudio a sus espaldas a subir las tomas de su voz y a regrabar canciones completas para sobresalir por encima de ellos, mientras Dio siempre afirmó que se marchó porque cuando anunció que tenía intención de hacer un disco en solitario, Geezer y Tony se dedicaron a hacerle la vida imposible, empezando por sabotear sus tomas de voz en 'Live Evil'..
Los 80 tras la edición de este disco resultaron un auténtico calvario para los Sabs, que nunca volvieron a conocer sus tiempos de gloria de los 70 hasta que en 1996 Ozzy no se reunió con ellos. Dio por contra, inició tras la marcha de Black Sabbath una carrera en solitario enormemente exitosa en sus primeros años, y muchos de los temas que grabó en este gran doble directo, en especial "Heaven And Hell" siempre han formado parte del repertorio del cantante neoyorquino.
Con motivo de la formación de Heaven And Hell en 2007 y la gira que llevaron a cabo, existe otro muy buen disco en vivo, "Live Radio City Music Hall", igualmente recomendable -de hecho, esta mejor producido que este y es más extenso- pero en la década de los 80, "Live Evil" fue el verdadero estandarte de Black sabbath en vivo y editado en disco.

viernes, 5 de septiembre de 2008

¿QUIERES UN TRAGO? (BLUES ESCRITO DE LOS GOZOS ETILICOS)

Escribir un blog puede ser una forma de negocio, una suerte de diario de testimonios vivenciales compartidos, una forma de sacar fuera el narrador que uno pueda creer llevar dentro, o cualquier otra cosa... pero entiendo que solo puede comunicar, solo puede transmitir, crear complicidad, si es por encima de todo sincero.
En esta Comuna en la que convivo virtualmente con todos vosotros, hoy quiero compartir abierta y sinceramente con todos vosotros mi afición por una bebida que representa toda una personalidad, una actitud y un estilo de vida. Una bebida a la que tengo asociados momentos de fiesta, de rock´n´roll, juerga y de desenfreno absolutos al tiempo que otros muchos momentos de relax, de tranquilidad, de conversación sincera y entrañable con un amigo, de inspiración literaria, de tardes escuchando música y evocando recuerdos en soledad, de ver una buena película en su compañía, incluso hasta de pasión sexual. No recuerdo exactamente donde lo escuché o leí, pero alguien afirmaba que según una encuesta muy fiable, la mayoría de los hombres al terminar de hacer el amor con su pareja -o con otra chica-, encendían un cigarillo. Yo, en tal situación, dado que no fumo -solo hierba y muy ocasionalmente-, mientras suenan los Stones de fondo y miro a los ojos a mi compañera, me sirvo un Jack Daniels.

Tengo que reconocer que llegue a probar ese mágico elixir, como otras muchísimas cosas, a través de quienes me descubrieron todo ese mundo que es el rock´n´roll, los Rolling Stones. Hace bastantes años, siendo todavía muy jovencito, me hice con un disco de los Stones hoy por hoy totalmente descatalogado e imposible de encontrar peteneciente a una colección llamada "Idolos" de la Decca, distribuida en aquella época, comienzos de 1980, por Columbia España en la que junto a recopilatorios de grupos como Genesis, Small Faces, The Moddy Blues o Cat Stevens, el volumen 6 era una suerte de "Grandes Exitos" de los Rolling Stones, incluyendo en la contraportada una excelente artículo de un legendario comentarista musical de la época, Vicente Cagiao, al que seguí durante muchos años en su fantástico programa "Ciclos" en Radio Popular Fm, a eso de las 8 de la tarde, justo antes de la Emisión Pirata. Pero en la portada, venía una foto de Mick Jagger en la que se acercaba a la boca una botella de Jack Daniels, y desde entonces me dije: "Si Mick bebe Jack Daniels, es que debe ser de lo mejor que hay".
Y lo era.

Tiempo después, a mediados de los 80 -finales del 83, comienzos del 84 más o menos- por fín ví en las estanterías de un supermercado la deseada y clásica a más no poder botella rectangular con la etiqueta negra. Me hice con ella, lo probé y desde entonces hasta hoy, es con gran diferencia mi bebida favorita. Un bourbon fuerte, puro, de los que quema, que reseca la garganta, con un sabor especialísimo e inimitable a madera de roble de Tennesee, que ha sido, es y será por definición la bebida del blues y del Rock´n´Roll.

Sin ir mas lejos, la relación de los Rolling Stones con el Jack Daniels no se limitó a la foto de aquel disco recopilatorio español. En más de una secuencia de la película "Gimmie Shelter", o en varias escenas de "Cocksucker Blues" puede verse perfectamente a Keith Richards bebiendo un trago de Jack en los camerinos, uno de los discos piratas más legendarios y de mayor calidad de la historia de la discografía bootleg de la banda, grabado el 4 de julio de 1972 en Washington se titula precisamente "Jack Daniels On Tour" y todos aquellos que seais de Catalunya en general o de Barcelona en particular, si habeis estado alguna vez en las ferias del disco que organizaba Jordi Tardá, cuando hacía alguna de sus exposiciones de coleccionismo de memorabilia de los Stones, nunca faltaba una botella de Jack Daniels que el propio Keith Richards le regaló en los camerinos de la plaza de toros monumental en junio de 1976, cuando los Stones tocaron por primera vez en el estado español.
Como anécdota que más de una vez me ha comentado el propio Jordi, cuando le comentó en otra ocasión a Keith Richards que esa botella que le regaló la había puesto tal cual en una exposición, parece ser que Keith no lo entendió y le dijo que se la había regalado para que se la bebiera, no para que la pusiera en una urna.

Y no solo los Stones. En los años 70 Steven Tyler de Aerosmith declaro en más de una rueda de prensa que el Jack Daniels era como un hermano para él, y como podeis apreciar en la foto, Jimmy Page de Led Zeppelin era todo un apasionado de este singular bourbon. Richard Cole, ex-tour manager de la banda en los años 70, decía en declaraciones a la revista Revolver Worldwide: "Jones y Robert Plant eran más tranquilos, Robert sobre todo, porque quería cuidar mucho su voz, pero Jimmy Page y Bonzo Bonham eran pura dinamita. Jimmy era un auténtico loco del sexo, buscaba como fuera chicas, y hubo noches en que yo le vi llegar a llevarse a la cama a cinco chicas diferentes. Y bebía mucho Jack Daniels ¡era su combustible! Si llegábamos al avión o al camerino y no estaba su botella de Jack Daniels, ¡ya podías prepararte a tener una buena bronca con él!"

Jack Daniels es un ingrediente fundamental de todo lo que ha significado el lado más festivo, transgresor, undeground y al mismo tiempo elegante del mundo del rock, y la propia industria de la música ha tomado buena nota de ello: Otros consumados bebedores de Jack, Mötley Crue, colocaron como ilustración en la portada de su conocida autobiografía "The Dirt" una botella que imagino que por problemas de copyright no pudo ser exactamente la de Jack Daniels, pero que inequívocamente te llevaba a recordar la original, Michael Anthony, ex-bajista de Van Halen se hizo fabricar un bajo con la misma forma de la botella, Pantera colocaron en la portada de su disco en directo oficial "101 Proof Official Live" una perfecta imitación de la etiqueta de nuestro bourbon, y Slash de Guns N´Roses y Lemmy de Motörhead... no son imaginables sin una copa de Jack Daniels cerca. Por no hablar aquí en España del "Chepas", el guitarrista de Lujuria, que es uno de los más asiduos bebedores de Jack Daniels que conozco. Estoy seguro que esos efluvios de Tennesee tienen mucho que ver en esos endiabladamente buenos riffs de guitarra que saca para las canciones del grupo.

Por todo ello, era inevitable que Jack Daniels patrocinase en España algun tipo de actividad relacionada con la música. La IV edición del Concurso de Maquetas Jack Daniel´s Backstage ya está en marcha, con la idea de premiar a aquellos grupos de rock que presenten maquetas de mayor calidad ofreciéndoles la posibilidad de tocar en una gira de grandes conciertos con muchas de las figuras más consolidadas del panorama musical nacional. No quiero dejar de hacerme eco de esta iniciativa y animar desde aqui a todos los grupos a que se presenten. Es una magnífica oportunidad de darse a conocer, bajo el auspicio de un nombre que significa por encima de todo, Rock´n' Roll. Te iremos informando desde este blog de como evoluciona el concurso, del cual te puedes informar ampliamente en www.jackdanielsbackstage.com.

Esta noche, si tienes un rato de tranquilidad, prueba a hacer lo siguiente. Escoge una buena canción, uno de tus clásicos particulares, una de esas canciones que significan algo en tu vida - te podría sugerir "Like A Rolling Stone" de Bob Dylan, "Thunder Road" de Bruce Springsteen, "Dream On" de Aerosmith, "Remedy" de los Black Crowes o "Tumbling Dice" de los Stones, o cualquier blues de John Lee Hooker, Muddy Waters o Howlin' Wolf-, ponla en tu equipo, siéntate cómodamente, y sírvete una copa de Jack Daniels, si puedes mejor sin cola, solo o con hielo.
Saborea cada trago lentamente, deja que el paladar se impregne de ese sabor único, tenlo en la boca sin tragar, hasta que te queme un poco la lengua, deja que resbale por tu garganta... y simplemente disfruta. Estoy seguro que la canción te gustará todavía más.

jueves, 4 de septiembre de 2008

GRANDES DISCOS EN DIRECTO DE LOS 80 (II): GARY MOORE

GARY MOORE 'Rockin' Every Night - Live In Japan' (enero 1986)
Aunque desde comienzos de los 90 haya orientado su carrera y su evolución musical a terrenos relativamente alejados del rock duro tradicional, en los 80 Gary Moore conoció una fama y un éxito dentro del Heavy Metal comparable al de Yngwie Malmsteen, Michael Sckenker o Richie Blackmore. En 1982, y por mor de su formidable 'Corridors Of Power', el guitarrista irlandés montó una auténtica superbanda en la que reunió al ex-Deep Purple y Whitesnake Ian Paice como batería, Neil Murray, también ex - Whitesnake al bajo, Don Airey como teclista y el ex cantante de Uriah Heep John Sloman al frente. Además de grabar álbumes formidables, esta formación dejó en el recuerdo de todos los que la conocieron buena impronta de su calidad en conciertos fabulosos, como los de su inolvidable gira por Inglaterra de noviembre de 1982 o en especial su gira por Japón de marzo de 1983, en la que se grabó este excelente directo.
'Rockin' Every Night - Live In Japan' solo se editó como álbum sencillo, - a pesar de que en la versión japonesa se inlcuyeran tres temas más- y aunque su presentación era más sobria que la de alguno de los discos que hemos comentado aquí, es un disco de una producción soberbia, la calidad de todos los músicos queda amplísimamente demostrada en todos los cortes que integran el disco, como en la fabulosa versión de Free de "Wishing Well", el siempre poderoso "Nuclear Attack", la potencia de "Rockin & Rollin'" o la intensidad blues-rock de "I Can´t Wait Until Tomorrow", y en especial, y como no podía ser de otra manera , de Gary Moore. Fiero, rockero y heavymetalero a tope, al tiempo que sensible e inspirado como nunca dentro de esta etapa de comienzos de los 80 más centrada en el rock duro. Si quieres escuchar lo mejor de Gary Moore en directo de su etapa "heavy", no puedes perderte bajo ningún pretexto este buenísimo 'Rockin' Every Night'.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

SERIE GRANDES DISCOS EN DIRECTO: WHITESNAKE

En los 80, que es el periodo en el que nos vamos a ocupar en esta primera tanda de series de grandes discos en vivo, no solo existió dentro del mundo del rock duro la siempre recordada y celebrada New Wave Of British Heavy Metal, aunque sin duda este fenómeno tuviera una importancia capital en la historia del género y actuara como detonador de todo el "come back" del rock duro al primer plano de la actualidad. El resurgir paralelo en América y la apuesta decidida de toda la industria del disco yanqui por el rock duro, el regreso de grandes clásicos como Deep Purple y la inmensa grandeza de los grupos de Heavy Metal en directo propició que el género conociera sobre todo en la primera mitad de la década una de sus épocas de gloria y que por consiguiente, en los 80 asistiéramos a la edición de magníficos discos en directo, de la misma brillantez y calidad que los míticos live de Uriah Heep, Rainbow o Kiss de la década de los 70. Si tenemos en cuenta que en los 80 la tecnología aplicada a la ingeniería de sonido conoció otro momento de desarrollo sin precedentes y que se pudo disponer de medios mucho más avanzados para la grabación de música en general y de actuaciones en directo en particular a un coste relativamente más accesible, nos encontramos con que en este periodo van a editarse muchos de los mejores discos en directo de toda la historia del rock duro, no superados siquiera en los 90 o en los primeros años del siglo XXI, en los que además, con la aparición del DVD, el concepto clásico del álbum en directo va a sufrir una completa transformación.


WHITESNAKE
Live... In The Heart Of The City (octubre 1980)

La formación con más inequívoca orientación blues de cuantas surgieron tras la separación de Deep Purple en 1976 llegaba a los 80 con una buena colección de magníficos discos detrás -solo por mencionar algunos ejemplos, 'Love Hunter' y 'Ready & Willing"- y encontrándose en ese momento con una formación de lujo, en la que además del liderazgo de David Coverdale, tenían como guitarristas a Bernie Marsden y Micky Moody, Neil Murray en el bajo y sus antiguos compañeros de la púrpura Jon Lord en los teclados e Ian Paice en la batería, se lanzaron a la aventura de editar un álbum en directo tomando como base las grabaciones de sus conciertos en el Hammersmith Odeon de Londres del 23 y 24 de junio de 1980.
Alguien de EMI sugirió aprovechar la ocasión y hacer un álbum doble en el que se incluyera también el 'Live At Hammersmith' de 1978, directo simple editado solamente en el Japón. De esta manera, y después de haber hecho otro concierto apoteósico en la histórica edición del Festival de Reading de 1980 -el acontecimiento que en opinión de la gran mayoría de expertos en el genero, dió inicio al la New Wave Of British Heavy Metal- en octubre de 1980 ponían a la venta un disco sensacional, lleno de fuerza, puro hard rock y sonido penetrante y envolvente po un lado, por otro lleno de sabor blues clásico y de elegancia incorporada en gran medida por la labor de uno de los mejores productores de Hard Rock y Heavy Metal de la historia, Martin Birch, quien no tardaría en lanzar a la fama a los líderes de la NWBHM, Iron Maiden.
La genial fusión de blues y rock de "Walking On The Shadow Of The Blues" y "Ain't Gonna Cry No More", la potencia en el comienzo de los dos discos de "Come On", la intensidad de la emocionante balada que daba título al álbum ,'Ain´t No Love In The Heart Of The City" y la versión llena de sentimiento y dramatismo de "Mistreated" de Deep Purple, hacen de las cuatro caras de la versión de vinilo - o de los dos Cd´s - un disco clásico como pocos en el Hard Rock de los 80, que capturó un momento de inspiración y calidad en Whitesnake que por desgracia, en muy contadas ocasiones se volvió a repetir.
En 1982 comenzaron los cambios de formación, y aunque muchos de los músicos que entraron- en especial Cozy Powell- mantuvieron la calidad y el aura de leyenda de esta gran banda, finalmente el grupo se deshizo por completo y cuando regresó en 1987... simplemente, era algo ya completamente distinto.

EASY RIDER - HISTORIAS DE CARRETERA II

Comienza la nueva temporada, y vuelvo -esta vez si, lo prometo- a reactivar el blog. He recibido comentarios y sugerencias de muchos amigos recriminándome que no lo actualizo mucho, y desde luego, me he hecho el firme propósito de que en esta temporada La Comuna estará mucho más activa y será de verdad ese espacio de intercambio que siempre he querido que sea.
Estos pasados meses, desde el final del año 2007 hasta ahora han sido difíciles en lo profesional y en lo personal, y a raíz de ello os confieso que en mucho momentos no me sentía con ganas de escribir. No estoy de acuerdo con la idea de que un blog deba ser algo mecánico, yo por lo menos considero escribir algo creativo, y cuando la cabeza esta en otras cosas... pues no sale igual.
De entrada, quiero volver sobre el último tema que traté, la película Easy Rider. Quiero publicar un comentario que me ha enviado Neus Jaumot desde Barcelona y que me ha parecido sumamente interesante acerca de la película en una visión global que comparto plenamente. De hecho, encuentro su comentario tan válido y tan apropiado que no me sustraigo a la tentación de publicároslo aquí.

Easy Rider: Ulises contra la pared

Cuando Wyatt (eficaz Peter Fonda) y Billy (carismático Dennis Hopper) emprenden su viaje iniciático desde California a Louisiana, al compás de los salvajes acordes de los Steppenwolf, como una reencarnación hippy de los clásicos fugitivos del western, realmente no saben en qué país ni en qué época se juegan los cuartos. De entrada, ya es significativo que tomen el itinerario inverso a la ruta 66, la de Kerouac, la de los colonos hacia la soñada como tierra de promisión. Ellos, en cambio, se dirigen de cabeza al sur profundo de los Estados Unidos de 1969, la tierra de los KKK, de la segregación, la vieja y odiosa Dixie.
Al contrario que el héroe homérico, estos Ulises contemporáneos no viajan de vuelta a casa sino hacia un horizonte abierto, en busca de la aventura, la libertad, la fantasía. Quieren exprimir las sensaciones que les proporciona la juventud, el dinero, la posibilidad de una vida al margen, no sujeta al orden establecido; pretenden explorar los límites, abrir bien los sentidos y gozar de todo aquello que vayan encontrando en su camino. Entonar el canto de sí mismos mientras se fuman sus hojas de hierba.
Sin embargo, al igual que en la odisea griega, estos jinetes contemporáneos se verán inmersos en una serie acontecimientos inesperados, desde la felicidad arcádica y frágil de la comuna, hasta la inmersión en el bullicio dionisiaco del carnaval de Nueva Orleáns, pasando por la cárcel, los viajes psicotrópicos y psicodélicos, con necrofilia incluida, experiencias que irán progresivamente tiñéndose de tragedia hasta desembocar en el sacrificio final.

Tragedia inevitable, ya que en este fresco de la América rural van apareciendo las tensiones coexistentes en una sociedad donde, a la vez que estallan por doquier nuevas formas de expresión y de ansias de conocimiento, aspiraciones de libertad y de ruptura con el sistema, el peso sofocante de la inercia del viejo orden, de la tradición intolerante, aliadas con la ignorancia y el miedo a lo diferente, amenazan con caer como ángeles exterminadores, con toda su brutalidad represiva, sobre cualquier intento de subversión.
Los rednecks de la Louisiana provinciana y atrasada serán los verdugos encargados de llevar a cabo el linchamiento de los tres forasteros – a Wyatt y Billy se les ha añadido George, un simpático Jack Nicholson-, los cuales se convierten en víctimas propiciatorias de una comunidad extremadamente conservadora, que vive la intromisión de nuestros cowboy-ramblers como una peligrosa amenaza para su estabilidad. Sólo que ahora no saldrá ningún sheriff bonachón al estilo de James Stewart para salvarles el pellejo.
Así pues, en lugar de a Ítaca, nuestros héroes llegaron a Attica. En curiosa asociación de ideas, la semblanza fonética nos ha llevado a otra odisea rebelde, coetánea de nuestros Riders, sólo que ésta sin paseo previo por el paraíso whitmaniano: el levantamiento de la población reclusa de la prisión de Attica en septiembre de 1971 -magistralmente trasladado al cine en 1994 por John Frankenheimer en “Against the wall”- sólo podía acabar en ríos de represión y muerte, muerte a mansalva. Durante cuatro días de aquellos que conmueven al mundo, los presos de Attica vivieron un extraño sueño en que, desde el cubo de basura del sistema, osaron levantar la mirada al cielo y, tensando la cuerda de los límites más allá de toda prudencia, emprendieron su particular odisea desde el infierno y obligaron al poder si no a negociar, sí al menos a escuchar su voz. “La voz de los sin voz”, como diría más tarde, desde otro penal, su hermano y heredero Mumia Abu Jamal.
No existía ninguna Ítaca para ellos, y lo sabían. Ni en Estados Unidos ni en África, quimera de los líderes afroamericanos del motín (potentísimo Samuel L. Jackson en la pantalla). Ni en ningún lugar del mundo. Ilusiones, esperanzas y derechos perecieron ahogados en un inmenso charco de sangre.
La ligazón entre ambas películas, aparte de sus diferencias contextuales y de género –ficción una, documento histórico la otra- reside en el esfuerzo por reflejar, de distinta forma, los diversos intentos de revolución americana, tan contradictoria y policroma, durante los prodigiosos años sesenta y setenta del siglo pasado.

Con todo, la lectura desde nuestros días de Easy Rider va mucho más allá de una crónica sujeta a su tiempo, como la representación de la huida hacia delante, imposible pero a la vez inevitable del hombre moderno, su intento de transgresión de los límites, aunque esto suponga hacer frente a los cíclopes y monstruos que encarnan las fuerzas reaccionarias de todas las épocas. En ese sentido la película conserva toda su frescura y su inserción en la contemporaneidad.
Como entonces, el ansia de búsqueda y conocimiento continúan siendo revolucionarios y, a menudo, trágicamente castigados. No hay que olvidar que todos los compañeros de Odiseo perecieron en el transcurso de la expedición, y que sólo él sobrevivió para contarlo.
Para acabar, hemos encontrado, en el título de una novela catalana del mismo año 1969 –por lo visto, una época prometedora en todas partes-, lo que nos parece el epitafio más adecuado a esta historia:

“OFERIU FLORS ALS REBELS QUE FRACASSAREN”*

(Ofreced flores a los rebeldes que fracasaron)

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Neus, muchas gracias por enriquecer mi blog con tu comentario. Ojalá te pases más a menudo por aquí...

domingo, 20 de julio de 2008

EASY RIDER: HISTORIAS DE CARRETERA

Madrugada del sabado 19 de julio al domingo 20 de julio de 2008. Acabo de volver a ver, por enésima vez, una de las películas que más ha marcado mi aficion por el rock y por la cultura -o contracultura, quizá más propiamente- que este tipo de musica conlleva, pensando en tomar notas cara al libro que estoy escribiendo sobre el mundo del rock y del cine. Se trata de 'Easy Rider', la fascinante historia del Capitán América y de Billy, o si lo preferéis, de Peter Fonda y Dennis Hopper, bien flanqueados por Jack Nicholson y sus mucho más que lúcidas teorías sobre el poder, losextraterrestres, la manipulación de los medios y sus análogos tragos de Jim Beam -Ok Jack, pero perdona... yo prefiero el Jack Daniels, como Keith Richards- y esas maravillosas tomas del cielo californiano, que he tenido ocasion de ver en persona y que para mi son solo comparables a ese azul radiante, que casi hiere los ojos, de la costa andaluza oriental o de Canarias.
Lo que me más me ha motivado a levantar el culo del sofá y a escribir esta reflexión a vuelapluma, así, casi a traición, en medio del sofocante calor madrileño de esta madrugada, es ese deseo que por otra parte siempre tengo, de compartir con vosotros sensaciones, recuerdos, vivencias... y que, lo reconozco, casi nunca hago. Y aunque mañana domingo me levante más tarde, y el perro se me haga pis en la cocina, no quiero sustraerme a esa tentación de sentir que me fluyen las palabras, las sensaciones, las ideas...

Easy Rider es quizá una película que desde determinado ángulo, puede resultar anacrónica, proclive a una nostalgia facil, o incluso si se quiere, previsible e ingenua. Es posible. No lo niego, pero... tampoco acepto que se niegue que fue en su día, y lo es hoy, una película que refleja como ninguna otra, salvo quizá 'Zabriskie Point' o si se me apura 'Woodstock', todo el espíritu de una época, de una mentalidad, de una forma de ser que aunque haya sido denostada y criticada como utópica y caduca, tuvo como bandera valores -la auténtica libertad, no la esclavitud de la "libertad de mercado", la vida comunitaria, el colectivismo, el libre ejercicio de la sexualidad, el libre consumo de drogas- que tristemente, cuarenta años después del rodaje, filmación y estreno de esta película, siguen siendo conquistas pendientes para quienes se sitúan -o nos situamos- en el contexto de un pensamiento de izquierda no dogmático, no cerrado a otras aportaciones, y desde luego, nunca cerrado a la utopía del auténtico socialismo, del socialismo revolucionario, en el que creo y que defiendo firmemente.
Al lado de esa lectura, si se quiere más profunda, más política, 'Easy Rider' tiene otra lectura más idílica, más hedonista, pero no por ello menos interesante. 'Easy Rider' es una película que te muestra como podría ser el sueño de sentirte libre -es emocionante hasta lo inimaginable la escena del baño de Wyatt y Billy con las chicas al otro lado del cañon, la escenificación mejor representada nunca en el cine del sentimiento de libertad- de recorrer campos, llanuras, carreteras, de dormir al raso, aunque bien acompañado al sueño por la marihuana -¿para cuando, de una puñetera vez, la despenalización del consumo y cultivo de la maría, el cannabis y sus derivados?- y de imaginar, pensar y soñar un mundo diferente. Un mundo con banda sonora de Jimi Hendrix, The Byrds, Steppenwolf, The Byrds, The Holy Modal Rounders...
...un mundo lleno de rock, de libertad, de drogas no nocivas, de pensamiento libre, de vida en colectividad...
Todo eso es y todo eso sugiere 'Easy Rider'. Una película-testimonio de una época, una luz, un cielo, una calada de canuto, un trago de bourbon y un grito de libertad radical. La mejor lección de auténtica Eduacion para la (libre, autogestionada y antiautoritaria) ciudadanía que deberia aprender cualquier niño (mis hijos, si los tuviera, los primeros)

sábado, 12 de julio de 2008

LOS STONES UNO A UNO: MICK JAGGER

Fecha de nacimiento: 26 de julio de 1943, Dartford, Inglaterra
Nombre real: Michael Philip Jagger

“Si estoy aún con los Stones y sigo haciendo conciertos, es básicamente porque aún me pone nervioso, aún me excita y me pone el corazón a 200 pulsaciones saber que ahí, al otro lado del telón, hay miles de personas ansiosas por vernos y por escuchar nuestras canciones. ¿Cómo no vas a ponerte nervioso con 25.000 personas gritando tu nombre? Te aseguro que el día que salir a un escenario, hacer un actuación en directo no me produzca esa excitación, entonces sí que lo dejaré. Pero esa será la única razón”
Mick Jagger, 1982

Además de ser uno de los miembros fundadores del grupo, es su rostro, su cerebro –especialmente en cuestiones financieras, aunque Keith siempre dice que ese estereotipo no siempre responde cien por cien a la realidad- su lengua y su sexo. El famoso logotipo de la lengua que desde 1971 caracteriza a los Stones creado por Andy Warhol, esta inequívocamente inspirado en su lasciva y carnosa boca.
En todos los grupos de rock, el cantante es sin duda gran parte de la imagen del grupo, pero en muy pocos como en los Stones su cantante es un personaje tan absolutamente clave. Mick Jagger acapara y protagoniza en el escenario la esencia del espectáculo Stones, su inimitable estilo de bailar, moverse, provocar y cantar sobre un escenario ha marcado la historia del rock y ha creado un estilo único. Un estilo que es sexo puro, incluso todavía hoy, con 65 años.
Mick Jagger es sexo puro. Se le atribuye una voracidad sexual y una potencia que ha sido objeto hasta de la edición de libros, ha tenido como novias y esposas a féminas de la belleza de Marianne Faithfull, Bianca Jagger y Jerry Hall, y sus proezas con mujeres durante las truculentas giras del grupo en los años 70, por encima las exageraciones y leyendas urbanas creadas en torno a él, son parte inseparable del espíritu transgresor y la actitud salvaje que conlleva vivir el Rock´n´Roll.
Pero al lado de ello, Mick Jagger supo tomar las riendas como líder del grupo en muchos momentos críticos de su carrera, y tuvo la inteligencia de rodearse, sobre todo a partir de 1970 de un equipo económico, de management, etc. que hizo de los Rolling Stones no sólo la mejor banda de rock del mundo, sino toda una industria del espectáculo y del entretenimiento que él sabe dirigir con una voluntad de hierro y una inteligencia extraordinaria.
Y además de todo eso… Mick Jagger es capaz de quitarse la coraza de empresario salvaje para transformarse una y otra vez en aquel cantante de rythm´n´blues que escandalizaba a los censores de la BBC cada vez que canta “Jumpin´Jack Flash”, cada vez que coge su armónica para atacar “Midnight Rambler” o llegar hasta lo más profundo del corazón de cualquiera que se emocione aún con la música cuando escuchas piezas como “Love In Vain” o “Fool To Cry”. Por cierto, ¿hace falta decir que es junto con Keith Richards, el co-autor de todas las canciones del grupo?

jueves, 10 de julio de 2008

LOS STONES UNO A UNO: CHARLIE

Fecha de nacimiento: 2 de junio de 1941, Islington, Londres.
Nombre real: Charles Robert Watts

"La verdad es que ya no me gusta salir de gira. De hecho, lo odio, porque ello me obliga a pasar mucho tiempo fuera de casa, y lo que más me gusta es estar en casa con mi familia. Pero resulta que lo que más me gusta también es tocar la batería, y como en mi casa no puedo hacerlo, para poder tocar la batería tengo que salir de gira con los Stones, de manera que todo se convierte en un irrompible círculo vicioso que es lo que en el fondo, ha sido toda mi vida en estos últimos 25 años. " Charlie Watts, 1989

Resulta paradójico cómo alguien cuya vida y cuya forma de ser y comportarse está tan lejos de ese arquetipo de rockero salvaje que, quiérase o no, ha formado parte del espíritu Stone tantos años, sea hoy por hoy un miembro insustituible de la banda y resulte imposible imaginarse a los Rolling Stones sin el semblante sobrio, solemne y maduro de Charlie Watts.
Jugador de fútbol aficionado y diseñador gráfico en su primera juventud, fue el último miembro de la formación clásica de los Stones que entró en la banda, cuando a finales de 1962 Tony Chapman dejó el grupo. Batería de formación jazzística, de técnica y maestría indiscutibles, durante muchísimos años fue un miembro permanentemente -y voluntariamente- a la sombra. Jamás se le conocieron escándalos sexuales, problemas con drogas ni ninguna excentricidad propia del mundo del rock, a excepción de un devaneo con la heroína en los 80 narrado por Stephen Davis en su biografía de los Stones 'Los Viejos Dioses Nunca Mueren'. Mantuvo, y sigue manteniendo, su intimidad y su vida familiar totalmente fuera del negocio de la música, e incluso continúa afirmando que a él realmente lo que le gusta es el jazz, que hace muchos años que no le interesa el rock y que no comprende como los Rolling Stones han llegado a ser tan masivamente famosos.
Pero como he dicho antes, Charlie Watts es hoy por hoy alguien tan imprescindible en el grupo como lo son Mick, Keith o Ronnie. Es más, yo tengo la impresión de que Charlie es dentro del grupo el líder en la sombra. Ni Mick ni Keith ocultan que cuando están grabando, si hay una duda o una discusión sobre tal o cual asunto, se lo plantean a Charlie y él es el que decide. Charlie es quien tomó la decisión de que Darryl Jones fuera el bajista de la banda cuando se marchó Bill Wyman y su talante sereno, equilibrado y tranquilo, ha ayudado en muchas ocasiones al grupo en momentos de zozobra.
Charlie no es un Stone al estilo de Mick, Keith o Ronnie. Pero es imposible imaginar al grupo sin él. En un grupo tan británico como los Rolling Stones, ¿cómo no podía haber, al menos, un “Perfect Gentleman”?

martes, 8 de julio de 2008

LOS STONES UNO A UNO: RON WOOD

Fecha de nacimiento: 1 de junio de 1947, West Hillingdon, Londres
Nombre real: Ronald David Wood

“Cuando Mick Jagger me confirmó que iba a entrar en el grupo y que iba a ser uno de los Rolling Stones ¡no me lo podía creer! ¡Era el sueño de mi vida! Desde siempre, desde muy joven, siempre fui un fan de los Rolling Stones, conocía todas sus canciones y de pronto, ahí estaba, tocando con ellos. Ha sido lo más maravilloso que me ha ocurrido nunca.” Ronnie Wood, 1978

Ronnie Wood entró en los Rolling Stones en la primavera de 1975, unos meses más tarde de la salida del grupo de Mick Taylor a finales del año anterior. En un primer momento, nadie, ni siquiera él mismo, sabía con seguridad si llegaría a ser un miembro permanente del grupo o si se limitaría a ser un mero acompañante eventual. Pero el tiempo demostró a todos que Ronnie había nacido para ser un Stone.
Antes de 1975, Ronnie se había hecho un nombre como músico en Inglaterra primero con los Birds, posteriormente como bajista del Jeff Beck Group –precisamente por estar en el grupo de Jeff Beck, puede presumir de ser el unico Rolling Stone que estuvo presente en el festival de Woodstock de 1969- y finalmente como guitarrista de Faces, en donde compartió protagonismo antes de que se convirtiera en una estrella en solitario, con Rod Stewart. Desde comienzos de los años 70 trabó amistad con los Stones, y muy especialmente con Keith Richards, que colaboró muy activamente en sus primeros discos en solitario y que incluso estuvo presente en el último concierto de Faces, grabado para un especial de televisión y que actualmente esta a la venta en DVD.
Cuando en los primeros meses de 1975 se empezaron a hacer a caballo entre Amsterdam y Munich los ensayos y audiciones para elegir el guitarrista que ocupase la plaza de Mick Taylor, Ronnie no era el mejor situado. Nombres como los de Harvey Mandel o Wayne Perkins, que de hecho grabaron varias guitarras en el álbum ‘Black And Blue’ e incluso los de Rory Gallagher (?) o Steve Marriot sonaban con más fuerza para entrar en el grupo, pero… tanto Mick como Keith supieron captar que Ronnie era la persona que en ese momento necesitaban. Puede que no fuera el mejor guitarrista del mundo, pero era un músico que en su personalidad, en su actitud, en su forma de ser, en todo, se identificaba plenamente con lo que significaba ser un Stone.
Ronnie supo ganarse muy pronto el apoyo, la simpatía y el cariño de todos los fans, supo ser en un momento crítico de la historia del grupo como fue el final de los años 70 un apoyo personal e incluso afectivo de enorme peso para todo el grupo y en especial para un Keith Richards que vivía los dolorosos días de los juicios, procesos y comparecencias en tribunales derivados del conflicto de Toronto y musicalmente, ha aportado mucho al grupo incluso colaborando con Mick y Keith en la composición de muchos temas, el primero de ellos, ese correoso y rockero “Hey Negrita”. Parece que fue ayer, pero… ¡Ronnie lleva 33 años con los Stones, mucho más del doble de lo que estuvieron Brian Jones y Mick Taylor.
Yo personalmente tengo que admitir que Ronnie Wood es un Stone especial. Quizá muchos stonianos sentimos por él una mezcla de admiración y de envidia, porque él personifica mejor que nadie el sueño de ser un fan del grupo, de conocer y amar sus canciones y finalmente, llegar a ser uno de ellos, llegar a ser un Stone. Es increíble, cuando ves un concierto de los Stones desde cerca , en las primeras filas, mirar a Ronnie y notar, sentir que esta disfrutando tanto del show como yo o como cualquiera de los que estamos en esas primeras filas, y que cada vez que se sube a un escenario con ellos, a pesar de las frecuentes bromas pesadas de Mick y Keith, esta haciendo realidad un sueño.
Su sueño. Nuestro sueño, el ser Stones, el formar parte de ese sentimiento.

domingo, 6 de julio de 2008

LOS STONES UNO A UNO: KEITH

KEITH RICHARDS

Fecha de nacimiento: 18 de diciembre de 1943, Dartford, Inglaterra
Nombre real: Keith Richards

“He sido junkie más de diez años, es verdad. Pero he sobrevivido a ello y he podido dejarlo. Pero, en todo ese tiempo, a pesar de todo lo que habeis oído, yo nunca he tenido problemas con las drogas. Con quien he tenido problemas es con la policía. Hay una gran diferencia entre ambas cosas.” Keith Richards, 1988

Durante años Keith representó el lado mas peligroso, perverso y oculto del espíritu Stone. Nunca ha dejado de ser el miembro mas transgresor del grupo, tanto cuando se enfrentaba a los Hell´s Angels en el tristemente célebre concierto de Altamont, como cuando le robaba la novia a Brian Jones en la parte trasera del coche camino de Tanger, intentaba escapar de los perros de presa de la policía de cada país por el que pasaba o cuando casi estrellaba su guitarra en la cabeza del alocado fan que se subió al escenario del MSG de Nueva York durante uno de los conciertos de 1981.
Actitud y personalidad. En esas dos palabras creo que es como mejor se puede definir –si es que se puede definir- a alguien como Keith Richards. Verle en directo, con su eterno cigarrillo en la boca, su calavera de plata reinando sobre su dedo, bebiendo su vodka con naranja o su Jack Daniels, vacilando a Ronnie Wood e incluso cuando se rasca la cabeza con ese gesto inimitable… ¡ese es el espíritu del Rock´n´Roll! Nadie como Keith Richards ha personificado ese espíritu. Ni creo que nadie pueda llegar a hacerlo como él nunca.
Keith Richards no es un guitarrista técnico, ni un virtuoso del mástil como pueden serlo Eric Clapton, Jeff Beck o Joe Walsh. Keith es un guitarrista visceral, crudo, básico, pero que echa los hígados en cada riff. Su maestría quizá no se base en mucho más que en unos cuantos acordes… pero NADIE puede tocarlos como él. Nadie puede imprimir a una canción la personalidad, la macarrería y el estilo que él le echa. Y sólo él puede permitirse el lujo de enmendarle la plana en mitad de una canción nada menos que a Chuck Berry -¿os acordáis de “Hail, Hail, Rock´n´Roll”?
Keith ha tenido una vida difícil, agitada, y durante muchos años, marcada por una fuerte adicción a la heroína que estuvo a punto de costarle una cadena perpetua en Canadá. Quizá por eso, su mirada te transmite de inmediato esa fuerza innata del superviviente. Quizá también por ello, tras haber estado a las puertas de la carcel, tras haberlo perdido todo y haber estado en verdadero peligro de muerte, afirma con plena tranquilidad que hoy por hoy puede reírse de todo. Y ni las cicatrices de una vida vivida siempre en el lado salvaje le han impedido ser una persona que aún te desarma con una sonrisa, que es un ejemplar padre de familia y que te inyecta rock en sobredosis masivas cada vez que se cuelga su Telecaster caoba y el diablo se codea con todos nosotros…
You got me rocking now, Keith!!

sábado, 3 de mayo de 2008

PRIMERO DE MAYO, FIESTA DE LOS TRABAJADORES

"Cuando de todas partes del mundo llegan noticias escalofriantes sobre la escasez y costo de los alimentos, precio de la energía, cambios climáticos e inflación, problemas que por primera vez se presentan al unísono como cuestiones vitales, el imperialismo se empeña en desintegrar a América Latina y a someterla a trabajo enajenante y hambre. Es el momento de la denuncia y de la verdad"
-Comandante Fidel Cast
ro, Diario Granma, 1 de mayo de 2008

"
Europa camina hacia el incremento de la jornada laboral, nuevas formas de precariedad y flexibilidad laboral de millones de trabajadores y trabajadoras europeas. No nos resignamos, sin embargo, a este modelo basado en las leyes del mercado y seguimos empeñando nuestros esfuerzos por una Europa de progreso económico y social, de cooperación y de paz."
Manifiesto ante el 1º de mayo, Comité Federal del Partido Comunista de España


Desde hace ya más de un siglo, en todo el mundo se celebra la fecha del 1 de mayo como el dia internacional de los trabajadores, según se acordó en en París en el Congreso Socialista Obrero de la II Internacional en 1889, en recuerdo y homenaje a los mártires de Chicago, el grupo de sindicalistas condenados a muerte y ejecutados por su participación en la huelga del 1 de mayo de 1886 en reivindicación de la jornada laboral de ocho horas, que fueron detenidos tres días mas tarde, en el enfrentamiento con la policía de Chicago en la llamada Revuelta de Haymarket.

Considero muy importante recordar esta fecha y el origen de su carácter festivo, porque en medio de esta vorágine de desinformación y trivialización que padecemos, el 1 de mayo parece haber quedado relegado a un "puente" más, en el que todo aquel que se lo puede permitir, lo que hace es escapar de la ciudad, aunque sea a costa de pasar seis horas atascado en una retención a la salida de Madrid o Barcelona, -cosa lógica, por suspuesto- pero quizá sin saber en muchos casos, que tal fiesta no es solo el reclamo publicitario de una agencia de viajes, sino que se trata de una importante conquista histórica del movimiento obrero, cuya celebración incluso en la historia más reciente de España no ha dejado de tener tintes trágicos. Tres de los últimos combatientes antifascistas asesinados por el franquismo pertenecientes al PCE (m-l) y al FRAP en los fusilamientos de septiembre de 1975, fueron acusados entre otros "delitos", de promover una manifestación clandestina no autorizada del 1º de mayo en 1973 en defensa de la libertad sindical y contra la dictadura.

Siempre que se acerca el primero de mayo, tengo en primer lugar un sentimiento de admiración, cariño y solidaridad hacia los mártires de Chicago en particular, y por extensión, a todos los trabajadores que se han jugado a lo largo de la historia penas de muerte, años de cárcel, despidos disciplinarios, que han puesto su vida en un ejemplo de humanidad y honestidad impagables al servicio de la clase trabajadora para mejorar las condiciones de vida y trabajo, para luchar por la dignidad del ser humano, para luchar contra la explotación... gente que lo dió todo para que hoy, entre otras cosas, podamos tener 30 días de vacaciones pagadas, seguridad social, pensiones, derecho a la representación sindical, y toda una serie de conquistas que aún dentro de un sistema económico y social injusto y basado en la desigualdad, son -nunca tienen que dejar de ser- conquistas irrenunciables de todo trabajador.

Tan solo dos reflexiones que me gustaría compartir con todos vosotros. Cada año, el discurso tanto de los líderes de UGT como de CCOO nunca va más allá -este año no fué una excepción, al menos en la manifestación de Madrid- de lo parcial, de la coyuntura del momento, de los salarios, los precios, la negociacion... cosas que evidentemente, hay que tener en cuenta y que forman parte de la lucha sindical, pero... ¿es que el sindicalismo ha renunciado total y definitivamente a superar el marco politico y social actual en favor de una democracia auténtica, una democracia popular y republicana en el que la economía esté plenamente socializada y el trabajo de todos no contribuya a engrosar las arcas de un grupo de privilegiados (banqueros, constructores, especuladores, obispos, etc.) , sino que contribuya a crear riqueza para todo el pueblo? ¿todo lo que pueden hacer las centrales sindicales es negociar convenios, reformas sectoriales, parciales? ¿no hay, aunque sea en un horizonte lejano, el objetivo real de que sea la clase trabajadora la que tenga el poder real sobre la economía, la que ejerza el poder?

Y sobre esto, y entrando más en mi parcela de trabajo, siempre me lamento de que los músicos, en especial los músicos de rock de este país, que son trabajadores de la cultura con la misma dignidad que los escritores, pintores, escultores, cineastas, etc. no estén suficientemente organizados, no dispongan de unos instrumentos útiles para poder desarrollar su trabajo sin verse sometidos a muchas de las vejaciones que a nivel profesional se ven sometidos. Aunque esto ocurre, en gran parte, por culpa suya. Ellos son quienes tienen que tomar la iniciativa y organizarse.

Ninguna libertad, ningún derecho, ninguna conquista es regalada graciosamente por quienes detentan el poder, sea en el ámbito que sea. En la música y en la cultura, organización, movilización, reivindicación, lucha colectiva... siguen siendo más necesarias que nunca.


miércoles, 9 de abril de 2008

SHINE A LIGHT: LA LUZ -¡UNICA!- DE LOS STONES

¿De verdad os creísteis que no iba a comentaros la película de los Stones en La Comuna?
Algunos aún me conoceis muy poco...

Bueno, a ver por donde empezamos. Siempre lo digo, cuando hablo o escribo sobre los Stones, me es enormemente dificil mantener la equidistancia e incluso el espíritu crítico que debe tener el periodista, porque lo que vivo con los Stones son emociones, sentimientos, cosas que no se describen, simplemente se viven, se sudan, se lloran, se beben, se respiran...
...precisamente por eso, quiero en este blog transmitiros lo que sentí como fan al ver la película, intentando ponerme en la piel de cualquier fan que posiblemente recordó al verla los conciertos del verano pasado, o lo que haya podido sentir en cualquier otra cita con esos cinco adorables bandidos millonarios en un escenario. Ahora bien, también al final de esta entrada, os daré mi crítica de lo que es "Shine A Light" como película, o si se prefiere, como documental. Cosa que también me será difícil, porque la admiración que siempre he tenido como director por Martin Scorsese raya lo reverencial.

El comienzo de la película es sobrio: creo que Mick Jagger, o el propio Scorsese ha pretendido hacer un guiño semi-nostálgico a ese comienzo en negro, casi clandestino de "Ladies And Gentlemen... The Rolling Stones!" de los 70 y durante aproximadamente 15 minutos, la película es una especie de "making of" tanto del concierto en el Beacon Theater como de la película en si misma. Scorsese aparece todo el rato quejándose de que no tiene, a 24 horas del concierto, la lista de temas que van a tocar, -lo cual no creo que sea un recurso argumental: me cuadra con los Stones, en especial con Keith- Mick Jagger, como siempre, actúa haciendo su propio papel, interpretándose a si mismo. Discute con Scorsese sobre la situación de las cámaras, se queja del exceso de luminosidad, aparenta preocuparse por si las cámaras molestarán o no al público... "al fin y al cabo, todo esto del rock´n´roll es una puesta en escena ¿no?"decía Mick en 1989. Evidentemente. Hasta el propio Scorsese dice "¡No podemos poner tantas luces! ¡no podemos quemar a Mick Jagger!"
Impagable el momento de la llegada de Bill Clinton y su familia al teatro. Mientras Mick -actuando o no- se muestra encantado de saludar al ex-presidente norteamericano y sus familiares y amigos invitados a una suerte de "meet And Greet" previo al concierto con los Stones, Charlie, como siempre, pasa de todo el mundo y no se entera -o finge no enterarse- de nada, y Keith le vacila a la familia de Clinton en su cara con un chiste-juego de palabras sobre Bush que en el cine provocó la mayor carcajada de toda la proyección.
En el momento en el que Clinton presenta a los Stones en el escenario, se retira, se hace la oscuridad, y de pronto, en medio del griterío general, Keith ataca el riff de "Jumpin Jack Flash" y se encienden las luces, Scorsese logra para mi el momento culmen de la película. Ahí es donde logra captar con más fidelidad, con más realismo, esa sensación de estallido de adrenalina que te estalla dentro cuando los Stones aparecen ante ti, con Keith contorneándose, doblando la cabeza, medio sonriendo irónico y soltando su característica patada al aire, con Mick Jagger recorriendo todo el escenario como la serpiente en la que se metamorfoseaba en el Rock´n´Roll Circus, con Ronnie marcando el ritmo del riff y con Charlie empujando toda la máquina con su toque de batería elegante pero demoledor. El contraste de planos, de imagenes, de luces en ese arranque, y la sensación que produce en el público solo podía hacerlo un genio del cine como Martin Scorsese.
A partir de ahí la película es un concierto completo de los Rolling Stones salpicado de fragmentos de entrevistas, más o menos conocidas en algunos casos -quienes teneis el video del "25x5" ya os sonarán varias de ellas- con otras realmente divertidas, como la de Keith en su época junkie intentando mirar sin dormirse a una cámara de la televisión alemana en 1974, o la de Charlie Watts explicando la diferencia entre un diseñador gráfico y un pintor. Y como no podía ser de otra manera, y perdonad que os lo destripe, una de las genialidades de Keith Richards: Cuando un periodista le pregunta que es lo que siente cuando esta a punto de salir a un escenario en el que pueden estar 80.000 personas gritando su nombre y enloquecidas antes de que su show empiece, simplemente responde: "...me despierto."
Hay un momento muy especial para mi en la película que no me importa reconocer que me produjo tal emoción que al verlo, me hizo saltar las lágrimas: "Faraway Eyes". Hay una estampa clásica de la imagen de los Stones en los 70, la clásica imagen de los posters del Vibraciones o del Popular 1 que toda la gente fans de los Stones de mi generación tuvimos encima de nuestra cama, en la que Mick y Keith cantaban juntos frente a un micrófono, imágen que desde la gira europea del 76 no volvió a repetirse. Bien, pues fuera actuando o no, fuera a las ordenes de Scorsese o de motu propio, esa imagen vuelve a verse en 'Shine A Light' cuando en el estribillo de "Faraway Eyes", Mick se acerca con el micrófono a Keith, y los dos, como en esa imágen clásica de las fotos de Ken Regan o Annie Leibowitz, casi juntan las mejillas, chocan las cabezas y cantan frente al mismo micrófono . Decía Stephen Davis en su magnífico libro prologado por Jordi Tardá, "Rolling Stones, Los Viejos Dioses Nunca Mueren" que Mick y Keith son en los Stones dos territorios en permanente combate, y en los que si te adentras, estás en uno o en otro, pero que nunca puedes estar entre los dos. Quizá, si ha visto 'Shine a Light' rectifique ese punto de vista cara a futuras reediciones de ese libro. Fuera del escenario seguramente no se soporten uno a otro, pero en ese paraiso, -o ese maravilloso infierno- que crean y en el que viven durante un concierto, son solo dos almas desnudas una frente a otra unidas por el blues, el rock, la música...
Estremecedor ver y escuchar a Keith cantar "You Got The Silver", siempre fabulosa la atmósfera inquietante y lasciva de la que rodean "Sympathy For The Devil", impresionante el "Brown Sugar", y muy bien resuelto el final de la película, con la luna llena sobre Nueva York transformándose en la lengua warholiana que desde el espacio domina la noche de América.

Yendo más a lo que es la película en sí, obviamente, me sobran las intervenciones del tal Jack White y de la pija tonta de Christina Aguilera, que pinta en un concierto de los Stones lo mismo que Rajoy en un mítin del PSOE y que puestos a buscar invitados, o en este caso invitada, y aunque no me guste especialmente, pienso que hubiera quedado mucho más propia Sheryl Crow, que por lo menos ha sido su telonera habitual muchos años. Si Scorsese ha tenido acceso a archivos televisivos de los Stones a gran escala, se echa de menos alguna pincelada más sobre su historia, sobre sus apariciones en televisión en los 60 y 70... en cierta manera, guarda una gran proximidad en su planteamiento y desarrollo con otra película-concierto del grupo de 1983, 'Let´s Spend The Night Together' de Hal Ashby, en la que más que su acierto tras la cámara, lo que convertía a aquella película en otra obra de arte era el precioso amanecer de aquel otoño en Florida.

Pero por encima de todo, 'Shine A Light', son los Rolling Stones en su estado natural, en su elemento natural, el directo. Aún sabiendo que esa noche actuaban fundamentalmente para la cámara y no tanto para su público, y no cambiando ninguna de las actuaciones que les he visto por este show benéfico para la Fundación Clinton para la lucha contra el Cambio Climático, el otro sábado por la noche realmente disfruté de ver a los Stones en un cine enfocados y presentados por un magistral director de cine -no un vulgar realizador de video-clips- y hasta si me apuráis, recordando aquellas sesiones dobles de cine-rock en el tristemente desaparecido Cinestudio Covadonga en las que tantas veces pasé las tardes de mi adolescencia del fin de semana viendo 'Tommy', 'The Song Remains The Same', 'The Wall' o 'Quadrophenia'.

'Shine A Light' probablemente no sea, desde el criterio de la crítica cinematográfica, una obra maestra, y seguramente nunca recibirá un oscar. Pero entiendo que en tanto el cine, en mayor o menor medida, siempre muestra en cierto grado como es la sociedad en la que se desarrolla, siempre es un reflejo del mundo en el que vivimos, 'Shine A Light' será una película mítica dentro de algunos años. Y lo será mucho más para quienes hemos vivido un concierto de los Rolling Stones como algo único, como algo que ha marcado nuestras vidas.

Si eres capaz de emocionarte con "Angie" o "Wild Horses", o de no parar de moverte con "Start Me Up", "You Got Me Rocking" o "Jumpin´Jack Flash", ya sabes de que te estoy hablando ¿verdad...?

JORNADAS DE HEAVY METAL EN LA UNIVERSIDAD COMPLUTENSE



Un año más, por sexto consecutivo, las nobles paredes de la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid acogieron la celebración de las ya tradicionales Jornadas de Heavy Metal que organiza siempre con un esfuerzo y una dedicación encomiables mi buen amigo y compañero en la revista Rock Star el musicólogo y escritor Fernando Galicia. Si bien es cierto que la afluencia de público, quizá por el hecho de que empiezan a ser un "clásico" de la primavera universitaria, y quizá también por el hecho de que necesitarían más apoyo institucional, tanto por parte de SGAE como de la propia Universidad en cuanto a su difusión, estuvo por debajo de lo deseable, no es menos cierto que volvieron a ser un punto de encuentro cultural de primerísimo orden, con exposiciones, ponencias y presentaciones interesantísimas y en la que estoy convencido que un año más, se logró el objetivo de acercar la realidad social, generacional y cultural del Heavy Metal a un ámbito como el universitario, quizá con frecuencia demasiado anclado en un academicismo endogámico, pero que afortunadamente, cada año nos apoya más, entiende la pluralidad, la diversidad cultural y el inmenso valor artístico que nuestra música representa, y que se siente cada vez más dispuesto a apoyarlo y difundirlo.
Este año , a pesar de que tendréis un completísimo reportaje en las páginas de nuestra revista, Rock Star el mes que viene, no me sustraigo a dejar de señalaros aquello que entiendo ha sido lo mejor de estas jornadas universitarias de Heavy Metal. Excelente disertación, con presentación en powerpoint incluida sobre la historia del diseño gráfico en las portadas de discos a cargo de Borja Menendez y del portadista habitual de Mago de Oz, Gaboni, acerca del arte en la industria del disco, interesantísima la presentación y la lección de Jorge Maletá sobre el Heavy Metal y su tratamiento orquestal, con videos y música mostrados como ejemplos altamente demostrativos de como el lenguaje musical, cuando es correectamente interpretado, sentido y entendido, no tiene barreras ni fronteras -como bien decía mi añorado Joaquín Luqui en sus ya míticos "3,2 ó 1"- e igualmente interesante, dentro del ya tradicional apartado dedicado al metal latinoamericano, la ponencia de Paulo Lara Molina, quien nos dio la oportunidad de conocer gran variedad de bandas centroamericanas muy válidas y sobre las cuales ya le he pedido que nos vaya preparando un dossier para Rock Star.
Lástima que no tuviéramos más tiempo para extendernos en la charla que hicimos sobre el 30 Aniversario del Villa de Madrid. Tanto Daniel Velázquez, como Julio Muñoz "el Chino", Jose Castañosa "Lili" y mi buena amiga y esforzada autora del libro de historia del certamen, Patricia Godes, hicimos en las Jornadas. Infinidad de anécdotas, de historias nunca conocidas anteriormente -Lili se quedó flipado cuando desvelé que en 1986, su grupo, Shazan, perdió la final porque hubo una auténtica conspiración para que no ganasen- y un público que intervino mucho y que creo se quedó con ganas de haber preguntado más cosas. Fue otro de los mejores momentos, a mi entender, de estas jornadas, al lado por supuesto de los clinics protagonizados por Juanjo Melero y Niko Del Hierro, musicazos de los que creo que poco o nada cabe ya decir sobre su profesionalidad y calidad a estas alturas.
Tan solo una nota negativa que quiero mencionar. Fernando, en su afán loable por un lado de dar cobertura a todo aquel supuestamente relevante en el Heavy Metal, muy equivocado a mi juicio por otro, invitó a las jornadas y dió erróneamente la categoría de periodista a un sujeto que ni tiene esa categoría ni la merece. Alguien que de hecho, es una de las personas que más daño ha hecho a esta profesión y más desprestigio ha creado en torno al Heavy Metal por su estúpida actitud y su deplorable comportamiento. Tanto el Pirata, como Mariano Garcia, como yo, nos negamos a compartir la mesa con ese individuo, y lo único que lamento es que se cometiera el error de que la placa de homenaje a los 25 años de historia de la revista Heavy Rock, publicación decana de la prensa metalera hispana y cuyo director y fundador, Mariscal Romero, es uno de mis maestros y amigos, se entregara con la presencia allí de alguién que tuvo que ser expulsado en su día de esa misma publicación. Por respeto a la Universidad, y por respeto al propio Mariscal Romero, me negué a ser testigo de ese espectáculo.
Pero con esa única salvedad, puedo aseguraros que ha sido para mi un auténtico placer y un honor volver a formar parte de las jornadas. Como es ya tradicional, en la despedida hicimos el "Rock Star" radiofónico allí mismo, con la presencia como invitados de Jerónimo Ramiro, Paco Segado, grupos noveles como Room y Perfect Smile y la del propio Fernando, que clausuró en nuestros micrófonos las jornadas. Hay que agradecer al decanato de Geografia e Historia, como siempre, su apoyo, su trato cordial y cariñoso para con todos nosotros y su predisposición a apoyarnos en más proyectos que en torno al éxito de estas jornadas, ya están empezando a tomar cuerpo. Podeis escuchar el programa de radio que hicimos desde allíla semana que viene en www.rock-star.es y por supuesto, ojalá nos encontremos allí el año que viene.