sábado, 25 de enero de 2014

SALVADOR DALI: ROCK´N´ROLL ANTI-SUPERSTAR




La fotografia, tomada por Bob Gruen en 1973, representa uno de los momentos más surrealistas de la historia tanto del rock como del arte conmtemporáneo: Dos artistas iconoclastas, provocadores, rupturistas cada uno en su ámbito, representando una suerte de coronación ritual: el pionero del surrealismo en los años 20, bautizando con una escultura del cerebro del segundo, al máximo exponente del rock melodramático y surrealista de los años 70, Alice Cooper. El bautismo de Salvador Dalí como Rock´n´Roll Superstar.
Artista cuya genialidad entró en más de una vez, y en ocasiones durante prolongados periodos de tiempo en los más tenebrosos terrenos de la locura, uno de los más grandes pintores de la historia contemporánea, Salvador Dalí, murió hace ahora 25 años en la localidad catalana de Figueras, donde residió desde 1949. De personalidad tan irritante como histriónica, contradictoria en extremo y fascinante para muchos historiadores del arte y de la cultura, fue un artista multidisciplinar que a pesar de ser especialmente conocido como pintor, cultivó la escultura, el grabado, la escenografía, la literatura, el diseño publicitario y el cine.
 Su vida, llena de escándalos, mitos, leyendas urbanas y boutades propias de quien por otra parte, fue uno de los principales impulsores del surrealismo como filosofía y que estuvo próximo al dadaísmo, tuvo además un componente que lo distinguió en nuestro mundo de los demás artistas de la historia del siglo XX: su singular relación con el Rock´n´Roll.
 Aunque tenía aficiones musicales, Salvador Dalí no era especialmente melómano; se dice que en sus años de juventud, fruto de su amistad con Luis Buñuel, se hizo muy aficionado al jazz, y desde finales de los años 50 mantuvo una estrecha relación con el cantautor Paco Ibáñez, por el que se interesó sobremanera al saber que en sus discos musicaba poemas de Luis de Góngora y del que fue su gran amigo, Federico García Lorca. Dalí fue el autor del diseño de portada del disco ‘Paco Ibáñez’ editado por Polydor en 1964, en el que se incluían poemas de Lorca a los que el cantautor valenciano puso música. Refiriéndose a esta colaboración, el propio Dalí dijo:  “Se puede decir que he creado la imagen de esta canción (‘Canción de Jinete), con una sóla mancha de tinta. He tomado tinta china y al hacerlo he dicho: yo firmo esta cosa de Lorca con su sangre y con la mía. Esta salpicadura es una salpicadura de sangre. He firmado el disco de Ibáñez con sangre, a la manera española”.
También se sabe que le gustaba Wagner, especialmente ‘Tristán E Isolda’ –murió escuchando esta pieza- y hay quien sostiene que desde finales de los años 60 el rock progresivo de Pink Floyd también formaba parte de su coleccción de discos en su mansión de Port-Lligat. Pero la fulgurante entrada de Dalí en el mundo del rock no llegó hasta 1973, el año en el que conoció al rey del Shock-Rock: Alice Cooper.
  Con anterioridad a su encuentro con Alice Cooper, Dalí ya había conocido, aunque superficialmente, la cara más lúdica del mundo del rock´n´roll: En 1966, Andy Warhol filmó un corto-documental titulado ‘Salvador Dali’, acerca de la visita de Dalí a la Factoria de Warhol en Nueva Yoek y su encuentro con la Velvet Underground, mientras que en 1967, Cher y su marido Sonny Bono fueron invitados a una fiesta organizada en la suite especial de Dalí en Nueva York en el Hotel Plaza, donde Cher se quedó de una pieza cuando se sentó en una silla a la que se le había acoplado un consolador-vibrador.
Dalí se encontraba en Nueva York a comienzos de abril de 1973 por asuntos profesionales relacionados con sus agentes artísticos y galeristas, y alguien le convenció para ir a ver un concierto de Alice Cooper. Musicalmente se ignora si a Dalí le gustó la música, pero lo que le fascinó fue todo el espectáculo visual y la impactante puesta en escena del show: Las serprientes, el montaje visual, la sangre, los números del escenario… “¡Apocalíptico, decadente y repulsivo… ¡me entusiasma!” Aseguran que exclamó un alucinado Dalí al terminar el concierto, y que insistió en conocer personalmente al propio Alice Cooper. Cuando este supo que un artista de su nombre y su categoría quería conocerle, accedió y entre ellos surgió una sorprendente amistad y complicidad teñida de una admiración mutua que ambos siempre se profesaron en público.
 Poco tiempo después, Alice Cooper pasó unos días de vacaciones en la casa de Dalí en Figueras y allí es donde el pintor hizo los dos famosos retratos de Alice Cooper en formato holograma, “Primer retrato cromo-holograma cilíndrico del cerebro de Alice Cooper” y “Retrato del cerebro de Alice Cooper”.
 Dalí elaboró una escultura en yeso del cerebro del músico americano atravesado por un relámpago de chocolate y hormigas que avanzan lentamente por todas partes. “Esta es mi versión del cerebro de Alice Cooper” señaló, y a partir de ahí elaboró los dos hologramas mundialmente famosos. Por su parte, Alice Cooper le devolvió el favor en 1983, cuando eligió como portada precisamernte para uno de sus discos más vanguardistas y experimentales, el ‘Da Da’ de 1983, su cuadro ‘Mercado de Esclavos con Aparición del Busto Invisible de Voltaire’, pintado en 1940 y que se conserva en la colección Dalí del Museo de Arte de San Petersburgo. 
 Mas misteriosa y controvertida resultó la relación no tanto del propio Dalí como de su mujer, Gala con el cantante de rock Jeff Fenholt, que se dio a conocer como protagonista de la versión norteamericana de Jesus Christ Superstar a mediados de los años 70 y que llegó a formar parte de un posible line-up de Black Sabbath a mediados de los 80.
 Gala, el alter-ego artístico, musa y gran amor de Salvador Dalí, es otro personaje sobre el cual existe una gran controversia. Mujer enigmática, de origen ruso-asiático que vivió en Estados Unidos y en la Francia de los años 30, existe de ella la visión de una mujer culta, inteligente y sensible, en la que Dalí encontró el perfecto equilibrio, tanto en lo artístico e intelectual como en lo emocional, visión que se plasma en su conocida autobiografía ‘Gala Dalí. La vida secreta, Diario íntimo’ editada por Galaxia Gutemberg en 2011. De otra parte, no faltan testomonios que muestran a Gala como una mujer manipuladora, calculadora, perversa, de instintos sádicos, dada a toda suerte de aberraciones, de voracidad sexual insaciable y ególatra hasta extremos inimaginables. También se dice que llegó a obsesionarse por el mundo del ocultismo, el tarot y el espiritismo, que consultaba con frecuencia la kábala –oráculo del esoterismo judío- y que leía las cartas a Dalí todas las mañanas.
 Es conocido que Gala y Dalí eran en lo sexual una pareja abierta, y ello explica que cuando Gala conoció a Jeff Fenholt en Estados Unidos en 1979 –Fenholt acababa de editar un disco en solitario de cierto éxito llamado ‘Smile’- y siendo una auténtica estrella del espectáculo en Estados Unidos por el éxito ininterrumpido en el ámbito del teatro musical de ‘Jesus Christ Superstar’, se sintió halagado por las pretensiones de la mujer de Dalí, y accedió a irse con ella a Figueres.
 Sobre la relación de Dalí y Gala con Fenholt, existe toda suerte de leyendas urbanas, seguramente reales, pero muy probablemente exageradas por la fama y la repercusión mediática de sus protagonistas. Desde supuestos tríos entre Dalí, Fenholt y Gala, a orgías inacabables en las que el alcohol y las drogas corrían como si del maná se tratase. En su autobiografía, Jeff Fenholt reconoció que cuando se relacionó con la pareja Gala-Dalí, ya bebía en exceso y consumía drogas, pero todo indica que el tiempo que pasó con ellos le hundió más todavía en una espiral autodestructiva en la que asegura que estuvo muy cerca de encontrarse cara a cara con la muerte. En una entrevista concedida a Rolling Stone en Estados Unidos en 1989 como “born  again christian”, aseguró que Gala “es la mujer más depravada, viciosa, destructiva y demoniaca que nadie pueda imaginar” mientas que de Dalí afirmó que “seguramente es uno de los artistas más grandes del mundo, pero esta completamente loco, vive fuera de la realidad.”
 Entre 1985 y 1986 Jeff Fenholt, después de haber salido de un largo y duro tratamiento de desintoxicación, estuvo ensayando con Tony Iommi y llegó a grabar algunas demos para un proyecto que en principio iba a ser un disco en solitario del guitarrista de Black Sabbath y que posteriormente fue el conocido ‘Seventh Star’, album que se editó con la denominación de Black Sabbath Featuring Tony Iommi. El guitarra explica que aunque Jeff Fenholt era un muy buen cantante, prefirió prescindir de él para ese proyecto porque “creo sinceramente que no estaba muy bien de la cabeza. Quizá fuera por las drogas, no lo sé, pero el caso es que tenía unas obsesiones y un carácter propio de alguien que necesita un psiocólogo o un psiquiatra.” Finalmente, Glenn Hughes fue el cantante que grabó ‘Seventh Star’.
 Curiosamente, en 1984, tras la marcha de Ian Gillan de Black Sabbath para reformar Deep Purple, la revista Kerrang! anunció como nuevo cantante de los Sabs a David Donato, vocalista norteamericano que venía de una banda cuyo nombre era precisamente…Dali. No obstante, y aunque llegaron a publicarse fotos de promoción de David Donato con Black Sabbath, ese line up no llegó a cuajar y de hecho Black Sabbath estuvieron de facto disueltos entre 1985 y 1988.
 Por su parte, Dalí también tuvo una intensa relación con la modelo francesa-vietnamita y transexual Amanda Lear, famosa en los años 60 por haber trabajado en Londres con Mary Quant, Yves Saint Laurent y Coco Chanely por haber sido pareja ocasional de Brian Jones de los Rolling Stones, David Bowie y Bryan Ferry de Roxy Music, a través del cual fue la modelo que aparece en la portada del álbum de Roxy Music  ‘Manifesto’ de 1973. Dalí, cuya relación con Amanda Lear fue pública y notoria, la conoció en un cabaret de la calle Escudellers de Barcelona en 1965. Otras versiones apuntan a que la conoció siendo todavia un hombre a finales de los años 50 en Casablanca, Marruecos, y que fue el propio Dalí quien le prestó el dinero para someterse a una operación de cambio de sexo.
 Su relación con él se prolongó hasta finales de los años 70, cuando finalmente Amanda Lear se casó con un aristócrata francés, y de manera más o menos esporádica, siguieron en contacto hasta la muerte del pintor. Amanda Lear aunque probó fortuna en el mundo del soft-rock en 1978 con su álbum ‘Sweet Revenge’, se decantó por el sonido pop-discotequero y de hecho, consiguió cierto éxito comercial en España en 1979 con su álbum, ‘Never Trust A Pretty Face’.  
 La relación de Dalí con el rock se manifestó en otros muchos aspectos. Marci Pogany, propietario del bar L’Hostal de Cadaqués, e hijo de un antiguo amigo del propio Salvador Dalí de sus años en París, el director de fotografía húngaro Gabor Pogany, gran amigo y colaborador de Juan Antonio Bardem y que trabajó con los directores de cine surrealistas en los años 30, recuerda lo siguiente: “Durante varios años, desde mediados de los 70 hasta que Gala murió, Salvador Dalí abandonaba dos o tres tardes por semana su casa de Port-Lligat, a pie de playa, y se venía hasta L'Hostal, se sentaba y pedía una botella de cava rosado. Servía una copa, de la que apenas consumía lo que mojaba con un dedo, y convidaba a los presentes. Cuando terminaba de tocar la banda de ese día, pedía que sonara Elvis Presley.”
 Conocida la frecuencia con la que Dalí visitaba este bar, y dentro de aquel ambiente bohemio, libérrimo y cosmopolita que se respiraba en aquel rincón de Catalunya incluso durante los últimos años del franquismo y la primera época de la transición, L’Hostal se convirtió en un auténtico centro de peregrinación para celebridades de todo tipo que querían conocer en persona a Dalí; Gabriel García Márquez, Richard Hamilton o Mick Jagger fueron entre otros, algunos de los que compartieron mesa y botella de cava con el pintor y años más tarde, Melanie Griffith, Carlos Santana, Keith Richards o George Harrison también quisieron visitar este local cuyo logotipo fue precisamente un regalo de Dalí a Pogany en recuerdo de la amistad con su padre.    
 Si bien Salvador Dalí es reconocido universalmente como uno de los más grandes artistas de la historia, quizá por su carácter irreductible a cualquier tipo de convencionalismo, fue contradictorio e incoherente, sobre todo en lo relativo a sus convicciones políticas. En los años 20 y 30, en su época de adhesión militante al surrealismo, se posiciónó claramente en la izquierda y aunque nunca fue militante, apoyó a los partidos y sindicatos comunistas y anarquistas. Incluso uno de los más destacados políticos republicanos de Catalunya y Consejero de la Generalitat, Jaume Miravitlles, declaró en la película documental de Jaime Camino sobre la Guerra Civil La Vieja Memoria lo siguiente: “A finales de 1936 recibí una carta de Salvador Dalí, que no sé si querrá que se sepa, pero es cierto: en la carta me aseguró que se adhería a la República y a la Generalitat, y que de hecho, quería volver a Barcelona para ser el “organizador de la irracionalidad de la vida cotidiana”. Muy surrealista y muy daliniano, ¿no? Pero sin embargo le dije: “Mira, más irracional que es ahora mismo nunca lo podrías hacer, así que quédate tranquilo en París y no te muevas de allí”.
 Sin embargo en 1949 Dalí regresó a Catalunya y desde entonces, bien por oportunismo, por conveniencia o por resentimiento con los surrealistas con los que se había enfrentado y que eran en su mayoria de izquierdas, o hasta incluso por unos celos enfermizos e invencibles hacia el primer marido de Gala, el intelectual y escritor comunista Paul Elouard, Dalí se mostró sin ambages anti-comunista y partidario del régimen franquista.
 Sin embargo, siempre se refirió al asesinato de Federico García Lorca como “un crimen perpetrado por el ejército salvaje de un pueblo salvaje”  y en 1974, cuando el Secretario General del Partido Comunista Rumano y Presidente del Consejo de Estado, Nicolae Ceaucescu fue elegido por la Asamblea Nacional Presidente de la República Socialista de Rumania, Salvador Dalí le mandó un telegrama de felicitación y se refirió públicamente a Ceaucescu como un “dirigente brillante, valiente y digno”, se dice que porque le encantó el hecho de que uno de los símbolos de autoridad como presidente que le entregaron fue un cetro, hecho que entusiasmó al pintor. El gobierno comunista rumano invito en numerosas ocasiones a Dalí a visitar Rumanía desde entonces, pero éste finalmente nunca acudió aunque siempre expresó su simpatía por el presidente Ceaucescu.
 Desde los sinfónico-progresivos norteamericanos Dali´s Dilemma, cuyo nombre es toda una declaración de principios, a todos los gruppos que se han inspirado en sus pinturas, locuras y excentricidades, el mundo onírico e irreal de Dalí es quizá de los que ha dejado una huella más profunda en muchos grandes del rock. Artista tan innovador, original y fascinante como esperpéntico, narcisista, megalómano en lo humano, y con toda seguridad, de una estatura muy inferior en ese sentido a la de su genio artístico. Pero su obra, inmortal, es ya patrimonio de la humanidad, y en este 25 aniversario de su fallecimiento, y dado que prácticamente nadie lo hará, que quede al menos desde este blog constancia de que el rock formó a ciertos niveles parte de su vida, de su mundo creativo y de su inspiración artística.
 El rock, arte, sentimiento, cultura y expresión ya totalmente propia de la historia contemporánea, también ha hecho esta contribución al arte contemporáneo a través de Salvador Dalí. 

miércoles, 18 de diciembre de 2013

70 AÑOS DESAFIANDO A LA VIDA


Madrid, diciembre de 2013. Madrugada del 18 de diciembre de 2013. Una ciudad donde reina el frío característico de esta capital de los últimos dias del año, con las luces de navidad colgadas de árboles, balcones y farolas.
 Mañana debería madrugar. De hecho -¡qué cojones!- madrugaré, no queda otra. Pero en estas madrugadas ya por fin silenciosas, con luces bajas, vuelvo a crear un mundo, un universo perosnal y particular en el que tener el movil apagado, poner música de los Stones, fumar un poco de hierba y servirme un whisky me lleva felizmente fuera de este mundo. Una fiesta privada que celebro con mis recuerdos, mis sensaciones, mis proyectos, mis anhelos…
 Una fiesta que hoy celebro lleno de emoción en honor de alguien muy, muy importante en mi vida. Alguien que es más que un músico, o un guitarrista. Alguien que representa, encarna, simboliza y es en esencia el ROCK, la música y la filosofía de vida que ha marcado mi trayectoria, mi historia y mi forma de ser y de vivir desde que le viera y le escuchara por primera vez en el ya lejano verano de 1978 tocando con los Stones en el “Pop-Grama” de TVE.
 Hoy, solo en mi estudio, con mi whisky, mi canuto y su música, celebro un aniversario muy especial. No es solo el cumpleaños de un amigo, bueno… de alguien que es muchísimo más que un amigo. 

  Hoy cumple 70 años  Keith Richards, el guitarrista, la esencia musical, el lado oscuro y la magia negra de los Rolling Stones.

 En el año 1973, una conocida revista musical inglesa aseguraba que después de Brian Jones, Jim Morrison, Jimi Hendrix y Janis Joplin, la próxima gran estrellla del rock que moriría sería Keith Richards. Elton John y Eric Clapton dijeron de él que era un milagro de la ciencia que siguiera vivo después de toda la mierda que se había metido en las venas y en el hígado duirante décadas. Sheryl Crow afirmó por su parte que nunca podría pensar en Keith muerto porque la primera vez que le vió se le apareció como un cadáver en vida. John Lennon dijo de él en 1972 que nunca llegaría a cumplir 40 años…
… y ahí le teneis. Acaba de cumplir 70 años, como loco por seguir girando con los Stones, se dice que con un disco en solitario que piensa sacar este mismo inminente año de 2014, sigue fumando, bebiendo, complaciendo sobradamente a la Sra. Richards-Hansen y como siempre, riéndose de todo y de todos. Seguramente hasta de si mismo.

  Hoy, en mi soledad compartida, y mientras suena en este momento “Before They Make Me Run”, levanto mi vaso y brindo por el 70 cumpleaños de Keith.
 Keith Richards… cuantas cosas me gustaría decirte si pudiéramos compartir un rasto de charla y unas copas, viejo amigo. Majestad satánica del Rock´n´Roll, viejo pirata filibustero, genuino bluesman, rockero hasta la médula, caballero inglés con esa irónica y cómplice arrogancia que se desmorona en cuanto al mirar a las primeras filas de un concierto,  te arrancamos una sonrisa y te provocamos tu inimtable forma de saludarnos al chocar los puños frente a tus cojones, tu corazón y tu cabeza.    

  Sería imposible describir en el necesariamente reducido espacio de un blog todo lo que has significado en la vida de tantísimos miles o millones de personas, y por supuesto en la mia. Desde que me inoculasteis tu socio Mick y tu el veneno de los Rolling Stones, toda mi vida ha girado en torno al rock, personal, sentimental y profesionalmente. En el rock, he alucinado con el West Coast Rock y la psicodelia, he viajado por el universo del rock sinfónico, me he emocionado con el blues, he llegado a especializarme en Hard Rock y Heavy Metal, siendo esta música la que siento de un modo más intenso y especial, pero… todo se debe a vosotros. Al final, siempre vuelvo a mis raíces. A vosotros. A los Stones.
  A ti.
 En cierta ocasión escribí que el día que nos conozcamos –porque estoy seguro de que ese día llegará antes o después- no se como será ese encuentro, pero si solo pudiera decirte una cosa seria la siguiente: Keith, gracias por toda tu música y por toda tu vida.
 Gracias por como me has hecho vivir, sentir, respirar, sufrir y disfrutar, llorar y reir todos los conciertos de los Rolling Stones que he visto, y por todas las sobredosis de felicidad que me has transmitido. Todas las horas previas, todas las emociones entrecruzadas, todas las sensaciones, todas las noches sin dormir esperando el dia del próximo concierto, las mil y un miradas a cada ticket del concierto, las esperas, los nervios, y al final, el estallido del orgasmo infinito que explosiona cuandoi atacas el riff de “Start Me Up”, “Jumpin’Jack Flash”, “Brown Sugar” o cualquiera que sea la canción que abre esa noche la gran fiesta del rock en un concierto de los Stones. 

 Gracias por todas las horas de soledad, de tristeza, de incertidumbre, de desegaño, que gracias a “Midnight Rambler”, “It´s Only Rock´n´Roll”,  “Happy”, “You Got The Silver”, “Brown Sugar”, “Honky Tonk Woman” y tantas y tantas canciones que tus guitarras han ilustrado, han dejado de serlo.
 Gracias por esa mirada entre cínica, irónica y profunda que en los cientos de fotografias, posters y cuadros que tengo tuyos, que sin que tu lo imagines, más de una vez me ha dado ánimos, me ha sacado de agobios y me ha hecho reirme, como seguramente tu harías, de las comeduras de tarro a veces tan estúpidas en las que nos metemos, y que tan pronto desaparecen cuando una canción de los Stones empieza a sonar y reconozco por ahí tus acordes punzantes, penetrantes, únicos..

  Como olvidar las noches de sexo, de pasión, de amor en las que tu música ha estado allí, al lado de la mujer que esa noche lo fue todo en mi vida. Los bares, tugurios, garitos en los que ha pasado madrugadas enteras bebiéndome la vida, rompiendo viejas historias, iniciando otras nuevas, viviendo la amistad, siempre con el rock de fondo, y en momentos muy especiales, siempre contigo y con los Stones. Gracias tambien a otros invitados a esta fiesta: Jose del Vkaos –que aunque habitualmente solo pone Heavy Metal y Punk Rock, siempre me ha guardado un “Midnight Rambler”- a Chema del Refugio -¡Cuantas noches recordando conciertos stonianos en sus templos de la buena música!- y por supuesto… A mi hermano Kiko, el Keith Richards de Girona, el Gitano Salvaje, y por todo lo que vivimos en el inolvidable Bones Stones.
  
 Como olvidar que la mujer mas maravillosa que he conocido, la mujer que me cambió la vida, apareció gracias a vuestra música. Estoy seguro que aún se acuerda de cómo nos miraste en la noche del 21 de junio de 2007 en Barcelona…

 Toda una vida contigo y con tus canciones. Y guardada como uno de mis más preciados tesoros, la pua de guitarra que me tiraste en Madrid de junio de 2007.

 Amigo, maestro, hermano… una vez más, y como siempre, gracias por toda tu vida y por toda tu música. Y que sigas siendo hasta el dia que te marches, tan genuinamente rockero, tan transparente, tan único, como tan cabrón, macarra, peligroso, impredecible y auténtico.

 Feliz cumpleaños, Keith.


miércoles, 17 de julio de 2013

UNA VEZ MAS… LOS STONES, SIEMPRE LOS STONES


Domingo, 15 de julio de 2013, 19,45 de la tarde. Hace tan solo unas pocas horas que mi avión acaba de aterrizar en Madrid. Hace apenas 24 horas, me encontraba en Londres, pegado a la valla que separa el público del escenario de Hyde Park, nervioso, ansioso y excitado a falta de pocos minutos ya para que diera comienzo el último concierto, por el momento, del 50 & Counting Tour de los Rolling Stones.
 Una vez más, seis años después, vuelvo a encontrarme con ellos, y en cierta manera conmigo mismo, con mi historia, con todo lo que ellos han significado en mi vida, personal y profesionalmente hablando. Una vez más, revivo todas las emociones, sensaciones, afectos, contrastes, recuerdos, todo lo que supone para mi un concierto de los Stones. Esta vez, una experiencia muy, muy singular, cargada de relevancia histórica y muy emotiva: El histórico escenario de Hyde Park, donde Mick Taylor debutó con ellos en julio de 1969 en el homenaje póstumo a Brian Jones y una fecha, 13 de julio, la fecha final de las tres únicas actuaciones en Inglaterra este año dentro del 50 & Counting Tour, exactamente un año y un día después de la celebración pública del 50 Aniversario de la primera actuación de su historia. Fecha inolvidable para mi, por cuanto ese día, ese 12 de julio de 2012 tuve la inmensa fortuna de realizar y presentar un maratón radiofónico dedicado a los Stones en mariskalrock.com Radio, en donde gracias al buen hacer de Alberto Cañas –ahora estrella veraniega de Rock FM- tuve la inmensa satisfacción de anunciar en primicia que los Rolling Stones habían anunciado en esa comparecencia pública que habría actuaciones en 2013 e incluso antes, a finales de año, como exactamente sucedió.
 Como me ocurre siempre con los Stones, por diversas cuestiones de trabajo, familiares, económicas, etc. estuve a punto de no poder ir a Hyde Park. Pero cuando estaba casi a punto de tirar la toalla, surgió mi angel de la guarda ciego – como el de Keith en Toronto- y tan solo dos semanas antes, conseguía poder ir a Hyde Park. Os voy a confesar una sensación que tuve ese dia, cuando llegué a casa de noche. Tras un día lleno de nervios, tensión, gestiones a contrarreloj, cuando finalmente todo quedó organizado para poder ir al concierto, como de costumbre, ya tranquilo, en mi estudio, para relajarme, me serví un bourbon, puse Exile On Main Street, encendí una pipa de hierba y me estiré en la butaca, mientras sonaba de fondo “Torn And Frayed”. Tengo en ese estudio un poster de Keith Richards de 1975, en el que mira a la cámara con un gesto muy típico suyo, entre socarrón y amenazante, sujetando un cigarrillo entre sus labios, que muchas veces pienso que me mira él, más que mirarlo yo. Esa noche, os aseguro que tuve esa sensación, como si Keith me estuviera diciendo… “pequeño capullo… con todo lo pesado que eres con los Stones ¿es que no vas a venir a vernos en nuestro concierto de 50 aniversario? Venga, espabila, que voy y te doy…”

 Viernes, 12 julio, 16,55 de la tarde. Aterrizo en Heathrow y lo primero que siento es una sensación realmente reconfortante. Ya en el mismo vagón de metro que me lleva desde el aeropuerto a Elephant & Castle, donde me alojo, siento como flota en el ambiente la esencia Stones que va inundar la capital británica todo el fin de semana. Llevo una camiseta de la gira de A Bigger Bang y me cruzo con mucha gente con camisetas de los Stones… de inmediato, se establece un clima de cordialidad, de complicidad. Pulgares hacia arriba, el típico Will you go tomorrow to the show? Y el inevitable  My god, sure man! Incluso alguno me pregunta por mi anillo de calavera, réplica del que usaba Keith en los 80. La ciudad huele a Stones, se nota que los Stones estan allí. Es un Londres distinto. Es la misma sensación que sentí cuando les vi por primera vez en Wembley en julio de 1995, en la gira del Voodoo Lounge. Todo impregna música, actitud, sentimiento Stone. 

 Esa misma noche, coincido con un alma gemela, con un stoniano genuino que aunque no he coincidido muchas veces en persona con él, es para mi ya como un hermano: Jordi Güell, uno de los coleccionistas más afamados de los Stones en Catalunya y en todo el mundo, y destacado colaborador de mi libro Los Rolling Stones en España. Quedamos para cenar en el Sticky Fingers Café, y allí conozco a Conchi, su encantadora mujer, y a muchos nuevos amigos, como yo, “enfermos” de los Stones, procedentes de México, Argentina, una simpatiquísima austriaca, Susan, afincada en Paraguay… todos recordamos, en un ambiente cordial, amistoso, entrañable, nuestras anécdotas con los
Stones, los conciertos que hemos visto, nuestras vivencias…momentos que ya quedan para siempre en mi memoria, más aún cuando veo que en una de las paredes del local hay enmarcado un gran cartel del historico Tour Of Europe’76. Como podeis ver, no me resisto a fotografiarme junto a la imagen  que inundó Barcelona en junio de 1976, la única vez que por razones obvias, no ha visto a los Stones en España (o mejor dicho, en Catalunya).

 Sábado, 13 julio, 6.00 de la mañana: a la primera señal acústica que emite el despertador mi iphone, salto de la cama y tras una ducha vertiginosa, emprendo camino a Hyde Park. Llego a las inmediaciones del concierto alrededor de las 6.45, y ya me preparo para estar en la primera línea de ataque para coger la primera fila. Durante esas 6 horas hasta que se abre la puerta general de acceso, como siempre, hago nuevos amigos, conozco gente que ha venido a Londres desde Alemania, desde Francia, Italia, mucha gente también desde España, muchos latinoamericanos… Y por fin, se abren las puertas: carrera vertiginosa, y tras correr como locos, alcanzo la primera fila. Objetivo cumplido.

 Llama la atención un hecho que me había pasado inadvertido, y que en cierto modo, explica la singularidad de estos conciertos de Hyde Park. En realidad, no son conciertos del grupo propiamente dichos. Entiéndase bien: al igual que en el caso del Festival de Glastonbury, los Stones tocan dentro de un programa de conciertos, en este caso el que se organiza cada verano la promotora British Summer Time en Hyde Park, rememorando los míticos festivales de finales de los 60 que se celebraban en este emplazamiento con grupos como Pink Floyd, Traffic, Cream, etc. y por tanto, el stage no es ni mucho menos al que estamos acostumbrados. A pesar de que en estos conciertos las pantallas led nos acercan a los Stones con una precisión y una alta definición realmente impresionante, lo cual estoy seguro que agradecen muchos de los que no se pueden acercar a las primeras filas, la producción de stage, el personalidad de seguridad, me da la impresión que no es la del equipo habitual que acompaña a los Stones en las últimas giras, sino que es la de British Summer Time. Me sorprende incluso no ver, como es habitual, en el foso de fotógrafos, a Jane Rose, el alter-ego de Keith. Es como cuando en 1969, Blackhill Enterprises contrató a los Stones en cierto modo bajo unas condiciones previas, amoldándose los Stones a la forma en la que esta empresa organizaba los conciertos.
 Llama incluso la atención, que en el mismo recinto donde se celebra el concierto, hay todo un parque de atracciones con montaña rusa, helter skelter, carruseles, norias… bien ¿por qué no? Es verano, de hecho estos dias de julio están siendo los más calurosos que se recuerdan en Gran Bretaña en más de 20 años, y Hyde Park no deja de ser un parque público. Tiendo inclusive a pensar que tambien fue así en 1969  -esto debería corroborármelo Julio Muñoz El Chino de Festimad, unico español que conozco que estuvo viendo a los Rolling Stones en Hyde Park en 1969, exiliado en Londres huyendo de la represión franquista-
 Ya situados estratégicamente, empieza la tradicional larga espera. Londres, que es una ciudad cuyo verano suele ser corto, húmedo y lluvioso –como el de mi Asturies - vive hoy, 13 de julio, records históricos de altas temperaturas. El sol luce en Hyde Park como si estuviéramos en la costa del sol española, y la temperatura llega a alcanzar alrededor de las 6 de la tarde los 39 grados. De hecho, en esas largas horas de espera, en más de una ocasión rememoro mi inolvidable 7 de julio de 1982, en aquella tórrida tarde-noche de Madrid en el Vicente Calderón, mi primera noche con los Stones, donde el calor sofocante llegaba a extremos insoportables. En Hyde Park, la organización, eficiente, profesional, y dedicada a buscar la comodidad de quien ha pagado una entrada –bastante cara- se afana en repartir constantemente vasos de agua entre la gente de las primeras filas, e incluso hasta reparte protectores solares para evitar las presumibles quemaduras. Y todo ello con un tono amable, amistoso, correcto, evidentemente muy british… ¿cuándo se conseguirá en España que los servicios de seguridad de un concierto, en lugar de ser en más de un caso una panda de macarras mlaencarados y provocadores, o ex terroristas albano-kosovares sean gente interesada en no crear tensión, en colaborar, en entender…? En eso, Inglaterra nos lleva miles de kilómetros y de años de ventaja.  
 Recordando una vez más ese inclemente sol, y ese calor asfixiante, imagino… ¿y si de pronto cayera una tormenta de verano como la del 82 en Madrid, y aparecieran los Stones dentro de una nueva danza de lluvia mágica ..? pero, esta vez Dios no esta dispuesto a dar a Keith las luces de aquella histórica velada en el estadio del Atlético de Madrid.
 Lenta pero inexorablemente, el reloj se acerca a las 20,25, hora en la que comienza el concierto. Curiosamente, suenan por la megafonía “Purple Haze” de Jimi Hendrix y “Cocaine” de Eric Clapton… ¿elección de Keith?
 Como siempre, en medio de los nervios, la tensión, la ansiedad, llegan las 20.25 pasadas, las pantallas Led se apagan y cuando se vuelven a encender, aún con luz natural, aparece la inmensa nueva lengua-logo de los Stones del 50 Aniversario… ¡YA!
 ¡Es, por fin, el momento esperado! Igual que en junio de 2007 en Barcelona, en el momento en el que aparece la gigantesca lengua en las pantallas Led y acto seguido, las imágenes del concierto de Hyde Park de 1969 con el “Let´s Spend The Night Together” original como fondo musical, todo Hyde Park estalla… y el estallido se convierte en ORGASMO total, bestial, incontrolable, en el momento en el que Keith pega el primer guitarrazo de “Start Me Up” y Mick Jagger se lanza sobre el borde del escenario bramando “Wont´you start me up… I’ll never stop, never stop, never stop!”
¡Waaaauuuuh! ¡SEIS JODIDOS AÑOS ESPERANDO! ¡Por fin… estoy volviendo a ver a los Rolling Stones en vivo, a Mick, a Keith, a Ronnie, a Charlie, a Lisa, a Bernard, a Darryl, a Chuck, a Bobby Keys…! Casi no lo puedo creer… ¡Otra vez, estoy en el cielo! Tras rumores, más rumores, desmentidos, conformaciones, no confirmaciones, al fín, por fín, todavía con los últimos rayos de sol cayendo sobre Hyde Park, los Rolling Stones salen a escena para regalarnos un concierto que será inolvidable por muchos motivos.
 Antes de entrar a analizar como sonó cada canción y como estuvieron los Stones en cada tema, destacar algunas cosas que me parecen fundamentales: La primera, que el concierto fue SENSACIONAL. Superó con mucho las expectativas que razonablemente cualquiera podría esperar. Vimos a unos Stones inmensos, disfrutando de la actuación, en un estado de forma física espectacular todos ellos, tocando con ganas y quizá, sabiendo lo crítica que suele ser la prensa inglesa con ellos, con un extra aún mayor de motivación. El sonido, impecable –aunque quizá un pelín bajo en alguna fase del concierto- y el espectáculo, más sobrio que en anteriores giras, pero quizá por ello si cabe, más genuino, más puramente Stone.
 Toda la banda, repito, esta perfecta. Charlie, como siempre, es un reloj: preciso y elegante, contundente y suave, marcando el ritmo como un auténtico director de orquesta. Darryl Jones,  haciendo un derroche de facultades extraordinario, y esta vez, me dio la impresión de verle mucho más suelto que en otras ocasiones, participando más del show. Chuck Leavell, igualmente estupendo, Lisa Fischer y Bernard Fowler una vez más magníficos y en la sección de viento, Tim Ries y Bobby Keys espectaculares…¡que ovación se llevó Bobby Keys cuando Mick le presentó en la parte intermedia del show!
 Ronnie y Keith, así como Mick Taylor en las dos canciones que tocó con ellos, buenísimos, tocando con feeling, con sentimiento, con garra… Keith, que a veces tarda en entrar en la actuación, esta vez a la mitad del “Start Me Up”, ya se dirigió a tirar puas a las primeras filas, y al ver el estallido de brazos al aire y de ovaciones que llenaban el aire según se acercaba al borde del escenario, no pudo evitar que se dibujase una enorme y sincera sonrisa en su ajado rostro, curtido por tantos años de duras experiencias.
 Pero esta vez, si hay que destacar a un Stone en especial por la energía inagotable que derrochó a lo largo de todo el concierto, como vivió la actuación, el liderazgo que demostró, y como además lo hizo con la chulería, las tablas y el carisma que le ha caracterizado siempre, ese Stone en Hyde Park fue Mick Jagger. Líder absoluto del grupo en directo, no solo no ha perdido ni un ápice de voz, sino que sigue estando físicamente fibroso, elástico, atlético, y manejó el concierto con un dominio de la situación y de la escena que no puedo por menos de asombrarme. No sé si esta ha sido la mejor actuación de los Stones que he visto, -Madrid’82 o Gijón’95 son difíciles de igualar- pero desde luego, lo que si puedo afirmar categóricamente es que esta ha sido LA MEJOR actuación que he visto nunca de Mick Jagger al frente de los Stones. Y sabéis que he visto unas cuantas… 
Vamos ahora canción por canción:

Start Me Up
El arranque trepidante y demoledor de la fiesta. Un “Start Me Up” duro, fuerte, haciendonos imaginar que lo que se nos viene encima va a ser tremendo, como así fue. Buenísima


It’s Only Rock ‘N’ Roll (But I Like It)
El primer latigazo de adrenalina sigue ahí, el entusiasmo por parte de grupo y público es desbordante y ello se refleja en un “It´s Only Rock’n’Roll” en el que mientras en los Led aparecen imágenes de Chuck Berry, Muddy Waters o Bob Dylan, los Stones atacan esta versión con la misma fuerza que “Start Me Up”, y Mick la canta con tal energía y le echa tal fuerza que más que animar a la gente, les mira y les grita casi como echandoles la bronca, como diciendo “¡Vamos, coño! ¡Que esto es rock´n´roll!”

Tumbling Dice
Es recibida con una ovación impresionante. Por lo que sea, es una canción que gusta mucho al público ingles –o internacional, pues en Hyde Park habíamos españoles, catalanes, argentinos, vascos, franceses, alemanes, de todas partes del mundo- y el entusiasmo con el se recibe me da la impresión que sorprende a los propios Stones. Keith la disfruta, la goza, se le nota muy inspirado en  esta canción y a mi, que es una las piezas maestras de mi álbum favorito, la disfruto nota a nota. Emocionante el piano de Chuck Leavell en este tema. 

Emotional Rescue
¡Jagger la cantó en falsete! Tal y como la grabó en el verano de 1979 en París, “Emotional Rescue”, una canción que nunca antes de esta gira habían tocado en directo, suena genial. La aceleración de los tres rocks del principio remite un poco para hacer un medio tiempo en el que además de un Jagger excelso como cantante, el bajo de Darryl Jones cobra el protagonismo total en esta interpretación, a la que le dan un groove sensacional.

Street Fighting Man
Esta fue la canción votada por los seguidores de los Stones a través de la App para Iphone y tablets… yo voté por “Rocks Off”, y crucé los dedos hasta el final para ver si al final la tocaban, pero em cualquier caso, “Street Fighting Man” suena, rabiosa, dura… incluso diría que Mick la canta un tono por encima. Y Keith ataca el riff con una dureza propia de un grupo de Heavy Metal. Otro momento inolvidable de la noche. 

Ruby Tuesday
Momento romántico y en el que bajan el pié del acelerador… ya se esta haciendo de noche, y supongo que muchas parejas se besarían y se abrazarían en ese momento, en el que el color del cielo al anochecer se funde con las luces del escenario. Cerca de mi, veo a otra muchacha que esta en la primera fila llorar de emoción, y como en otros momentos del show, como ahora, cuando lo recuerdo, se me hace un nudo en la garganta. Deliciosa, cálida y maravillosa la guitarra de Keith en  este “Ruby Tuesday”.

Doom and Gloom
Un tema que espero sinceramente que dentro de unos años, esté en la categoría de clásicos de los Stones. Desde la primera vez que lo escuché, me dije: este es para tocar en directo, como lo fuera en  su día “Don´t Stop”. Y es unas de las interpretaciones estelares de Mick Jagger, se recorre todas las pasarelas, se lo baila… ¿quién será capaz de decirle que no a esa pregunta del estribillo de “Baby Won´t You Dance With Me?”

Paint It Black
Aquí baja un poco el ritmo del concierto. Me da la impresión de que la tocan algo más despacio de lo normal, y si Mick en “Street Fighting Man” Mick subió hasta el tope, aquí aseguraría que bajó por lo menos un tono. Muy buena, pero si lo comparo con el “Paint It Black” de Santiago de Compostela en el 99, sale ganando aquel.

Honky Tonk Women
En este tema me fijo especialmente en Charlie. Todavía flipo cuando le veo tocar y parece que se esta riendo por lo bajo. ¡Como marca el tiempo, como lleva el ritmo, que fiera…! Este “Honky…” también lo hacen un poco más lento, un poco al estilo del Love You Live y las 65.000 palmas en el aire chocando le dan una dimensión única. Gimme the honky tonk blues…

You Got the Silver
Llega el momento de Keith, y con esta canción, la anécdota de la noche. Hacia la mitad de la canción, Ronnie se equivoca y hace equivocarse también a Keith… éste sonríe, pero la mirada que le lanza a Woody es de las que hacen que desees que te trague la tierra en ese momento. En la siguiente estrofa, Keith canta irónicamente, mirando a Ronnie: “You Got The Silver, You Got The Tone” es decir, “Ronnie, joder, ¡dame bien el tono!” . Son Ronnie y Keith, ¿Qué os voy a decir? Se adoran, pero se tiran los trastos a la cabeza en cada concierto. Hyde Park no fue una excepción.

Happy
Feliz. Felicidad. Esa es la única sensación que puedo expresar cuando noté la satisfacción, la felicidad, el placer que el propio Keith nos tranmsmitía cuando tocó este “Happy” –en el que por cierto, ¡se equivocó otra vez!- en el que apenas podía disimular la emoción que le recorría. En momentos como este es cuando te das cuenta que cuando Keith Richards afirma que necesita el escenario por que no puede vivir sin tocar en directo, dice la verdad. Su sonrisa, el brillo de sus ojos, y el saludo final chocando sus puños en sus cojones, sus pecho y su cabeza, otro momento impagable. Keith, viejo pirata, rockero indomable, hermano, maestro… eres único. Eres el puto amo.

Miss You
Personalmente llevo años deseando que se carguen “Miss You” del repertorio, pero parece que no hay manera. Nueva exhibición atlética de Mick en una versión quizá demasiado larga y que no será para mi de los mejores momentos del show.

Midnight Rambler
Como me ocurre siempre que los Stones atacan este tema, que lo confieso sin reservas, es mi favorito de toda su trayectoria, no lo puedo evitar, me vuelvo loco. Y encima, hacen mi “Midnight Rambler” con el gran Mick Taylor como invitado de honor en el mismo escenario en el que debutase como un Stone en 1969. Sencillamente bestial. Hyde Park estalla, Mick la canta con una fuerza espectacular y entre los tres guitarristas, Ronnie, Keith y Mick Taylor, fluye verdadera magia. Los tres se compenetran a la perfección, y el solo que hace Mick Taylor en la parte intermedia es inenarrable. El estilo, la clase, la maestría que tiene Mick Taylor tocando blues resurge en una canción que lo reivindica como un maestro de la guitarra al que los Stones siempre deberán mucha de su grandeza. Y en el crescendo final, los tres guitarras a toda velocidad y a toda potencia, con todo el grupo en un orgasmo de rock trepidante y Mick, que como en todo el concierto se deja la piel en escena, esta vez de nuevo se deja la garganta como en “Street Fighting Man”. No salgo de mi asombro. Con 69 años, está mejor todavía que en la gira de ‘A Bigger Bang’. 

Gimme Shelter
Este es el momento de Lisa Fischer. Exhuberante, lasciva, como una Tina Turner heavy, su prodigiosa voz nos pone la piel de punta. Aquí Mick se reserva algo más, y Ronnie es quien lleva el peso de la canción. Pero es que la siguiente es…

Jumpin’ Jack Flash
¡Wuau! Keith golpea su guitarra con el riff de “Jumpin ‘ Jack Flash” y vuelve a producirse una de las ovaciones más estruendosas de la noche. Si en “Gimmie Shelter” habían bajado un poco el pie del acelerador, ahora contraatacan con una fuerza tremenda. Keith recorre las pasarelas, nos tira púas, Ronnie hace lo propio, la fiesta es total… ¡Dios, que esto no acabe nunca!

Sympathy for the Devil
Y la fiesta sigue con el “Sympathy For The Devil” más sensacional que les recuerdo desde Barcelona’98, otro de los conciertos que con más fuerza se han quedado grabados en mi memoria. Charlie marca el ritmo con una maestría inigualable, Mick, envuelto cual cuervo en un plumaje negro vuelve a envolvernos a todos en un hechizo irresistible y cuando se acerca a Chuck Leavell y a Charlie para indicarles que den una última vuelta y terminen, el griterío es ensordecedor.

Brown Sugar
Como si hubiesen guardado gasolina de reserva para el final, otra vez todos, Charlie, Keith, Ronnie, Mick, Bobby Keys, se lanzan frenéticos a un estallido de puro rock stoniano que suena a Rolling Stones cien por cien, y en el que me da la impresión de que la tocan a más velocidad, más acelerada. Tras un final apoteósico, se retiran del escenario, pero pronto van a volver…


You Can’t Always Get What You Want
Un coro completo hace la intro de esta histórica canción, que cuando suena de nuevo vuelve a evocar recuerdos, sensaciones, sentimientos... Excepcional en esta interpretación el piano eléctrico de Chuck Leavell.

(I Can’t Get No) Satisfaction
Vuelve Mick Taylor al escenario, y ahora ya sí que llegamos al final con un fin de fiesta que como no podía ser de otra forma, es “Satisfaction”, envuelta en la lluvia de confetti, con toda la banda a tope, Mick saltando, corriendo y bailando como si acabara de empezar la actuación, Ronnie y Keith despidiéndose ya de las primeras filas, y al terminar, todos juntos en el escenario en el saludo final, en un primer momento con toda la troupe, después los cuatro solo con Mick Taylor –le reconocen los galones de la etapa 1969-1974- y al final,  Mick, Keith, Ronnie y Charlie. Monumental castillo de fuegos artificiales, abrazos entre todos ellos –especialmente caluroso el abrazo entre Keith y Charlie- y una inmensa lengua stoniana en los led que nos da las gracias por todos estos años de apoyo y que nos desea feliz regreso a casa.

 Cuando acaba un concierto de los Stones, para mi es como cuando acabas de hacer el amor, y además has tenido uno esos polvos salvajes, de gritar, de morder, de arañar, de saltar, de acabar bañado en sudor, vacío pero lleno, pleno de satisfacción, de felicidad… siempre lo digo, es un orgasmo que dura dos horas. Poco a poco vuelvo a la realidad. La noche en Londres es preciosa, y antes de coger el último metro a Elephant & Castle, aún daré un largo paseo por las calles londinenses para asimilar todo lo que he visto, para empapaprme, para impregnarme bien de todo el ambiente Stones que esa noche de sábado llena la City.
 No solo el concierto ha estado a la altura de la profesionalidad que los Rolling Stones tienen que dar cada vez que se suben a un escenario. Una vez más, hemos tenido la inmensa suerte, la inmensa fortuna, el inmenso privilegio de vivir la historia del rock. Ver a los Stones, es ver a leyendas vivas, a músicos, artistas y espíritus que son la encarnación viva de una forma de arte y de cultura, de una filosofía de vida, de una manera de vivir que cambió el mundo, que marcó el destino de generaciones enteras en todo el mundo y que en mi caso, ha marcado, para bien o para mal, mi vida profesional y personal.
 También os confieso una cosa. A pesar de que he disfrutado con locura de este concierto, he conocido gente que ya son nuevos amigos de la familia Stones –Jorge, el pelado argentino, Alfonso de Ecuador, Rainer, “el loco alemán” y muchos más- he echado mucho de menos a mi otra familia Stoniana. Os aseguro que me acordé todo el día de Germán Gómez, ese coleccionista de Barcelona “enfermo”, como yo con quien viví momentos inolvidables en la gira de A Bigger Bang, de la cuadrilla de Bilbo, con Imanol, Santi, por supuesto de mi primo –en realidad, primo carnal, pero hermano Stone-  Juan Caveda, como no de mi otro hermano Stone, Kiko, e  Isaac, Joel y toda la colla gironina del Bones Stones, de Félix, que estaba allí, en Hyde Park, aunque no le puede ver al final… -también de ti, esquiva y amada mujer de las nieves… - aunque os aseguro una cosa: después de ver este concierto, lo del 50 And Counting es verdad…los Stones no van a parar aquí. Y nos reencontraremos todos, como siempre, en la cola de un próximo concierto. Creedeme, al tiempo. Y a no tardar mucho.
 Los Stones, siempre los Stones…


martes, 22 de enero de 2013

LOS LUNES, POESIA: LUIS GARCIA MONTERO


Aquí me tenéis. Recién llegado de Barcelona, una ciudad que a medida que pasa el tiempo, conozco más y mejor a su gente, revivo experiencias y anhelos en sus calles y entre sus sábanas, y vuelvo a envolverme con el calor humano y la complicidad de esas amistades ya me atrevería a afirmar que etermas, bien sean veteranas o nuevas que habitan en esa fascinante ciudad, ejerce sobre mi un efecto balsámico que una vez más, ya otra vez inmerso en la locura de la capital, me lleva a evadirme a través de la poesía, como casi todos los lunes por la noche, ya en silencio, con luces bajas, mi whisky y sin ruido de tráfico, teléfonos o demás distorsiones.
 Hoy quiero compartir con vosotros los versos de un poeta al que admiro profundamente. Se llama Luis García Montero. Hijo de otra ciudad mágica y seductora, que guarda esencias de civilizaciones milenarias como es Granada, es un poeta a mi juicio de una extraordinaria sensibilidad, que sabe manejar las imágenes, las metáforas, las sensaciones con una versatilidad que no puedo dejar de envidiar sanamente. Poeta de los sentimientos y de la calle, comprometido,  -¿se puede ser poeta, sentir, vivir la esencia del ser humano sin dejar de luchar por su emancipación, por su desarrollo social, por su liberación en una revolución absoluta, de la vida, de la sociedad y de la conciencia...?- es de los que más releo en noches como esta.

Este poema que os invito a disfrutar me parece una de sus piezas más logradas. Quizá para cada uno de nosotros, existe ese yo y ese ella, o él, que existe en nuestra imaginación, nuestro recuerdo, nuestro deseo... pero quizá solo ahí, en ese libro imaginario que Luis abre para nosotros en este singular poema.
Paladeadlo...


Recuerda que tú existes tan sólo en este libro...

Recuerda que tú existes tan sólo en este libro,
agradece tu vida a mis fantasmas,
a la pasión que pongo en cada verso
por recordar el aire que respiras,
la ropa que te pones y me quitas,
los taxis en que viajas cada noche,
sirena y corazón de los taxistas,
las copas que compartes por los bares
con las gentes que viven en sus barras.
Recuerda que yo espero al otro lado
de los tranvías cuando llegas tarde,
que, centinela incómodo, el teléfono
se convierte en un huésped sin noticias,
que hay un rumor vacío de ascensores
querellándose solos, convocando
mientras suben o bajan tu nostalgia.
Recuerda que mi reino son las dudas
de esta ciudad con prisa solamente,
y que la libertad, cisne terrible,
no es el ave nocturna de los sueños,
sí la complicidad, su mantenerse
herida por el sable que nos hace
sabemos personajes literarios,
mentiras de verdad, verdades de mentira.

Recuerda que yo existo porque existe este libro,
que puedo suicidarnos con romper una página

lunes, 24 de diciembre de 2012

ULTIMAS SEMANAS DEL AÑO EN ROCK STAR


Cierres de revista, reuniones con la imprenta, acabar libros, mil y una movidas… cuando te juntas con dos meses de la intensidad que han sido, -también en lo personal- noviembre y diciembre de no parar un solo día, se te pasan sin subir a ivoox montones de programas. Pero aprovechando este fin de semana, previo a las fiestas de nochebuena y navidad, me he puesto al día. En esta entrada del blog, además de adjuntaros los enlaces para escuchar o descargar los programas, os cuento un poco como ha sido este tramo final de 2012, y este año en general en nuestro programa de radio.
 En Rock Star siempre me hago eco de mucha de la música en directo que se edita, bien sea en foma de DVD o de disco en directo convencional. En este último para de meses hemos puesto con frecuencia los nuevos discos en vivo de MACHINE HEAD -¡bombazo!- la segunda parte del The World Is Ours de MOTORHEAD, lo nuevo en vivo de GAMMA RAY, STRATOVARIUS, el conciertazo de RUSH en Cleveland como previo a la gira de festivales de verano que los canadienses harán en 2013, así como el En Vivo! grabado en Chile de IRON MAIDEN, otros que vuelven a la carretera en la primavera-verano de este último año.
 Muchas y muy buenas novedades relacionadas con el mundo del rock clásico hemos tenido en esta recta final de 2012, y que podéis escuchar en nuestros programas; KISS con su Monster, ZZ TOP con La Futura, AEROSMITH con su Music From Another Dimension, y por supuesto, los ROLLING STONES, que nos han vuelto a cautivar a todos con esas nuevas canciones incluídas en su recopilatorio Grrr!, dos temazos como “Doom And Gloom” y “One More Shot”. En cuanto a bandas más nuevas, en estos últimos programas hemos tenido las primicias de los nuevos discos de HELLOWEEN, el esperadísimo nuevo trabajo de BULLET FOR MY VALENTINE, GIANT X o ROTTING CHRIST, y en el apartado nacional, han sido protagonistas los nuevos trabajos de MÄGO DE OZ, MEDINA AZAHARA, INORDEM, KAIN, CICLON, ZENOBIA, el intento –fallido, muy fallido- de los Hermanos de Castro de hacer una versión heavy del Tommy de los Who o FULL RESISTANCE, a quienes puede acompañar en directo en su presentación en su ciudad natal, Castellón a finales del pasado mes de octubre.
 Por lo demás, 2012 ha sido un año lleno de música, de noticias, de conciertos, de grandes eventos en Rock Star y en www.mariskalrock.com. Quiero destacar muy especialmente los tres grandes maratones que dedicamos, el primero de ellos, al cincuentenario de los Stones, uno de los hitos radiofónicos de lo que más orgulloso me siento de haber protagonizado, y que significó la primera noticia seria, solvente, creíble, acerca de ese regreso que por fín se hizo realidad en estos últimos meses. Igualmente emocionante fue celebrar los 50 años de los Beatles, con muchísimos amigos, invitados y músicos que quisieron  unirse a esa celebración, y por supuesto, nuestro maratón Led Zeppelin, que significó otro hitos sin precedentes en la radiodifusión española online, y del que nos consta que les llegaron noticias a los propios componentes de la banda.
 También hay que decir que 2012 ha sido un año duro, muy duro…  mantener la estructura de una emisora como mariskalrock.com, nuestra revista La Heavy, ahora como cooperativa editorial, en medio de una crisis económica que no ha hecho sino ir a peor, cuesta un esfuerzo y un sacrificio que quizá solo sabemos los que nos estamos enfrentando a él día a día. Pero eso si, la ilusión por continuar con esta aventura, nuestra convicción de que a pesar de todo, estamos manteniendo viva una música, una filosofía, una forma de vida que es lo que da sentido a nuestra vocación periodística, y que sabemos que llega al corazón de mucha gente, nos sigue alimentando, sigue siendo la munición con la que desde el micro seguimos y seguiremos disparando, y ahora, ante el 2013, sin hacernos ninguna ilusión de que esto mejorará, -mientras sigamos viviendo en la jungla capitalista, la unica alternativa es una revolución total- de lo que si estamos seguros, y más en concreto, yo estoy seguro, es que mientras podamos aguantar en la trinchera, mis ganas de abrir el micro y compartir con todos vosotros la mejor música que vaya surgiendo semana a semana, serán cada vez mayores.
 Aquí os dejo los links de los últimos programas.
4 de diciembre, 1ªhora
4 de diciembre, 2ªhora
11 de diciembre, 1ªhora
11 de diciembre, 2ª hora
13 de dicienmbre, 1ªhora
13 de diciembre, 2ªhora
18 de diciembre, 1ªhora
18 de diciembre, 2ªhora
20 de diciembre, 1ºhora
20 de diciembre, 2ªhora

Felices fiestas y feliz 2013 a todos y a todas… Salud, rock y revolución.  

viernes, 7 de diciembre de 2012

LOS STONES, SIEMPRE LOS STONES...

¿he titulado ya alguna vez alguna entrada en el blog así, verdad? bueno, en ese caso, perdonad por la reiteración. Aunque esta vez no voy a comentar noticias, discos, documentales, o lo más o menos habitual en La Comuna cuando escribo sobre los Stones.
 Hoy me gustaría contestar, de una forma más o menos abierta, más o menos pública, una pregunta sobre los Stones que me han hecho muchas veces. Fue hace muy poco, concretamente anoche en un nuevo disco-bar de Vallecas que fuí a conocer, y en el que en un momento determinado, mientras acababa de beber mi copa, se me acercó un chico bastante joven enfundado en una camiseta de Edguy, que me hizo la clásica pregunta, ya que me conocía de mi trabajo como periodista en el mundo del rock duro y del heavy metal. "¡Hostia, Mariano, ¿que pasa, tronco? te escucho en Rock Star, leo tus artículos, tengo alguno de tus libros... y oye, una curiosidad que siempre he tenido ¿Porqué te gustan tanto los Rolling Stones?" 

 Me reí y le dije: "¡has hecho la pregunta del millón!" los dos nos carcajeamos, chocamos nuestros vasos y le dije, "tronco, necesitaría una vida para explicártelo. Permíteme solo un consejo: escucha una canción como "It´s Only Rock´n´Roll" un día que estés de mal rollo, con problemas, con ganas de matar a alguien y si después te sientes mejor y lo que te apetece es echar un trago de bourbon, whisky, ron, o lo que te apetezca beber, reírte del mundo y echar un buen polvo, te diré...¡bienvenido al mundo de los Stones! y entonces no solo me entenderás, sino que ya estarás enganchado a los Stones, y no tendré que explicarte nada." 

 En estos días, con las nuevas canciones, el documental 'Crossfire Hurricane', las noticias, los rumores, todo lo que gira en torno a los Stones, ya me siento excitado, inquieto, expectante ante lo que estoy seguro que van a ser los nuevos conciertos de la banda en 2013. Sobre todo, después de haber visto los videos de los conciertos de Londres, y ver que los Stones, nuestros Stones, mis Stones, siguen en forma. Cinco años después, no solo han sido capaces de hacer dos TEMAZOS que superan con mucho  la media de calidad de sus últimas producciones en estudio -a pesar , ojo, de que 'A Bigger Bang' me parece un discazo a la altura de sus mejores clásicos- sino que aparecen en directo, cumplen su palabra, y... ¡JODER! '¡Siguen siendo los Stones, siguen sonando como nunca y aún con las inevitables limitaciones que la edad impone, ahí les tenéis! no me digáis que lo de Mick no es un auténtico pacto con el diablo; baila, salta, canta, se mueve como si tuviera 25 años, Charlie Watts toca como una máquina, Ronnie sigue flipándolo y quizá, como en el 2007, al que se ve algo más ajado, más cansado  es a Keith, pero.. ¡que importa! yo he visto centenares de videos de conciertos de los Stones en los 70, cuando Keith era heroinómano y apenas era un cadáver viviente, y aún así -por ejemplo en Berlín'70, en Leeds'71, Seattle '72 o Bruselas'73- ha atacado los riffs de temazos como "All Down The Line", "Gimmie Shelter", "Dead Flowers"o "Midnight Rambler" con la energía, maestría, rollo rockero y personalidad que solo él tiene en el mundo del rock. Y en  Londres en estos días, así ha sido. Keith, el corazón, el alma, el aliento, los cojones de los Stones, esta ahí, y gracias a él los Stones están ahí. Y eso me basta. Y a los Stones también.

 Ser stoniano de corazón, sentir, vivir, respirar Stones, es algo muy difícil de explicar, de hecho creo que es algo que no se puede entender, solo puede vivirse, sentirse... sé perfectamente que en el mundo del rock existen músicos, al menos desde el punto de vista técnico, mucho mejores que ellos: jamás negaré que guitarristas como Jeff Beck, Eric Clapton, Joe Satriani, Joe Bonamassa o Steve Vai,  a los cuales admiro  y de los que me declaro seguidor, tienen una calidad técnica muy superior a la de Ronnie o Keith, pero...  y no lo digo como crítica hacia ellos, solo constato una realidad, nunca serían capaces de atacar riffs de rock´n´roll puro, de la mejor escuela Chuck Berry, o de tocar un blues de Robert Johnson como Keith y Ronnie pueden hacerlo. No porque sean mejores, simplemente porque como miembros de los Stones, como creadores de una magia musical tan especialísima, NADIE lo hace como ellos.

 Para todo Stoniano, los Stones son nuestra piel, nuestra historia, nuestros recuerdos más fabulosos y maravillosos y también los más tristes y amargos, porque en esos momentos, también están los Stones con nosotros. No me gusta el tópico de la "banda sonora de nuestra vida", pero lo cierto es que si se hiciera la película de la vida de cada Stoniano, esos putos viejos forajidos ingleses, socarrones, cínicos, millonarios, adorablemente sinceros y maravillosamente rockeros aún dentro de su británica impostación, serían siempre los protagonistas. Bien fuera en Barcelona'76, en Madris'82 -de los que estuvísteis alli,,, ¿alguno olvidaréis aquel "Angie"...?- en Xixon'95, en Málaga, Barcelona, Vigo, Santiago, Benidorm, Zaragoza, El Ejido, Bilbo, Donostia...

 Los Stones son la esencia del rock, son el rock mismo tal y como fue concebido, fueron, son el motor que todo lo impulsó para que hoy millones de chavales agarren una guitarra, una batería, un bajo o un micrófono para gritar, protestar, cantar, ser ellos mismos, en definitiva, ser rockeros. Quizá muchos de ellos nunca lo sepan, ni siquiera se lo imaginen, pero algún día sabrán que todo, todo, se lo deben a los Stones.

 Una vez escribí en uno de mis libros que los Stones eran entre otras muchas cosas, la sensación de olor a sexo, a semen, a sudor, en sábanas mojadas de pasión, con aroma a marihuana, sabor a bourbon y su música de fondo en la noche. Sigue siendo así. Y seguirá siendo asi. Para quien suscribe estas líneas, canciones como "Happy"y "Waiting On A Friend" seguirán siendo los maravillosos rizos morenos y la colonia de mi particular princesa del Parque de las Avenidas, "Tumbling Dice" seguirá siendo aquella rubia lánguida que estudiaba derecho penal en el tren de Leganés a Atocha, "You Got Me Rocking" mi  inolvidable pasión portuguesa de madrugadas alcohólicas en el underground madrileño, y evidentemente, "I Am Waiting", "Miss Amanda Jones" o "Love Is Strong", mi única y especial presidenta de la República Popular y Rockera del Barri de Grácia...

(Chicas, si estais leyendo esto, no os quejaréis, no os estoy dejando mal, ¿eh?)

 Todo eso son los Stones para quien los conoce y los vive.

 Quizá no tengas la oportunidad de verlos en esta gira. Quizá te hayas perdido muchas de las maravillosas vivencias, sensaciones y experiencias que se pueden vivir en una gira o simplemente en un concierto de los Stones. Pero si sientes que de alguna manera, tu vida no se amolda a lo convencional, que vale, te gusta el rock o el heavy, pero quieres dentro de eso sentir algo más, que sientes que el rock es algo más que música que te gusta, sino que es algo que te hace estremecerte por dentro, sentir que eres distinto... atrévete a adentrarte en el mundo de los Stones.

 Y me agradecerás el que una vez dentro, ya ni puedas ni quieras salir. It´s Only Rock´n´Roll, But I like It...

martes, 27 de noviembre de 2012

LOS LUNES, POESIA: RAFAEL ALBERTI



Gaditano universal, enamorado del mar, poeta de lo excelso y de lo cotidiano, de los Angeles y de los demonios, poeta de la calle, revolucionario, antifascista combatiente, divinamente humano, cantor de las pasones… es Rafael Alberti, uno de mis poetas favoritos. Siempre recordaré aquella tarde-noche de febrero de 1989 en que acudí a un acto-homenaje por el aniversario de la muerte de Antonio Machado en el Círculo de Lectores, y le pude saludar en persona junto a Benjamín Prado, otro dylaniano y fantasioso constructor de versos…
 Os dejo algunos de sus poemas más inspirados para mi, que siempre me gusta volver a leer y que espero os estremezcan como a mi me estremecen

EL ALBA DENOMINADORA

    A embestidas suaves y rosas, la madrugada te iba poniendo nombres:
Sueño equivocado, Ángel sin salida, Mentira de lluvia en bosque.
    Al lindero de mi alma, que recuerda los ríos,
indecisa, dudó, inmóvil:
¿Vertida estrella, Confusa luz en llanto, Cristal sin voces?
    No.
Error de nieve en agua, tu nombre.

LOS ÁNGELES MUERTOS

   Buscad, buscadlos:
en el insomnio de las cañerías olvidadas,
en los cauces interrumpidos por el silencio de las basuras.
No lejos de los charcos incapaces de guardar una nube,
unos ojos perdidos,
una sortija rota
o una estrella pisoteada.
   Porque yo los he visto:
en esos escombros momentáneos que aparecen en las neblinas.
Porque yo los he tocado:
en el destierro de un ladrillo difunto,
venido a la nada desde una torre o un carro.
Nunca más allá de las chimeneas que se derrumban,
ni de esas hojas tenaces que se estampan en los zapatos.
   En todo esto.
Más en esas astillas vagabundas que se consumen sin fuego,
en esas ausencias hundidas que sufren los muebles desvencijados,
no a mucha distancia de los nombres y signos que se enfrían en las paredes.
   Buscad, buscadlos:
debajo de la gota de cera que sepulta la palabra de un libro
o la firma de uno de esos rincones de cartas
que trae rodando el polvo.
Cerca del casco perdido de una botella,
de una suela extraviada en la nieve,
de una navaja de afeitar abandonada al borde de un precipicio.