Hace solo 24 horas que he regresado de Dessel, la localidad belga donde se celebra el Graspop... y joder ¡ya estoy deseando volver!
Igual que hace unos días en Suecia, la experiencia de vivir un festival es magnífica. Dormir en una tienda de campaña es incómodo, hay que esperar muchísimo tiempo para poderse duchar, comprar en el carrefour del camping, el calor y el sol te abrasa, y si llueve es peor todavia, pero... aún con todo y con eso, vivir el rock de verdad, desde dentro, junto a 115.000 compañeros de Bélgica, Francia, Alemania, Holanda, Inglaterra, mucha gente de España también, es siempre algo que te reconcilia con el verdadero espíritu del rock, que te hace volver a vivir esa pasión, ese sentimiento sin el que no podemos vivir, que es la música, el rock, el heavy metal.
Tres jornadas que
Graspop es un ejemplo de organización y coordinación, excelente trato a la prensa, exquisita corrección con el público, y siempre formidables grupos en el cartel. Este año, Aerosmith hicieron un show si cabe mejor que el ya de por sí magnífico concierto de Sweden Rock, incluyendo esta vez el "Mama Kin" (¡uuuuuuaaaauuuhh!) y esos clásicos imprescindibles como "Dream On", "Walk This Way" y "Toys In The Attic".
Emocionante el "Paradise City" de Slash - infinitamente más genuino, rockero y emotivo que el de Axl Rose y sus múisicos alquilados en Suecia- y su banda, buenísimo el conciertazo de Motorhead, como no podía ser de otra

En fin, un año más de disfrutar de un gran evento, de un festival con mayúsculas, de compartir experiencias con nuevos amigos y colegas de toda Europa, y de trabajar duro, si, pero también de pasarlo muy bien y de vivir el periodismo musical en toda su intensidad. Como os digo, pronto tendréis la crónica en Kerrang! y Heavy Rock y en mis programas de radio.
Y dentro de muy poco... ¡Al Bang Your Head!
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