lunes, 13 de febrero de 2012

EVOLUCION, TECNICA E IMAGINACION: EL ROCK PROGRESIVO (II)

En aquel crucial año de 1970, a través de su segundo disco, ‘Time And A Word’ se consolidó uno de los grupos más influyentes en el futuro del rock progresivo, y quizá uno de los que más cerca se situó en el rock sinfónico: Yes.‘Time And A Word’ fue un álbum que seguía el corte melódico e instrumental del anterior, sin embargo, esta vez con la incorporación de una orquesta de cámara, con una clara influencia del compositor ruso-norteamericano Igor Stravinsky. La inclusión de esta orquesta vino a reemplazar gran parte del protagonismo de las guitarras eléctricas, lo cual se dice que desagradó mucho al guitarrista Peter Banks, que finalmente se marchó del grupo.

Pero en cualquier caso, Yes con este disco lograron excelentes críticas por parte de la práctica totalidad de los medios especializados, a raíz de su edición empezaron a prodigarse en directo y con ello prepararon el camino para el éxito indiscutible de sus dos siguiente álbumes editados en 1971, ‘The Yes Album’ –en el qiue se incluía una de sus canciones más clásicas y celebradas, y que admito es una de mis favoritas, “I´ve Seen All Good Pepole”- y en especial ‘Fragile’, conocido por otro de sus grandes clásicos: “Roundabout”.

Genesis habían tenido un discreto debut discográfico en 1969 con ‘From Genesis To Revelations’ álbum en el que sin dejar de mostrarse claramente en en su estilo como un grupo de rock progresivo, se reafirman y dan un importante paso adelante en esa misma dirección con su álbum de este año, ‘Tresspass’, disco que como en el caso de ‘Time And A Word’ de Yes, es el que definitivamente consolida su estilo y les ayuda a conseguir más éxito internacional. Una de las mejores piezas de este disco y uno de los ejemplos más representativos del rock progresivo en sus comienzos es “The Knife”, un tema de nueve minutos obra de Peter Gabriel basado en la filosofía de Gandhi sobre la no violencia. En este año entra en Genesis como nuevo batería Phil Collins, y con esta formación, Peter Gabriel (voz), Anthony Phillips (guitarra), Steve Hackett (guitarra) Tony Banks (teclados), Mike Rutherford (bajo) y Phil Collins (batería) Genesis llegarán a ser una de las formación de más éxito de todo el rock de los 70 en el mundo.

No llegaron a las cotas de éxito de Genesis, Yes o E,L,&P, pero otro grupo imprescindible para conocer bien el rock sinfónico en sus inicios fue la Barclay James Harvest, una fabulosa formación de extraordinaria calidad musical formanada por músicosa que venían del Rythm&Blues y que en su disco debut de 1970 ‘Barclay James Harvest’ ya grabaron gran parte de sus canciones con arreglos orquestales y la inclusión de instrumentos hasta entonces poco usados en el mundo del rock, como el mellotron que dominaba el prodigioso músico Woolly Wolstenholme. Inolvidables en ese disco son temas como “Mother Dear” o “The Sun Will Never Shine” e igulamente los de su magnífico segundo trabajo, ‘Once Again’, en el que además de su celebérrimo ‘Mocking Bird’, ofrecía en sus microsurcos tanto temas melódicos y baladísticos como “Vanessa Simmons” como piezas sinfónicas de aire ampuloso y épico tales como "Song For The Dying”. Una banda a reivindicar y redescubrir.

Dentro del rock progresivo británico, surge una corriente con un estilo peculiar, cercano al jazz, más experimental y menos grandilocuente, el "Sonido Canterbury". La integrarán en un primer lugar grupos como Soft Machine y Caravan, a los que ya entrada la década se les unirán en Inglaterra otros nombres menos conocidos pero muy recomendables, como Hatfield & The North y Matching Mole, así como los franceses Gong y desde Italia, la Premiata Forneria Marconi. En este ámbito, hay que destacar como otro trabajo de suma importancia en los inicios del género el tercer disco de Soft Machine, ‘Third’ editado en la primavera de 1970 y que es, por definición, el disco clave del “Sonido Canterbury”. Provenientes en sus inicios del rock psicodélico, Soft Machine, en las largas composiciones de 16 y 18 minutos que componen este doble álbum, hacen una interesantísima exploración de todas las posibilidades de progresión, de evolución y de exploración de todos los elementos del rock progresivo en fusión con el jazz rock y el rock sinfónico. Su presentación en una gira de conciertos por Europa en el verano de 1970 logró gran afluencia de gente y logró que fueran la banda de mayor repercusión del sonido Canterbury.

Caravan, quizá la segunda formación más conocida de este sub-estilo dentro del rock progresivo británico había debutado en en 1968 y en este año puso en circulación ‘If I Could Do It All Over Again, I'd Do It All Over You’. Aunque pasó inadvertido en cuanto a respuesta de ventas, contiene avances significativos en su avance hacia la fusión jazz-rock con elementos progresivos, que llegarán a cuajar definitivo en su disco de cabecera, ‘In The Land Of Grey And Pink’, álbum que sí será un impacto de ventas en 1971.

El rock sinfónico y progresivo en sus comienzos es un estilo que tiene su cuna, sus raíces y sus bandas más representativas, como hemos visto, fundamentalmente en Inglaterra, aunque no tardará en encontrar una cierta proyección y diversas ramificaciones en Europa. Sin embargo, su repercusión en Estados Unidos es prácticamente inexistente. Si bien en el mundo del jazz rock ocurrirá al contrario, en América solo va a consolidarse una formación de renombre en el progresivo: The Flock, un originalísimo grupo liderado por el violinista Jerry Goodman, que es quizá el que cultiva un estilo de progresivo más cercano al jazz rock que en este mismo año popularizarán Blood Sweat & Tears o Chicago. Su disco de debut ‘The Flock’ logrará excelentes críticas en Europa y aunque su disco de 1970 ‘Dinosaur Swamps’ será igualmente acogido, el grupo se separará un año más tarde. Jerry Goodman entrará en 1973 en la Mahavishnu Orchestra de John McLaughlin.

Un mundo de sensaciones, paisajes musicales, sentimientos, imaginación y creatividad realmente fascinante.