sábado, 15 de marzo de 2008

MICHAEL SCHENKER GROUP - ASSAULT ATTACK (1982)


LOS ANTECEDENTES: 1979-1982
“’Assault Attck’, sin que quepa lugar a duda alguna,quedará en la historia de la carrera de Michael Schenker como el álbum más redondo de toda su carrera, coincidiendo con el mejor trabajo que Graham Bonnet ha hecho nunca en su vida en un estudio de grabación. Imprescindible en cualquier colección, selección o antologia de las gemas del Heavy Metal, y un aristocrático lujo para los oídos más exigentes”. Así se expresaba Martin Popoff en su conocida obra ‘The Collector´s Guide To Heavy Metal’, y cabe decir que no exageraba. Este gran álbum, que llegó en octubre de 1982 al puesto número 19 de las listas británicas y tuvo una aceptablemente buena acogida en los Estados Unidos, representa quizá el momento álgido de la creatividad y la inspiración de la pareja que lo protagonizó.
Michael Schenker había puesto su grupo en marcha dos años antes, después de irse de UFO en 1979 y un fugaz paso por Scorpions que se concretó en la grabación de un álbum ‘Lovedrive’ y una breve gira por Inglaterra. En 1980 el Michael Schenker ya debutaba bajo etiqueta Chrysalis con un álbum homónimo, ‘Michael Schenker Group’, en el que Schenker tenía sentado en la batería nada menos que a Simon Philips –batería entre otros, de Jeff Beck- a Don Airey y a Paul Raymond (UFO) en los teclados, a Gary Barden como cantante y a Roger Glover, a la sazón bajista de Rainbow en aquel momento como productor. El disco fue un éxito y lo que había empezado como un proyecto para un disco se transformó en una banda para salir a la carretera e iniciar una trayectoria como grupo profesional; tras la incorporación de Mo Foster como bajista, en 1981 giraron por América teloneando a Molly Hatchet, y tras la edición de su segundo álbum, ‘M.S.G. II’ para cuya grabación se incorporó al grupo Cozy Powell, las ventas en Japón resultaron tan extraordinarias que en septiembre de ese año el Michael Schenker Group viajaba a la tierra del sol naciente para hacer una espectacular gira y grabar un álbum en vivo ‘One Night At Budokan’ que se pondría a la venta en marzo de 1982.
Todo iba bien, pero sin embargo… Michael Schenker, que se vió obligado a dejar UFO entre otros motivos, por sus problemas con las drogas, volvió a cometer excesos con la heroína y la cocaína y su carácter, su forma de trabajar y sus excentricidades le llevaron a tener fuertes enfrentamientos con toda la banda, y especialmente con Gary Barden, quien por otro lado bebía con exceso y del que se dice que tenía un carácter muy violento cuando estaba bebido. En medio de una espectacular discusión con Schenker en un ensayo, Barden fue expulsado del grupo la semana en la que se ponía a la venta el directo de Japón. Casi al mismo tiempo, Powell recibió una oferta de David Coverdale para unirse a Whitesnake, y el batería, que también estaba a broncas todo el día con Michael Schenker, aceptó y se marcho. Y para acabar de rematar la jugada, Paul Raymond también dijo adiós para poner en marcha un nuevo grupo. Es decir, el MSG estaba virtualmente desecho, y para que no faltase de nada, al propio Schenker se le propuso abandonar la idea… ¡para entrar en la banda de Ozzy Osbourne! Si, como lo leeis.
Lo que sucedió fue que durante la gira que Ozzy estaba haciendo por Estados Unidos con su banda se produjo el trágico accidente que le costó la vida a Randy Rhoads, y en vista del éxito que el disco en directo estaba teniendo en América, el ex - cantante de Sabbath quería un guitarrista que pudiera acercarse al nivel de Randy, pero contra todo pronóstico, y a pesar de que Michael atravesaba un momento especialmente difícil en todos los sentidos, dijo que no a Ozzy. “En medio de toda la confusión, en medio de todos los problemas, me refugié en mi música, y a pesar de lo mal que lo estaba pasando, empecé a componer… y lo que salía de las cintas que emecé a grabar era tan sensacional que me dije: Tengo que montar una nueva banda cuanto antes y grabar estas canciones.” –declaró años más tarde Michael Schenker. Ahí, es cuando empieza propiamante dicha, la historia de ‘Assault Attack’.

LAS PIEZAS EMPIEZAN A ENCAJAR EN EL PUZZLE…
El nuevo Michael Schenker Group pasó en 1982 a estar formado por Chris Glen, bajista hasta entonces de la Sensational Alex Harvey Band y Ted McKenna, conocido batería de alquiler que había estado varios años en la banda de Rory Gallgher y había grabado con él el célebre álbum en directo ‘Stage´s Struck’ de 1980. No hubo un teclista fijo, y como nuevo cantante, el manager de la nueva banda se puso en contacto con Graham Bonnet, un vocalista cuyo trabajo con los Rainbow de Ritchie Blackmore había impresionado vivamente a Schenker. El cantante, que se disponía a empezar una carrera en solitario, –había editado un disco en 1981 tras su salida de Rainbow- no lograba encontrar los músicos adecuados, así que aceptó y se incorporó al grupo a finales de abril. Tras un par de semanas de intensivos ensayos, el nuevo Michael Schenker Group entró en los estudios Le Chateau, en Francia para grabar el nuevo disco. Y tanto Graham como Michael estuvieron de acuerdo en que el productor tenía que ser, al precio que fuera, Martin Birch. En aquellos días, ‘The Number Of The Beast’ de Iron Maiden era un impacto a nivel mundal de una magnitud increíble, y el grupo, que partía con un planteamiento inicial muy ambicióso, quería como fuese al productor que había hecho con los Maiden esa obra maestra. Tommy Eyre fue el teclista que grabó el disco, aunque la gira la hiciera posteriormente Andy Nye.
‘Assault Attack’ se puso a la venta en septiembre de 1982. Como hemos dicho, musicalmente el álbum es una verdadera obra maestra. En primer lugar, Martin Birch se entendió perfectamente con el grupo en el estudio, la banda confió mucho en el y se dice que le dejó un gran margen de maniobra para que hiciera y deshiciera, lo cual dio como resultado una producción de primerísima categoría, donde todo sonaba a la perfección y en donde se consiguió un nivel que no tenía ninguno de los trabajos anteriores. Las composiciones de Schenker eran realmente excepcionales, y temas como muy en especial el formidable “Samurai” eran de lo mejor que el guitarra había hecho en toda su carrera. “Dancer” era un hit single muy claro, muy melódico, muy al gusto de las FM de rock americano de aquellos días y de haber corrido otra fortuna el álbum, podría haber sido un hit a competir en los charts USA con Foreigner y Reo Speedwagon. “Desert Song” era una canción que tenía una fuerte influencia de Scorpions –no faltaron periodistas, entre los que me cuento, que en su momento notaron una evidente proximidad a nivel de composición entre este tema y el “Coast To Coast” de la banda de su hermano Rudolf- y “Broken Promises” era un Hard Rock muy pesado, con un ritmo muy marcado, el tema en donde hicieron un mejor trabajo tanto Ted McKenna como Chris Glen. Y para cerrar, otro tema que podía haber sido un excelente single, “Searching For A Reason”, con un buenísimo riff de guitarra de Schenker y un colchón de teclados que hacia de este tema una auténtica maravilla junto al instrumental “Ulcer”, que ponía un broche de oro inigualable a un álbum que salío perfecto, redondo, sensacional.

LA RUPTURA
Pero de nuevo, los problemas y los conflictos entre Michael Schenker y esta vez, Graham Bonnet, dieron al traste en pocas semanas con lo que podría haber sido un grupo sensacional, que tenía un potencial inmenso por desarrollar y que tenía por delante un futuro muy prometedor. Al igual que Barden, Graham Bonnet bebía con exceso –Richie Blackmore decía de él que le echó de Rainbow porque se presentaba tambaleándose en los conciertos, y a veces el grupo entero estaba pendiente de que se acordase o no de la letra de las canciones- y su carácter también podía llegar a ser muy imprevisible cuando se emborrachaba. De hecho, la historia de su expulsión del MSG se debió a un incidente de lo más truculento y controvertido de la historia de la carrera del guitarrista alemán. En agosto, cuando el grupo había iniciado una gira de seis conciertos por Inglaterra, el último concierto antes de la gran presentación de ‘Assault Attack’ en el Festival de Reading de 1982 –el mismo en el que tocaron Baron Rojo- en Yorkshire acabó en una catástrofe de proporciones insospechadas. Parece ser que Michael Schenker tocaba con un guitarra rítmico de apoyo en esta gira y antes de salir a escena, Graham Bonnet llegó al backstage con síntomas más que evidentes de fuerte embriaguez y entre el guitarra y el cantante hubo una acaloradísima discusión, en la que llegaron a las manos y tuvieron que ser separados por su propio personal de seguridad. Cuando empezó el concierto, Bonnet, que se había tomado cuatro whiskys más “para calmarse de la discusión con Schenker” según palabras propias, salió a escena en un estado lamentable y a la tercera o cuarta canción, empezó a insultar a Schenker por el micro, a llamarle jodido bastardo alemán y demás lindezas por el estilo, al tiempo que se iba detrás de los amplificadores, agarraba por el cuello al guitarra de apoyo, Steve Casey, y lo arrojó al público mientras gritaba que Schenker les estaba estafando. Graham Bonnet abandonó el escenario y obviamente, fue expulsado del grupo en aquel mismo momento. ¡y faltaban 48 horas para ser los cabezas de cartel del festival de Reading!
Contrarreloj, Gary Barden aceptó volver al MSG para no tener que cancelar la actuación de Reading, pero poco tiempo más tarde se confirmaba que se quedaba como miembro permanente en el grupo para grabar el que sería el siguiente álbum de estudio, ‘Built To Destroy’, que se editaría ya en 1983.
No obstante, la carrera de Michael Schenker se tornó errática, problemática y solo en contadas ocasiones volvió a vivir momentos de reconocimiento y de popularidad tan grandes como los que vivió en estos primeros años 80. Nunca ninguno de sus álbumes volvió a tener el éxito de ‘Assault Attack’ y a su vez, tampoco nunca más Graham Bonnet volvió a formar parte de un proyecto tan ambicioso ni tan lleno de calidad musical como el que inspiró este formidable álbum.

2 comentarios:

La Durango dijo...

recuerdo cuando compre el disco, como si fuera ayer....
increibleeeeeeeeee.
ese disco me lo se como mi nombre. obra maestra.

Juan Guerrero dijo...

Hola amigos roqueros! Para mejorar más aún el Assault Attack, debeis oirlo en versión remaster con un tema extra y colocar las canciones en el siguiente orden:

01 Assault Attack
02 Broken Promises
03 Dancer
04 Samurai
05 Desert Song
06 Ulcer
07 Rock You To The Ground
08 Searching For A Reason
09 Girl From Uptown

Tampoco debemos olvidar la época de Michael con Robin Mcauley que nos hicieron disfrutar tanto con temas como:

Here Today-Gone Tomorrow
Time
I Don't Wanna Loose
Destiny
I Am Your Radio
Nightmare

Por citar algunas de las más entrantes y de las que nunca toca en directo.
El señor Schenker ya no sabe relacionarse con buenos cantantes para hacer grandes discos como lo hiciera Blackmore con Doogie White en Stranger Us All o con Turner en Benst Out Of Shape por no citar al mágico Elfo.
Es una verdadera lástima que ya sean no se si tan ambiciosos o tan inteligentes como en antaño pero lo cierto es que si quieres volver a hacer un gran disco, tienes que empezar la formación y la composición por el vocalista que aquí te nombro dos de ellos:

1º Johnny Gioeli
(Actualmente con el repetitivo y falto de ideas Axel Rudi Pell, aunque tambien tiene una fantástica banda llamada Hardline)

2º Mike Di'meo
(Actualmente el mejor cantante de rock a nivel mundial y que forma parte de los renovados y fantásticos Masterplan)

Este último se lo aconsejo urgentemente tambien al seños Blackmore. No te digo na la que se podria liar si Ritchie montara unos nuevos Rainbow con este mounstruo de las cuerdas vocales.

Nada más, un saludo para todos los roqueros y si quereis saber de mi y de la música que hago, descargaros de mi web www.juanguerrero.eu mi ultimo disco El Alivio de los Sueños, que sin duda alguna es el mejor disco de rock que se hará en este 2008.
No me olvideis www.juanguerrero.eu