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domingo, 15 de junio de 2014

ESPERANDO A LOS ROLLING STONES: DIARIO STONE ON FIRE (4)


VIERNES 6 DE JUNIO
Día normal de trabajo en la oficina de La Heavy y en la radio. Estamos ya inmersos en número especial de verano de la revista y los teclados de los ordenadores echan humo, pero bueno, ya es viernes y una vez que termine de conducir como técnico de sonido el programa de mi amigo Oscar Lujuria, el ya mítico “Rockzinante”, acabo de montar la rueda de programación y nos vamos.
 Me acero a última hora de la tarde al centro comercial Moda Shopping de la C/General Perón para ver una exposición de fotografías de los Stones a la que han titulado –estúpidamente- “Yo Soy Rolling”. De entrada, el titulito ya muestra que quien la haya montado, no es stoniano y solo conoce muy superficialmente lo que es la esencia del grupo. El que realmente ama y conoce a la banda nunca les llama “los rolling”. Ese dato para mi es siempre clave para distinguir a un stoniano de verdad de un advenedizo que quiere tirarse el moco de ir de rockero.
 En cuanto a la expo, son todo fotografías de la agencia Getty, y por supuesto, son de una calidad contrastada y acreditada, pero ninguna de ellas es ninguna sorpresa. Son las mismas fotografías que hemos visto miles de veces y aunque siempre es agradable volver a verlas y cada una de ellas te trae un recuerdo especial, no aportan ninguna novedad. Nada que cualquier seguidor de la banda no haya visto antes.
SABADO 7 DE JUNIO     
Concierto de los Stones en el Pinkpop Festival, Landgraaf, Holanda. De nuevo, un show en el marco de un ya más que conocido festival tradicional de la cartelera europea de eventos al aire libre, en el que la banda brilla con luz propia. Los videos que se cuelgan en YouTube y las crónicas de prensa vuelven a incidir en que los Stones están en un estado de forma sensacional,  y por ejemplo, el periódico más importante de Holanda, De Telegraaf, afirma en su crónica que la banda es capaz tanto de rockear como fieras desatadas en un furioso “You Got Me Rockin’’ como de hacer temblar de emotividad a todo el recinto acariciando la siempre preciosa balada “Angie”. El diario en su crónica señala “Midnight Rambler” y “Brown Sugar” como los otros dos mejores momentos del concierto esta noche. Pero es que además, el tema elegido por los fans esa noche fue nada más y nada menos que…¡”Rocks Off”! ¡¡Wuuuuuaaaauuu!! Dios, lo que hubiera dado por estar allí esa noche. ¿Será de las que caiga en Madrid?
MARTES 10 DE JUNIO
Concierto en el Waldbühne de Berlín, Alemania. Para este show, tenemos en LA COMUNA la inmensa suerte de contar con la crónica y el testimonio vivo de todo un stoniano, mi amigo Javier Alvarado, batería de la banda tributo Roll-On Stones a quienes he visto más de una vez en directo y que ha viajado hasta la capital alemana para verlos. Este es el relato que Javier nos ha hecho para el blog, por lo cual desde aquí le mando un gran abrazo y mi felicitación por su buen hacer como cronista. Javier, si algún día cambias la batería por el periodismo, te aseguro que tienes futuro…
Esta es su crónica:
“Berlín, Lunes 9 de Junio de 2014. Tras dos días de turisteo por la capital alemana, hoy comienza el primer de los varios conciertos europeos a los que voy a asistir: Aerosmith en el O2 de Berlín. La razón principal por la que me embarque en esta locura. Memorable y magistral el concierto que dieron los chicos malos de Boston, sin palabras. Aquella misma tarde, antes de ir al recinto, doy una vuelta más por la Puerta de Brandenburgo. Me dirijo a las inmediaciones del Hotel Adlon. Sí, ese en el cual Michael Jackson casi tira a su hijo desde el balcón. Mi intención era ver si podía, con suerte, ver a algún miembro de la banda y sacarme alguna foto y demás. Tampoco invertiría mucho tiempo en ello, no quiero desaprovechar esta estupenda ciudad. Mi sorpresa fue que, en vez de encontrarme con alguno de Aerosmith, pude ver a miembros de los Stones. No, no he tenido la suerte de poder ver a uno de los grandes, cierto es, pero pude hacerme una foto con Chuck Leavell y sobre todo charlar un rato con la extremadamente agradable Lisa Fischer. Todo un encanto de mujer, me dejo enamorado, lo reconozco.
Martes 10 de Junio, con la resaca y el buen sabor de boca que me dejaron la noche anterior los Toxic Twins de Boston, llega la hora de ver en directo hacer de las suyas a los Glimmer Twins en el Waldbuhne de Berlín situado en la Ciudad Olímpica. El recinto es un inmenso teatro al aire libre en medio de un bosque. Os podéis hacer una idea, impresionante. La organización estupenda, todo iba con bastante fluidez. Los precios de la bebida y la comida sólo un pequeño porcentaje más caro que en el resto de la ciudad y lo mejor de todo, una perfecta visión del escenario desde cualquier ángulo. Las comparaciones son odiosas, aquí lo dejamos.

La hora de calentar motores ha llegado de la mano de una banda desconocida para mí, The Temperance Movement. He de decir que me sorprendieron gratamente. Sonido potente y añejo, recordando a veces a los Zeppelin.
Mientras la banda da lo mejor de sí en un sitio y un momento inmejorable, a la cabeza se me viene imaginar lo que estaría pasando en la zona de Backstage. No andaba desencaminado. Berlín ha sido durante esos días, el centro del universo de la música. El Domingo Black Sabbath con Soundgarden, el lunes Aerosmith, y hoy, los Stones... Ross Halfin retrató, como suele hacer siempre, lo que allí se cocia y los personajes que rondaban como Klaus Meine y R Schenker y los propios Aerosmith. Por cierto, Jagger hizo una mención a los Scorpions y su Wind Of Change. No entendí exactamente lo que dijo, pero al parecer fue algo bastante ambiguo... ahí lo dejo.
Llega la hora, las luces no se apagan porque aún es bastante de día. Comienza la intro, el teatro se viene abajo. Todos sabemos lo que va a pasar, todos sabemos cómo va a ser, todos hemos visto algún video en youtube de esta gira y la mayoría de los allí presentes, hemos visto a los Stones varias veces; aun así, la emoción esta a flor de piel, como el primer día. Magia pura. Unos fogonazos y “Start Me Up”, poco más que decir. No voy a repetir lo que ya se ha dicho mil veces: la extraordinaria forma física de Jagger, la contundencia de Watts, la presencia de Richards y el carisma de Wood. Todos increíbles.
 El siguiente tema elegido fue un acertadísimo “You Got Me Rocking”. El público alemán, totalmente entregado. Una verdadera pasada. Después de esto, Mick nos dice unas palabras: "Nos veremos en la final del mundial Alemania – Inglaterra, pero os vamos a ganar". Los siguientes temas fueron los habituales en esta gira “It’s Only Rock And Roll”, donde pudimos ver a la banda al completo, Bobby Keys y mi adorada Lisa incluídos, seguido de un “Tumbling Dice” ejecutado a la perfección.
Una vez más, Jagger se dirige al público: La siguiente canción se la dedico al nuevo aeropuerto de Berlín y con guitarra en mano nos deleita con “Waiting On a Friend”, la gran sorpresa de la noche sin duda.
Lo siguiente fue “Doom & Gloom”, una pieza que a mi parecer en directo pierde toda la fuerza e intensidad que tiene la versión de estudio, al parecer no soy el único que opina lo mismo. Curiosamente, el sonido fue de menor calidad durante esta canción y también metieron alguna que otra gamba.
Nos toca al público elegir cual sería el siguiente tema y a pesar de que yo elegí “Bitch”, el ganador fue el fantástico “Get Off Of My Cloud”, una verdadera gozada.
Lo que viene a continuación fue, para mi, lo mejor de la noche, “Out Of Control”, un tema que hasta ahora no había sido de mis favoritos ni mucho menos. El público supo apreciarlo y se llevaron una de las más grandes ovaciones de la noche con ese Jagger perdiendo los papeles en el estribillo a cada lado del escenario. Magnífico. Ah, y como anécdota decir que Mick empezó a tocar la armónica del lado opuesto, solo le basto una nota para darse cuenta. Después de algo así, ¿cómo superarlo? Claro, con un cencerro que da paso a “Honky Tonk Woman”. Momento de éxtasis total para los allí presentes y acompañados de las mismas imágenes animadas que nos ofrecieron en el Hyde Park.
Llega la hora de las presentaciones: Bobby, Chuck, Lisa, etc... y Charlie... un momento, ha desaparecido, o no le tocaba a él, quien sabe, la cámara le pilla escondido detrás de su Gretsch, Jagger se da por vencido y da paso a Ronnie. Bueno, Charlie ya está localizado y visible y Jagger lo obliga a salir y ponerse en primera línea... jamás he oído una ovación tan grande, ni al propio Richards, que por cierto, es el siguiente y llega su momento. Después de su saludo típico y cigarro en boca dice: "estoy encantado de estar aquí en... (parece que no se acuerda donde esta)... Berlín, bueno, estoy encantado de estar donde sea”. El público echó a reír. (nota de Mariano Muniesa: Javier, lo de “It´s nice to be here… it´s nice to be anywhere” yo se lo llevo en cada concierto oyendo decir desde el concierto de Málaga en el 98) “You Got The Silver”, Keith y Ron con acústicas y Charlie con escobillas. Los pelos de punta.
“Cant be Seen” pone punto final al momento Keith para adentrarnos a otro de los momentazos de la noche: la aparición de Mick Taylor en el escenario y un magistral y extenso, y aún así se te queda corto. “Midnight Rambler”. Una Opera Blues. Espectacular y emocionante.
 Es hora de recordar a los Stones de finales de los setenta y las influencias disco y funk de aquella época con ese “Miss You”, una canción que funciona de maravilla siempre en los directos, sólo hay que ver al público coreando. Acto seguido, llega el momento de nuestra Diva, Lisa Fischer y el “Gimme Shelter”. He presenciado este tema en directo varias veces, otros tantos en DVD y muchos otros en Youtube y en cada uno, Lisa hace lo que le sale de las narices, siempre distinto y siempre igual de espectacular. El tema es mas suyo que de los Stones... y yo tengo una foto con ella.
“Jumpin Jack Flash”, lo que todo el mundo espera, una gran respuesta del público y de la banda... Y llega el fin del mundo, fuego, imagenes apocalípticas...llega “Sympathy For The Devil”. Una puesta en escena alucinante y Jagger como no, un señor de riqueza y buen gusto. La guitarra de Richards en este tema y durante buena parte del concierto estaba, para mi gusto, excesivamente alta (vale, es parte de su encanto), pero en esta canción en particular, metió más de una gamba que sonó a rayos y centellas...aunque contando con el Apocalipsis que estábamos presenciando, se podría decir que incluso le vino al pelo. “Brown Sugar”, no podemos negar que todos estamos deseando que llegue el final para poder corear los ''yeah yeah yeah, Woo!''.. un tema divertidísimo en directo, y nos lo hemos pasado en grande, pero esto se acaba.
Sube al escenario un coro al completo para interpretar la intro de “You Can’t Always Get What You Want”, momento en el cual, aprovechando que los vigilantes del recinto se van a preparar la salida, consigo colarme hasta tres o cuatro filas del escenario pequeño y poder ver de cerca a los Stones. Y vaya momento elegí, no podía ser mejor, después de un sensacional “You Cant Always Get…” llegó el final con "Satisfaction" y Mick Taylor de vuelta con una acústica. La gente como loca, sabían que era lo último, los Stones también lo sabían, tampoco ellos querían irse, alargaron el tema todo lo que pudieron y acabó con fuegos artificiales. El mejor espectáculo del mundo para la mejor banda del mundo (y eso que no es mi favorita). Pero son ellos, los Stones. Deseando volver a verlos el día 22 en Roma y como no, en Madrid. En principio ésta iba a ser una breve crónica, lo siento, no pudo ser, me encuentro de camino a Cracovia después de ver otra vez a Aerosmith en Lodz, Polonia, el cual debo decir que a pesar de ser mi banda favorita, estuvieron por debajo del show que ofrecieron días atrás en el O2 de Berlín. Se les notó los intensos días de conciertos que vivieron en Berlín al igual que yo.”
Desde aquí, gracias a Javier por su crónica y sus fotos, así como a Bjornulf Vik, director de la página más importante del mundo de fans de los Stones, www.iorr.org, por cedernos fotografías en exclusiva del concierto de Pinkpop.
Pronto, más páginas y vivencias de este diario…

miércoles, 18 de diciembre de 2013

70 AÑOS DESAFIANDO A LA VIDA


Madrid, diciembre de 2013. Madrugada del 18 de diciembre de 2013. Una ciudad donde reina el frío característico de esta capital de los últimos dias del año, con las luces de navidad colgadas de árboles, balcones y farolas.
 Mañana debería madrugar. De hecho -¡qué cojones!- madrugaré, no queda otra. Pero en estas madrugadas ya por fin silenciosas, con luces bajas, vuelvo a crear un mundo, un universo perosnal y particular en el que tener el movil apagado, poner música de los Stones, fumar un poco de hierba y servirme un whisky me lleva felizmente fuera de este mundo. Una fiesta privada que celebro con mis recuerdos, mis sensaciones, mis proyectos, mis anhelos…
 Una fiesta que hoy celebro lleno de emoción en honor de alguien muy, muy importante en mi vida. Alguien que es más que un músico, o un guitarrista. Alguien que representa, encarna, simboliza y es en esencia el ROCK, la música y la filosofía de vida que ha marcado mi trayectoria, mi historia y mi forma de ser y de vivir desde que le viera y le escuchara por primera vez en el ya lejano verano de 1978 tocando con los Stones en el “Pop-Grama” de TVE.
 Hoy, solo en mi estudio, con mi whisky, mi canuto y su música, celebro un aniversario muy especial. No es solo el cumpleaños de un amigo, bueno… de alguien que es muchísimo más que un amigo. 

  Hoy cumple 70 años  Keith Richards, el guitarrista, la esencia musical, el lado oscuro y la magia negra de los Rolling Stones.

 En el año 1973, una conocida revista musical inglesa aseguraba que después de Brian Jones, Jim Morrison, Jimi Hendrix y Janis Joplin, la próxima gran estrellla del rock que moriría sería Keith Richards. Elton John y Eric Clapton dijeron de él que era un milagro de la ciencia que siguiera vivo después de toda la mierda que se había metido en las venas y en el hígado duirante décadas. Sheryl Crow afirmó por su parte que nunca podría pensar en Keith muerto porque la primera vez que le vió se le apareció como un cadáver en vida. John Lennon dijo de él en 1972 que nunca llegaría a cumplir 40 años…
… y ahí le teneis. Acaba de cumplir 70 años, como loco por seguir girando con los Stones, se dice que con un disco en solitario que piensa sacar este mismo inminente año de 2014, sigue fumando, bebiendo, complaciendo sobradamente a la Sra. Richards-Hansen y como siempre, riéndose de todo y de todos. Seguramente hasta de si mismo.

  Hoy, en mi soledad compartida, y mientras suena en este momento “Before They Make Me Run”, levanto mi vaso y brindo por el 70 cumpleaños de Keith.
 Keith Richards… cuantas cosas me gustaría decirte si pudiéramos compartir un rasto de charla y unas copas, viejo amigo. Majestad satánica del Rock´n´Roll, viejo pirata filibustero, genuino bluesman, rockero hasta la médula, caballero inglés con esa irónica y cómplice arrogancia que se desmorona en cuanto al mirar a las primeras filas de un concierto,  te arrancamos una sonrisa y te provocamos tu inimtable forma de saludarnos al chocar los puños frente a tus cojones, tu corazón y tu cabeza.    

  Sería imposible describir en el necesariamente reducido espacio de un blog todo lo que has significado en la vida de tantísimos miles o millones de personas, y por supuesto en la mia. Desde que me inoculasteis tu socio Mick y tu el veneno de los Rolling Stones, toda mi vida ha girado en torno al rock, personal, sentimental y profesionalmente. En el rock, he alucinado con el West Coast Rock y la psicodelia, he viajado por el universo del rock sinfónico, me he emocionado con el blues, he llegado a especializarme en Hard Rock y Heavy Metal, siendo esta música la que siento de un modo más intenso y especial, pero… todo se debe a vosotros. Al final, siempre vuelvo a mis raíces. A vosotros. A los Stones.
  A ti.
 En cierta ocasión escribí que el día que nos conozcamos –porque estoy seguro de que ese día llegará antes o después- no se como será ese encuentro, pero si solo pudiera decirte una cosa seria la siguiente: Keith, gracias por toda tu música y por toda tu vida.
 Gracias por como me has hecho vivir, sentir, respirar, sufrir y disfrutar, llorar y reir todos los conciertos de los Rolling Stones que he visto, y por todas las sobredosis de felicidad que me has transmitido. Todas las horas previas, todas las emociones entrecruzadas, todas las sensaciones, todas las noches sin dormir esperando el dia del próximo concierto, las mil y un miradas a cada ticket del concierto, las esperas, los nervios, y al final, el estallido del orgasmo infinito que explosiona cuandoi atacas el riff de “Start Me Up”, “Jumpin’Jack Flash”, “Brown Sugar” o cualquiera que sea la canción que abre esa noche la gran fiesta del rock en un concierto de los Stones. 

 Gracias por todas las horas de soledad, de tristeza, de incertidumbre, de desegaño, que gracias a “Midnight Rambler”, “It´s Only Rock´n´Roll”,  “Happy”, “You Got The Silver”, “Brown Sugar”, “Honky Tonk Woman” y tantas y tantas canciones que tus guitarras han ilustrado, han dejado de serlo.
 Gracias por esa mirada entre cínica, irónica y profunda que en los cientos de fotografias, posters y cuadros que tengo tuyos, que sin que tu lo imagines, más de una vez me ha dado ánimos, me ha sacado de agobios y me ha hecho reirme, como seguramente tu harías, de las comeduras de tarro a veces tan estúpidas en las que nos metemos, y que tan pronto desaparecen cuando una canción de los Stones empieza a sonar y reconozco por ahí tus acordes punzantes, penetrantes, únicos..

  Como olvidar las noches de sexo, de pasión, de amor en las que tu música ha estado allí, al lado de la mujer que esa noche lo fue todo en mi vida. Los bares, tugurios, garitos en los que ha pasado madrugadas enteras bebiéndome la vida, rompiendo viejas historias, iniciando otras nuevas, viviendo la amistad, siempre con el rock de fondo, y en momentos muy especiales, siempre contigo y con los Stones. Gracias tambien a otros invitados a esta fiesta: Jose del Vkaos –que aunque habitualmente solo pone Heavy Metal y Punk Rock, siempre me ha guardado un “Midnight Rambler”- a Chema del Refugio -¡Cuantas noches recordando conciertos stonianos en sus templos de la buena música!- y por supuesto… A mi hermano Kiko, el Keith Richards de Girona, el Gitano Salvaje, y por todo lo que vivimos en el inolvidable Bones Stones.
  
 Como olvidar que la mujer mas maravillosa que he conocido, la mujer que me cambió la vida, apareció gracias a vuestra música. Estoy seguro que aún se acuerda de cómo nos miraste en la noche del 21 de junio de 2007 en Barcelona…

 Toda una vida contigo y con tus canciones. Y guardada como uno de mis más preciados tesoros, la pua de guitarra que me tiraste en Madrid de junio de 2007.

 Amigo, maestro, hermano… una vez más, y como siempre, gracias por toda tu vida y por toda tu música. Y que sigas siendo hasta el dia que te marches, tan genuinamente rockero, tan transparente, tan único, como tan cabrón, macarra, peligroso, impredecible y auténtico.

 Feliz cumpleaños, Keith.


miércoles, 17 de julio de 2013

UNA VEZ MAS… LOS STONES, SIEMPRE LOS STONES


Domingo, 15 de julio de 2013, 19,45 de la tarde. Hace tan solo unas pocas horas que mi avión acaba de aterrizar en Madrid. Hace apenas 24 horas, me encontraba en Londres, pegado a la valla que separa el público del escenario de Hyde Park, nervioso, ansioso y excitado a falta de pocos minutos ya para que diera comienzo el último concierto, por el momento, del 50 & Counting Tour de los Rolling Stones.
 Una vez más, seis años después, vuelvo a encontrarme con ellos, y en cierta manera conmigo mismo, con mi historia, con todo lo que ellos han significado en mi vida, personal y profesionalmente hablando. Una vez más, revivo todas las emociones, sensaciones, afectos, contrastes, recuerdos, todo lo que supone para mi un concierto de los Stones. Esta vez, una experiencia muy, muy singular, cargada de relevancia histórica y muy emotiva: El histórico escenario de Hyde Park, donde Mick Taylor debutó con ellos en julio de 1969 en el homenaje póstumo a Brian Jones y una fecha, 13 de julio, la fecha final de las tres únicas actuaciones en Inglaterra este año dentro del 50 & Counting Tour, exactamente un año y un día después de la celebración pública del 50 Aniversario de la primera actuación de su historia. Fecha inolvidable para mi, por cuanto ese día, ese 12 de julio de 2012 tuve la inmensa fortuna de realizar y presentar un maratón radiofónico dedicado a los Stones en mariskalrock.com Radio, en donde gracias al buen hacer de Alberto Cañas –ahora estrella veraniega de Rock FM- tuve la inmensa satisfacción de anunciar en primicia que los Rolling Stones habían anunciado en esa comparecencia pública que habría actuaciones en 2013 e incluso antes, a finales de año, como exactamente sucedió.
 Como me ocurre siempre con los Stones, por diversas cuestiones de trabajo, familiares, económicas, etc. estuve a punto de no poder ir a Hyde Park. Pero cuando estaba casi a punto de tirar la toalla, surgió mi angel de la guarda ciego – como el de Keith en Toronto- y tan solo dos semanas antes, conseguía poder ir a Hyde Park. Os voy a confesar una sensación que tuve ese dia, cuando llegué a casa de noche. Tras un día lleno de nervios, tensión, gestiones a contrarreloj, cuando finalmente todo quedó organizado para poder ir al concierto, como de costumbre, ya tranquilo, en mi estudio, para relajarme, me serví un bourbon, puse Exile On Main Street, encendí una pipa de hierba y me estiré en la butaca, mientras sonaba de fondo “Torn And Frayed”. Tengo en ese estudio un poster de Keith Richards de 1975, en el que mira a la cámara con un gesto muy típico suyo, entre socarrón y amenazante, sujetando un cigarrillo entre sus labios, que muchas veces pienso que me mira él, más que mirarlo yo. Esa noche, os aseguro que tuve esa sensación, como si Keith me estuviera diciendo… “pequeño capullo… con todo lo pesado que eres con los Stones ¿es que no vas a venir a vernos en nuestro concierto de 50 aniversario? Venga, espabila, que voy y te doy…”

 Viernes, 12 julio, 16,55 de la tarde. Aterrizo en Heathrow y lo primero que siento es una sensación realmente reconfortante. Ya en el mismo vagón de metro que me lleva desde el aeropuerto a Elephant & Castle, donde me alojo, siento como flota en el ambiente la esencia Stones que va inundar la capital británica todo el fin de semana. Llevo una camiseta de la gira de A Bigger Bang y me cruzo con mucha gente con camisetas de los Stones… de inmediato, se establece un clima de cordialidad, de complicidad. Pulgares hacia arriba, el típico Will you go tomorrow to the show? Y el inevitable  My god, sure man! Incluso alguno me pregunta por mi anillo de calavera, réplica del que usaba Keith en los 80. La ciudad huele a Stones, se nota que los Stones estan allí. Es un Londres distinto. Es la misma sensación que sentí cuando les vi por primera vez en Wembley en julio de 1995, en la gira del Voodoo Lounge. Todo impregna música, actitud, sentimiento Stone. 

 Esa misma noche, coincido con un alma gemela, con un stoniano genuino que aunque no he coincidido muchas veces en persona con él, es para mi ya como un hermano: Jordi Güell, uno de los coleccionistas más afamados de los Stones en Catalunya y en todo el mundo, y destacado colaborador de mi libro Los Rolling Stones en España. Quedamos para cenar en el Sticky Fingers Café, y allí conozco a Conchi, su encantadora mujer, y a muchos nuevos amigos, como yo, “enfermos” de los Stones, procedentes de México, Argentina, una simpatiquísima austriaca, Susan, afincada en Paraguay… todos recordamos, en un ambiente cordial, amistoso, entrañable, nuestras anécdotas con los
Stones, los conciertos que hemos visto, nuestras vivencias…momentos que ya quedan para siempre en mi memoria, más aún cuando veo que en una de las paredes del local hay enmarcado un gran cartel del historico Tour Of Europe’76. Como podeis ver, no me resisto a fotografiarme junto a la imagen  que inundó Barcelona en junio de 1976, la única vez que por razones obvias, no ha visto a los Stones en España (o mejor dicho, en Catalunya).

 Sábado, 13 julio, 6.00 de la mañana: a la primera señal acústica que emite el despertador mi iphone, salto de la cama y tras una ducha vertiginosa, emprendo camino a Hyde Park. Llego a las inmediaciones del concierto alrededor de las 6.45, y ya me preparo para estar en la primera línea de ataque para coger la primera fila. Durante esas 6 horas hasta que se abre la puerta general de acceso, como siempre, hago nuevos amigos, conozco gente que ha venido a Londres desde Alemania, desde Francia, Italia, mucha gente también desde España, muchos latinoamericanos… Y por fin, se abren las puertas: carrera vertiginosa, y tras correr como locos, alcanzo la primera fila. Objetivo cumplido.

 Llama la atención un hecho que me había pasado inadvertido, y que en cierto modo, explica la singularidad de estos conciertos de Hyde Park. En realidad, no son conciertos del grupo propiamente dichos. Entiéndase bien: al igual que en el caso del Festival de Glastonbury, los Stones tocan dentro de un programa de conciertos, en este caso el que se organiza cada verano la promotora British Summer Time en Hyde Park, rememorando los míticos festivales de finales de los 60 que se celebraban en este emplazamiento con grupos como Pink Floyd, Traffic, Cream, etc. y por tanto, el stage no es ni mucho menos al que estamos acostumbrados. A pesar de que en estos conciertos las pantallas led nos acercan a los Stones con una precisión y una alta definición realmente impresionante, lo cual estoy seguro que agradecen muchos de los que no se pueden acercar a las primeras filas, la producción de stage, el personalidad de seguridad, me da la impresión que no es la del equipo habitual que acompaña a los Stones en las últimas giras, sino que es la de British Summer Time. Me sorprende incluso no ver, como es habitual, en el foso de fotógrafos, a Jane Rose, el alter-ego de Keith. Es como cuando en 1969, Blackhill Enterprises contrató a los Stones en cierto modo bajo unas condiciones previas, amoldándose los Stones a la forma en la que esta empresa organizaba los conciertos.
 Llama incluso la atención, que en el mismo recinto donde se celebra el concierto, hay todo un parque de atracciones con montaña rusa, helter skelter, carruseles, norias… bien ¿por qué no? Es verano, de hecho estos dias de julio están siendo los más calurosos que se recuerdan en Gran Bretaña en más de 20 años, y Hyde Park no deja de ser un parque público. Tiendo inclusive a pensar que tambien fue así en 1969  -esto debería corroborármelo Julio Muñoz El Chino de Festimad, unico español que conozco que estuvo viendo a los Rolling Stones en Hyde Park en 1969, exiliado en Londres huyendo de la represión franquista-
 Ya situados estratégicamente, empieza la tradicional larga espera. Londres, que es una ciudad cuyo verano suele ser corto, húmedo y lluvioso –como el de mi Asturies - vive hoy, 13 de julio, records históricos de altas temperaturas. El sol luce en Hyde Park como si estuviéramos en la costa del sol española, y la temperatura llega a alcanzar alrededor de las 6 de la tarde los 39 grados. De hecho, en esas largas horas de espera, en más de una ocasión rememoro mi inolvidable 7 de julio de 1982, en aquella tórrida tarde-noche de Madrid en el Vicente Calderón, mi primera noche con los Stones, donde el calor sofocante llegaba a extremos insoportables. En Hyde Park, la organización, eficiente, profesional, y dedicada a buscar la comodidad de quien ha pagado una entrada –bastante cara- se afana en repartir constantemente vasos de agua entre la gente de las primeras filas, e incluso hasta reparte protectores solares para evitar las presumibles quemaduras. Y todo ello con un tono amable, amistoso, correcto, evidentemente muy british… ¿cuándo se conseguirá en España que los servicios de seguridad de un concierto, en lugar de ser en más de un caso una panda de macarras mlaencarados y provocadores, o ex terroristas albano-kosovares sean gente interesada en no crear tensión, en colaborar, en entender…? En eso, Inglaterra nos lleva miles de kilómetros y de años de ventaja.  
 Recordando una vez más ese inclemente sol, y ese calor asfixiante, imagino… ¿y si de pronto cayera una tormenta de verano como la del 82 en Madrid, y aparecieran los Stones dentro de una nueva danza de lluvia mágica ..? pero, esta vez Dios no esta dispuesto a dar a Keith las luces de aquella histórica velada en el estadio del Atlético de Madrid.
 Lenta pero inexorablemente, el reloj se acerca a las 20,25, hora en la que comienza el concierto. Curiosamente, suenan por la megafonía “Purple Haze” de Jimi Hendrix y “Cocaine” de Eric Clapton… ¿elección de Keith?
 Como siempre, en medio de los nervios, la tensión, la ansiedad, llegan las 20.25 pasadas, las pantallas Led se apagan y cuando se vuelven a encender, aún con luz natural, aparece la inmensa nueva lengua-logo de los Stones del 50 Aniversario… ¡YA!
 ¡Es, por fin, el momento esperado! Igual que en junio de 2007 en Barcelona, en el momento en el que aparece la gigantesca lengua en las pantallas Led y acto seguido, las imágenes del concierto de Hyde Park de 1969 con el “Let´s Spend The Night Together” original como fondo musical, todo Hyde Park estalla… y el estallido se convierte en ORGASMO total, bestial, incontrolable, en el momento en el que Keith pega el primer guitarrazo de “Start Me Up” y Mick Jagger se lanza sobre el borde del escenario bramando “Wont´you start me up… I’ll never stop, never stop, never stop!”
¡Waaaauuuuh! ¡SEIS JODIDOS AÑOS ESPERANDO! ¡Por fin… estoy volviendo a ver a los Rolling Stones en vivo, a Mick, a Keith, a Ronnie, a Charlie, a Lisa, a Bernard, a Darryl, a Chuck, a Bobby Keys…! Casi no lo puedo creer… ¡Otra vez, estoy en el cielo! Tras rumores, más rumores, desmentidos, conformaciones, no confirmaciones, al fín, por fín, todavía con los últimos rayos de sol cayendo sobre Hyde Park, los Rolling Stones salen a escena para regalarnos un concierto que será inolvidable por muchos motivos.
 Antes de entrar a analizar como sonó cada canción y como estuvieron los Stones en cada tema, destacar algunas cosas que me parecen fundamentales: La primera, que el concierto fue SENSACIONAL. Superó con mucho las expectativas que razonablemente cualquiera podría esperar. Vimos a unos Stones inmensos, disfrutando de la actuación, en un estado de forma física espectacular todos ellos, tocando con ganas y quizá, sabiendo lo crítica que suele ser la prensa inglesa con ellos, con un extra aún mayor de motivación. El sonido, impecable –aunque quizá un pelín bajo en alguna fase del concierto- y el espectáculo, más sobrio que en anteriores giras, pero quizá por ello si cabe, más genuino, más puramente Stone.
 Toda la banda, repito, esta perfecta. Charlie, como siempre, es un reloj: preciso y elegante, contundente y suave, marcando el ritmo como un auténtico director de orquesta. Darryl Jones,  haciendo un derroche de facultades extraordinario, y esta vez, me dio la impresión de verle mucho más suelto que en otras ocasiones, participando más del show. Chuck Leavell, igualmente estupendo, Lisa Fischer y Bernard Fowler una vez más magníficos y en la sección de viento, Tim Ries y Bobby Keys espectaculares…¡que ovación se llevó Bobby Keys cuando Mick le presentó en la parte intermedia del show!
 Ronnie y Keith, así como Mick Taylor en las dos canciones que tocó con ellos, buenísimos, tocando con feeling, con sentimiento, con garra… Keith, que a veces tarda en entrar en la actuación, esta vez a la mitad del “Start Me Up”, ya se dirigió a tirar puas a las primeras filas, y al ver el estallido de brazos al aire y de ovaciones que llenaban el aire según se acercaba al borde del escenario, no pudo evitar que se dibujase una enorme y sincera sonrisa en su ajado rostro, curtido por tantos años de duras experiencias.
 Pero esta vez, si hay que destacar a un Stone en especial por la energía inagotable que derrochó a lo largo de todo el concierto, como vivió la actuación, el liderazgo que demostró, y como además lo hizo con la chulería, las tablas y el carisma que le ha caracterizado siempre, ese Stone en Hyde Park fue Mick Jagger. Líder absoluto del grupo en directo, no solo no ha perdido ni un ápice de voz, sino que sigue estando físicamente fibroso, elástico, atlético, y manejó el concierto con un dominio de la situación y de la escena que no puedo por menos de asombrarme. No sé si esta ha sido la mejor actuación de los Stones que he visto, -Madrid’82 o Gijón’95 son difíciles de igualar- pero desde luego, lo que si puedo afirmar categóricamente es que esta ha sido LA MEJOR actuación que he visto nunca de Mick Jagger al frente de los Stones. Y sabéis que he visto unas cuantas… 
Vamos ahora canción por canción:

Start Me Up
El arranque trepidante y demoledor de la fiesta. Un “Start Me Up” duro, fuerte, haciendonos imaginar que lo que se nos viene encima va a ser tremendo, como así fue. Buenísima


It’s Only Rock ‘N’ Roll (But I Like It)
El primer latigazo de adrenalina sigue ahí, el entusiasmo por parte de grupo y público es desbordante y ello se refleja en un “It´s Only Rock’n’Roll” en el que mientras en los Led aparecen imágenes de Chuck Berry, Muddy Waters o Bob Dylan, los Stones atacan esta versión con la misma fuerza que “Start Me Up”, y Mick la canta con tal energía y le echa tal fuerza que más que animar a la gente, les mira y les grita casi como echandoles la bronca, como diciendo “¡Vamos, coño! ¡Que esto es rock´n´roll!”

Tumbling Dice
Es recibida con una ovación impresionante. Por lo que sea, es una canción que gusta mucho al público ingles –o internacional, pues en Hyde Park habíamos españoles, catalanes, argentinos, vascos, franceses, alemanes, de todas partes del mundo- y el entusiasmo con el se recibe me da la impresión que sorprende a los propios Stones. Keith la disfruta, la goza, se le nota muy inspirado en  esta canción y a mi, que es una las piezas maestras de mi álbum favorito, la disfruto nota a nota. Emocionante el piano de Chuck Leavell en este tema. 

Emotional Rescue
¡Jagger la cantó en falsete! Tal y como la grabó en el verano de 1979 en París, “Emotional Rescue”, una canción que nunca antes de esta gira habían tocado en directo, suena genial. La aceleración de los tres rocks del principio remite un poco para hacer un medio tiempo en el que además de un Jagger excelso como cantante, el bajo de Darryl Jones cobra el protagonismo total en esta interpretación, a la que le dan un groove sensacional.

Street Fighting Man
Esta fue la canción votada por los seguidores de los Stones a través de la App para Iphone y tablets… yo voté por “Rocks Off”, y crucé los dedos hasta el final para ver si al final la tocaban, pero em cualquier caso, “Street Fighting Man” suena, rabiosa, dura… incluso diría que Mick la canta un tono por encima. Y Keith ataca el riff con una dureza propia de un grupo de Heavy Metal. Otro momento inolvidable de la noche. 

Ruby Tuesday
Momento romántico y en el que bajan el pié del acelerador… ya se esta haciendo de noche, y supongo que muchas parejas se besarían y se abrazarían en ese momento, en el que el color del cielo al anochecer se funde con las luces del escenario. Cerca de mi, veo a otra muchacha que esta en la primera fila llorar de emoción, y como en otros momentos del show, como ahora, cuando lo recuerdo, se me hace un nudo en la garganta. Deliciosa, cálida y maravillosa la guitarra de Keith en  este “Ruby Tuesday”.

Doom and Gloom
Un tema que espero sinceramente que dentro de unos años, esté en la categoría de clásicos de los Stones. Desde la primera vez que lo escuché, me dije: este es para tocar en directo, como lo fuera en  su día “Don´t Stop”. Y es unas de las interpretaciones estelares de Mick Jagger, se recorre todas las pasarelas, se lo baila… ¿quién será capaz de decirle que no a esa pregunta del estribillo de “Baby Won´t You Dance With Me?”

Paint It Black
Aquí baja un poco el ritmo del concierto. Me da la impresión de que la tocan algo más despacio de lo normal, y si Mick en “Street Fighting Man” Mick subió hasta el tope, aquí aseguraría que bajó por lo menos un tono. Muy buena, pero si lo comparo con el “Paint It Black” de Santiago de Compostela en el 99, sale ganando aquel.

Honky Tonk Women
En este tema me fijo especialmente en Charlie. Todavía flipo cuando le veo tocar y parece que se esta riendo por lo bajo. ¡Como marca el tiempo, como lleva el ritmo, que fiera…! Este “Honky…” también lo hacen un poco más lento, un poco al estilo del Love You Live y las 65.000 palmas en el aire chocando le dan una dimensión única. Gimme the honky tonk blues…

You Got the Silver
Llega el momento de Keith, y con esta canción, la anécdota de la noche. Hacia la mitad de la canción, Ronnie se equivoca y hace equivocarse también a Keith… éste sonríe, pero la mirada que le lanza a Woody es de las que hacen que desees que te trague la tierra en ese momento. En la siguiente estrofa, Keith canta irónicamente, mirando a Ronnie: “You Got The Silver, You Got The Tone” es decir, “Ronnie, joder, ¡dame bien el tono!” . Son Ronnie y Keith, ¿Qué os voy a decir? Se adoran, pero se tiran los trastos a la cabeza en cada concierto. Hyde Park no fue una excepción.

Happy
Feliz. Felicidad. Esa es la única sensación que puedo expresar cuando noté la satisfacción, la felicidad, el placer que el propio Keith nos tranmsmitía cuando tocó este “Happy” –en el que por cierto, ¡se equivocó otra vez!- en el que apenas podía disimular la emoción que le recorría. En momentos como este es cuando te das cuenta que cuando Keith Richards afirma que necesita el escenario por que no puede vivir sin tocar en directo, dice la verdad. Su sonrisa, el brillo de sus ojos, y el saludo final chocando sus puños en sus cojones, sus pecho y su cabeza, otro momento impagable. Keith, viejo pirata, rockero indomable, hermano, maestro… eres único. Eres el puto amo.

Miss You
Personalmente llevo años deseando que se carguen “Miss You” del repertorio, pero parece que no hay manera. Nueva exhibición atlética de Mick en una versión quizá demasiado larga y que no será para mi de los mejores momentos del show.

Midnight Rambler
Como me ocurre siempre que los Stones atacan este tema, que lo confieso sin reservas, es mi favorito de toda su trayectoria, no lo puedo evitar, me vuelvo loco. Y encima, hacen mi “Midnight Rambler” con el gran Mick Taylor como invitado de honor en el mismo escenario en el que debutase como un Stone en 1969. Sencillamente bestial. Hyde Park estalla, Mick la canta con una fuerza espectacular y entre los tres guitarristas, Ronnie, Keith y Mick Taylor, fluye verdadera magia. Los tres se compenetran a la perfección, y el solo que hace Mick Taylor en la parte intermedia es inenarrable. El estilo, la clase, la maestría que tiene Mick Taylor tocando blues resurge en una canción que lo reivindica como un maestro de la guitarra al que los Stones siempre deberán mucha de su grandeza. Y en el crescendo final, los tres guitarras a toda velocidad y a toda potencia, con todo el grupo en un orgasmo de rock trepidante y Mick, que como en todo el concierto se deja la piel en escena, esta vez de nuevo se deja la garganta como en “Street Fighting Man”. No salgo de mi asombro. Con 69 años, está mejor todavía que en la gira de ‘A Bigger Bang’. 

Gimme Shelter
Este es el momento de Lisa Fischer. Exhuberante, lasciva, como una Tina Turner heavy, su prodigiosa voz nos pone la piel de punta. Aquí Mick se reserva algo más, y Ronnie es quien lleva el peso de la canción. Pero es que la siguiente es…

Jumpin’ Jack Flash
¡Wuau! Keith golpea su guitarra con el riff de “Jumpin ‘ Jack Flash” y vuelve a producirse una de las ovaciones más estruendosas de la noche. Si en “Gimmie Shelter” habían bajado un poco el pie del acelerador, ahora contraatacan con una fuerza tremenda. Keith recorre las pasarelas, nos tira púas, Ronnie hace lo propio, la fiesta es total… ¡Dios, que esto no acabe nunca!

Sympathy for the Devil
Y la fiesta sigue con el “Sympathy For The Devil” más sensacional que les recuerdo desde Barcelona’98, otro de los conciertos que con más fuerza se han quedado grabados en mi memoria. Charlie marca el ritmo con una maestría inigualable, Mick, envuelto cual cuervo en un plumaje negro vuelve a envolvernos a todos en un hechizo irresistible y cuando se acerca a Chuck Leavell y a Charlie para indicarles que den una última vuelta y terminen, el griterío es ensordecedor.

Brown Sugar
Como si hubiesen guardado gasolina de reserva para el final, otra vez todos, Charlie, Keith, Ronnie, Mick, Bobby Keys, se lanzan frenéticos a un estallido de puro rock stoniano que suena a Rolling Stones cien por cien, y en el que me da la impresión de que la tocan a más velocidad, más acelerada. Tras un final apoteósico, se retiran del escenario, pero pronto van a volver…


You Can’t Always Get What You Want
Un coro completo hace la intro de esta histórica canción, que cuando suena de nuevo vuelve a evocar recuerdos, sensaciones, sentimientos... Excepcional en esta interpretación el piano eléctrico de Chuck Leavell.

(I Can’t Get No) Satisfaction
Vuelve Mick Taylor al escenario, y ahora ya sí que llegamos al final con un fin de fiesta que como no podía ser de otra forma, es “Satisfaction”, envuelta en la lluvia de confetti, con toda la banda a tope, Mick saltando, corriendo y bailando como si acabara de empezar la actuación, Ronnie y Keith despidiéndose ya de las primeras filas, y al terminar, todos juntos en el escenario en el saludo final, en un primer momento con toda la troupe, después los cuatro solo con Mick Taylor –le reconocen los galones de la etapa 1969-1974- y al final,  Mick, Keith, Ronnie y Charlie. Monumental castillo de fuegos artificiales, abrazos entre todos ellos –especialmente caluroso el abrazo entre Keith y Charlie- y una inmensa lengua stoniana en los led que nos da las gracias por todos estos años de apoyo y que nos desea feliz regreso a casa.

 Cuando acaba un concierto de los Stones, para mi es como cuando acabas de hacer el amor, y además has tenido uno esos polvos salvajes, de gritar, de morder, de arañar, de saltar, de acabar bañado en sudor, vacío pero lleno, pleno de satisfacción, de felicidad… siempre lo digo, es un orgasmo que dura dos horas. Poco a poco vuelvo a la realidad. La noche en Londres es preciosa, y antes de coger el último metro a Elephant & Castle, aún daré un largo paseo por las calles londinenses para asimilar todo lo que he visto, para empapaprme, para impregnarme bien de todo el ambiente Stones que esa noche de sábado llena la City.
 No solo el concierto ha estado a la altura de la profesionalidad que los Rolling Stones tienen que dar cada vez que se suben a un escenario. Una vez más, hemos tenido la inmensa suerte, la inmensa fortuna, el inmenso privilegio de vivir la historia del rock. Ver a los Stones, es ver a leyendas vivas, a músicos, artistas y espíritus que son la encarnación viva de una forma de arte y de cultura, de una filosofía de vida, de una manera de vivir que cambió el mundo, que marcó el destino de generaciones enteras en todo el mundo y que en mi caso, ha marcado, para bien o para mal, mi vida profesional y personal.
 También os confieso una cosa. A pesar de que he disfrutado con locura de este concierto, he conocido gente que ya son nuevos amigos de la familia Stones –Jorge, el pelado argentino, Alfonso de Ecuador, Rainer, “el loco alemán” y muchos más- he echado mucho de menos a mi otra familia Stoniana. Os aseguro que me acordé todo el día de Germán Gómez, ese coleccionista de Barcelona “enfermo”, como yo con quien viví momentos inolvidables en la gira de A Bigger Bang, de la cuadrilla de Bilbo, con Imanol, Santi, por supuesto de mi primo –en realidad, primo carnal, pero hermano Stone-  Juan Caveda, como no de mi otro hermano Stone, Kiko, e  Isaac, Joel y toda la colla gironina del Bones Stones, de Félix, que estaba allí, en Hyde Park, aunque no le puede ver al final… -también de ti, esquiva y amada mujer de las nieves… - aunque os aseguro una cosa: después de ver este concierto, lo del 50 And Counting es verdad…los Stones no van a parar aquí. Y nos reencontraremos todos, como siempre, en la cola de un próximo concierto. Creedeme, al tiempo. Y a no tardar mucho.
 Los Stones, siempre los Stones…


lunes, 24 de diciembre de 2012

ULTIMAS SEMANAS DEL AÑO EN ROCK STAR


Cierres de revista, reuniones con la imprenta, acabar libros, mil y una movidas… cuando te juntas con dos meses de la intensidad que han sido, -también en lo personal- noviembre y diciembre de no parar un solo día, se te pasan sin subir a ivoox montones de programas. Pero aprovechando este fin de semana, previo a las fiestas de nochebuena y navidad, me he puesto al día. En esta entrada del blog, además de adjuntaros los enlaces para escuchar o descargar los programas, os cuento un poco como ha sido este tramo final de 2012, y este año en general en nuestro programa de radio.
 En Rock Star siempre me hago eco de mucha de la música en directo que se edita, bien sea en foma de DVD o de disco en directo convencional. En este último para de meses hemos puesto con frecuencia los nuevos discos en vivo de MACHINE HEAD -¡bombazo!- la segunda parte del The World Is Ours de MOTORHEAD, lo nuevo en vivo de GAMMA RAY, STRATOVARIUS, el conciertazo de RUSH en Cleveland como previo a la gira de festivales de verano que los canadienses harán en 2013, así como el En Vivo! grabado en Chile de IRON MAIDEN, otros que vuelven a la carretera en la primavera-verano de este último año.
 Muchas y muy buenas novedades relacionadas con el mundo del rock clásico hemos tenido en esta recta final de 2012, y que podéis escuchar en nuestros programas; KISS con su Monster, ZZ TOP con La Futura, AEROSMITH con su Music From Another Dimension, y por supuesto, los ROLLING STONES, que nos han vuelto a cautivar a todos con esas nuevas canciones incluídas en su recopilatorio Grrr!, dos temazos como “Doom And Gloom” y “One More Shot”. En cuanto a bandas más nuevas, en estos últimos programas hemos tenido las primicias de los nuevos discos de HELLOWEEN, el esperadísimo nuevo trabajo de BULLET FOR MY VALENTINE, GIANT X o ROTTING CHRIST, y en el apartado nacional, han sido protagonistas los nuevos trabajos de MÄGO DE OZ, MEDINA AZAHARA, INORDEM, KAIN, CICLON, ZENOBIA, el intento –fallido, muy fallido- de los Hermanos de Castro de hacer una versión heavy del Tommy de los Who o FULL RESISTANCE, a quienes puede acompañar en directo en su presentación en su ciudad natal, Castellón a finales del pasado mes de octubre.
 Por lo demás, 2012 ha sido un año lleno de música, de noticias, de conciertos, de grandes eventos en Rock Star y en www.mariskalrock.com. Quiero destacar muy especialmente los tres grandes maratones que dedicamos, el primero de ellos, al cincuentenario de los Stones, uno de los hitos radiofónicos de lo que más orgulloso me siento de haber protagonizado, y que significó la primera noticia seria, solvente, creíble, acerca de ese regreso que por fín se hizo realidad en estos últimos meses. Igualmente emocionante fue celebrar los 50 años de los Beatles, con muchísimos amigos, invitados y músicos que quisieron  unirse a esa celebración, y por supuesto, nuestro maratón Led Zeppelin, que significó otro hitos sin precedentes en la radiodifusión española online, y del que nos consta que les llegaron noticias a los propios componentes de la banda.
 También hay que decir que 2012 ha sido un año duro, muy duro…  mantener la estructura de una emisora como mariskalrock.com, nuestra revista La Heavy, ahora como cooperativa editorial, en medio de una crisis económica que no ha hecho sino ir a peor, cuesta un esfuerzo y un sacrificio que quizá solo sabemos los que nos estamos enfrentando a él día a día. Pero eso si, la ilusión por continuar con esta aventura, nuestra convicción de que a pesar de todo, estamos manteniendo viva una música, una filosofía, una forma de vida que es lo que da sentido a nuestra vocación periodística, y que sabemos que llega al corazón de mucha gente, nos sigue alimentando, sigue siendo la munición con la que desde el micro seguimos y seguiremos disparando, y ahora, ante el 2013, sin hacernos ninguna ilusión de que esto mejorará, -mientras sigamos viviendo en la jungla capitalista, la unica alternativa es una revolución total- de lo que si estamos seguros, y más en concreto, yo estoy seguro, es que mientras podamos aguantar en la trinchera, mis ganas de abrir el micro y compartir con todos vosotros la mejor música que vaya surgiendo semana a semana, serán cada vez mayores.
 Aquí os dejo los links de los últimos programas.
4 de diciembre, 1ªhora
4 de diciembre, 2ªhora
11 de diciembre, 1ªhora
11 de diciembre, 2ª hora
13 de dicienmbre, 1ªhora
13 de diciembre, 2ªhora
18 de diciembre, 1ªhora
18 de diciembre, 2ªhora
20 de diciembre, 1ºhora
20 de diciembre, 2ªhora

Felices fiestas y feliz 2013 a todos y a todas… Salud, rock y revolución.  

domingo, 21 de octubre de 2012

SEMANA DE LEYENDA EN IMAGENES: ROLLING STONES & LED ZEPPELIN


En tan solo 48 horas he tenido oportunidad de presenciar, en el ya cada vez más anecdótico y extemporáneo lugar -y que por favor, que nunca desaparezca en lo que me quede de vida- que es una sala de cine, dos excelentes documentales, dos películas-concierto al más puro y genuino estilo de los años 70 de mis dos bandas favoritas, de los grupos que más me han tocado mi fibra sensible y que personalmente pienso -y veo que la actualidad no me quita la razón- son los dos grupos más admirados, queridos, influyentes y respetados del mundo del rock: Led Zeppelin y los Rolling Stones. 

 Este martes 16 de octubre de 2012 tuve la satisfacción de ser invitado por los directivos de la Warner Music Spain al pre-estreno en los cines Kinépolis de Boadilla del Monte, en Madrid, de Celebration Day, el magnífico documental-concierto que se comercializará estas navidades en DVD con la actuación completa de Led Zeppelin en el gran show de tributo a Ahmet Ertegun de diciembre de 2007 en el 02 de Londres. 
 La experiencia, como os podeis imaginar, fue maravillosa. Al margen de lo sensacional que es el documento en si, de lo sensacional que es Celebration Day como película y realización, no quiero dejar de comentar que mi amigo Mariscal Romero, uno de los pocos periodistas españoles invitados por Led Zeppelin en su día al concierto del O2 , presentó la proyección después de que tuviéramos ocasión de charlar y reirnos un rato con Paco Gamarra, uno de los más importantes ejecutivos de Warner en España, con Judith Mateo,  la siempre guapísima y encantadora Pilar Rubio, que vino con nosotros a este pre-estreno y Karen Parra, la también guapísima directora de los locales de ensayo Rockland en Carabanchel. 
 Celebration Day yo lo definiría como lo que Led Zeppelin no dejaron terminado en 1976 con The Song Remains The Same, la famosa película que tantas y tantas veces -por lo menos yo- hemos visto. Es decir, una puesta en escena veraz, auténtica, genuina, perfectamente realizada y excelentemente post-producida de lo que fue esa histórica y seguramente por desgracia, quizá irrepetible noche de diciembre de 2007 en Londres. Led Zeppelin en un estado de forma magnífico, dándolo todo, dejándose la piel -sobre todo Jimmy Page- la garganta, el sudor, las entrañas, en un concierto SENSACIONAL, en el que obviamente, salvando las distancias inevitables del tiempo y del desgaste físico, se ve, se siente, se respira y se escucha a unos Led Zeppelin que emocionan, que a mi personalmente -y no me importa en absoluto confesarlo- me arrancaron lágrimas de pura emotividad ante las maravillosas interpretaciones que hacen de temas como "Dazed And Confused" o "Kashmir". En ese grandioso concierto, Led Zeppelin volvieron a ser ese mito único, esa monstruosidad de fuerza, energía, intensidad e inspiración  que en los años 70 engendró mi música, el Hard Rock/Heavy Metal, pero además de eso, en este concierto puede apreciarse como el folk, el blues, la fusión con las esencias sonoras arábigo-hindúes, todos los elementos musicales que proporcionaron a Led Zeppelin la vitola de grupo innovador, vanguardista, experimentador como ninguno en los 70, fluye, crece, se expande en la atmósfera indefinible que son capaces de crear en un escenario, dentro de una realización soberbia, que sin dejar de hacer algún guiño a The Song Remains The Same refleja con toda exactitud la magia, la  pasión, la fuerza, el hechizo hipnótico que la voz de Plant, la guitarra de Page, el virtuosismo como instrumentista de JP Jones y la potencia tras los tambores de Jason Bonham sn capaces de crear . 
 Dos horas de concierto que se pasan en un suspiro, que nos llevan a otro mundo, que solo con un grupo de la maestría de Led Zeppelin se puede vivir, aunque sea en una grabación. 

 48 horas después, en una sala de los Cines Conde Duque de la calle Santa Engracia de Madrid, me disponía a ver Crossfire Hurricane, el esperadísimo documental de historia de 50 años de los Rolling Stones. La experiencia fue igualmente sensacional, y como podéis imaginar quienes me conocéis, disfruté como un loco, pero no quiero dejar de hacer una serie de críticas a como se organizó esta presentación que pienso que dejan en muy mal lugar a los incompetentes, despreocupados e inútiles que organizaron, o mejor dicho, no-organizaron esta presentación. 
Un acontecimiento musical y cultural de la envergadura del estreno de un documental –sea este mejor o peor- de historia de los Rolling Stones en su 50 Aniversario, entiendo como profesional del medio musical que debería ser objeto por parte de su compañía discográfica de un trabajo de promoción que en España ha brillado totalmente por su ausencia. Ni un solo trabajador de Universal Music se ha molestado en enviar un solo mail, twitter o siquiera whatssápp no ya anunciando la presentación de este documental, sino de la salida a la venta del nuevo recopilatorio de los Stones, ni del single de “Doom And Gloom”, ni nada de nada de nada.
 Señores incompetentes, inútiles e ignorantes de Universal Music en España: ¿es posible que no tengan ustedes ni idea de quienes son los Rolling Stones, ni lo que han significado en la historia del rock? ¿es posible que ustedes, que todavía tienen en este país el privilegio de cobrar un sueldo el 29 de cada mes, ignoren, desprecien y rechacen con semejante desvergüenza, falta de profesionalidad y falta de cultura un evento como la presentación de este documental? Es bochornoso que una ciudad como Madrid viviera la presentación simultánea de Crossfire Hurricane de manera casi clandestina, sin ningún tipo de publicidad, sin ninguna información a los medios ni al público.
 Es simplemente bochornoso.  Con cagadas como esta, se comprende –pirateria, internet y llantos de cocodrilo al margen- como la industria del disco se ha hundido en el pozo de mierda en el que está. Me encantaría ver las caras y las papadas de sus estúpidos ejecutivos el día que les llame el agente de los Stones y les pida informes acerca de la gente que acudió en Madrid al estreno de Crossfire Hurricane. A ver si tenemos suerte y la mayoría de ustedes se van al paro, que es donde merecen estar.
 En cuanto al documental en si… a ver como lo explico. Es buenísimo, y es realmente excelente en cuanto al trabajo de realización, recopilación de imágenes y documentación visual y sonora, y analizado desde un punto de vista más próximo a la crítica cinematográfica, hay que decir que Brett Morgen ha hecho un trabajo excelente, entre otras cosas, porque el hilo conductor de toda la historia se estructura a través de la narración de los propios Stones, Mick Taylor y Bill Wyman incluidos, pero sin aparecer ellos en las imágenes, sino poniendo su voz en Off. Ello le da un dinamismo y una agilidad a todo el relato magnífica, y le dota de esa calidad propia de un trabajo cinematográfico coherente, de película para ser vista en la gran pantalla.
 Ahora bien, a las dos horas de proyección –que se pasan en un suspiro- la filmación termina en 1981, con la gira de “Tattoo You” en América. Lo cual, os lo confieso, me dejó perplejo. ¿Qué pasa entonces con los 30 años que van desde esa gira a la actualidad? Si es que se prepara una segunda parte- que entiendo sería lo más coherente, con esas maravillosas imágenes de Atlantic City en el 89, o los irreprtibles shows que tuve el privilegio de vivir de marzo de 1998 en Argentina con Bob Dylan, por no hablar del histórico show de un millon de personas en Brasil- lo entiendo, pero si no es así… la historia de los Rolling Stones es infinitamente más rica, más llena de historias, anécdotas, matices… siendo como soy, y como todos sabeis, fanático de los Rolling Stones, no voy a negar que me decepcionaría que la historia terminase ahí.
 No he regateado elogios –merecidos, muy merecidos a mi juicio- de la obra maestra que Martin Scorsese hizo con los Stones en Shine a Light, ni de maravillas como Let´s Spend The Night Together, Gimmie Shelter o Ladies And Gentlemen… The Rolling Stones! –de las cuales, dicho sea de paso, se nutre mucho a nivel de contenido, al igual que de Cocksucker Blues y Charlie Is My Darling este Crossfire Hurricane- pero en este caso, si esta no es sino la primera parte  de un documental en el que los Stones afronten su historia en los 80 y 90, cabe decir que Crossfire Hurricane es una decepción. 
 Al márgen de esta visión más crítica, cabe decir que de todas maneras, si Crossfire Hurricane se toma simplemente como un retrato de la historia de los Rolling Stones en los 60 y los 70, es muy buen trabajo. Recupera y reivindica a través de muchísimas imágenes inéditas la figura de mi querido Brian Jones –el alma de los Stones hasta que Andrew Loog Oldham le borró del mapa- hace un análisis muy objetivo de lo que fue la catástrofe de Altamont en el 69, y para mi, tiene dos elementos que la elevan a la categoría de obra maestra: Las secuencias de la grabación de Exile On Main Street en Francia, y sobre todo, como Mick y Keith explican, dando con ello carta de naturaleza de obra maestra a la que para mi, es por definición, esencia, espíritu blues rock y pura personalidad Stone, mi canción favorita de ellos de toda la vida: “Midnight Rambler”.
 “Solo Mick y yo podríamos haber compuesto una canción como “Midnight Rambler” – dice Keith en el documental. Vale, tío. Me has dado, como siempre, en todo el bebe.
 Solo por esa frase, y más ahora que vuelvo a escuchar “Midnight Rambler” mientras escribo esta entrada en el blog, estoy tentado de borrar todo lo anterior y quedarme con ese destello de genialidad de Keith. Pero bueno… debo seguir siendo crítico ¿no?  
 Interesantísimas, por lo inéditas, las imágenes de Australia del 73, así como las de la gira europea del 67, de la que muy pocas imágenes se habían visto antes, o las de Mick Jagger en la BBC tras su salida de prisión. Resumiendo, gran documental, eso sí, solo si se acepta como primera parte de una historia que todavía debe ser contada más en profundidad.
Y ahora….¡¡a esperar la gira!!