miércoles, 28 de mayo de 2014

ESPERANDO A LOS ROLLING STONES: DIARIO STONE ON FIRE (1)

Martes, 27 de mayo 2014

Madrugada ya del 28 de mayo. Como es habitual en mi estudio a esta hora, café, whisky y un cigarrito de hierba.
Curiosidades del destino. Pongo música de los Stones en la carpeta que tengo instalada en mi mac y la primera canción que suena es "The Last Time". Así es como titulé en 1990 mi crónica para el fanzine en el que escribía en aquella época del último concierto de los Stones en el Vicente Calderón que hicieron de aquella gira española del 'Urban Jungle Tour, pensando que sería la última vez que les había visto, y con la sensación agridulce de que me habían gustado más los conciertos del 82. Si alguien me hubiera dicho que el 2014 estaría una vez más, sentado frente al ordenador, en la víspera de volver a la carretera  a viajar con los Rolling Stones, a volver a verles, y después de haberles visto por toda España y todo el mundo  en el 95, en el 98, en el 99, en el 2003, en el 2007 y en el 2013, pensaría que estaba loco.

Y hoy, esta noche en la faltan apenas horas para reunirme con mis hermanos Stone Santi, Juan Caveda, Imanol y Mariscal Romero para viajar hacia Lisboa para ver el segundo concierto de la gira europea de los Stones, empiezo este diario que de alguna forma quiero compartir con vosotros.

Estos días de finales de mayo han resultado muy intensos. Cierre de un número más de La Heavy, con lo que implica de trabajar todo el fin de semana, de recopilar últimas noticias, corregir pruebas de maquetación, redactar noticias de última hora, el nacimiento de mi tercer sobrino, y en el pasado fin de semana, la resaca de la histórica final de la Champions, donde mi equipo, mi Atlético de Madrid estuvo a punto de hacerse con el triunfo, y lo perdió en un maldito instante traidor... aunque a las pocas horas, permanecía más en mi memoria y en mi ánimo la alegría de habernos proclamado campeones de Liga por primera vez desde 1996, y además en un fin de semana que viví en mi segundo hogar, Barcelona, con la compañía, la amistad, el afecto y la generosidad de dos grandes amigos, que comparten conmigo la fiebre Stone con intensidad sin igual: mi maestro Jordi Tardá y mi colega Jordi Güell.
Y todo ello con los Stones ahí, aterrizando en Europa, en la antesala de una nueva aventura que me disponía a emprender como siempre que se trata de los Stones, cargado de ilusión, incertidumbre, sorpresas y como bien dice mi amigo Gay Mercader... con emociones que se viven con los Stones.

 A pesar de que Lisboa era uno de los destinos más apetecibles y accesibles para ver alguno de los conciertos de esta gira, por problemas de tiempo, trabajo, y mil cosas más -para variar en mi vida personal y profesional, no sé como lo hago, pero siempre estoy complicándome la vida- no busqué la entrada para Lisboa. Cada vez que escuchaba al Mariscal Romero en la radio hablar de cuando y como se iba a verlos a la capital lusa, me decía a  mi mismo: "mira que eres imbécil, Muni... Lo tenías a huevo, Romero va a ir, tu primo Juan va a ir y tu... ¡Si es que nunca aprendes!" 

 Pero hace solo unos días, y como me pasa siempre con los Stones -y me doy cuenta ahora, que Keith Richards me mira desde la pared con esa sonrisa en la que también parece decirme que a ver si espabilo- el diablo tiró los dados y por una carambola de las muchas que me pasan siempre con los Stones... ¡tengo un pase!
 De inmediato me pongo en contacto con Santi e Imanol -los que teneis mi libro sobre los Rolling Stones en España sabeis quienes son, son los vascos de la pancarta sobre Keith y el cocotero del concierto de El Ejido de 2007- que me dijeron que podía unirme a la troupe si al final encontraba un ticket o un pase, y en un cruce de un par de mails, tengo organizado el viaje.

El lunes por la noche, y para ir ambientandome, vuelvo a ponerme en el DVD 'Cocksucker Blues', la mítica película de Robert Frank sobre la gira USA del 72. ¡Que gozada! ¡Cuanto hace que no la veía, y que buena es, a pesar de estar hecha con medios precarios y sin la más mínima ortodoxia cinematográfica ! y este martes, tras hacer varias entrevistas en mi programa de radio ROCK STAR, me quedo a grabar una hora de especial Stones para las horas de programación radiofónica que no voy a hacer este jueves. Es un programa que he dedicado a los Stones más blueseros, y he pinchado desde "Little Red Rooster" y "The Spider And The Fly" a "Black Limousine" pasando por "Sway" y por supuesto, por el "Love In Vain" del 'Get Year Ya-Ya´s Out', con esa guitarra de Mick Taylor que me me pone la sensibilidad a flor de piel, y que aunque la escuche miles de veces, me transmite tal sentimiento que con frecuencia incluso me hace saltar las lágrimas de emoción.

 Llego a casa alrededor de las 11 de la noche. Saco a pasear a Coko, que como casi siempre, también intuye que me siento de una manera especial, y parece como si se contagiase de mi sensación de excitación, de nervios, de hormigueo por el estómago, porque corre por la calle como sí a él mismo le embargase esa misma sensación. Como son los perros, ¿eh?

Ceno algo rápido y ligero y empiezo a buscar crónicas del primer show de la gira en Oslo. Y de nuevo, la opinión es unánime: UN CONCIERTAZO. Todas las crónicas coinciden en que el grupo esta con una fuerza, una potencia, una frescura sensacionales. Todo indica que el concierto de Lisboa puede ser sensacional...

Y gracias a los dados tirados por el diablo, voy a poder verlo. Y por supuesto contároslo tanto aquí en este blog como el próximo martes 3 de junio a partir de las 17.00 , hora peninsular española, en mi programa de radio ROCK STAR en www.mariskalrock.com.

Me he servido un segundo whisky y ahora está sonando "Live With Me". Vive conmigo... Si. Si, también estoy pensando en ti. Tu sabes quien eres. ¿Porqué estos malditos rockeros ingleses me adivinan el pensamiento, se adelantan a mis sentimientos y me cuelan canciones cuando escribo como si fueran golpes bajos emocionales...? Joder, Keith, deja de reirte...

Bueno, ahora debería (intentar) dormir algunas horas. Mañana, nos esperan 6 horas de carretera hasta Lisboa. Y al día siguiente, volver a vivir, volver a sentir, volver a soñar, volver a disfrutar de lo más grande, lo más inmenso, lo más sensacional que este pobre cronista musical puede vivir: un concierto de los Rolling Stones.

A la vuelta os cuento que tal fue todo...





sábado, 22 de febrero de 2014

75 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE ANTONIO MACHADO, POETA Y COMBATIENTE, EJEMPLO DE DIGNIDAD DE NUESTRO PUEBLO


Hace tiempo que no publico un blog sobre poesía, a pesar de que durante algún tiempo inauguré aquí en La Comuna una mini-sección llamada Los Lunes, Poesía. Hoy, sábado 22 de febrero, se cumplen 75 años de la muerte en el exilio de uno de los nombres más brillantes de la historia de la cultura española: Antonio Machado, figura universal de la literatura y a quien hoy reivindico como poeta, como humanista y también como un REPUBLICANO ejemplar que tenemos como referencia siempre quienes seguimos luchando por ver algún día la monarquía –sobre todo, esta monarquía de corruptos y ladrones- desterrada para siempre de nuestro pueblo.
 Mi primer contacto con Machado debo reconocer que no fue placentero. Machado, supongo que muy a pesar del criterio de la dirección ultraconservadora y neofranquista del colegio en el que cursé el bachillerato, formaba parte de los planes de estudio de las asignaturas de lengua y literatura. En aquellos años de pre-adolescencia, todo lo que venía como imposición de aquel asqueroso colegio católico lo rechazaba con agresividad. Solo años más tarde, liberado de aquel ambiente de opresión y de represión, y como me ocurrió con muchos otros grandes nombres de la literatura, leí de nuevo con otra óptica y descubrí el inmenso tesoro de sabiduría, sensibilidad y riqueza cultural que se encuentra en la obra de Antonio Machado.
 Una poesía que nace del modernismo, pero que va incorporando a lo largo de su trayectoria nuevos lenguajes, nuevas formas de expresión poética, que es capaz de reflejar con una nitidez asombrosa paisajes, colores, sensaciones… su lectura, tanto en libros como Campos de Castilla como en Soledades, Galerías y Otros Poemas siempre me ha removido el espíritu, me ha evocado sensaciones, me ha hecho mirarme a mi mismo desde fuera… ha provocado en mi lo que que debe provocar la poesía en quien puede apreciarla y sentirla: removerse, re-sentirse, refrescar el espíritu, alimentar el pensamiento, estimular la reflexión.
 La poesía de Antonio Machado, tanto la más decididamente popular, comprometida con los valores e ideales de la República y elaborada al servicio de ésta, como la más intimista e introspectiva, ha inspirado no solo, estoy seguro , miles de vocaciones poéticas, sino obras musicales tan vibrantes y emotivas como el maravilloso disco de Joan Manuel Serrat dedicado a su memoria, y en el que el cantautor catalán pone música de manera genial a sus más conocidos poemas.
 En mi caso particular, es para mi inolvidable la experiencia que viví en 1989, como militante del PCE (m-l) de la celebración que nuestro Partido hizo del 50 aniversario de su muerte, los actos que el Partido promovió de recuerdo y homenaje a su memoria, los artículos que escribí para Joven Guardia y para Vanguardia Obrera, e incluso nuestra participación en el acto-homenaje que se le rindió en la sede del Círculo de Lectores de Madrid, donde tuve además la oportunidad de conocer en persona y de poder mantener un rato de interesantísima y estimulante charla con otros dos magníficos poetas como Rafael Alberti y Benjamín Prado, éste último colaborador en aquellos años de la revista de la juventud del Partido, Joven Guardia. 
 Antonio Machado, poeta, traductor, dramaturgo, intelectual, fue también, y en coherencia con todo lo anterior, un decidido y leal republicano, que apoyó al Frente Popular y que desde el mundo de las letras, siempre reafirmo y se reafirmó en los valores de defensa de la libertad, de la igualdad, de la cultura y del progreso social que la II República trató de implantar en España.
 Con permiso de Javier García Hernández, profesor de Historia en el IES Benlliure de Valencia, reproduzco como testimonio de este compromiso de lucha por la democracia y la república de Antonio Machado este texto publicado en el portal Atrio, escrito por el genial poeta en abril de 1937, analizando la situación política que vivió la república e incidiendo en la necesidad de luchar, resistir, combatir a la sublevación franquista.
“Vinieron después los días de laboriosa y pertinaz traición, dentro de casa. Aquellos hombres nobilísimos, republicanos y socialistas, habían interrumpido ingenuamente toda una tradición de picarismo, y la inercia social tendía a restaurarla. Fueron más de dos años tan pobres de heroísmo, en la vida burguesa, como ricos en anécdotas sombrías. Un político nefasto, un verdadero monstruo de vileza, mixto de Judas Iscariote y caballo de Troya, tomó a su cargo el vender-literalmente y a poco precio- a la República, al dar acogida en su vientre insondable a los peores enemigos del pueblo. A esto llamaban los hombres de aquellos días: ensanchar la base de la República. Destaquemos un nombre entre los viles que los represente a todos: Alejandro Lerroux.
Pero la traición fracasó dentro de casa, porque el pueblo despierto y vigilante, la había advertido. Y surgió la República actual, la más gloriosa de las tres -digámoslo hoy valientemente, porque dentro de veinte años lo dirán a coro los niños de las escuelas-; surgió la tercera República Española con el triunfo en las urnas del Frente Popular. Volvían los mismos hombres de 1931, obedientes al pueblo, cuya voluntad legítimamente representaban; y otra vez traían un mandato del pueblo, que no era precisamente la revolución social, pero sí el deber ineludible de no retroceder ante ningún esfuerzo, ante ningún sacrificio, si la reacción vencida intentaba nuevas y desesperadas traiciones. Y surgió la rebelión de los militares, la traición madura y definitiva que se había gestado durante años enteros. Fue uno de los hechos más cobardes que registra nuestra historia. Los militares rebeldes volvieron contra el pueblo todas las armas que el pueblo había puesto en sus manos para defender a la nación, como no tenían brazos voluntarios para empuñarlas, los compraron al hambre africana, pagaron con oro, que tampoco era suyo, todo un ejército de mercenarios, y como esto no era todavía bastante para triunfar ante un pueblo casi inerme, pero heroico y abnegado, abrieron nuestros puertos y nuestras fronteras a los anhelos imperialistas de dos grandes potencias europeas. ¿A qué seguir?… Vendieron a España. Pero la fortaleza de la tercera República sigue en pie. Hoy la defiende el pueblo contra los traidores de dentro y los invasores de fuera, porque la República, que empezó siendo una noble experiencia española, es hoy España misma.”
Y para acabar, dos de los poemas que siempre me han conmovido más de su obra: los versos que dedicó al asesinato de Federico Garcia Lorca y el legendario poema hecho en homenaje al heroico combatiente comunista Enrique Lister, figura insigne del V Regimiento del Ejército Popular de la República Española y emblema de la lucha revolucionaria y antifascista de nuestro pueblo.

1. El crimen

Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
?sangre en la frente y plomo en las entrañas?
... Que fue en Granada el crimen
sabed ?¡pobre Granada!?, en su Granada.

2. El poeta y la muerte

Se le vio caminar solo con Ella,
sin miedo a su guadaña.
?Ya el sol en torre y torre, los martillos
en yunque? yunque y yunque de las fraguas.
Hablaba Federico,
requebrando a la muerte. Ella escuchaba.
«Porque ayer en mi verso, compañera,
sonaba el golpe de tus secas palmas,
y diste el hielo a mi cantar, y el filo
a mi tragedia de tu hoz de plata,
te cantaré la carne que no tienes,
los ojos que te faltan,
tus cabellos que el viento sacudía,
los rojos labios donde te besaban...
Hoy como ayer, gitana, muerte mía,
qué bien contigo a solas,
por estos aires de Granada, ¡mi Granada!»

3.

Se le vio caminar...
Labrad, amigos,
de piedra y sueño en el Alhambra,
un túmulo al poeta,
sobre una fuente donde llore el agua,
y eternamente diga:
el crimen fue en Granada, ¡en su Granada!

A LÍSTER, JEFE EN LOS EJÉRCITOS DEL EBRO
 
Tu carta -oh noble corazón en vela,
español indomable, puño fuerte-,
tu carta, heroico Líster, me consuela,
de esta, que pesa en mí, carne de muerte.

Fragores en tu carta me han llegado
de lucha santa sobre el campo ibero;
también mi corazón ha despertado
entre olores de pólvora y romero.

Donde anuncia marina caracola
que llega el Ebro, y en la peña fría
donde brota esa rúbrica española,

de monte a mar, esta palabra mía:
"Si mi pluma valiera tu pistola
de capitán, contento moriría".

martes, 4 de febrero de 2014

ACTUALIDAD EN ROCK STAR


Como siempre, sigo a través de la radio on-line de www.mariskalrock.com cada martes y jueves de 17.00 a 19.00 de la tarde (hora peninsular española) haciendo mi programa de radio ROCK STAR, que poir cierto, en septiembre del año que viene cumple 20 años… algo tendré que montar para celebrarlo… pero bueno, vamos a lo que ha sido este comienzo de año en Rock Star.    
 Hemos tenido la visita de grupos como ARGOS, DESCONCIERTO, y la de mi amigo y compañero AMADO STORNI, cuyo libro ‘Mamá Quiero Ser Artista’ he prologado  y presentado con él en la librería El Argonauta de Madrid. En el programa del 7 de enero, destacamos el 40 Aniversario del KNEBWORTH FESTIVAL, -ahora SONISPHERE- la reedición de la discografia de LED ZEPPELIN, el aniversario del 'Pyromania' de DEF LEPPARD y muchas más novedades.
 El 9 de enero las noticias, novedades y peticiones sobre HEAT, SCORPIONS, SONATA ARCTICA, ATTITUDE AND ALTITUDE y bandas españolas como ORIGEN o BLACK ROCK fueron protafonistas. El 14 de enero, estrenamos los nuevos discos de DE LA TIERRA, SOBER, recordamos lo nuevo de SEÑOR MAMUT, la gira de LA FUGA y el 60 CUMPLEAÑOS DE HOWARD STERN con AEROSMITH y BON JOVI. En el programa del 21 de enero en la primera hora, informamos del inicio de la grabación de los nuevos discos de SLASH y BLACK LABEL SOCIETY, acerca de la separación de MÖTLEY CRUE, el nuevo disco en directo de ANGRA, entre otros contenidos.
 Y terminando el mes, hace pocos días, el 28 de enero Rock Star fue un programa especialmente dedicado a LA MAREA BLANCA POR LA SANIDAD PUBLICA y con música y novedades de UFO –obviamente “Doctor, Doctor”- , METALLICA PRIMAL FEAR, UDO y TRIVIUM. Aquí teneis el link de enlace a mi canal de Ivoox para que si queréis, los escuchéis on line o los descarguéis.

sábado, 25 de enero de 2014

SALVADOR DALI: ROCK´N´ROLL ANTI-SUPERSTAR




La fotografia, tomada por Bob Gruen en 1973, representa uno de los momentos más surrealistas de la historia tanto del rock como del arte conmtemporáneo: Dos artistas iconoclastas, provocadores, rupturistas cada uno en su ámbito, representando una suerte de coronación ritual: el pionero del surrealismo en los años 20, bautizando con una escultura del cerebro del segundo, al máximo exponente del rock melodramático y surrealista de los años 70, Alice Cooper. El bautismo de Salvador Dalí como Rock´n´Roll Superstar.
Artista cuya genialidad entró en más de una vez, y en ocasiones durante prolongados periodos de tiempo en los más tenebrosos terrenos de la locura, uno de los más grandes pintores de la historia contemporánea, Salvador Dalí, murió hace ahora 25 años en la localidad catalana de Figueras, donde residió desde 1949. De personalidad tan irritante como histriónica, contradictoria en extremo y fascinante para muchos historiadores del arte y de la cultura, fue un artista multidisciplinar que a pesar de ser especialmente conocido como pintor, cultivó la escultura, el grabado, la escenografía, la literatura, el diseño publicitario y el cine.
 Su vida, llena de escándalos, mitos, leyendas urbanas y boutades propias de quien por otra parte, fue uno de los principales impulsores del surrealismo como filosofía y que estuvo próximo al dadaísmo, tuvo además un componente que lo distinguió en nuestro mundo de los demás artistas de la historia del siglo XX: su singular relación con el Rock´n´Roll.
 Aunque tenía aficiones musicales, Salvador Dalí no era especialmente melómano; se dice que en sus años de juventud, fruto de su amistad con Luis Buñuel, se hizo muy aficionado al jazz, y desde finales de los años 50 mantuvo una estrecha relación con el cantautor Paco Ibáñez, por el que se interesó sobremanera al saber que en sus discos musicaba poemas de Luis de Góngora y del que fue su gran amigo, Federico García Lorca. Dalí fue el autor del diseño de portada del disco ‘Paco Ibáñez’ editado por Polydor en 1964, en el que se incluían poemas de Lorca a los que el cantautor valenciano puso música. Refiriéndose a esta colaboración, el propio Dalí dijo:  “Se puede decir que he creado la imagen de esta canción (‘Canción de Jinete), con una sóla mancha de tinta. He tomado tinta china y al hacerlo he dicho: yo firmo esta cosa de Lorca con su sangre y con la mía. Esta salpicadura es una salpicadura de sangre. He firmado el disco de Ibáñez con sangre, a la manera española”.
También se sabe que le gustaba Wagner, especialmente ‘Tristán E Isolda’ –murió escuchando esta pieza- y hay quien sostiene que desde finales de los años 60 el rock progresivo de Pink Floyd también formaba parte de su coleccción de discos en su mansión de Port-Lligat. Pero la fulgurante entrada de Dalí en el mundo del rock no llegó hasta 1973, el año en el que conoció al rey del Shock-Rock: Alice Cooper.
  Con anterioridad a su encuentro con Alice Cooper, Dalí ya había conocido, aunque superficialmente, la cara más lúdica del mundo del rock´n´roll: En 1966, Andy Warhol filmó un corto-documental titulado ‘Salvador Dali’, acerca de la visita de Dalí a la Factoria de Warhol en Nueva Yoek y su encuentro con la Velvet Underground, mientras que en 1967, Cher y su marido Sonny Bono fueron invitados a una fiesta organizada en la suite especial de Dalí en Nueva York en el Hotel Plaza, donde Cher se quedó de una pieza cuando se sentó en una silla a la que se le había acoplado un consolador-vibrador.
Dalí se encontraba en Nueva York a comienzos de abril de 1973 por asuntos profesionales relacionados con sus agentes artísticos y galeristas, y alguien le convenció para ir a ver un concierto de Alice Cooper. Musicalmente se ignora si a Dalí le gustó la música, pero lo que le fascinó fue todo el espectáculo visual y la impactante puesta en escena del show: Las serprientes, el montaje visual, la sangre, los números del escenario… “¡Apocalíptico, decadente y repulsivo… ¡me entusiasma!” Aseguran que exclamó un alucinado Dalí al terminar el concierto, y que insistió en conocer personalmente al propio Alice Cooper. Cuando este supo que un artista de su nombre y su categoría quería conocerle, accedió y entre ellos surgió una sorprendente amistad y complicidad teñida de una admiración mutua que ambos siempre se profesaron en público.
 Poco tiempo después, Alice Cooper pasó unos días de vacaciones en la casa de Dalí en Figueras y allí es donde el pintor hizo los dos famosos retratos de Alice Cooper en formato holograma, “Primer retrato cromo-holograma cilíndrico del cerebro de Alice Cooper” y “Retrato del cerebro de Alice Cooper”.
 Dalí elaboró una escultura en yeso del cerebro del músico americano atravesado por un relámpago de chocolate y hormigas que avanzan lentamente por todas partes. “Esta es mi versión del cerebro de Alice Cooper” señaló, y a partir de ahí elaboró los dos hologramas mundialmente famosos. Por su parte, Alice Cooper le devolvió el favor en 1983, cuando eligió como portada precisamernte para uno de sus discos más vanguardistas y experimentales, el ‘Da Da’ de 1983, su cuadro ‘Mercado de Esclavos con Aparición del Busto Invisible de Voltaire’, pintado en 1940 y que se conserva en la colección Dalí del Museo de Arte de San Petersburgo. 
 Mas misteriosa y controvertida resultó la relación no tanto del propio Dalí como de su mujer, Gala con el cantante de rock Jeff Fenholt, que se dio a conocer como protagonista de la versión norteamericana de Jesus Christ Superstar a mediados de los años 70 y que llegó a formar parte de un posible line-up de Black Sabbath a mediados de los 80.
 Gala, el alter-ego artístico, musa y gran amor de Salvador Dalí, es otro personaje sobre el cual existe una gran controversia. Mujer enigmática, de origen ruso-asiático que vivió en Estados Unidos y en la Francia de los años 30, existe de ella la visión de una mujer culta, inteligente y sensible, en la que Dalí encontró el perfecto equilibrio, tanto en lo artístico e intelectual como en lo emocional, visión que se plasma en su conocida autobiografía ‘Gala Dalí. La vida secreta, Diario íntimo’ editada por Galaxia Gutemberg en 2011. De otra parte, no faltan testomonios que muestran a Gala como una mujer manipuladora, calculadora, perversa, de instintos sádicos, dada a toda suerte de aberraciones, de voracidad sexual insaciable y ególatra hasta extremos inimaginables. También se dice que llegó a obsesionarse por el mundo del ocultismo, el tarot y el espiritismo, que consultaba con frecuencia la kábala –oráculo del esoterismo judío- y que leía las cartas a Dalí todas las mañanas.
 Es conocido que Gala y Dalí eran en lo sexual una pareja abierta, y ello explica que cuando Gala conoció a Jeff Fenholt en Estados Unidos en 1979 –Fenholt acababa de editar un disco en solitario de cierto éxito llamado ‘Smile’- y siendo una auténtica estrella del espectáculo en Estados Unidos por el éxito ininterrumpido en el ámbito del teatro musical de ‘Jesus Christ Superstar’, se sintió halagado por las pretensiones de la mujer de Dalí, y accedió a irse con ella a Figueres.
 Sobre la relación de Dalí y Gala con Fenholt, existe toda suerte de leyendas urbanas, seguramente reales, pero muy probablemente exageradas por la fama y la repercusión mediática de sus protagonistas. Desde supuestos tríos entre Dalí, Fenholt y Gala, a orgías inacabables en las que el alcohol y las drogas corrían como si del maná se tratase. En su autobiografía, Jeff Fenholt reconoció que cuando se relacionó con la pareja Gala-Dalí, ya bebía en exceso y consumía drogas, pero todo indica que el tiempo que pasó con ellos le hundió más todavía en una espiral autodestructiva en la que asegura que estuvo muy cerca de encontrarse cara a cara con la muerte. En una entrevista concedida a Rolling Stone en Estados Unidos en 1989 como “born  again christian”, aseguró que Gala “es la mujer más depravada, viciosa, destructiva y demoniaca que nadie pueda imaginar” mientas que de Dalí afirmó que “seguramente es uno de los artistas más grandes del mundo, pero esta completamente loco, vive fuera de la realidad.”
 Entre 1985 y 1986 Jeff Fenholt, después de haber salido de un largo y duro tratamiento de desintoxicación, estuvo ensayando con Tony Iommi y llegó a grabar algunas demos para un proyecto que en principio iba a ser un disco en solitario del guitarrista de Black Sabbath y que posteriormente fue el conocido ‘Seventh Star’, album que se editó con la denominación de Black Sabbath Featuring Tony Iommi. El guitarra explica que aunque Jeff Fenholt era un muy buen cantante, prefirió prescindir de él para ese proyecto porque “creo sinceramente que no estaba muy bien de la cabeza. Quizá fuera por las drogas, no lo sé, pero el caso es que tenía unas obsesiones y un carácter propio de alguien que necesita un psiocólogo o un psiquiatra.” Finalmente, Glenn Hughes fue el cantante que grabó ‘Seventh Star’.
 Curiosamente, en 1984, tras la marcha de Ian Gillan de Black Sabbath para reformar Deep Purple, la revista Kerrang! anunció como nuevo cantante de los Sabs a David Donato, vocalista norteamericano que venía de una banda cuyo nombre era precisamente…Dali. No obstante, y aunque llegaron a publicarse fotos de promoción de David Donato con Black Sabbath, ese line up no llegó a cuajar y de hecho Black Sabbath estuvieron de facto disueltos entre 1985 y 1988.
 Por su parte, Dalí también tuvo una intensa relación con la modelo francesa-vietnamita y transexual Amanda Lear, famosa en los años 60 por haber trabajado en Londres con Mary Quant, Yves Saint Laurent y Coco Chanely por haber sido pareja ocasional de Brian Jones de los Rolling Stones, David Bowie y Bryan Ferry de Roxy Music, a través del cual fue la modelo que aparece en la portada del álbum de Roxy Music  ‘Manifesto’ de 1973. Dalí, cuya relación con Amanda Lear fue pública y notoria, la conoció en un cabaret de la calle Escudellers de Barcelona en 1965. Otras versiones apuntan a que la conoció siendo todavia un hombre a finales de los años 50 en Casablanca, Marruecos, y que fue el propio Dalí quien le prestó el dinero para someterse a una operación de cambio de sexo.
 Su relación con él se prolongó hasta finales de los años 70, cuando finalmente Amanda Lear se casó con un aristócrata francés, y de manera más o menos esporádica, siguieron en contacto hasta la muerte del pintor. Amanda Lear aunque probó fortuna en el mundo del soft-rock en 1978 con su álbum ‘Sweet Revenge’, se decantó por el sonido pop-discotequero y de hecho, consiguió cierto éxito comercial en España en 1979 con su álbum, ‘Never Trust A Pretty Face’.  
 La relación de Dalí con el rock se manifestó en otros muchos aspectos. Marci Pogany, propietario del bar L’Hostal de Cadaqués, e hijo de un antiguo amigo del propio Salvador Dalí de sus años en París, el director de fotografía húngaro Gabor Pogany, gran amigo y colaborador de Juan Antonio Bardem y que trabajó con los directores de cine surrealistas en los años 30, recuerda lo siguiente: “Durante varios años, desde mediados de los 70 hasta que Gala murió, Salvador Dalí abandonaba dos o tres tardes por semana su casa de Port-Lligat, a pie de playa, y se venía hasta L'Hostal, se sentaba y pedía una botella de cava rosado. Servía una copa, de la que apenas consumía lo que mojaba con un dedo, y convidaba a los presentes. Cuando terminaba de tocar la banda de ese día, pedía que sonara Elvis Presley.”
 Conocida la frecuencia con la que Dalí visitaba este bar, y dentro de aquel ambiente bohemio, libérrimo y cosmopolita que se respiraba en aquel rincón de Catalunya incluso durante los últimos años del franquismo y la primera época de la transición, L’Hostal se convirtió en un auténtico centro de peregrinación para celebridades de todo tipo que querían conocer en persona a Dalí; Gabriel García Márquez, Richard Hamilton o Mick Jagger fueron entre otros, algunos de los que compartieron mesa y botella de cava con el pintor y años más tarde, Melanie Griffith, Carlos Santana, Keith Richards o George Harrison también quisieron visitar este local cuyo logotipo fue precisamente un regalo de Dalí a Pogany en recuerdo de la amistad con su padre.    
 Si bien Salvador Dalí es reconocido universalmente como uno de los más grandes artistas de la historia, quizá por su carácter irreductible a cualquier tipo de convencionalismo, fue contradictorio e incoherente, sobre todo en lo relativo a sus convicciones políticas. En los años 20 y 30, en su época de adhesión militante al surrealismo, se posiciónó claramente en la izquierda y aunque nunca fue militante, apoyó a los partidos y sindicatos comunistas y anarquistas. Incluso uno de los más destacados políticos republicanos de Catalunya y Consejero de la Generalitat, Jaume Miravitlles, declaró en la película documental de Jaime Camino sobre la Guerra Civil La Vieja Memoria lo siguiente: “A finales de 1936 recibí una carta de Salvador Dalí, que no sé si querrá que se sepa, pero es cierto: en la carta me aseguró que se adhería a la República y a la Generalitat, y que de hecho, quería volver a Barcelona para ser el “organizador de la irracionalidad de la vida cotidiana”. Muy surrealista y muy daliniano, ¿no? Pero sin embargo le dije: “Mira, más irracional que es ahora mismo nunca lo podrías hacer, así que quédate tranquilo en París y no te muevas de allí”.
 Sin embargo en 1949 Dalí regresó a Catalunya y desde entonces, bien por oportunismo, por conveniencia o por resentimiento con los surrealistas con los que se había enfrentado y que eran en su mayoria de izquierdas, o hasta incluso por unos celos enfermizos e invencibles hacia el primer marido de Gala, el intelectual y escritor comunista Paul Elouard, Dalí se mostró sin ambages anti-comunista y partidario del régimen franquista.
 Sin embargo, siempre se refirió al asesinato de Federico García Lorca como “un crimen perpetrado por el ejército salvaje de un pueblo salvaje”  y en 1974, cuando el Secretario General del Partido Comunista Rumano y Presidente del Consejo de Estado, Nicolae Ceaucescu fue elegido por la Asamblea Nacional Presidente de la República Socialista de Rumania, Salvador Dalí le mandó un telegrama de felicitación y se refirió públicamente a Ceaucescu como un “dirigente brillante, valiente y digno”, se dice que porque le encantó el hecho de que uno de los símbolos de autoridad como presidente que le entregaron fue un cetro, hecho que entusiasmó al pintor. El gobierno comunista rumano invito en numerosas ocasiones a Dalí a visitar Rumanía desde entonces, pero éste finalmente nunca acudió aunque siempre expresó su simpatía por el presidente Ceaucescu.
 Desde los sinfónico-progresivos norteamericanos Dali´s Dilemma, cuyo nombre es toda una declaración de principios, a todos los gruppos que se han inspirado en sus pinturas, locuras y excentricidades, el mundo onírico e irreal de Dalí es quizá de los que ha dejado una huella más profunda en muchos grandes del rock. Artista tan innovador, original y fascinante como esperpéntico, narcisista, megalómano en lo humano, y con toda seguridad, de una estatura muy inferior en ese sentido a la de su genio artístico. Pero su obra, inmortal, es ya patrimonio de la humanidad, y en este 25 aniversario de su fallecimiento, y dado que prácticamente nadie lo hará, que quede al menos desde este blog constancia de que el rock formó a ciertos niveles parte de su vida, de su mundo creativo y de su inspiración artística.
 El rock, arte, sentimiento, cultura y expresión ya totalmente propia de la historia contemporánea, también ha hecho esta contribución al arte contemporáneo a través de Salvador Dalí. 

miércoles, 18 de diciembre de 2013

70 AÑOS DESAFIANDO A LA VIDA


Madrid, diciembre de 2013. Madrugada del 18 de diciembre de 2013. Una ciudad donde reina el frío característico de esta capital de los últimos dias del año, con las luces de navidad colgadas de árboles, balcones y farolas.
 Mañana debería madrugar. De hecho -¡qué cojones!- madrugaré, no queda otra. Pero en estas madrugadas ya por fin silenciosas, con luces bajas, vuelvo a crear un mundo, un universo perosnal y particular en el que tener el movil apagado, poner música de los Stones, fumar un poco de hierba y servirme un whisky me lleva felizmente fuera de este mundo. Una fiesta privada que celebro con mis recuerdos, mis sensaciones, mis proyectos, mis anhelos…
 Una fiesta que hoy celebro lleno de emoción en honor de alguien muy, muy importante en mi vida. Alguien que es más que un músico, o un guitarrista. Alguien que representa, encarna, simboliza y es en esencia el ROCK, la música y la filosofía de vida que ha marcado mi trayectoria, mi historia y mi forma de ser y de vivir desde que le viera y le escuchara por primera vez en el ya lejano verano de 1978 tocando con los Stones en el “Pop-Grama” de TVE.
 Hoy, solo en mi estudio, con mi whisky, mi canuto y su música, celebro un aniversario muy especial. No es solo el cumpleaños de un amigo, bueno… de alguien que es muchísimo más que un amigo. 

  Hoy cumple 70 años  Keith Richards, el guitarrista, la esencia musical, el lado oscuro y la magia negra de los Rolling Stones.

 En el año 1973, una conocida revista musical inglesa aseguraba que después de Brian Jones, Jim Morrison, Jimi Hendrix y Janis Joplin, la próxima gran estrellla del rock que moriría sería Keith Richards. Elton John y Eric Clapton dijeron de él que era un milagro de la ciencia que siguiera vivo después de toda la mierda que se había metido en las venas y en el hígado duirante décadas. Sheryl Crow afirmó por su parte que nunca podría pensar en Keith muerto porque la primera vez que le vió se le apareció como un cadáver en vida. John Lennon dijo de él en 1972 que nunca llegaría a cumplir 40 años…
… y ahí le teneis. Acaba de cumplir 70 años, como loco por seguir girando con los Stones, se dice que con un disco en solitario que piensa sacar este mismo inminente año de 2014, sigue fumando, bebiendo, complaciendo sobradamente a la Sra. Richards-Hansen y como siempre, riéndose de todo y de todos. Seguramente hasta de si mismo.

  Hoy, en mi soledad compartida, y mientras suena en este momento “Before They Make Me Run”, levanto mi vaso y brindo por el 70 cumpleaños de Keith.
 Keith Richards… cuantas cosas me gustaría decirte si pudiéramos compartir un rasto de charla y unas copas, viejo amigo. Majestad satánica del Rock´n´Roll, viejo pirata filibustero, genuino bluesman, rockero hasta la médula, caballero inglés con esa irónica y cómplice arrogancia que se desmorona en cuanto al mirar a las primeras filas de un concierto,  te arrancamos una sonrisa y te provocamos tu inimtable forma de saludarnos al chocar los puños frente a tus cojones, tu corazón y tu cabeza.    

  Sería imposible describir en el necesariamente reducido espacio de un blog todo lo que has significado en la vida de tantísimos miles o millones de personas, y por supuesto en la mia. Desde que me inoculasteis tu socio Mick y tu el veneno de los Rolling Stones, toda mi vida ha girado en torno al rock, personal, sentimental y profesionalmente. En el rock, he alucinado con el West Coast Rock y la psicodelia, he viajado por el universo del rock sinfónico, me he emocionado con el blues, he llegado a especializarme en Hard Rock y Heavy Metal, siendo esta música la que siento de un modo más intenso y especial, pero… todo se debe a vosotros. Al final, siempre vuelvo a mis raíces. A vosotros. A los Stones.
  A ti.
 En cierta ocasión escribí que el día que nos conozcamos –porque estoy seguro de que ese día llegará antes o después- no se como será ese encuentro, pero si solo pudiera decirte una cosa seria la siguiente: Keith, gracias por toda tu música y por toda tu vida.
 Gracias por como me has hecho vivir, sentir, respirar, sufrir y disfrutar, llorar y reir todos los conciertos de los Rolling Stones que he visto, y por todas las sobredosis de felicidad que me has transmitido. Todas las horas previas, todas las emociones entrecruzadas, todas las sensaciones, todas las noches sin dormir esperando el dia del próximo concierto, las mil y un miradas a cada ticket del concierto, las esperas, los nervios, y al final, el estallido del orgasmo infinito que explosiona cuandoi atacas el riff de “Start Me Up”, “Jumpin’Jack Flash”, “Brown Sugar” o cualquiera que sea la canción que abre esa noche la gran fiesta del rock en un concierto de los Stones. 

 Gracias por todas las horas de soledad, de tristeza, de incertidumbre, de desegaño, que gracias a “Midnight Rambler”, “It´s Only Rock´n´Roll”,  “Happy”, “You Got The Silver”, “Brown Sugar”, “Honky Tonk Woman” y tantas y tantas canciones que tus guitarras han ilustrado, han dejado de serlo.
 Gracias por esa mirada entre cínica, irónica y profunda que en los cientos de fotografias, posters y cuadros que tengo tuyos, que sin que tu lo imagines, más de una vez me ha dado ánimos, me ha sacado de agobios y me ha hecho reirme, como seguramente tu harías, de las comeduras de tarro a veces tan estúpidas en las que nos metemos, y que tan pronto desaparecen cuando una canción de los Stones empieza a sonar y reconozco por ahí tus acordes punzantes, penetrantes, únicos..

  Como olvidar las noches de sexo, de pasión, de amor en las que tu música ha estado allí, al lado de la mujer que esa noche lo fue todo en mi vida. Los bares, tugurios, garitos en los que ha pasado madrugadas enteras bebiéndome la vida, rompiendo viejas historias, iniciando otras nuevas, viviendo la amistad, siempre con el rock de fondo, y en momentos muy especiales, siempre contigo y con los Stones. Gracias tambien a otros invitados a esta fiesta: Jose del Vkaos –que aunque habitualmente solo pone Heavy Metal y Punk Rock, siempre me ha guardado un “Midnight Rambler”- a Chema del Refugio -¡Cuantas noches recordando conciertos stonianos en sus templos de la buena música!- y por supuesto… A mi hermano Kiko, el Keith Richards de Girona, el Gitano Salvaje, y por todo lo que vivimos en el inolvidable Bones Stones.
  
 Como olvidar que la mujer mas maravillosa que he conocido, la mujer que me cambió la vida, apareció gracias a vuestra música. Estoy seguro que aún se acuerda de cómo nos miraste en la noche del 21 de junio de 2007 en Barcelona…

 Toda una vida contigo y con tus canciones. Y guardada como uno de mis más preciados tesoros, la pua de guitarra que me tiraste en Madrid de junio de 2007.

 Amigo, maestro, hermano… una vez más, y como siempre, gracias por toda tu vida y por toda tu música. Y que sigas siendo hasta el dia que te marches, tan genuinamente rockero, tan transparente, tan único, como tan cabrón, macarra, peligroso, impredecible y auténtico.

 Feliz cumpleaños, Keith.


miércoles, 17 de julio de 2013

UNA VEZ MAS… LOS STONES, SIEMPRE LOS STONES


Domingo, 15 de julio de 2013, 19,45 de la tarde. Hace tan solo unas pocas horas que mi avión acaba de aterrizar en Madrid. Hace apenas 24 horas, me encontraba en Londres, pegado a la valla que separa el público del escenario de Hyde Park, nervioso, ansioso y excitado a falta de pocos minutos ya para que diera comienzo el último concierto, por el momento, del 50 & Counting Tour de los Rolling Stones.
 Una vez más, seis años después, vuelvo a encontrarme con ellos, y en cierta manera conmigo mismo, con mi historia, con todo lo que ellos han significado en mi vida, personal y profesionalmente hablando. Una vez más, revivo todas las emociones, sensaciones, afectos, contrastes, recuerdos, todo lo que supone para mi un concierto de los Stones. Esta vez, una experiencia muy, muy singular, cargada de relevancia histórica y muy emotiva: El histórico escenario de Hyde Park, donde Mick Taylor debutó con ellos en julio de 1969 en el homenaje póstumo a Brian Jones y una fecha, 13 de julio, la fecha final de las tres únicas actuaciones en Inglaterra este año dentro del 50 & Counting Tour, exactamente un año y un día después de la celebración pública del 50 Aniversario de la primera actuación de su historia. Fecha inolvidable para mi, por cuanto ese día, ese 12 de julio de 2012 tuve la inmensa fortuna de realizar y presentar un maratón radiofónico dedicado a los Stones en mariskalrock.com Radio, en donde gracias al buen hacer de Alberto Cañas –ahora estrella veraniega de Rock FM- tuve la inmensa satisfacción de anunciar en primicia que los Rolling Stones habían anunciado en esa comparecencia pública que habría actuaciones en 2013 e incluso antes, a finales de año, como exactamente sucedió.
 Como me ocurre siempre con los Stones, por diversas cuestiones de trabajo, familiares, económicas, etc. estuve a punto de no poder ir a Hyde Park. Pero cuando estaba casi a punto de tirar la toalla, surgió mi angel de la guarda ciego – como el de Keith en Toronto- y tan solo dos semanas antes, conseguía poder ir a Hyde Park. Os voy a confesar una sensación que tuve ese dia, cuando llegué a casa de noche. Tras un día lleno de nervios, tensión, gestiones a contrarreloj, cuando finalmente todo quedó organizado para poder ir al concierto, como de costumbre, ya tranquilo, en mi estudio, para relajarme, me serví un bourbon, puse Exile On Main Street, encendí una pipa de hierba y me estiré en la butaca, mientras sonaba de fondo “Torn And Frayed”. Tengo en ese estudio un poster de Keith Richards de 1975, en el que mira a la cámara con un gesto muy típico suyo, entre socarrón y amenazante, sujetando un cigarrillo entre sus labios, que muchas veces pienso que me mira él, más que mirarlo yo. Esa noche, os aseguro que tuve esa sensación, como si Keith me estuviera diciendo… “pequeño capullo… con todo lo pesado que eres con los Stones ¿es que no vas a venir a vernos en nuestro concierto de 50 aniversario? Venga, espabila, que voy y te doy…”

 Viernes, 12 julio, 16,55 de la tarde. Aterrizo en Heathrow y lo primero que siento es una sensación realmente reconfortante. Ya en el mismo vagón de metro que me lleva desde el aeropuerto a Elephant & Castle, donde me alojo, siento como flota en el ambiente la esencia Stones que va inundar la capital británica todo el fin de semana. Llevo una camiseta de la gira de A Bigger Bang y me cruzo con mucha gente con camisetas de los Stones… de inmediato, se establece un clima de cordialidad, de complicidad. Pulgares hacia arriba, el típico Will you go tomorrow to the show? Y el inevitable  My god, sure man! Incluso alguno me pregunta por mi anillo de calavera, réplica del que usaba Keith en los 80. La ciudad huele a Stones, se nota que los Stones estan allí. Es un Londres distinto. Es la misma sensación que sentí cuando les vi por primera vez en Wembley en julio de 1995, en la gira del Voodoo Lounge. Todo impregna música, actitud, sentimiento Stone. 

 Esa misma noche, coincido con un alma gemela, con un stoniano genuino que aunque no he coincidido muchas veces en persona con él, es para mi ya como un hermano: Jordi Güell, uno de los coleccionistas más afamados de los Stones en Catalunya y en todo el mundo, y destacado colaborador de mi libro Los Rolling Stones en España. Quedamos para cenar en el Sticky Fingers Café, y allí conozco a Conchi, su encantadora mujer, y a muchos nuevos amigos, como yo, “enfermos” de los Stones, procedentes de México, Argentina, una simpatiquísima austriaca, Susan, afincada en Paraguay… todos recordamos, en un ambiente cordial, amistoso, entrañable, nuestras anécdotas con los
Stones, los conciertos que hemos visto, nuestras vivencias…momentos que ya quedan para siempre en mi memoria, más aún cuando veo que en una de las paredes del local hay enmarcado un gran cartel del historico Tour Of Europe’76. Como podeis ver, no me resisto a fotografiarme junto a la imagen  que inundó Barcelona en junio de 1976, la única vez que por razones obvias, no ha visto a los Stones en España (o mejor dicho, en Catalunya).

 Sábado, 13 julio, 6.00 de la mañana: a la primera señal acústica que emite el despertador mi iphone, salto de la cama y tras una ducha vertiginosa, emprendo camino a Hyde Park. Llego a las inmediaciones del concierto alrededor de las 6.45, y ya me preparo para estar en la primera línea de ataque para coger la primera fila. Durante esas 6 horas hasta que se abre la puerta general de acceso, como siempre, hago nuevos amigos, conozco gente que ha venido a Londres desde Alemania, desde Francia, Italia, mucha gente también desde España, muchos latinoamericanos… Y por fin, se abren las puertas: carrera vertiginosa, y tras correr como locos, alcanzo la primera fila. Objetivo cumplido.

 Llama la atención un hecho que me había pasado inadvertido, y que en cierto modo, explica la singularidad de estos conciertos de Hyde Park. En realidad, no son conciertos del grupo propiamente dichos. Entiéndase bien: al igual que en el caso del Festival de Glastonbury, los Stones tocan dentro de un programa de conciertos, en este caso el que se organiza cada verano la promotora British Summer Time en Hyde Park, rememorando los míticos festivales de finales de los 60 que se celebraban en este emplazamiento con grupos como Pink Floyd, Traffic, Cream, etc. y por tanto, el stage no es ni mucho menos al que estamos acostumbrados. A pesar de que en estos conciertos las pantallas led nos acercan a los Stones con una precisión y una alta definición realmente impresionante, lo cual estoy seguro que agradecen muchos de los que no se pueden acercar a las primeras filas, la producción de stage, el personalidad de seguridad, me da la impresión que no es la del equipo habitual que acompaña a los Stones en las últimas giras, sino que es la de British Summer Time. Me sorprende incluso no ver, como es habitual, en el foso de fotógrafos, a Jane Rose, el alter-ego de Keith. Es como cuando en 1969, Blackhill Enterprises contrató a los Stones en cierto modo bajo unas condiciones previas, amoldándose los Stones a la forma en la que esta empresa organizaba los conciertos.
 Llama incluso la atención, que en el mismo recinto donde se celebra el concierto, hay todo un parque de atracciones con montaña rusa, helter skelter, carruseles, norias… bien ¿por qué no? Es verano, de hecho estos dias de julio están siendo los más calurosos que se recuerdan en Gran Bretaña en más de 20 años, y Hyde Park no deja de ser un parque público. Tiendo inclusive a pensar que tambien fue así en 1969  -esto debería corroborármelo Julio Muñoz El Chino de Festimad, unico español que conozco que estuvo viendo a los Rolling Stones en Hyde Park en 1969, exiliado en Londres huyendo de la represión franquista-
 Ya situados estratégicamente, empieza la tradicional larga espera. Londres, que es una ciudad cuyo verano suele ser corto, húmedo y lluvioso –como el de mi Asturies - vive hoy, 13 de julio, records históricos de altas temperaturas. El sol luce en Hyde Park como si estuviéramos en la costa del sol española, y la temperatura llega a alcanzar alrededor de las 6 de la tarde los 39 grados. De hecho, en esas largas horas de espera, en más de una ocasión rememoro mi inolvidable 7 de julio de 1982, en aquella tórrida tarde-noche de Madrid en el Vicente Calderón, mi primera noche con los Stones, donde el calor sofocante llegaba a extremos insoportables. En Hyde Park, la organización, eficiente, profesional, y dedicada a buscar la comodidad de quien ha pagado una entrada –bastante cara- se afana en repartir constantemente vasos de agua entre la gente de las primeras filas, e incluso hasta reparte protectores solares para evitar las presumibles quemaduras. Y todo ello con un tono amable, amistoso, correcto, evidentemente muy british… ¿cuándo se conseguirá en España que los servicios de seguridad de un concierto, en lugar de ser en más de un caso una panda de macarras mlaencarados y provocadores, o ex terroristas albano-kosovares sean gente interesada en no crear tensión, en colaborar, en entender…? En eso, Inglaterra nos lleva miles de kilómetros y de años de ventaja.  
 Recordando una vez más ese inclemente sol, y ese calor asfixiante, imagino… ¿y si de pronto cayera una tormenta de verano como la del 82 en Madrid, y aparecieran los Stones dentro de una nueva danza de lluvia mágica ..? pero, esta vez Dios no esta dispuesto a dar a Keith las luces de aquella histórica velada en el estadio del Atlético de Madrid.
 Lenta pero inexorablemente, el reloj se acerca a las 20,25, hora en la que comienza el concierto. Curiosamente, suenan por la megafonía “Purple Haze” de Jimi Hendrix y “Cocaine” de Eric Clapton… ¿elección de Keith?
 Como siempre, en medio de los nervios, la tensión, la ansiedad, llegan las 20.25 pasadas, las pantallas Led se apagan y cuando se vuelven a encender, aún con luz natural, aparece la inmensa nueva lengua-logo de los Stones del 50 Aniversario… ¡YA!
 ¡Es, por fin, el momento esperado! Igual que en junio de 2007 en Barcelona, en el momento en el que aparece la gigantesca lengua en las pantallas Led y acto seguido, las imágenes del concierto de Hyde Park de 1969 con el “Let´s Spend The Night Together” original como fondo musical, todo Hyde Park estalla… y el estallido se convierte en ORGASMO total, bestial, incontrolable, en el momento en el que Keith pega el primer guitarrazo de “Start Me Up” y Mick Jagger se lanza sobre el borde del escenario bramando “Wont´you start me up… I’ll never stop, never stop, never stop!”
¡Waaaauuuuh! ¡SEIS JODIDOS AÑOS ESPERANDO! ¡Por fin… estoy volviendo a ver a los Rolling Stones en vivo, a Mick, a Keith, a Ronnie, a Charlie, a Lisa, a Bernard, a Darryl, a Chuck, a Bobby Keys…! Casi no lo puedo creer… ¡Otra vez, estoy en el cielo! Tras rumores, más rumores, desmentidos, conformaciones, no confirmaciones, al fín, por fín, todavía con los últimos rayos de sol cayendo sobre Hyde Park, los Rolling Stones salen a escena para regalarnos un concierto que será inolvidable por muchos motivos.
 Antes de entrar a analizar como sonó cada canción y como estuvieron los Stones en cada tema, destacar algunas cosas que me parecen fundamentales: La primera, que el concierto fue SENSACIONAL. Superó con mucho las expectativas que razonablemente cualquiera podría esperar. Vimos a unos Stones inmensos, disfrutando de la actuación, en un estado de forma física espectacular todos ellos, tocando con ganas y quizá, sabiendo lo crítica que suele ser la prensa inglesa con ellos, con un extra aún mayor de motivación. El sonido, impecable –aunque quizá un pelín bajo en alguna fase del concierto- y el espectáculo, más sobrio que en anteriores giras, pero quizá por ello si cabe, más genuino, más puramente Stone.
 Toda la banda, repito, esta perfecta. Charlie, como siempre, es un reloj: preciso y elegante, contundente y suave, marcando el ritmo como un auténtico director de orquesta. Darryl Jones,  haciendo un derroche de facultades extraordinario, y esta vez, me dio la impresión de verle mucho más suelto que en otras ocasiones, participando más del show. Chuck Leavell, igualmente estupendo, Lisa Fischer y Bernard Fowler una vez más magníficos y en la sección de viento, Tim Ries y Bobby Keys espectaculares…¡que ovación se llevó Bobby Keys cuando Mick le presentó en la parte intermedia del show!
 Ronnie y Keith, así como Mick Taylor en las dos canciones que tocó con ellos, buenísimos, tocando con feeling, con sentimiento, con garra… Keith, que a veces tarda en entrar en la actuación, esta vez a la mitad del “Start Me Up”, ya se dirigió a tirar puas a las primeras filas, y al ver el estallido de brazos al aire y de ovaciones que llenaban el aire según se acercaba al borde del escenario, no pudo evitar que se dibujase una enorme y sincera sonrisa en su ajado rostro, curtido por tantos años de duras experiencias.
 Pero esta vez, si hay que destacar a un Stone en especial por la energía inagotable que derrochó a lo largo de todo el concierto, como vivió la actuación, el liderazgo que demostró, y como además lo hizo con la chulería, las tablas y el carisma que le ha caracterizado siempre, ese Stone en Hyde Park fue Mick Jagger. Líder absoluto del grupo en directo, no solo no ha perdido ni un ápice de voz, sino que sigue estando físicamente fibroso, elástico, atlético, y manejó el concierto con un dominio de la situación y de la escena que no puedo por menos de asombrarme. No sé si esta ha sido la mejor actuación de los Stones que he visto, -Madrid’82 o Gijón’95 son difíciles de igualar- pero desde luego, lo que si puedo afirmar categóricamente es que esta ha sido LA MEJOR actuación que he visto nunca de Mick Jagger al frente de los Stones. Y sabéis que he visto unas cuantas… 
Vamos ahora canción por canción:

Start Me Up
El arranque trepidante y demoledor de la fiesta. Un “Start Me Up” duro, fuerte, haciendonos imaginar que lo que se nos viene encima va a ser tremendo, como así fue. Buenísima


It’s Only Rock ‘N’ Roll (But I Like It)
El primer latigazo de adrenalina sigue ahí, el entusiasmo por parte de grupo y público es desbordante y ello se refleja en un “It´s Only Rock’n’Roll” en el que mientras en los Led aparecen imágenes de Chuck Berry, Muddy Waters o Bob Dylan, los Stones atacan esta versión con la misma fuerza que “Start Me Up”, y Mick la canta con tal energía y le echa tal fuerza que más que animar a la gente, les mira y les grita casi como echandoles la bronca, como diciendo “¡Vamos, coño! ¡Que esto es rock´n´roll!”

Tumbling Dice
Es recibida con una ovación impresionante. Por lo que sea, es una canción que gusta mucho al público ingles –o internacional, pues en Hyde Park habíamos españoles, catalanes, argentinos, vascos, franceses, alemanes, de todas partes del mundo- y el entusiasmo con el se recibe me da la impresión que sorprende a los propios Stones. Keith la disfruta, la goza, se le nota muy inspirado en  esta canción y a mi, que es una las piezas maestras de mi álbum favorito, la disfruto nota a nota. Emocionante el piano de Chuck Leavell en este tema. 

Emotional Rescue
¡Jagger la cantó en falsete! Tal y como la grabó en el verano de 1979 en París, “Emotional Rescue”, una canción que nunca antes de esta gira habían tocado en directo, suena genial. La aceleración de los tres rocks del principio remite un poco para hacer un medio tiempo en el que además de un Jagger excelso como cantante, el bajo de Darryl Jones cobra el protagonismo total en esta interpretación, a la que le dan un groove sensacional.

Street Fighting Man
Esta fue la canción votada por los seguidores de los Stones a través de la App para Iphone y tablets… yo voté por “Rocks Off”, y crucé los dedos hasta el final para ver si al final la tocaban, pero em cualquier caso, “Street Fighting Man” suena, rabiosa, dura… incluso diría que Mick la canta un tono por encima. Y Keith ataca el riff con una dureza propia de un grupo de Heavy Metal. Otro momento inolvidable de la noche. 

Ruby Tuesday
Momento romántico y en el que bajan el pié del acelerador… ya se esta haciendo de noche, y supongo que muchas parejas se besarían y se abrazarían en ese momento, en el que el color del cielo al anochecer se funde con las luces del escenario. Cerca de mi, veo a otra muchacha que esta en la primera fila llorar de emoción, y como en otros momentos del show, como ahora, cuando lo recuerdo, se me hace un nudo en la garganta. Deliciosa, cálida y maravillosa la guitarra de Keith en  este “Ruby Tuesday”.

Doom and Gloom
Un tema que espero sinceramente que dentro de unos años, esté en la categoría de clásicos de los Stones. Desde la primera vez que lo escuché, me dije: este es para tocar en directo, como lo fuera en  su día “Don´t Stop”. Y es unas de las interpretaciones estelares de Mick Jagger, se recorre todas las pasarelas, se lo baila… ¿quién será capaz de decirle que no a esa pregunta del estribillo de “Baby Won´t You Dance With Me?”

Paint It Black
Aquí baja un poco el ritmo del concierto. Me da la impresión de que la tocan algo más despacio de lo normal, y si Mick en “Street Fighting Man” Mick subió hasta el tope, aquí aseguraría que bajó por lo menos un tono. Muy buena, pero si lo comparo con el “Paint It Black” de Santiago de Compostela en el 99, sale ganando aquel.

Honky Tonk Women
En este tema me fijo especialmente en Charlie. Todavía flipo cuando le veo tocar y parece que se esta riendo por lo bajo. ¡Como marca el tiempo, como lleva el ritmo, que fiera…! Este “Honky…” también lo hacen un poco más lento, un poco al estilo del Love You Live y las 65.000 palmas en el aire chocando le dan una dimensión única. Gimme the honky tonk blues…

You Got the Silver
Llega el momento de Keith, y con esta canción, la anécdota de la noche. Hacia la mitad de la canción, Ronnie se equivoca y hace equivocarse también a Keith… éste sonríe, pero la mirada que le lanza a Woody es de las que hacen que desees que te trague la tierra en ese momento. En la siguiente estrofa, Keith canta irónicamente, mirando a Ronnie: “You Got The Silver, You Got The Tone” es decir, “Ronnie, joder, ¡dame bien el tono!” . Son Ronnie y Keith, ¿Qué os voy a decir? Se adoran, pero se tiran los trastos a la cabeza en cada concierto. Hyde Park no fue una excepción.

Happy
Feliz. Felicidad. Esa es la única sensación que puedo expresar cuando noté la satisfacción, la felicidad, el placer que el propio Keith nos tranmsmitía cuando tocó este “Happy” –en el que por cierto, ¡se equivocó otra vez!- en el que apenas podía disimular la emoción que le recorría. En momentos como este es cuando te das cuenta que cuando Keith Richards afirma que necesita el escenario por que no puede vivir sin tocar en directo, dice la verdad. Su sonrisa, el brillo de sus ojos, y el saludo final chocando sus puños en sus cojones, sus pecho y su cabeza, otro momento impagable. Keith, viejo pirata, rockero indomable, hermano, maestro… eres único. Eres el puto amo.

Miss You
Personalmente llevo años deseando que se carguen “Miss You” del repertorio, pero parece que no hay manera. Nueva exhibición atlética de Mick en una versión quizá demasiado larga y que no será para mi de los mejores momentos del show.

Midnight Rambler
Como me ocurre siempre que los Stones atacan este tema, que lo confieso sin reservas, es mi favorito de toda su trayectoria, no lo puedo evitar, me vuelvo loco. Y encima, hacen mi “Midnight Rambler” con el gran Mick Taylor como invitado de honor en el mismo escenario en el que debutase como un Stone en 1969. Sencillamente bestial. Hyde Park estalla, Mick la canta con una fuerza espectacular y entre los tres guitarristas, Ronnie, Keith y Mick Taylor, fluye verdadera magia. Los tres se compenetran a la perfección, y el solo que hace Mick Taylor en la parte intermedia es inenarrable. El estilo, la clase, la maestría que tiene Mick Taylor tocando blues resurge en una canción que lo reivindica como un maestro de la guitarra al que los Stones siempre deberán mucha de su grandeza. Y en el crescendo final, los tres guitarras a toda velocidad y a toda potencia, con todo el grupo en un orgasmo de rock trepidante y Mick, que como en todo el concierto se deja la piel en escena, esta vez de nuevo se deja la garganta como en “Street Fighting Man”. No salgo de mi asombro. Con 69 años, está mejor todavía que en la gira de ‘A Bigger Bang’. 

Gimme Shelter
Este es el momento de Lisa Fischer. Exhuberante, lasciva, como una Tina Turner heavy, su prodigiosa voz nos pone la piel de punta. Aquí Mick se reserva algo más, y Ronnie es quien lleva el peso de la canción. Pero es que la siguiente es…

Jumpin’ Jack Flash
¡Wuau! Keith golpea su guitarra con el riff de “Jumpin ‘ Jack Flash” y vuelve a producirse una de las ovaciones más estruendosas de la noche. Si en “Gimmie Shelter” habían bajado un poco el pie del acelerador, ahora contraatacan con una fuerza tremenda. Keith recorre las pasarelas, nos tira púas, Ronnie hace lo propio, la fiesta es total… ¡Dios, que esto no acabe nunca!

Sympathy for the Devil
Y la fiesta sigue con el “Sympathy For The Devil” más sensacional que les recuerdo desde Barcelona’98, otro de los conciertos que con más fuerza se han quedado grabados en mi memoria. Charlie marca el ritmo con una maestría inigualable, Mick, envuelto cual cuervo en un plumaje negro vuelve a envolvernos a todos en un hechizo irresistible y cuando se acerca a Chuck Leavell y a Charlie para indicarles que den una última vuelta y terminen, el griterío es ensordecedor.

Brown Sugar
Como si hubiesen guardado gasolina de reserva para el final, otra vez todos, Charlie, Keith, Ronnie, Mick, Bobby Keys, se lanzan frenéticos a un estallido de puro rock stoniano que suena a Rolling Stones cien por cien, y en el que me da la impresión de que la tocan a más velocidad, más acelerada. Tras un final apoteósico, se retiran del escenario, pero pronto van a volver…


You Can’t Always Get What You Want
Un coro completo hace la intro de esta histórica canción, que cuando suena de nuevo vuelve a evocar recuerdos, sensaciones, sentimientos... Excepcional en esta interpretación el piano eléctrico de Chuck Leavell.

(I Can’t Get No) Satisfaction
Vuelve Mick Taylor al escenario, y ahora ya sí que llegamos al final con un fin de fiesta que como no podía ser de otra forma, es “Satisfaction”, envuelta en la lluvia de confetti, con toda la banda a tope, Mick saltando, corriendo y bailando como si acabara de empezar la actuación, Ronnie y Keith despidiéndose ya de las primeras filas, y al terminar, todos juntos en el escenario en el saludo final, en un primer momento con toda la troupe, después los cuatro solo con Mick Taylor –le reconocen los galones de la etapa 1969-1974- y al final,  Mick, Keith, Ronnie y Charlie. Monumental castillo de fuegos artificiales, abrazos entre todos ellos –especialmente caluroso el abrazo entre Keith y Charlie- y una inmensa lengua stoniana en los led que nos da las gracias por todos estos años de apoyo y que nos desea feliz regreso a casa.

 Cuando acaba un concierto de los Stones, para mi es como cuando acabas de hacer el amor, y además has tenido uno esos polvos salvajes, de gritar, de morder, de arañar, de saltar, de acabar bañado en sudor, vacío pero lleno, pleno de satisfacción, de felicidad… siempre lo digo, es un orgasmo que dura dos horas. Poco a poco vuelvo a la realidad. La noche en Londres es preciosa, y antes de coger el último metro a Elephant & Castle, aún daré un largo paseo por las calles londinenses para asimilar todo lo que he visto, para empapaprme, para impregnarme bien de todo el ambiente Stones que esa noche de sábado llena la City.
 No solo el concierto ha estado a la altura de la profesionalidad que los Rolling Stones tienen que dar cada vez que se suben a un escenario. Una vez más, hemos tenido la inmensa suerte, la inmensa fortuna, el inmenso privilegio de vivir la historia del rock. Ver a los Stones, es ver a leyendas vivas, a músicos, artistas y espíritus que son la encarnación viva de una forma de arte y de cultura, de una filosofía de vida, de una manera de vivir que cambió el mundo, que marcó el destino de generaciones enteras en todo el mundo y que en mi caso, ha marcado, para bien o para mal, mi vida profesional y personal.
 También os confieso una cosa. A pesar de que he disfrutado con locura de este concierto, he conocido gente que ya son nuevos amigos de la familia Stones –Jorge, el pelado argentino, Alfonso de Ecuador, Rainer, “el loco alemán” y muchos más- he echado mucho de menos a mi otra familia Stoniana. Os aseguro que me acordé todo el día de Germán Gómez, ese coleccionista de Barcelona “enfermo”, como yo con quien viví momentos inolvidables en la gira de A Bigger Bang, de la cuadrilla de Bilbo, con Imanol, Santi, por supuesto de mi primo –en realidad, primo carnal, pero hermano Stone-  Juan Caveda, como no de mi otro hermano Stone, Kiko, e  Isaac, Joel y toda la colla gironina del Bones Stones, de Félix, que estaba allí, en Hyde Park, aunque no le puede ver al final… -también de ti, esquiva y amada mujer de las nieves… - aunque os aseguro una cosa: después de ver este concierto, lo del 50 And Counting es verdad…los Stones no van a parar aquí. Y nos reencontraremos todos, como siempre, en la cola de un próximo concierto. Creedeme, al tiempo. Y a no tardar mucho.
 Los Stones, siempre los Stones…


martes, 22 de enero de 2013

LOS LUNES, POESIA: LUIS GARCIA MONTERO


Aquí me tenéis. Recién llegado de Barcelona, una ciudad que a medida que pasa el tiempo, conozco más y mejor a su gente, revivo experiencias y anhelos en sus calles y entre sus sábanas, y vuelvo a envolverme con el calor humano y la complicidad de esas amistades ya me atrevería a afirmar que etermas, bien sean veteranas o nuevas que habitan en esa fascinante ciudad, ejerce sobre mi un efecto balsámico que una vez más, ya otra vez inmerso en la locura de la capital, me lleva a evadirme a través de la poesía, como casi todos los lunes por la noche, ya en silencio, con luces bajas, mi whisky y sin ruido de tráfico, teléfonos o demás distorsiones.
 Hoy quiero compartir con vosotros los versos de un poeta al que admiro profundamente. Se llama Luis García Montero. Hijo de otra ciudad mágica y seductora, que guarda esencias de civilizaciones milenarias como es Granada, es un poeta a mi juicio de una extraordinaria sensibilidad, que sabe manejar las imágenes, las metáforas, las sensaciones con una versatilidad que no puedo dejar de envidiar sanamente. Poeta de los sentimientos y de la calle, comprometido,  -¿se puede ser poeta, sentir, vivir la esencia del ser humano sin dejar de luchar por su emancipación, por su desarrollo social, por su liberación en una revolución absoluta, de la vida, de la sociedad y de la conciencia...?- es de los que más releo en noches como esta.

Este poema que os invito a disfrutar me parece una de sus piezas más logradas. Quizá para cada uno de nosotros, existe ese yo y ese ella, o él, que existe en nuestra imaginación, nuestro recuerdo, nuestro deseo... pero quizá solo ahí, en ese libro imaginario que Luis abre para nosotros en este singular poema.
Paladeadlo...


Recuerda que tú existes tan sólo en este libro...

Recuerda que tú existes tan sólo en este libro,
agradece tu vida a mis fantasmas,
a la pasión que pongo en cada verso
por recordar el aire que respiras,
la ropa que te pones y me quitas,
los taxis en que viajas cada noche,
sirena y corazón de los taxistas,
las copas que compartes por los bares
con las gentes que viven en sus barras.
Recuerda que yo espero al otro lado
de los tranvías cuando llegas tarde,
que, centinela incómodo, el teléfono
se convierte en un huésped sin noticias,
que hay un rumor vacío de ascensores
querellándose solos, convocando
mientras suben o bajan tu nostalgia.
Recuerda que mi reino son las dudas
de esta ciudad con prisa solamente,
y que la libertad, cisne terrible,
no es el ave nocturna de los sueños,
sí la complicidad, su mantenerse
herida por el sable que nos hace
sabemos personajes literarios,
mentiras de verdad, verdades de mentira.

Recuerda que yo existo porque existe este libro,
que puedo suicidarnos con romper una página