domingo, 8 de junio de 2014

ESPERANDO A LOS ROLLING STONES: DIARIO STONE ON FIRE (3)


1 DE JUNIO 2014
Desde la vuelta de Lisboa, tras un fin de semana de descanso, el lunes, vuelta a la jungla: mails, twitters, mensajes en facebook, empezar a ritmo maratoniano el nuevo número de la Heavy –Juan Destroyer, bayoneta informativa en ristre, según llego a la oficina me deja al lado del ratón de ordenador una montaña de discos, entrevistas y materiales para el próximo número- y en los programas de radio, tanto en mi ROCK STAR como en el show del Mariskal Romero, comentamos la experiencia de Lisboa. Romero se mostró más crítico no tanto con la banda, sino con las deficiencias de sonido que hubo en algunos momentos del concierto, así como con la frialdad que una parte considerable del público mostró en diversos tramos del concierto, extremo en el que coincidí con él. De hecho lo comentamos en nuestros respectivos programas…. Los Stones estuvieron como siempre inmensos, sensacionales, como escribí en mi anterior enrtrada de blog-el momento Springsteen, para ambos, sensacional- pero con toda seguridad, Madrid será mucho mejor. A Madrid traerán todo su equipo al completo, su propio escenario, la máquina estará más rodada aún, y aquello promete ser impresionante…
El 1 de junio es el cumpleaños de Ronnie Wood, y coincidió esta celebración con su tercer concierto en esta gira, en el Letziground Stadium de Zurich, Suiza. En este concierto, estrenan el gran montaje para estadios –el que se verá en Madrid el 25 de junio- y según la mayoría de las crónicas, los Stones vuelven a hacer un concierto fabuloso, en el que según me dice Jordi Tardá, estaban  en el backstage Tina Turner y Steve Van Zandt, aunque finalmente no salieron al escenario… este show será recordado especialmente no solo por celebrar el cumpleaños de Ronnie Wood, sino para celebrar el 39 aniversario de la primera actuación de Ronne Wood en directo con los Stones, en aquella legendaria primera actuación de la banda en el Tour Of The Americas 1975 en el Assembly Center de Dunkirk Hall de la Louisiana State University, en Baton Rouge. El famoso concierto en el que Ronnie recordaba que nada más salir a escena, por los nervios, se le olvidó por completo lo que tenía que tocar y solo lo recordó cuando Keith le dio el primer acorde… Aquí teneis el video de la celebración.https://www.youtube.com/watch?v=cjKXJO7wXYU
Este es el set-list que los Stones han tocado en Zurich: Nótese que cambian para el inicio “Start Me Up” por “Jumpin´Jack Flash”, que vuelve aparentemente a la parte final del repertorio.
1 Start Me Up
2 You Got Me Rocking
3 It’s Only rock and Roll
4 Tumbling Dice
5 Worried About You
6 Doom And Gloom
7 Let’s Spend The Night Together
8 Out Of Control
9 Honky Tonk Women
10 You Got The Silver (cantada por Keith Richards)
11 I Can’t Be Seen (cantada por Keith Richards)
12 Midnight Rambler (con Mick Taylor)
13 Miss You
14 Gimme Shelter
15 Jumpin’ Jack Flash
16 Sympathy For The Devil
17 Brown Sugar
Bises
18 You Can’t Always Get What You Want
19 (I Can’t Get No) Satisfaction (con Mick Taylor)

Derek de Perri escribe en la quizá más universalmente reconocida como web más solvente y prolífica sobre los Rolling Stones, www.iorr.org -dirigida por el noruego Bjornulf Vik- lo siguiente sobre este show:
“Midnight Rambler”, como de costumbre, fue sensacional. Sin embargo, hubo un malentendido en la transición intermedia de la parte lenta al crescendo final que como corresponde a músicos de su extraordinaria cartegoría, solventan sin que nadie apenas lo note. “Miss You” fue igualmente muy buena, con Keith tomando el protagonismo de las guitarras mientras Ronnie en esta canción se dedicaba más a bailar y hacer poses con Mick. “Gimmie Shelter” también tuvo un desarrollo desigual, porque esta vez fue Lisa Fischer la que entró antes de tiempo en una estrofa por un  error de Keith y descojonó a todo el grupo, hasta que Keith retomó el riff principal y Charlie poco a poco recompuso el deslabazado ritmo en el que esa maravilla de canción había quedado atrapada. Lisa Fischer es un una diosa… ¡pero también es humana, y se equivoca! ¡Igual que Keith!
 Una fortísima "Jumping Jack Flash" siguió tras la cual “Sympathy For The Devil” fue tambíen excelente (con Keith recorriendo las pasarelas y luciéndose igual que Mick, y haciendo atronar su guitarra como una tormenta de decibelios) así como los bises, en los que “Satisfaction”  fue simplemente asombrosa, ¡una de las mejores versiones de esta canción que les he escuchado nunca!”

3 DE JUNIO 2014  
Por un lado, a última hora de la mañana recibo via mail por parte de Carlos Sanz, uno de los responsables de que Madrid disfrute de un sensacional templo del rock sin igual en todo el estado español llamado We Rock los carteles y los flyers de esa gran fiesta Stone post-concierto que Mariskal Romero y yo, junto con toda la redacción de la Heavy y de mariskalrock.com haremos en la misma noche del 25 al 26 de junio,  tras acabar el show de los Stones en Madrid. De hecho, desde aquí toda la gente que vengais al concierto madrileño, os invito a que sigais la fiesta con Mariscal Romero y conmigo en We Rock. Hasta es posible que se una a la fiesta una guapísima violinista que acaba de grabar una sensacional versión de “Sympathy For The Devil” en su nuevo disco ‘Celebration Days’…. ¿adivináis quien es…?
Por otro lado, a pesar de que llevo unos días hablando con él regularmente, hoy mantengo una larga charla con un hermano Stone al que debo mucho y al que quiero como Mick quiere a Keith, o como Keith quiere a Ronnie… mi hermano Kiko de Girona, el alma mater de aquel maravilloso Bones Stones, el local más genuinamente stoniano que he conocido jamás y que esta dispuesto a revivir y a volver a abrir, tras unos años de cierre, ese sensacional templo del rock. Las mil y una prisas me impiden hablar con calma con él, y estoy seguro que me echará la bronca hasta que le diga… “Kiko... ¡Bienvenido al mundo de los Stones!” y se descojone de risa. Ardo en deseos de escaparme a esa maravillosa ciudad que es Girona, uno de mis segundos hogares, y disfrutar de esos maravillosos ratos de complicidad, fiesta, cervezas, calçots y amistad con Kiko, con sus cachorros Joel y Yerai, con la guapísima poetisa Anna, con Tinot, Isaac, Joan… mi familia Stone de Girona. ¡¡Como me acuerdo de ellos!!

 4 DE JUNIO 2014
El día en el que cumplí 47 años. Miércoles, dia laborable, con mil cosas de trabajo que hacer, y con poco tiempo para celebrar nada, pero aún así, saqué tiempo para comer con mi madre, que sin gustarle en absoluto el rock y sin entender todavía muy bien a  pesar de los años mi locura con los Stones, al terminar la comida, con el café, me dice: “hijo, como se nota que has visto a tus “rollins” en Portugal… tienes una cara de felicidad y un brillo en los ojos que aún no se te ha quitado…” Me río y le digo, “Claro… ¿es que con 47 años aún no me conoces?” ambos nos reimos y brindamos con un chupito de bourbon “por el Mix Jagger ese”, como ella le llama… a pesar de que su chupito es de licor de manzana sin alcohol, obviamente.  El hígado de mi pobre vieja no es el de Keith…

 Por la tarde, coordino y conduzco la programación radiofónica de www.mariskalrock.com , y cuando Vicente Romero me pide que ponga “Jumpin´Jack Flash”, a pesar de la atención que presto a la realización del programa, los controles, la señal de audio, en fin, todo lo que supone conducir técnicamente un programa de radio, no puedo evitar que mi mente, mi espíritu, algo de mi vuelva a Hyde Park… cierro los ojos por unos breves segundos y al escuchar la guitarra de Keith vuelvo a sentir esa corriente eléctrica que me recorre toda la columna vertebral, y ese pinchazo en el corazón que siento cuando escucho a Mick gritar “I Was Born In A Crossfire Hurricane…” Diosss… ¡Que ganas de volver a verles en directo, de volver a estar en esa primera fila, que ganas de gritar, saltar y cantar hasta la extenuación cada una de sus canciones…!

5 DE JUNIO 2014    
14,25 de la tarde. Suena el teléfono y tengo al otro lado del auricular a mi amigo, mi maestro, mi hermano Stone Jordi Tardá. Me llama para que le haga una cronica telefónica acerca del concierto de Lisboa, que emitirá el sábado 7 de junio en su ya legendario programa de radio “Tarda Tardá”. Con un punto de nervios y de emoción, narro mis vivencias y mi impresión de lo que fue el concierto de Lisboa.  Si alguno queréis escucharlo, podeis hacerlo a través del podcast de Icat FM / Catalunya Radio en http://catradio.cat/icat.
 No se hasta que punto es apropiado o no reconocer esto, pero en este blog, cuando se trata de los Stones, hablo siempre desde el corazón y por tanto, ni puedo ni quiero dejar de contar mis vivencias con toda sinceridad. A pesar de que desde hace ya mucho tiempo somos colegas –en el sentido profesional del término- de la radio, la prensa y los medios, y a lo largo de los años, en especial por la pasión Stone que nos une, así como por nuestra afinidad en temas políticos, Jordi Tardá y yo nos hemos hecho muy buenos amigos, no puedo dejar de sentir un orgullo especial porque alguién como él, a quien debo en gran medida conocer y amar a los Stones a través de aquellos especiales que escribió en 1979 sobre la historia de la banda en Popular 1, que sigue siendo uno de mis ídolos y de mis referencias en el periodismo musical, como lo son Mariskal Romero, El Pirata o Jordi Sierra i Fabra, me invite a participar en ese maravilloso “Tarda Tardá”, programa de referencia en la radio rock de Catalunya que tantas veces he escuchado a través de Internet. Poder formar parte de un programa de radio del que eres fan, es siempre algo maravilloso. Una gran satisfacción más que le debo a los Stones…

7 DE JUNIO 2014
 Tras un viernes dedicado a diversas gestiones, dedico el sábado a escribir este blog. Estoy esperando recopilar más info y fotos de los conciertos de Tel-Aviv y Landgraaf en Holanda, y recopilar al mismo tiempo más vivencias, anécdotas, experiencias relacionadas con los Stones en estos emocionantes días para compartirlas con todos vosotros y todas vosotras.
Los Stones, siempre los Stones…


lunes, 2 de junio de 2014

ESPERANDO A LOS ROLLING STONES: DIARIO STONE ON FIRE (2)


MIERCOLES 28 MAYO 
07:45 de la mañana. Como me ocurre siempre que empieza una nueva aventura con los Stones, duermo poco y a ratos. De hecho, me despierto media hora antes de que el despertador suene, así que salto de la cama y me pego una ducha, café rápido, sacar a pasear a Coko y de vuelta a casa, dejar hechas mil gestiones, contestados mails y mensajes, hacer la mochila y coger el metro hasta Begoña, donde he quedado con mi primo Juan para esperar en un cruce de la M-30 a Imanol, Santi y Manu, nuestros “hermanos” Stones de Bilbo, que vienen a recogernos para ir todos juntos a Lisboa.
15:30. La furgoneta conducida por Manu aparece en la isleta en la que hemos quedado con ellos y a pesar de que no nos hemos vuelto a ver en persona desde el concierto de los Stones en El Ejido allá por junio de 2007,  nos fundimos en un gran abrazo y empezamos a hablar como si hubiéramos estado tomando cervezas la semana anterior. De hecho, las cinco horas que tardamos en llegar a la capital portuguesa se nos pasan casi en un suspiro, hablando de los Stones. Recordamos mil y una anécdotas, contamos historias que nos han pasado en las colas de los conciertos, comentamos nuestros discos favoritos, conciertos que hemos vivido, historias, risas, camaradería y conversación que gira en torno a un único tema: Los Stones y nuestra pasión por esa jodida banda de rock´n´roll que tanto nos gusta y que significa tanto en nuestras vidas. Música de fondo, como no podía ser de otra manera, el ‘Forty Licks’.
Atardece y se filtra por el cristal de la furgona esa luz de la caída de la tarde con el sol tardío atravesando las nubes tan especial, tan llena del calor y el color de estas tardes ya largas, previas al verano y suena de fondo “Tumbling Dice”. No sé como explicarlo, pero siento en esos momentos una sensación muy especial. Es la sensación de volver a vivir esa mezcla de excitación, compañerismo, complicidad, familiaridad, que tantas veces he sentido cuando sigo giras de los Stones. En esos minutos, me digo: He vuelto a casa. Estoy en casa, estoy con mi gente, estoy con los Stones.  
21:20. Lisboa nos recibe nublada y más fresca de lo normal a finales de mayo, incluso con una fina llovizna. Dejamos las cosas en el hotel, cenamos –estupendamente- en un pequeño restaurante cercano y no tardamos mucho en acostarnos. Mañana hay que estar a primera hora en el Parque de Bela Vista para poder optar a estar en la primera fila. De nuevo, aunque no tardo en dormirme, no hago más que dar vueltas en la cama, despertándome cada media hora y deseando que se haga de día de una maldita vez…
JUEVES 29 DE MAYO
08.00. Suena el despertador. Salto de la cama como un resorte y tras una rápida ducha, bajo a desayunar algo rápido y ligero con Juan y el resto de la cuadrilla para después ir hacia el hotel Dom Pedro, donde se ha instalado la oficina de prensa de Rock In Río, para recoger mi pase. La espera en el vestíbulo del hotel se me hace interminable, mientras veo deambular por allí a cientos de fotógrafos, periodistas, músicos… finalmente, aparece Mariscal Romero y tras otra espera que se nos hace igualmente interminable a pesar de que apenas durará un par de minutos, el recepcionista tacha de la lista de prensa nuestro nombre y nos entrega los sobres que contienen los pases. “Bueno, tu te vas para allá corriendo a coger la primera fila ¿no?” me dice Romero riéndose socarronamente, y le contesto que si con la cabeza. Como me conoce el jefe, qué cabrón…
 Seis estaciones de metro después estoy ya en las inmediaciones de Rock In Rio y no tardo en reunirme en la cola con Santi, Imanol, Manu y Juan. Como ellos han sido de los primeros en llegar, no solo me han guardado sitio, sino que ya han inspeccionado el lugar y sabemos por donde tenemos que  meternos para llegar antes a la primera fila. Como siempre, en esa cola hablamos con muchos de los españoles que están por allí y –para variar- al estar el primero en la valla, viene a entrevistarme un equipo de la televisión de Rock In Rio.
15.25. Se abre la valla y corro desesperadamente hacia el interior del recinto donde logró finalmente situarme con Juan en la primera fila de acceso al escenario. Santi se coloca unos metros más a la derecha y Manu e Imanol optan por aprovechar la buena visibilidad que ofrece este lugar para ver el concierto desde cualquier ángulo para situarse unas filas más atrás.
Durante toda la mañana ha estado nublado y ha llovido ligeramente, sin embargo a esta primera hora de la tarde ha abierto y luce un magnífico sol. De hecho, aunque luego refrescará, a esta hora hace bastante calor.
 El Parque de Bela Vista es un emplazamiento perfecto para un gran festival de esta envergadura. Han situado el escenario al fondo de una larga cuesta abajo que facilita que cualquiera tenga acceso a una perfecta visibilidad del escenario incluso no estando cerca de las primeras filas, como en los anfiteatros americanos. El escenario es sobrio, muy sobrio, de hecho es como el de la mayoría de los festivales que acostumbro a ver cada verano en Europa, y solo tiene una gran pantalla Led al fondo, no como el macroescenario que los Stones desplegaron para los conciertos de Hyde Park el año pasado. Esto me llama la atención, al igual que el hecho de que la mayoría del público que tengo a mi alrededor es muy joven, son chavales que apenas tienen más de 20 años, y no son particularmente stonianos. Me da la impresión en todo momento que han venido a ver el Festival Rock In Rio como tal festival, no tanto a los propios Stones, y que de hecho, estan allí más por la curiosidad de ver de cerca de unas leyendas vivientes que por ser auténticos seguidores de las piedras rodantes.
 En un momento determinado, salgo a llevar a Imanol la bolsa con la comida que habían comprado para pasar el día y me encuentro con alguien que sí es un auténtico stoniano: André Ribeiro, responsable de una de las webs más reputadas y solventes del mundo Stone en internet, Stonesplanet de Brasil, al que llevo tratando muchos años a través de la red, pero al que no conocía en persona. De hecho, es él quien me reconoce y al presentarse, nos damos un gran abrazo y departimos un rato sobre los Stones, su web, mi libro de los Stones en España, que conoce bien y por el que me felicita… un encuentro entrañable y muy agradable que pocas horas después reflejará en el facebook de Stonesplanet.
 Como teloneros, tres bandas que hicieron más amena la espera hasta que los Stones, cerca de la medianoche, salieran al escenario. Rui Veloso, acompañado de Lenine y de la cantante africana Angelique Kidjo abrieron con un show de rock fusión muy original, en el que la vocalista brilló con luz propia versionando genialmente el “Voodoo Chile” de Jimi Hendrix. Buenísimos Xutos & Pontapes, una banda que no conocía y me que sorprendieron muy positivamente con un show de punk rock fresco, enérgico y lleno de fuerza y excelente el set de blues y rock´n´roll clásico que ofreció Gary Clarke Jr.  un joven bluesman heredero del Chicago Blues más apegado a las raíces del género que de hecho, posteriormente acompañó a los propios Stones en “Respectable”.

23.05. Empieza, como siempre, lo peor. La espera más larga. Ahora ya no hay más teloneros ni más divertimentos. Ya es noche cerrada y los minutos se hacen largos, lentos, con si las agujas del reloj se pegasen unas a otras y no quisieran correr. Los Stones están ya en el backstage, y desde mi posición en la primera fila veo desfilar de un lado a otro a los invitados del grupo, que entran y salen del backstage luciendo sus mejores galas con cervezas, copas de champagne y cubatas en la mano. Entre ellas, me ha parecido ver a dos hijas de Mick Jagger y Juan me dice que cree que ha visto a la mujer de Keith, Patti Hansen. También esta allí, como siempre, la secretaria, amiga, confidente y alter-ego de Keith Richards, la fiel Jane Rose que lleva trabajando para Keith desde 1976. Y como siempre, estará haciendo fotos del concierto durante todo el set.
 No dejo de mirar el escenario. Ver como se monta el escenario de los Stones es otro ritual que forma parte del ceremonial de un concierto de la banda.  Pierre de Beauport, el técnico de guitarras, como siempre, yendo de un lado para otro, probando la telecaster de Keith, -de hecho, en la prueba se marca el riff de “Jumpin´Jack Flash” y no puedo evitar pegar un grito de satisfacción ¡porque afina la guitarra y la toca como si fuera el propio Keith Richards!- probando los micros, dando órdenes aquí y allá… se monta la batería de Charlie Watts, ese mítico kit de Gretsch que usa desde comienzos de los años 70, todo va cobrando forma, todo va creándose…
23.47. El escenario queda vacío. Desde detrás de la batería, veo a Pierre de Beauport levantar el pulgar hacia arriba y hacer señales de que todo está listo. El corazón se me empieza a acelerar, me muerdo los labios, empieza a entrarme frío por el estómago…  ya solo es cuestión de minutos. Ya están ahí. Después de la tensión de nervios de la cola, de las carreras por conseguir la primera fila, de esperar todo el día, por fín, ¡por fín! Esto ya va a empezar. Juan y yo cruzamos la mirada por un instante y creo que los dos sentimos ese mismo nervio, esa misma excitación, esa misma emoción…
23.52. Se apagan las luces y el Parque de Bela Vista queda a oscuras.  Se encienden las pantallas de video. ¡¡SI! ¡¡SI!! ¡¡YA!! Charlie se sienta en la batería y desde las tinieblas, como si saliera del mismísimo infierno, adivino la silueta de Keith Richards avanzando guitarra en mano hacia el borde del escenario y todavía a oscuras, suena el riff de “Jumpin´Jack Flash”….¡¡¡WUUUAAAAAAUUUUUHHHH!!!
En ese momento estallo en un grito incontenible en el que libero toda la tensión acumulada del dia y aparecen por fin, los Rolling Stones en el escenario.
“I was born in a crossfire hurricane…!” A escasos metros de mi, fulgurante, Mick Jagger desde el primer momento toma el micro y comienza su impresionante despliegue de forma física, de facultades vocales y de liderazgo total y absoluto encima del escenario. A su izquierda un Ronnie Wood como siempre divertido y bromista, Keith serio y examinándonos, como hace siempre en cada concierto en esta primera canción, Charlie técnico y preciso en su batería y Darryl Jones, mucho más sonriente y desinhibido que de costumbre, arrancan con un clásico imperecedero, que nos abre las puertas del cielo.
 Ahora os narraré canción por canción como vi y como viví el concierto. A modo de resumen general, decir que destacaré en lo positivo algunas cosas a mi juicio fundamentales. La primera, que en los Stones se ha derribado lo que yo algunas veces he llamado “el muro de Berlin”. Es decir, cualquiera que conozca con un poco de profundidad la historia de los Rolling Stones sabe que desde los años 80 y fruto de las luchas de ego y de las discusiones entre Mick y Keith, los Stones eran un territorio en pie de guerra pero con un alto el fuego declarado que establece claramente que o estas en el lado de Mick o en el de Keith, pero no puedes estar en los dos o en la tierra de nadie. Y eso era algo que se notaba claramente en el escenario en todas las últimas giras: Mick tenía su territorio, Keith tenía el suyo, y nadie cruzaba la línea roja. Ahora, quizá por como la solidaridad que todo el grupo ha tenido con Mick tras la desgraciada muerte de su pareja Li Wren Scott seguramente ha estrechado mucho más los lazos entre ellos, eso también se nota en el escenario.
 Una de las cosas por las cuales siempre me mato por estar en la primera fila de cualquier concierto de los Stones, aparte de por poder verles de cerca, de que me vean ellos a mi, coger alguna púa, escuchar sonido de monitores, etc. es porque al verles a escasamente cinco metros de distancia, percibes, captas, notas en las miradas, los guiños, los gestos que se hacen entre ellos el estado emocional de la banda. Ya se vió en Hyde Park, pero en Lisboa se confirmó. Se han retirado las alambradas. Mick y Keith se rien uno de otro, se chocan la mano, incluso en “It´s Only Rock´n´Roll” Mick grita antes del solo “C’mon, Keith!!” y se nota que entre ellos hay otra complicidad.
 Exactamente igual que el año pasado en Londres, destaca sobremanera la agilidad, frescura, potencial físico e inmejorable estado de forma de Mick Jagger. Parece increíble que con 70 años parezca casi un adolescente. Como siempre, delgado, fibroso, atlético, se recorre una y otra vez todo el escenario, corre, baila, salta, canta con una energía inagotable… no hay palabras para explicarlo, es como si no pasara el tiempo por él. Es con una diferencia abismal con respecto a cualquiera de sus posibles seguidores, el frontman más profesional, inmenso, carismático y espectacular que existe en el mundo de la música hoy en día. Hay que verle para creerlo.
 También debo decir que hubo cosas del concierto que no me acabaron de convencer y que quiero criticar. Una, el hecho de que quizá por el hecho de que los Stones tocaban en un festival que a pesar de que se llame Rock In Rio es mucho más de pop blandengue, música electrónica y de rollo moña que de rock en general, el público se mostró con los Stones expectante pero frío y poco entregado, y ellos en seguida lo notaron. Ello explica que hubiera momentos en los que se contagiaran de esa frialdad –exactamente igual que en Londres en 1999, cuando el público inglés les dispensó una acogida gélida y los Stones respondieron con esa misma frialdad- y aún cuando en ningún momento dejaron de echar toda la carne en el asador y de tener la profesionalidad que les caracteriza, no pusieran el pie en el acelerador todo el rato. Y finalmente, también hay que decir que el sonido no fue ni mucho menos el mejor que un grupo como los Stones debe tener.
 Aún así, balance general positivo, experiencia inolvidable y concierto que ya forma parte de mi vida.
Vamos con el análisis del concierto canción a canción.
JUMPIN’ JACK FLASH
Reconoceré que cuando arrancó el concierto con “Jumpin´Jack Flash” estaba tan alucinado, tan emocionado y tan excitado, estallando en saltos de júbilo y de alegría que si en esta primera canción metieron alguna gamba, no la pude apreciar. Solo puedo decir que fue el estallido, la bomba, el tema con el que me dejé la garganta en carne viva cantando, animando y bailando, feliz, simplemente feliz por poder volver a los Stones en directo a apenas cinco metros de mi. Orgasmo.
IT´S ONLY ROCK´N’ROLL
Buenísima versión que tocan con la misma fuerza de Hyde Park el año pasado, con un Jagger pletórico que se deja la piel en escena y un Keith Richards que ataca esta canción con una fuerza espectacular y que nos regala un solo lleno de intensidad. Aunque luego bajará un poco esa misma intensidad, en este segundo tema del concierto se ve a unos Stones frescos, con ganas de darlo todo y sobre todo con un Keith Richards sensacional.
LIVE WITH ME 
“I got nasty habits…”! Oooooh, que temazo. Una joya extraída del cofre de tesoros de ‘Let It Bleed’ que suena bestial. De hecho, casi me atrevería a asegurar que Charlie le dio desde la batería un ritmo más rápido del normal. Es el primer tema en el que aprecio fallos de sonido, no en monitores sino en sonido externo, cuyo estéreo desaparece mientras hay algunos monitores que solo escupen distorsión. Ello desluce un poco la excelente interpretación  que los Stones estaban haciendo de este clasicazo.
TUMBLING DICE 
Mick coge el micrófono y presenta, en sus propias palabras, “a un gran amigo de la banda, un invitado muy especial hoy: Bruce Springsteen.” Y en efecto, otro mito de la historia del rock, otra leyenda viva, otro de mis artistas favoritos, sale guitarra en mano a cantar esta maravilla del ‘Exile On Main Street’ con los Rolling Stones. ¡Sensacional! ¡Uno de de los mejores momentos del concierto, por no decir el mejor!
WILD HORSES
Momento para una balada tierna, hermosa y que para mi, revestía un significado muy especial esta noche. ¿Por qué? porque “Wild Horses” es una canción cuya letra fue escrita a modo de metáfora sobre el intento de suicidio de Marianne Faithfull, pareja de Mick Jagger en los años 60 en Australia en el verano de 1969. Sabiendo que Mick había perdido a su pareja unos meses antes, a mi por lo menos no me pasó inadvertida la coincidencia. La banda, impecable en lo musical, y Mick Jagger, cantándola maravillosamente, pero… conteniéndose. ¿Homenaje a L’Wren Scott? Si fue así, fue excelente, a pesar de que Mick se contuviera intentando quizá que no le ganase la emoción del recuerdo a la mujer que amaba.
DOOM AND GLOOM
La más floja del concierto. A pesar de que es un temazo, y sobre todo, desde la primera vez que la escuché me la imaginé perfectamente en concierto, insisto, quizá por la relativa pasividad del público, hoy la tocaron desacelerada, incluso diría que con un punto de desgana. No fue ni mucho menos un momento para recordar de este concierto.
RESPECTABLE
Mick Jagger coge el micrófono y nos pregunta: “¿Qué os han parecido las bandas que han tocado antes que nosotros? ¿Os han gustado? Pues quiero que entonces deis un gran aplauso a este gran guitarrista: Gary Clarke Jr.” y acto seguido, nos pregunta: “¿Queréis un poco de rock´n´roll? ¡pues vamos con “Respectable!” y ahí sí que vuelve toda la energía, toda la intensidad, toda la potencia y todo el rock´n´roll que los Stones saben y pueden hacer. ¡Temazo! Con la misma rabia con la que lo atacaron en el Monte Do Gozo en 1999 y de nuevo, con Keith, Ronnie y Gary Clarke Jr. haciendo atronar los amplificadores, “Respectable” nos devuelve a los Stones más furiosamente rockeros, crudos y sucios ¡wuau!
OUT OF CONTROL
Inesperada sorpresa. No la tocaban desde la gira del ‘Bridges To Babylon’ y aunque no es especialmente de mis favoritas, disfruto en ella una vez más de un Mick Jagger pletórico y de un Darryl Jones que imprime desde su bajo a esta canción un groove sensacional. Es el tema en el que el bajista, que lleva ya 21 años con los Stones, demuestra el excepcional instrumentista que es.
HONKY TONK WOMAN
Destacaré de este tema especialmente a Ronnie Wood. Por la razón que sea, el Pajaro Loco adquiere en este tema el protagonismo absoluto, hace los solos con un feeling desgarrador y hace de este tema otro de los momentos álgidos de la noche.
YOU GOT THE SILVER / CAN´T BE SEEN
“It´s nice to be here… It’s nice to be anywhere..” el puto amo, el jefe, Keith, nuestro Keith coge el micrófono y acompañado por Ronnie ataca un “You Got The Silver” que no me importa reconocerlo, me arranca lágrimas de auténtica emoción. En esa figura hierática, curtida por mil y una batallas con la vida y la muerte, en esa voz cuarteada y aguardentosa, en esa mirada entre cómplice y amenazadora, es donde vive el rock´n´roll, todo lo que el rock´n´roll es y todo lo que el rock´n´roll significa. Le veo, clavo mis ojos en él, y veo en él toda mi historia, toda mi vida, todo el rock´n´roll. Simplemente, es Keith Richards. Si todavía tengo que explicar a alguien algo más, es que esa persona todavía no se ha enterado de nada de lo que es la historia del rock. Keith…y como no puede ser de otra forma, al terminar, choca los puños con su cabeza, su corazón y sus cojones. Grande, inmenso Keith…
 No olvidar que antes de que Keith iniciara su parte del set, Mick hizo las presentaciones de rigor, con broma dirigida a Woody. En perfecto castellano-portugués le dijo: “Ronnie ¿dónde compraste esos zapatos?”  
MIDNIGHT RAMBLER
Con esta canción me ocurre lo mismo que con el comienzo con “Jumpin´Jack Flash”. Es mi canción favorita de los Stones de toda la vida, y cuando intuyo por los suaves redobles de batería de Charlie, y sobre todo cuando veo a Mick sacar la armónica del bolsillo trasero de su vaquero negro, entro en trance. Keith golpea el riff de “Midnight Rambler” y cuando Mick escupe “Have You Heard About The Midnight Rambler…?” empiezo a saltar como si me fuera la vida en ello… Es sencillamente, bestial. “Midnight Rambler” son los Rollinng Stones más rockeros, más salvaje, más crudos, y al mismo tiempo, cuando Mick Taylor hace este tema con ellos, le sabe dar un toque de calidad único. Impresionante ver como cuando Mick Taylor hace los solos de esta canción, Keith le mira con auténtica admiración. ¡MAGISTRAL!
MISS YOU
Estoy convencido que esta canción se mantiene en el set simplemente como medio tiempo para que la banda descanse un poco, pero de nuevo, me vuelve a parecer que hay 50 canciones que todos los fans agradecerían más que entrasen en el set-list antes que esta insulsa pieza que nunca he entendido porque sigue entre las favoritas de la banda. Al margen, y aunque Jagger lo da todo, me pasa como con “Doom And Gloom”; me deja frío y el resto de los Stones la tocan de manera más bien rutinaria, sin echarle ganas. Prescindible y olvidable.
GIMMIE SHELTER 
Los teclados del siempre grandioso Chuck Leavell nos introducen en otro momento en el que junto a ese Mick Jagger incombustible, nos seduce la garra, el sentimiento, el alma y la grandeza de la vocalista negra Lisa Fischer. ¡Qué voz, qué agudos, que pulmones…! Canta como una fiera desatada, y se lleva una de las mayores ovaciones de la noche. Gira a gira, concierto a concierto, esta canción ya es casi más de Lisa que de los propios Stones.
START ME UP
En esta versión, una vez más descomunal el derroche de energía, fuerza y potencia física de Mick Jagger, que literalmente se vacía en este tema. Keith no le va a la zaga y toda la banda, como una locomotora, arrasa con todo. Al terminar “Start Me Up” sí que se nota una reacción del público más entusiasta, más acorde con la grandeza de lo que están viendo sobre el escenario.
SYMPATHY FOR THE DEVIL
“Uuuuh, Uuuuuh…. Uuuuuh, Uuuuh…!” Ataviado con una suerte de abrigo-capa de plumas rojas que de inmedato me recuerda a aquellos trajes cargados de volantes y chorreras estilo Carmen Miranda que se ponía en las giras de mediados de los 70, Mick Jagger, una vez más el LIDER con mayúsculas de la banda, ataca un “Sympathy…” sensacional, fabuloso, de lo mejor del concierto. También señalar aquí a Charlie Watts como una pieza fundamental que marca el ritmo que le da a esta canción el groove único que ha hecho de ella una pieza imprescindible desde que la recuperasen para su repertorio en la gira ‘Steel Wheels’ de 1989.
BROWN SUGAR
No sé si mucha gente se dio cuenta o no –ventajas de estar en la primera fila- pero cuando Keith iba a arrancar el riff de “Brown Sugar”, tuvo que volverse hacia Ronnie y decirle “¿cómo cojones empezaba esto”? Ronnie le habló al oído y Keith, después de una sonora carcajada, arrancó “Brown Sugar”. Es el último tema antes de los bises, y es un tema clásico de la catarata final del concierto. Keith, Ronnie y Mick recorren las pasarelas, la banda lo toca con pasión y mientras tanto… aparece entre el foso de fotógrafos y el backstage, rodeado de guardaespaldas, el ex – presidente de los Estados Unidos, Bill Clinton. Yo estoy más a lo que estoy, pero Santi le tira una foto que reproduzco aquí aunque apenas se le vea rodeado entre los guardaespaldas. Nunca pensé que tendría a un ex – presidente americano a menos de un metro de mi. Por cierto, no me pareció ver en su séquito a Mónica Lewinsky…
YOU CAN’T ALWAYS GET WHAT YOU WANT
Empezamos la cuenta atrás para el final. Un coro femenino se une a la banda para la intro de este tema y los Stones lo bordan. Quizá va un poco acelerado en algunas partes, pero en cualquier caso, estoy disfrutando de los últimos minutos de esta maravillosa celebración, de esta ceremonia rockera-celestial-satánica y no dejo de cantar “…you get what you need!”
I CAN’T GET NO (SATISFACTION) 
Ahora ya si que esto se acaba. La banda sale en tromba, incluido Mick Taylor, aunque tocando una acústica y con signos evidentes de haberse tomado más de dos y más de tres copas en el backstage debido a la sonrisa borrachina y lo sonrojado de sus mejillas, así como por como se pasa la canción riéndose con Bobby Keys, pero bueno… ¡que importa! Es la despedida, es la satisfacción, es el final de ese viaje al infinito sueño del rock´n´roll que hemos podido vivir una vez más con los Stones. Estallan los fuegos artificiales, Jagger pega sus últimas frenéticas carreras, Ronnie y Keith se deshacen de todas sus púas, es el fin de fiesta y todos estamos a un tiempo felices por lo que hemos vivido y quizá un poco tristes porque se acaba… Mick, Keith, Charlie y Ronnie se abrazan en el centro del escenario,  reverencian al público, y se marchan hacia el interior del backstage.
 Iniciando aproximación a tierra… ha terminado el concierto. Uffff.
Emocionados, sobrecogidos, cansados y excitados a un tiempo, Juan y yo nos damos un inmenso abrazo y nos decimos: “¡Uno más!” “¡Lo hemos hecho!” 

 02:02. Nos reunimos con Santi, Imanol y Manu, mientras nos hacemos algunas fotos de recuerdo y poco a poco, vamos caminando hacia la salida del recinto en busca de algo de comer –yo desde el desayuno no he probado bocado, nunca lo hago en un concierto de los Stones, se me cierra el estómago por los nervios- y sobre todo, de algún tanque de cerveza. Saciamos nuestra sed y nuestro apetito con generosas raciones de zumo de cebada y con unos sandwiches vegetales con jamon y queso y nos encaminamos a la furgona. Llegamos al hotel en poco más de 20 minutos, y con la sonrisa en los labios, aunque obviamente cansados, nos derrumbamos en nuestras camas… aunque eso sí, yo antes de dormir me saco del mini bar un par de botellitas de whisky y brindo a la salud de sus satánicas majestades…después, apago la luz y duermo como un tronco hasta las 8 de la mañana. Y por supuesto, sueño con los Stones…
VIERNES 30 MAYO
08:20. Por asuntos de trabajo, mis hermanos Santi, Manu, y sobre todo Imanol quieren salir cuanto antes para no llegar muy tarde a Bilbo, de manera que nos pegamos un buen madrugón para desayunar y volver a Madrid-Bilbo cuanto antes. Pero sin embargo, cuando nos reunimos en la cafeteria del hotel para desayunar, y a pesar de lo poco que hemos dormido, los gestos, las caras, el ánimo, es entusiasta, bromista y desenfadado. Hemos visto a los Stones.  ¡Joder ¿hace falta decir algo más?!
 Emprendemos el viaje de vuelta. Comentamos el concierto, lo que cada uno hemos vivido, lo que más nos ha gustado, lo que menos… Parada a las 14.30 para comer y alrededor de las 18.30, la furgona nos deja en la Glorieta de Pirámides. Santi, Imanol y Manu continúan viaje hacia Bilbo, y después de abrazarnos y prometernos que nos vemos el 25 de junio en Madrid, Juan y yo nos encaminamos hacia el metro para volver a nuestras casas.
 Canciones, emociones, recuerdos, sentimientos…  Ver un concierto de los Stones es mucho más que disfrutar del espectáculo, que ya es de por si algo sensacional. Es sentir el calor de la amistad, de la camaradería, del sentimiento de unión y solidaridad que produce compartir esa ilusión con verdaderos amigos, con gente que comparte contigo ese sentimiento tan peculiar, tan indescriptible, tan irracional si se quiere, pero que nos da tanto alimento a nuestra felicidad. Han pasado ya 48 horas desde que volví de Lisboa, pero siento aún en el corazón esa emoción y esa vibración tan especial, tan única, que solo produce vivir esa experiencia. El 25 de junio tocan en Madrid, y allí volveré a estar, como espero poder estar en más conciertos de esta gira Stones On Fire 2014.
Como diría mi hermano Kiko… y como yo digo siempre: Los Stones, siempre los Stones…

miércoles, 28 de mayo de 2014

ESPERANDO A LOS ROLLING STONES: DIARIO STONE ON FIRE (1)

Martes, 27 de mayo 2014

Madrugada ya del 28 de mayo. Como es habitual en mi estudio a esta hora, café, whisky y un cigarrito de hierba.
Curiosidades del destino. Pongo música de los Stones en la carpeta que tengo instalada en mi mac y la primera canción que suena es "The Last Time". Así es como titulé en 1990 mi crónica para el fanzine en el que escribía en aquella época del último concierto de los Stones en el Vicente Calderón que hicieron de aquella gira española del 'Urban Jungle Tour, pensando que sería la última vez que les había visto, y con la sensación agridulce de que me habían gustado más los conciertos del 82. Si alguien me hubiera dicho que el 2014 estaría una vez más, sentado frente al ordenador, en la víspera de volver a la carretera  a viajar con los Rolling Stones, a volver a verles, y después de haberles visto por toda España y todo el mundo  en el 95, en el 98, en el 99, en el 2003, en el 2007 y en el 2013, pensaría que estaba loco.

Y hoy, esta noche en la faltan apenas horas para reunirme con mis hermanos Stone Santi, Juan Caveda, Imanol y Mariscal Romero para viajar hacia Lisboa para ver el segundo concierto de la gira europea de los Stones, empiezo este diario que de alguna forma quiero compartir con vosotros.

Estos días de finales de mayo han resultado muy intensos. Cierre de un número más de La Heavy, con lo que implica de trabajar todo el fin de semana, de recopilar últimas noticias, corregir pruebas de maquetación, redactar noticias de última hora, el nacimiento de mi tercer sobrino, y en el pasado fin de semana, la resaca de la histórica final de la Champions, donde mi equipo, mi Atlético de Madrid estuvo a punto de hacerse con el triunfo, y lo perdió en un maldito instante traidor... aunque a las pocas horas, permanecía más en mi memoria y en mi ánimo la alegría de habernos proclamado campeones de Liga por primera vez desde 1996, y además en un fin de semana que viví en mi segundo hogar, Barcelona, con la compañía, la amistad, el afecto y la generosidad de dos grandes amigos, que comparten conmigo la fiebre Stone con intensidad sin igual: mi maestro Jordi Tardá y mi colega Jordi Güell.
Y todo ello con los Stones ahí, aterrizando en Europa, en la antesala de una nueva aventura que me disponía a emprender como siempre que se trata de los Stones, cargado de ilusión, incertidumbre, sorpresas y como bien dice mi amigo Gay Mercader... con emociones que se viven con los Stones.

 A pesar de que Lisboa era uno de los destinos más apetecibles y accesibles para ver alguno de los conciertos de esta gira, por problemas de tiempo, trabajo, y mil cosas más -para variar en mi vida personal y profesional, no sé como lo hago, pero siempre estoy complicándome la vida- no busqué la entrada para Lisboa. Cada vez que escuchaba al Mariscal Romero en la radio hablar de cuando y como se iba a verlos a la capital lusa, me decía a  mi mismo: "mira que eres imbécil, Muni... Lo tenías a huevo, Romero va a ir, tu primo Juan va a ir y tu... ¡Si es que nunca aprendes!" 

 Pero hace solo unos días, y como me pasa siempre con los Stones -y me doy cuenta ahora, que Keith Richards me mira desde la pared con esa sonrisa en la que también parece decirme que a ver si espabilo- el diablo tiró los dados y por una carambola de las muchas que me pasan siempre con los Stones... ¡tengo un pase!
 De inmediato me pongo en contacto con Santi e Imanol -los que teneis mi libro sobre los Rolling Stones en España sabeis quienes son, son los vascos de la pancarta sobre Keith y el cocotero del concierto de El Ejido de 2007- que me dijeron que podía unirme a la troupe si al final encontraba un ticket o un pase, y en un cruce de un par de mails, tengo organizado el viaje.

El lunes por la noche, y para ir ambientandome, vuelvo a ponerme en el DVD 'Cocksucker Blues', la mítica película de Robert Frank sobre la gira USA del 72. ¡Que gozada! ¡Cuanto hace que no la veía, y que buena es, a pesar de estar hecha con medios precarios y sin la más mínima ortodoxia cinematográfica ! y este martes, tras hacer varias entrevistas en mi programa de radio ROCK STAR, me quedo a grabar una hora de especial Stones para las horas de programación radiofónica que no voy a hacer este jueves. Es un programa que he dedicado a los Stones más blueseros, y he pinchado desde "Little Red Rooster" y "The Spider And The Fly" a "Black Limousine" pasando por "Sway" y por supuesto, por el "Love In Vain" del 'Get Year Ya-Ya´s Out', con esa guitarra de Mick Taylor que me me pone la sensibilidad a flor de piel, y que aunque la escuche miles de veces, me transmite tal sentimiento que con frecuencia incluso me hace saltar las lágrimas de emoción.

 Llego a casa alrededor de las 11 de la noche. Saco a pasear a Coko, que como casi siempre, también intuye que me siento de una manera especial, y parece como si se contagiase de mi sensación de excitación, de nervios, de hormigueo por el estómago, porque corre por la calle como sí a él mismo le embargase esa misma sensación. Como son los perros, ¿eh?

Ceno algo rápido y ligero y empiezo a buscar crónicas del primer show de la gira en Oslo. Y de nuevo, la opinión es unánime: UN CONCIERTAZO. Todas las crónicas coinciden en que el grupo esta con una fuerza, una potencia, una frescura sensacionales. Todo indica que el concierto de Lisboa puede ser sensacional...

Y gracias a los dados tirados por el diablo, voy a poder verlo. Y por supuesto contároslo tanto aquí en este blog como el próximo martes 3 de junio a partir de las 17.00 , hora peninsular española, en mi programa de radio ROCK STAR en www.mariskalrock.com.

Me he servido un segundo whisky y ahora está sonando "Live With Me". Vive conmigo... Si. Si, también estoy pensando en ti. Tu sabes quien eres. ¿Porqué estos malditos rockeros ingleses me adivinan el pensamiento, se adelantan a mis sentimientos y me cuelan canciones cuando escribo como si fueran golpes bajos emocionales...? Joder, Keith, deja de reirte...

Bueno, ahora debería (intentar) dormir algunas horas. Mañana, nos esperan 6 horas de carretera hasta Lisboa. Y al día siguiente, volver a vivir, volver a sentir, volver a soñar, volver a disfrutar de lo más grande, lo más inmenso, lo más sensacional que este pobre cronista musical puede vivir: un concierto de los Rolling Stones.

A la vuelta os cuento que tal fue todo...





sábado, 22 de febrero de 2014

75 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE ANTONIO MACHADO, POETA Y COMBATIENTE, EJEMPLO DE DIGNIDAD DE NUESTRO PUEBLO


Hace tiempo que no publico un blog sobre poesía, a pesar de que durante algún tiempo inauguré aquí en La Comuna una mini-sección llamada Los Lunes, Poesía. Hoy, sábado 22 de febrero, se cumplen 75 años de la muerte en el exilio de uno de los nombres más brillantes de la historia de la cultura española: Antonio Machado, figura universal de la literatura y a quien hoy reivindico como poeta, como humanista y también como un REPUBLICANO ejemplar que tenemos como referencia siempre quienes seguimos luchando por ver algún día la monarquía –sobre todo, esta monarquía de corruptos y ladrones- desterrada para siempre de nuestro pueblo.
 Mi primer contacto con Machado debo reconocer que no fue placentero. Machado, supongo que muy a pesar del criterio de la dirección ultraconservadora y neofranquista del colegio en el que cursé el bachillerato, formaba parte de los planes de estudio de las asignaturas de lengua y literatura. En aquellos años de pre-adolescencia, todo lo que venía como imposición de aquel asqueroso colegio católico lo rechazaba con agresividad. Solo años más tarde, liberado de aquel ambiente de opresión y de represión, y como me ocurrió con muchos otros grandes nombres de la literatura, leí de nuevo con otra óptica y descubrí el inmenso tesoro de sabiduría, sensibilidad y riqueza cultural que se encuentra en la obra de Antonio Machado.
 Una poesía que nace del modernismo, pero que va incorporando a lo largo de su trayectoria nuevos lenguajes, nuevas formas de expresión poética, que es capaz de reflejar con una nitidez asombrosa paisajes, colores, sensaciones… su lectura, tanto en libros como Campos de Castilla como en Soledades, Galerías y Otros Poemas siempre me ha removido el espíritu, me ha evocado sensaciones, me ha hecho mirarme a mi mismo desde fuera… ha provocado en mi lo que que debe provocar la poesía en quien puede apreciarla y sentirla: removerse, re-sentirse, refrescar el espíritu, alimentar el pensamiento, estimular la reflexión.
 La poesía de Antonio Machado, tanto la más decididamente popular, comprometida con los valores e ideales de la República y elaborada al servicio de ésta, como la más intimista e introspectiva, ha inspirado no solo, estoy seguro , miles de vocaciones poéticas, sino obras musicales tan vibrantes y emotivas como el maravilloso disco de Joan Manuel Serrat dedicado a su memoria, y en el que el cantautor catalán pone música de manera genial a sus más conocidos poemas.
 En mi caso particular, es para mi inolvidable la experiencia que viví en 1989, como militante del PCE (m-l) de la celebración que nuestro Partido hizo del 50 aniversario de su muerte, los actos que el Partido promovió de recuerdo y homenaje a su memoria, los artículos que escribí para Joven Guardia y para Vanguardia Obrera, e incluso nuestra participación en el acto-homenaje que se le rindió en la sede del Círculo de Lectores de Madrid, donde tuve además la oportunidad de conocer en persona y de poder mantener un rato de interesantísima y estimulante charla con otros dos magníficos poetas como Rafael Alberti y Benjamín Prado, éste último colaborador en aquellos años de la revista de la juventud del Partido, Joven Guardia. 
 Antonio Machado, poeta, traductor, dramaturgo, intelectual, fue también, y en coherencia con todo lo anterior, un decidido y leal republicano, que apoyó al Frente Popular y que desde el mundo de las letras, siempre reafirmo y se reafirmó en los valores de defensa de la libertad, de la igualdad, de la cultura y del progreso social que la II República trató de implantar en España.
 Con permiso de Javier García Hernández, profesor de Historia en el IES Benlliure de Valencia, reproduzco como testimonio de este compromiso de lucha por la democracia y la república de Antonio Machado este texto publicado en el portal Atrio, escrito por el genial poeta en abril de 1937, analizando la situación política que vivió la república e incidiendo en la necesidad de luchar, resistir, combatir a la sublevación franquista.
“Vinieron después los días de laboriosa y pertinaz traición, dentro de casa. Aquellos hombres nobilísimos, republicanos y socialistas, habían interrumpido ingenuamente toda una tradición de picarismo, y la inercia social tendía a restaurarla. Fueron más de dos años tan pobres de heroísmo, en la vida burguesa, como ricos en anécdotas sombrías. Un político nefasto, un verdadero monstruo de vileza, mixto de Judas Iscariote y caballo de Troya, tomó a su cargo el vender-literalmente y a poco precio- a la República, al dar acogida en su vientre insondable a los peores enemigos del pueblo. A esto llamaban los hombres de aquellos días: ensanchar la base de la República. Destaquemos un nombre entre los viles que los represente a todos: Alejandro Lerroux.
Pero la traición fracasó dentro de casa, porque el pueblo despierto y vigilante, la había advertido. Y surgió la República actual, la más gloriosa de las tres -digámoslo hoy valientemente, porque dentro de veinte años lo dirán a coro los niños de las escuelas-; surgió la tercera República Española con el triunfo en las urnas del Frente Popular. Volvían los mismos hombres de 1931, obedientes al pueblo, cuya voluntad legítimamente representaban; y otra vez traían un mandato del pueblo, que no era precisamente la revolución social, pero sí el deber ineludible de no retroceder ante ningún esfuerzo, ante ningún sacrificio, si la reacción vencida intentaba nuevas y desesperadas traiciones. Y surgió la rebelión de los militares, la traición madura y definitiva que se había gestado durante años enteros. Fue uno de los hechos más cobardes que registra nuestra historia. Los militares rebeldes volvieron contra el pueblo todas las armas que el pueblo había puesto en sus manos para defender a la nación, como no tenían brazos voluntarios para empuñarlas, los compraron al hambre africana, pagaron con oro, que tampoco era suyo, todo un ejército de mercenarios, y como esto no era todavía bastante para triunfar ante un pueblo casi inerme, pero heroico y abnegado, abrieron nuestros puertos y nuestras fronteras a los anhelos imperialistas de dos grandes potencias europeas. ¿A qué seguir?… Vendieron a España. Pero la fortaleza de la tercera República sigue en pie. Hoy la defiende el pueblo contra los traidores de dentro y los invasores de fuera, porque la República, que empezó siendo una noble experiencia española, es hoy España misma.”
Y para acabar, dos de los poemas que siempre me han conmovido más de su obra: los versos que dedicó al asesinato de Federico Garcia Lorca y el legendario poema hecho en homenaje al heroico combatiente comunista Enrique Lister, figura insigne del V Regimiento del Ejército Popular de la República Española y emblema de la lucha revolucionaria y antifascista de nuestro pueblo.

1. El crimen

Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
?sangre en la frente y plomo en las entrañas?
... Que fue en Granada el crimen
sabed ?¡pobre Granada!?, en su Granada.

2. El poeta y la muerte

Se le vio caminar solo con Ella,
sin miedo a su guadaña.
?Ya el sol en torre y torre, los martillos
en yunque? yunque y yunque de las fraguas.
Hablaba Federico,
requebrando a la muerte. Ella escuchaba.
«Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el golpe de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban...
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!»

3.

Se le vio caminar...
Labrad, amigos,
de piedra y sueño en el Alhambra,
un túmulo al poeta,
sobre una fuente donde llore el agua,
y eternamente diga:
el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!

A LÍSTER, JEFE EN LOS EJÉRCITOS DEL EBRO
 
Tu carta -oh noble corazón en vela,
español indomable, puño fuerte-,
tu carta, heroico Líster, me consuela,
de esta, que pesa en mí, carne de muerte.

Fragores en tu carta me han llegado
de lucha santa sobre el campo ibero;
también mi corazón ha despertado
entre olores de pólvora y romero.

Donde anuncia marina caracola
que llega el Ebro, y en la peña fría
donde brota esa rúbrica española,

de monte a mar, esta palabra mía:
"Si mi pluma valiera tu pistola
de capitán, contento moriría".

martes, 4 de febrero de 2014

ACTUALIDAD EN ROCK STAR


Como siempre, sigo a través de la radio on-line de www.mariskalrock.com cada martes y jueves de 17.00 a 19.00 de la tarde (hora peninsular española) haciendo mi programa de radio ROCK STAR, que poir cierto, en septiembre del año que viene cumple 20 años… algo tendré que montar para celebrarlo… pero bueno, vamos a lo que ha sido este comienzo de año en Rock Star.    
 Hemos tenido la visita de grupos como ARGOS, DESCONCIERTO, y la de mi amigo y compañero AMADO STORNI, cuyo libro ‘Mamá Quiero Ser Artista’ he prologado  y presentado con él en la librería El Argonauta de Madrid. En el programa del 7 de enero, destacamos el 40 Aniversario del KNEBWORTH FESTIVAL, -ahora SONISPHERE- la reedición de la discografia de LED ZEPPELIN, el aniversario del 'Pyromania' de DEF LEPPARD y muchas más novedades.
 El 9 de enero las noticias, novedades y peticiones sobre HEAT, SCORPIONS, SONATA ARCTICA, ATTITUDE AND ALTITUDE y bandas españolas como ORIGEN o BLACK ROCK fueron protafonistas. El 14 de enero, estrenamos los nuevos discos de DE LA TIERRA, SOBER, recordamos lo nuevo de SEÑOR MAMUT, la gira de LA FUGA y el 60 CUMPLEAÑOS DE HOWARD STERN con AEROSMITH y BON JOVI. En el programa del 21 de enero en la primera hora, informamos del inicio de la grabación de los nuevos discos de SLASH y BLACK LABEL SOCIETY, acerca de la separación de MÖTLEY CRUE, el nuevo disco en directo de ANGRA, entre otros contenidos.
 Y terminando el mes, hace pocos días, el 28 de enero Rock Star fue un programa especialmente dedicado a LA MAREA BLANCA POR LA SANIDAD PUBLICA y con música y novedades de UFO –obviamente “Doctor, Doctor”- , METALLICA PRIMAL FEAR, UDO y TRIVIUM. Aquí teneis el link de enlace a mi canal de Ivoox para que si queréis, los escuchéis on line o los descarguéis.

sábado, 25 de enero de 2014

SALVADOR DALI: ROCK´N´ROLL ANTI-SUPERSTAR




La fotografia, tomada por Bob Gruen en 1973, representa uno de los momentos más surrealistas de la historia tanto del rock como del arte conmtemporáneo: Dos artistas iconoclastas, provocadores, rupturistas cada uno en su ámbito, representando una suerte de coronación ritual: el pionero del surrealismo en los años 20, bautizando con una escultura del cerebro del segundo, al máximo exponente del rock melodramático y surrealista de los años 70, Alice Cooper. El bautismo de Salvador Dalí como Rock´n´Roll Superstar.
Artista cuya genialidad entró en más de una vez, y en ocasiones durante prolongados periodos de tiempo en los más tenebrosos terrenos de la locura, uno de los más grandes pintores de la historia contemporánea, Salvador Dalí, murió hace ahora 25 años en la localidad catalana de Figueras, donde residió desde 1949. De personalidad tan irritante como histriónica, contradictoria en extremo y fascinante para muchos historiadores del arte y de la cultura, fue un artista multidisciplinar que a pesar de ser especialmente conocido como pintor, cultivó la escultura, el grabado, la escenografía, la literatura, el diseño publicitario y el cine.
 Su vida, llena de escándalos, mitos, leyendas urbanas y boutades propias de quien por otra parte, fue uno de los principales impulsores del surrealismo como filosofía y que estuvo próximo al dadaísmo, tuvo además un componente que lo distinguió en nuestro mundo de los demás artistas de la historia del siglo XX: su singular relación con el Rock´n´Roll.
 Aunque tenía aficiones musicales, Salvador Dalí no era especialmente melómano; se dice que en sus años de juventud, fruto de su amistad con Luis Buñuel, se hizo muy aficionado al jazz, y desde finales de los años 50 mantuvo una estrecha relación con el cantautor Paco Ibáñez, por el que se interesó sobremanera al saber que en sus discos musicaba poemas de Luis de Góngora y del que fue su gran amigo, Federico García Lorca. Dalí fue el autor del diseño de portada del disco ‘Paco Ibáñez’ editado por Polydor en 1964, en el que se incluían poemas de Lorca a los que el cantautor valenciano puso música. Refiriéndose a esta colaboración, el propio Dalí dijo:  “Se puede decir que he creado la imagen de esta canción (‘Canción de Jinete), con una sóla mancha de tinta. He tomado tinta china y al hacerlo he dicho: yo firmo esta cosa de Lorca con su sangre y con la mía. Esta salpicadura es una salpicadura de sangre. He firmado el disco de Ibáñez con sangre, a la manera española”.
También se sabe que le gustaba Wagner, especialmente ‘Tristán E Isolda’ –murió escuchando esta pieza- y hay quien sostiene que desde finales de los años 60 el rock progresivo de Pink Floyd también formaba parte de su coleccción de discos en su mansión de Port-Lligat. Pero la fulgurante entrada de Dalí en el mundo del rock no llegó hasta 1973, el año en el que conoció al rey del Shock-Rock: Alice Cooper.
  Con anterioridad a su encuentro con Alice Cooper, Dalí ya había conocido, aunque superficialmente, la cara más lúdica del mundo del rock´n´roll: En 1966, Andy Warhol filmó un corto-documental titulado ‘Salvador Dali’, acerca de la visita de Dalí a la Factoria de Warhol en Nueva Yoek y su encuentro con la Velvet Underground, mientras que en 1967, Cher y su marido Sonny Bono fueron invitados a una fiesta organizada en la suite especial de Dalí en Nueva York en el Hotel Plaza, donde Cher se quedó de una pieza cuando se sentó en una silla a la que se le había acoplado un consolador-vibrador.
Dalí se encontraba en Nueva York a comienzos de abril de 1973 por asuntos profesionales relacionados con sus agentes artísticos y galeristas, y alguien le convenció para ir a ver un concierto de Alice Cooper. Musicalmente se ignora si a Dalí le gustó la música, pero lo que le fascinó fue todo el espectáculo visual y la impactante puesta en escena del show: Las serprientes, el montaje visual, la sangre, los números del escenario… “¡Apocalíptico, decadente y repulsivo… ¡me entusiasma!” Aseguran que exclamó un alucinado Dalí al terminar el concierto, y que insistió en conocer personalmente al propio Alice Cooper. Cuando este supo que un artista de su nombre y su categoría quería conocerle, accedió y entre ellos surgió una sorprendente amistad y complicidad teñida de una admiración mutua que ambos siempre se profesaron en público.
 Poco tiempo después, Alice Cooper pasó unos días de vacaciones en la casa de Dalí en Figueras y allí es donde el pintor hizo los dos famosos retratos de Alice Cooper en formato holograma, “Primer retrato cromo-holograma cilíndrico del cerebro de Alice Cooper” y “Retrato del cerebro de Alice Cooper”.
 Dalí elaboró una escultura en yeso del cerebro del músico americano atravesado por un relámpago de chocolate y hormigas que avanzan lentamente por todas partes. “Esta es mi versión del cerebro de Alice Cooper” señaló, y a partir de ahí elaboró los dos hologramas mundialmente famosos. Por su parte, Alice Cooper le devolvió el favor en 1983, cuando eligió como portada precisamernte para uno de sus discos más vanguardistas y experimentales, el ‘Da Da’ de 1983, su cuadro ‘Mercado de Esclavos con Aparición del Busto Invisible de Voltaire’, pintado en 1940 y que se conserva en la colección Dalí del Museo de Arte de San Petersburgo. 
 Mas misteriosa y controvertida resultó la relación no tanto del propio Dalí como de su mujer, Gala con el cantante de rock Jeff Fenholt, que se dio a conocer como protagonista de la versión norteamericana de Jesus Christ Superstar a mediados de los años 70 y que llegó a formar parte de un posible line-up de Black Sabbath a mediados de los 80.
 Gala, el alter-ego artístico, musa y gran amor de Salvador Dalí, es otro personaje sobre el cual existe una gran controversia. Mujer enigmática, de origen ruso-asiático que vivió en Estados Unidos y en la Francia de los años 30, existe de ella la visión de una mujer culta, inteligente y sensible, en la que Dalí encontró el perfecto equilibrio, tanto en lo artístico e intelectual como en lo emocional, visión que se plasma en su conocida autobiografía ‘Gala Dalí. La vida secreta, Diario íntimo’ editada por Galaxia Gutemberg en 2011. De otra parte, no faltan testomonios que muestran a Gala como una mujer manipuladora, calculadora, perversa, de instintos sádicos, dada a toda suerte de aberraciones, de voracidad sexual insaciable y ególatra hasta extremos inimaginables. También se dice que llegó a obsesionarse por el mundo del ocultismo, el tarot y el espiritismo, que consultaba con frecuencia la kábala –oráculo del esoterismo judío- y que leía las cartas a Dalí todas las mañanas.
 Es conocido que Gala y Dalí eran en lo sexual una pareja abierta, y ello explica que cuando Gala conoció a Jeff Fenholt en Estados Unidos en 1979 –Fenholt acababa de editar un disco en solitario de cierto éxito llamado ‘Smile’- y siendo una auténtica estrella del espectáculo en Estados Unidos por el éxito ininterrumpido en el ámbito del teatro musical de ‘Jesus Christ Superstar’, se sintió halagado por las pretensiones de la mujer de Dalí, y accedió a irse con ella a Figueres.
 Sobre la relación de Dalí y Gala con Fenholt, existe toda suerte de leyendas urbanas, seguramente reales, pero muy probablemente exageradas por la fama y la repercusión mediática de sus protagonistas. Desde supuestos tríos entre Dalí, Fenholt y Gala, a orgías inacabables en las que el alcohol y las drogas corrían como si del maná se tratase. En su autobiografía, Jeff Fenholt reconoció que cuando se relacionó con la pareja Gala-Dalí, ya bebía en exceso y consumía drogas, pero todo indica que el tiempo que pasó con ellos le hundió más todavía en una espiral autodestructiva en la que asegura que estuvo muy cerca de encontrarse cara a cara con la muerte. En una entrevista concedida a Rolling Stone en Estados Unidos en 1989 como “born  again christian”, aseguró que Gala “es la mujer más depravada, viciosa, destructiva y demoniaca que nadie pueda imaginar” mientas que de Dalí afirmó que “seguramente es uno de los artistas más grandes del mundo, pero esta completamente loco, vive fuera de la realidad.”
 Entre 1985 y 1986 Jeff Fenholt, después de haber salido de un largo y duro tratamiento de desintoxicación, estuvo ensayando con Tony Iommi y llegó a grabar algunas demos para un proyecto que en principio iba a ser un disco en solitario del guitarrista de Black Sabbath y que posteriormente fue el conocido ‘Seventh Star’, album que se editó con la denominación de Black Sabbath Featuring Tony Iommi. El guitarra explica que aunque Jeff Fenholt era un muy buen cantante, prefirió prescindir de él para ese proyecto porque “creo sinceramente que no estaba muy bien de la cabeza. Quizá fuera por las drogas, no lo sé, pero el caso es que tenía unas obsesiones y un carácter propio de alguien que necesita un psiocólogo o un psiquiatra.” Finalmente, Glenn Hughes fue el cantante que grabó ‘Seventh Star’.
 Curiosamente, en 1984, tras la marcha de Ian Gillan de Black Sabbath para reformar Deep Purple, la revista Kerrang! anunció como nuevo cantante de los Sabs a David Donato, vocalista norteamericano que venía de una banda cuyo nombre era precisamente…Dali. No obstante, y aunque llegaron a publicarse fotos de promoción de David Donato con Black Sabbath, ese line up no llegó a cuajar y de hecho Black Sabbath estuvieron de facto disueltos entre 1985 y 1988.
 Por su parte, Dalí también tuvo una intensa relación con la modelo francesa-vietnamita y transexual Amanda Lear, famosa en los años 60 por haber trabajado en Londres con Mary Quant, Yves Saint Laurent y Coco Chanely por haber sido pareja ocasional de Brian Jones de los Rolling Stones, David Bowie y Bryan Ferry de Roxy Music, a través del cual fue la modelo que aparece en la portada del álbum de Roxy Music  ‘Manifesto’ de 1973. Dalí, cuya relación con Amanda Lear fue pública y notoria, la conoció en un cabaret de la calle Escudellers de Barcelona en 1965. Otras versiones apuntan a que la conoció siendo todavia un hombre a finales de los años 50 en Casablanca, Marruecos, y que fue el propio Dalí quien le prestó el dinero para someterse a una operación de cambio de sexo.
 Su relación con él se prolongó hasta finales de los años 70, cuando finalmente Amanda Lear se casó con un aristócrata francés, y de manera más o menos esporádica, siguieron en contacto hasta la muerte del pintor. Amanda Lear aunque probó fortuna en el mundo del soft-rock en 1978 con su álbum ‘Sweet Revenge’, se decantó por el sonido pop-discotequero y de hecho, consiguió cierto éxito comercial en España en 1979 con su álbum, ‘Never Trust A Pretty Face’.  
 La relación de Dalí con el rock se manifestó en otros muchos aspectos. Marci Pogany, propietario del bar L’Hostal de Cadaqués, e hijo de un antiguo amigo del propio Salvador Dalí de sus años en París, el director de fotografía húngaro Gabor Pogany, gran amigo y colaborador de Juan Antonio Bardem y que trabajó con los directores de cine surrealistas en los años 30, recuerda lo siguiente: “Durante varios años, desde mediados de los 70 hasta que Gala murió, Salvador Dalí abandonaba dos o tres tardes por semana su casa de Port-Lligat, a pie de playa, y se venía hasta L'Hostal, se sentaba y pedía una botella de cava rosado. Servía una copa, de la que apenas consumía lo que mojaba con un dedo, y convidaba a los presentes. Cuando terminaba de tocar la banda de ese día, pedía que sonara Elvis Presley.”
 Conocida la frecuencia con la que Dalí visitaba este bar, y dentro de aquel ambiente bohemio, libérrimo y cosmopolita que se respiraba en aquel rincón de Catalunya incluso durante los últimos años del franquismo y la primera época de la transición, L’Hostal se convirtió en un auténtico centro de peregrinación para celebridades de todo tipo que querían conocer en persona a Dalí; Gabriel García Márquez, Richard Hamilton o Mick Jagger fueron entre otros, algunos de los que compartieron mesa y botella de cava con el pintor y años más tarde, Melanie Griffith, Carlos Santana, Keith Richards o George Harrison también quisieron visitar este local cuyo logotipo fue precisamente un regalo de Dalí a Pogany en recuerdo de la amistad con su padre.    
 Si bien Salvador Dalí es reconocido universalmente como uno de los más grandes artistas de la historia, quizá por su carácter irreductible a cualquier tipo de convencionalismo, fue contradictorio e incoherente, sobre todo en lo relativo a sus convicciones políticas. En los años 20 y 30, en su época de adhesión militante al surrealismo, se posiciónó claramente en la izquierda y aunque nunca fue militante, apoyó a los partidos y sindicatos comunistas y anarquistas. Incluso uno de los más destacados políticos republicanos de Catalunya y Consejero de la Generalitat, Jaume Miravitlles, declaró en la película documental de Jaime Camino sobre la Guerra Civil La Vieja Memoria lo siguiente: “A finales de 1936 recibí una carta de Salvador Dalí, que no sé si querrá que se sepa, pero es cierto: en la carta me aseguró que se adhería a la República y a la Generalitat, y que de hecho, quería volver a Barcelona para ser el “organizador de la irracionalidad de la vida cotidiana”. Muy surrealista y muy daliniano, ¿no? Pero sin embargo le dije: “Mira, más irracional que es ahora mismo nunca lo podrías hacer, así que quédate tranquilo en París y no te muevas de allí”.
 Sin embargo en 1949 Dalí regresó a Catalunya y desde entonces, bien por oportunismo, por conveniencia o por resentimiento con los surrealistas con los que se había enfrentado y que eran en su mayoria de izquierdas, o hasta incluso por unos celos enfermizos e invencibles hacia el primer marido de Gala, el intelectual y escritor comunista Paul Elouard, Dalí se mostró sin ambages anti-comunista y partidario del régimen franquista.
 Sin embargo, siempre se refirió al asesinato de Federico García Lorca como “un crimen perpetrado por el ejército salvaje de un pueblo salvaje”  y en 1974, cuando el Secretario General del Partido Comunista Rumano y Presidente del Consejo de Estado, Nicolae Ceaucescu fue elegido por la Asamblea Nacional Presidente de la República Socialista de Rumania, Salvador Dalí le mandó un telegrama de felicitación y se refirió públicamente a Ceaucescu como un “dirigente brillante, valiente y digno”, se dice que porque le encantó el hecho de que uno de los símbolos de autoridad como presidente que le entregaron fue un cetro, hecho que entusiasmó al pintor. El gobierno comunista rumano invito en numerosas ocasiones a Dalí a visitar Rumanía desde entonces, pero éste finalmente nunca acudió aunque siempre expresó su simpatía por el presidente Ceaucescu.
 Desde los sinfónico-progresivos norteamericanos Dali´s Dilemma, cuyo nombre es toda una declaración de principios, a todos los gruppos que se han inspirado en sus pinturas, locuras y excentricidades, el mundo onírico e irreal de Dalí es quizá de los que ha dejado una huella más profunda en muchos grandes del rock. Artista tan innovador, original y fascinante como esperpéntico, narcisista, megalómano en lo humano, y con toda seguridad, de una estatura muy inferior en ese sentido a la de su genio artístico. Pero su obra, inmortal, es ya patrimonio de la humanidad, y en este 25 aniversario de su fallecimiento, y dado que prácticamente nadie lo hará, que quede al menos desde este blog constancia de que el rock formó a ciertos niveles parte de su vida, de su mundo creativo y de su inspiración artística.
 El rock, arte, sentimiento, cultura y expresión ya totalmente propia de la historia contemporánea, también ha hecho esta contribución al arte contemporáneo a través de Salvador Dalí.