martes, 30 de septiembre de 2008

GLENN HUGHES EN VIVO EN MADRID

Otro talento de la música contemporánea que debería ocupar en el rock business un lugar mucho más alto del que ocupa ahora mismo merced a su calidad como músico, como artista y como comunicador. Poseedor de un curriculum en el cual se encuentran nombres como los de Trapeze, Deep Purple, Black Sabbath, Hughes & Turner Project o cualquiera de sus magníficos álbumes en solitario, es un habitual de los escenarios del estado español, siempre haciendo conciertos excelentes, y no siendo en modo alguno una excepción su concierto del pasado viernes 26 de septiembre en la sala Heineken de Madrid.
Acompañado de una banda excelente, con músicos muy jóvenes, como el fabuloso guitarrista californiano Luis Carlos Maldonado -buen detalle, propio de los buenos músicos, como Jeff Beck: le gusta rodearse de gente que le puede mostrar una nueva visión del rock, gente joven que le aporte ideas nuevas- Glenn Hughes volvió a regalarnos dos horas de rock, soul y blues fabulosas, en las que no faltó en la primera parte de la actuación una intensa y sentida versión de su "Mistreated" grabado con Deep Purple, números blues a capella en los que electrizaba el sentimiento a flor de piel con el que era capaz de interpretar y magníficas canciones, una de ellas el buenísimo "Love Comunion", que es uno de los mejores temas de su último álbum de estudio. Muy comunicativo con el público, muy entregado a lo largo de toda la actuación, dedicando emocionadamente una canción al recientemente fallecido ex-guitarrista de Whitesnake Mel Galley, se reservó para el final lo mejor: un inmejorable "Soul Mover", en el que junto a toda la banda estuvo de fábula, y para cerrar su magnífico concierto, el inevitable "Burn" de Deep Purple, fuerte, ultrapotente, lleno de emoción y energía... el mejor punto final imaginable para un concierto en el que Glenn Hughes dejó un excelente sabor de boca a todo el mundo, aunque personalmente, y lo comenté con varios amigos y compañeros de prensa con los que coincidí al terminar el show... ¡qué lástima que teniendo un repertorio tan amplio, con discos como From Now On o Feel, solo por poner dos ejemplos, su set en directo no haga un recorrido más amplio por esa trayectoria tan fecunda y variada! si me pongo a pensarlo, se me quedan fuera muchísimos temas magníficos que Glenn podría incorporar a su repertorio, sin ir más lejos y por citar el caso de Deep Purple, "Stormbringer".
Pero en fin... dos horas dan lo que dan, y en modo alguno cabe quejarse. Glenn Hughes lo bordó, hizo una actuación sobresaliente y si alguno de vosotros lo vísteis, estoy seguro que que estaréis de acuerdo conmigo. Y si no, ya sabeis, cualquier comentario es siempre bienvenido en La Comuna.