domingo, 16 de marzo de 2008

ROLLING STONES - VOODOO LOUNGE (1995)


Estoy sentado de noche, de madrugada, frente al ordenador contestando mails, escribiendo artículos, y dentro de esa compañia constante, permanente, única quizá que pueden darme los Stones y su música, en ocasiones se cuelan las chispas rockanrolleras de "Sparks Will Fly", o la voz inconfundible de Keith Richards susurrándome aquello de ..."I´m the worst kind of guy for you to be around". Escucho "Love Is Strong" e imagino las caderas de mi chica moviendose sicalíptica en su modelito vaquero de verano en la tórrida Barcelona de finales de junio. Contemplo, mientras paseo con mi perro, las luces de Madrid en la madrugada, y el piano evocador y nostálgico de "Out Of Tears" que suena en el ipod me trae cientos de recuerdos, de despedidas, de cartas...

... estoy en medio de un concierto de los Stones, y en ese arranque demoledor, rockero, que no te deja ni un segundo para tomar aire, suena como un volcán en erupción "You Got Me Rocking"... como siempre me ocurre con los Stones: sensaciones, emociones, vivencias, momentos que quedan impregnados en la memoria. Y muchos de esos momentos, como habeis visto, tiene que ver mucho con un disco que no sé hasta que punto entra en la categoría de clásicos de la categoría de 'Begars Banquet' o 'Sticky Fingers', pero que es a mi juicio su mejor disco de los 90: 'Voodoo Lounge'.

Hagamos un poco de historia: Cuando nadie hubiera apostado ni un céntimo por que las en apariencia insuperables diferencias entre Mick Jagger y Keith Richards aireadas por la prensa desde mediados de los 80 tuvieran arreglo y los Rolling Stones volvieran a encerrarse en un estudio para grabar un disco, ni mucho menos aún hacer una gira, en 1989 los Stones sorprendieron a propios y a extraños y editaron un más que correcto 'Steel Wheels' que fue una excelente tarjeta de presentación para una gira espectacular como ninguna en la industria del rock se había hecho -con la salvedad quizá de Bruce Springsteen y U2- pero que aparte de la prensa, de la crítica, e incluso del público, no convenció del todo. Flotaba en el ambiente la sensación de que esa gira pretendía ser simplemente una suerte de despedida digna, de no querer marcharse sin demostrar lo que todavía eran capaces de hacer. Y aún se mascaba tensión entre Mick y Keith. Quienes vimos el concierto de Madrid de junio de 1990 pudimos notarlo.

Pocos imaginaban que los Stones habían vuelto para quedarse. Cuatro años después de ese "comeback", hacia el verano de 1993 aparecieron en la prensa las primeras noticias acerca de que los Stones estaban ensayando y preparando material en los estudios de Eddie Grant en Barbados. Tras firmar un nuevo contrato con Virgin Records, los Rolling Stones sacarían un nuevo disco de estudio en 1994. Un disco que era todo un reto, en primer lugar, porque después del fracaso que supuso en 'Dirty Work' dejar el disco en manos de un productor que más que hacer realmente de productor hacia de intermediario entre Mick y Keith, volvía a tener en los mandos de la mesa de mezclas a alguien foráneo al entorno del grupo: Don Was. Keith explicó que en aquel momento, para que el disco saliera realmente bien, era vital que musicalmente todo el grupo tuviera una idea muy clara de lo que querían hacer, y que alguien la entendiera hasta el punto de convertirse en el foco hacia el cual mirar en caso de duda. Don Was supo ser ese foco, e incluso, sacó de los Stones en el estudio cosas que nadie, ni siquiera Jimmy Miller en los 70, había conseguido sacar, como por ejemplo, la labor y la presencia de Charlie Watts en el sonido de los Stones.
Por primera vez en la historia del grupo, Bill Wyman no entró en el estudio con ellos. No fué un problema. Marianne Faithfull ha dicho en más de una ocasión que Wyman estaba en el grupo porque necesitaban que alguien tocara el bajo en las giras, puesto que en el estudio, muchas veces era Keith quien grababa el bajo. Darryl Jones, elegido finalmente para ocupar el lugar del bajista, hizo un trabajo excelente. Y el resultado final de todas las cintas grabadas en el otoño de 1993 fue un disco completo y redondo en todos los sentidos.

En 'Voodoo Lounge' hay rock, rock guitarrero, venenoso, fuerte y cargado de pura esencia Stone, como es "You Got Me Rockin´" que muchos críticos definieron acertadamente como el "Brown Sugar" de los 90 o el fabuloso "I Go Wild", en donde Keith vuelve a tocar esos acordes pegajosos, arrastrados, en los que además se ve reforzado por una base de ritmo muy sólida, muy densa, propia de cualquier banda de Hard Rock. "Sparks Will Fly" es un rock´n´roll escuela Chuck Berry en el que al igual que en el resto del álbum, el formidable tempo que Charlie Watts marca desde la batería le imprime a la canción ese "veneno" stoniano, rockero, único. No cabe pasar por alto que en los años en los que los Stones estuvieron inactivos, Charlie puso en marcha un grupo de jazz con el que hizo giras y grabó discos, y en opinión tanto de Mick como de Keith, ello le enseñó mucho acerca de lo que comporta liderar una banda, un grupo de rock. Hasta el punto de que por primera vez en la historia de los Stones, el resto del grupo se sorprendía de ver hasta que punto era exigente consigo mismo durante la grabación, como repetia tomas una y otra vez, y como se preocupaba por detalles del sonido de su batería que nunca antes le habían preocupado de esa manera. La presencia, el toque de clase, sugerente de sus aéreos, sus inconfundibles redobles jazzisticos, y su pegada potente como si de Keith Moon o John Bonham se tratase en los temas rockeros, es una de las señas de identidad para mí más destacadas de este 'Voodoo Lounge'.
Pero no solo hay rock fuerte en 'Voodoo Lounge'. En este disco se reunen dos maravillosas baladas cantadas por Keith Richards. "The Worst", según decía en la revista Heavy Rock Mariscal Romero, es la primera canción en la que Keith realmente canta como un vocalista, según pensaba él, por las enseñanzas de Mick Jagger. Es posible. E igualmente tierna, intensa, llena de feeling y con ese punto reggae que tanto gusta a nuestro hombre, esta "Thru And Thru", que se ha mantenido desde entonces con frecuencia en el set-list de los conciertos en directo. Ese aire reggae, impregnado por el cálido aire de Barbados, también esta en la melódica y sugerente "Sweethearts Together". El medio tiempo pop de "Brand New Car" es sencillamente genial, mientras que el aire sensual y provocador de "Love Is Strong" -para mi gusto, una canción con una fortísima conexión con "Emotional Rescue"- tiene lo fundamental que debe tener una canción de los Rolling Stones: su estilo, su sello, su personalidad. Un hit-single sensacional, que de hecho fue todo un exitazo de ventas, y que es una canción en la que Mick Jagger hace un despliegue de facultades y matices vocales como en muy pocas canciones de los Stones se le pueden escuchar. Y afortunadamente, sin tener que recurrir al falsete.

Las ventas de 'Voodoo Lounge' hicieron callar hasta a los más escépticos. La gira que hicieron para presentar este disco, lo más espectacular que nunca llevaron a cabo, incluyendo los últimos tours. Después de 'Voodoo Lounge', por primera vez en muchos años, nadie se atrevió a decir que los Rolling Stones se iban a separar. Pura inspiración, esencia Stone al cien por cien, en una colección de canciones que es de lo más logrado de su producción en los últimos años.
Si ya lo conoces, poco más tengo que añadir. Si nunca lo has escuchado antes, hazte con él... me lo agradecerás.